Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.

La famosa historia de Ruth

Sebastián de Horozco

Las personas que en ella se introduzen son las siguientes: Noemí. -Orpha. -Ruth. -Un bovo, su criado. -Lía. -Cetura. -Booz. -Un mayordomo suyo. -Un gañán llamado Reventado. -Ciertos segadores, aunque no habla más de el uno de ellos. -Otro gañán, criado de Booz, en la parva. -Propinco. -Diez testigos ancianos, aunque no habla sino el uno. -Dos pastores de Booz, Gil y Bras.

Es de notar que la historia va sacada en lo sustancial al pie de la letra de la historia, segund y como se contiene en la Biblia. Mas, porque la representación sea más sabrosa y por dar gusto a los oyentes, se introduzen en ella, el Bobo, criado de Noemí y de Ruth y el gañán Reventado, y los dos pastores Gil y Bras. Y para proseguir y continuar la historia, se introduze el mayordomo de Booz, aunque de él no se haze mención en la historia de la Biblia. Y las dos mugeres, que aquí llamamos Lía y Cetura, representan las mugeres que la historia dize que hazían mención en Betlehem de Noemí. Y para la representación, y porque se diferenciasen en lo que cada una de ellas dize, les pusimos nombres Lía y Cetura, aunque la historia no las nombra sino diziendo «mulieres». Es historia dificultosa de sacar en limpio para poderse representar al natural. Y ella, de suyo, es larga; y por esto aquí va algo prolixa. No se pudo con más brevedad pintar toda ella.

Es muy famosa y contiene grandes misterios.

También advierta el lector que, aunque aquí se introduzen segadores, que son de sustancia de la historia, por escusar prolixidad y confusión, habla solamente uno. Y también en los testigos ancianos de la renunciación del propincuo, aunque ayan de ser diez, por la misma razón habla uno por todos.

Y comiença la historia de cuando Noemí, queriéndose ir a su tierra, se despedía de sus nueras Orpha y Ruth; y, aviendo madrugado Noemí para esto, y llamado de mañana al Bovo, su criado, sale el Bovo diziendo así:

BOVO
Yo no sé qué madrugada
es aquésta, juro a mí.
La persona está cansada,
y ha rato que es levantada
esta nuestra ama Noemí,
llamando: «¡yergue de ahí!».
¡Alto dende!
Juro a San Junco que entiende
que no ha el hombre de dormir.
Pues conviene que se emiende,
son, más querría irme allende
que aquesta vida sofrir.
Yo no sé dó quiere ir
con sus nueras;
pues, si me ensaño de veras,
pardiós, presto le diré
que, si son madrugaderas,
me dexen sus dormideras,
son, que no las serviré.
Mas yo me desquitaré,
si pudiere,
todas las vezes que huere
a las viñas o rastrojos;
y, aunque mi ama me espere,
donde la gana me diere
tengo de pregar los ojos.
¿No veis qué negros antojos
que les toman?
¡Sí malos llobos las coman,
que me hazen madrugar
y me fatigan y broman!
Mas helas aquí do asoman;
juro a mí que he de escuchar
a dónde quieren trotar.

Apártase el Bobo a un cabo; y sale Noemí con sus dos nueras Orpha y Ruth. Y dize Noemí:

NOEMÍ
Hijas mías,
pues que poco de mis días
me queda ya por bivir,
dexadas todas porfías,
conviene por todas vías
irme a mi tierra a morir.
Cuando aquí fue mi venir,
fue servido
Dios que truxese marido
y dos hijos, cuyas fuistes;
y después ha permitido
que todo lo aya perdido
como vosotras perdistes.
Ya mis días son muy tristes,
y pues ya
de mi vientre no saldrá
fruto con quien os caséis,
quedáos, mis hijas, acá
y otros maridos buscá,
pues de mí no los avréis,
ni será justo esperéis
más sazón.
RUTH
No lo permita la razón,
señora, que ansí os dexemos,
aviendo tanta afición.
ORPHA
A cualquier tierra o región
que fuerdes, os seguiremos,
pues con razón lo devemos.
NOEMÍ
No consiento,
que vuestra pena y tormento
es a mí mayor fatiga.
ORPHA
Pues, señora, si yo siento
que en eso os daré contento,
vuestro mandado me obliga
a que me quede y no os siga.
NOEMÍ
Hija mía,
Dios quede en tu compañía
y te dé muy buen varón.
ORPHA
Y vaya con vos oy día,
y os dé tal camino y guía
cual desea mi coraçón.
NOEMÍ
Dios te dé su bendición.

Abráçanse.

Vase Orpha y quedan Noemí y Ruth. Y dice Ruth:

RUTH
Pues a mí,
mi señora Noemí,
¿dexáisme desconsolada?
NOEMÍ
Hija mía, haz tu así,
quédate también aquí,
pues se quedó tu cuñada,
que yo me iré mi jornada.
RUTH
No haré,
mas donde fuerdes iré
y estaré siempre con vos;
con vos permaneceré,
adoraré y serviré
vuestra ley y vuestro Dios,
y moriremos las dos
en un lugar:
mi cuerpo se ha de enterrar
con el vuestro, en conclusión;
y para nos apartar,
sólo, en fin, ha de bastar
la pala y el açadón.
NOEMÍ
Pues tu determinación
es aquésa,
y tu voluntad espresa
como en ti vi de contino,
de llorar ya, hija, cesa
y andacá, démonos priesa,
tomemos nuestro camino.

Dize el Bobo acullá, apartado, sin que ellas lo oyan:

BOBO
Ora que yo tengo tino
dónde van,
quiero tender mi gabán
y echarme a dormir un rato,
que ellas me recordarán.
NOEMÍ
Hija, llama a ese gañán
porque se aderece el hato.
RUTH
¡Do al diablo el insensato,
ya ha caído!
Aquí está echado dormido.
¡Ola! ¡Ola, a esotra puerta!
¡Qué escorroço! Da el ronquido
y no tiene más sentido
que si fuese cosa muerta.
¡Ah, bobazo! Ya despierta...
BOBO
¿Quién me llama?
¡Do al dimoño esta nuestra ama,
si me ha de dexar dormir,
que antes que amanezca, brama!
Andá, tornáos a la cama,
que no es tiempo de yerguir.
RUTH
¡Sus, levanta!
BOBO
¿Dónde he dir?
RUTH
Ve a pensar
ell asnilla sin tardar
y échale luego ell albarda.
BOBO
Aun ése es otro cantar:
¿hemos de ir a pelear
que es menester alabarda?
¿O es alguna çalagarda?
Más quería
una hogaça, si avía,
y armarme de un cangilón;
con esto pelearía,
que si echáis por otra vía,
no soy nada peleón.
NOEMÍ
Acaba ya, bobarrón,
anda, ve.
BOBO
Pues primero almorzaré,
que de hambre estoy marchito.
RUTH
¡Una landre que te dé!
BOBO
No dize a mí, a buena fe,
nuestra ama, ese sobre escrito.
Más querría un buen cabrito.
NOEMÍ
Anda, aguija,
que conmigo y con mi hija
irás muy a tu plazer.
BOBO
¡Oh, qué gentil sabandija!
A dos no avrá quién os rija,
otro moço es menester;
y aun tanbién quiero saber,
lo primero,
si tengo de ir caballero,
que, como soy regalado,
en andando a pie, me muero.
Iré por vuestro escudero,
si voy muy bien cabalgado.
RUTH
Sus, adereça, priado,
que en camino
no faltará algún pollino
en que puedas cabalgar.
BOBO
Pues, sus, venga pan y vino
y un buen jamón de tocino,
si allá me queréis llevar;
si no, escusado es andar.
Y aun sepamos
si es muy lueñe donde vamos
¿Ay mucho? Sepamos cuánto,
que, quiça, si mucho andamos,
he miedo que nos perdamos.
RUTH
Ay lo medio y otro tanto.
BOBO
No querría algún espanto
nel camino,
que, pardiós, luego me fino
cuando dizen: «¡catá el lobo!»
NOEMÍ
Eso tienes de contino,
salir con un desatino.
Acaba, diablo bobo.
BOBO
No querría algún desobo,
juro a mí,
que en mi vida no salí,
por el sigro de mi padre,
de media legua de aquí,
y aun entiendo hello así,
pues ya no pare mi madre.
Ni abrá perro que me lladre,
si, sin ver,
se fuese el hombre a perder.
RUTH
¡No se pierda el mayorazgo...!
BOBO
Tengo un tío bachiller,
que, si deprendo lleer,
diz que me dará un curazgo,
tanbién el bachillerazgo.
RUTH
¡Gran locura
sería hazerte a ti cura!
BOBO
¡Pardiós! Si yo me vistiese
una lluenga vestidura,
rapando la gestadura
un gran crego pareciese.
NOEMÍ
Ea, pues, la burla cese,
vamos ya,
que, en fin, allá se hará
todo cuanto tú quisieres.
BOBO
¡Ora, sus, hazerse avrá!
Y, pues me lleváis allá,
hazedme muchos prazeres.
¡Do al diabro estas mugeres,
que contino
sacan al hombre de tino!
Yo me voy a adereçar,
pero no se olvide el vino,
mucho pan, queso y tocino
para tener qué roçar.
Vase el Bobo y dize Ruth:
RUTH
Sus, vamos a aparejar,
no tardemos,
que desde allá partiremos.
NOEMÍ
Aquel gran Dios de Israel
irá con nos donde iremos:
pues, si ir allá queremos,
es para servirle a él.

Torna el Bobo, desque las vido idas, y dize:

BOBO
¡Pardiós, grande desatino
fuera irse el hombre allá!
Así que yo determino
de no ponerme en camino,
que sé lo que sucederá.
¡Pardiós, que me oviera ya
arrepentido,
si con ellas fuera ido!
¡Bien se está San Pedro en Roma!
Y, aunque pierda lo servido,
donde el hombre es conocido,
no le faltará qué coma.
Mugeres son una broma,
nunca están
son viendo qué mandarán:
«¡Ven acá, mas ve acullá!»,
«¡ve por vino, ve por pan!»,
«¡llama a Pedro, llama a Juan!»,
«¡harracá, mas harre allá!»

Vase el Bovo y salen Noemí y Ruth, que van ya su camino.

Aquí es de entender que avían ya andado algún día.

NOEMÍ
Andemos nuestro camino,
que Dios nos ayudará,
y con el fabor divino,
si a Betlehem tengo buen tino,
presto seremos allá,
porque ya muy cerca está;
que en la mano
de aquel gran Dios soberano
está llegar en un punto...
¿Ves aquí la cibdad junto?
No se ha ido el tiempo en vano.
RUTH
En puerto seguro y llano
estamos ya.
NOEMÍ
Ésta es Betlehem de Judá.
¡Bendito el Dios de Israel,
que ha sido servido Él
de aportarnos por acá!
Y, aunque mucho tiempo ha
que me fui
y desta cibdad partí,
no herraré mi morada,
que ha estado desamparada
desde que della salí.
Vamos, hija, por aquí.

Éntranse en la cibdad Noemí y Ruth. Y salen Lía y Cetura, amigas antiguas.

LÍA
¿No te acuerdas, por ventura,
de la bezina Noemí,
que a Moab se fue de aquí
cuando la gran desventura
de la hambre y apretura
y aflición
de toda aquesta región?
CETURA
Bien me acuerdo averse ido,
con dos hijos y el marido,
esa peregrinación.
LÍA
Pues ya es fama y opinión
que es venida,
muy triste y muy afligida,
sin hijos y sin marido,
porque todo lo ha perdido
con perder ellos la vida;
y una nuera muy querida
trae consigo,
Mas, ¿no miras lo que digo
Que, veslas, vienen aquí.

Allegan a caso Noemí y Ruth.

CETURA
Sálvete Dios, Noemí.
NOEMÍ
Ése mismo sea contigo.
Ya no es justo que comigo
criatura,
señora Lía y Cetura,
use palabras sabrosas,
sino tristes y amargosas,
pues quiso mi desventura:
ya faltó mi hermosura
y he perdido
mis hijos y mi marido
en esta ausencia tan larga.
Devéisme llamar amarga,
pues tan desdichada he sido.
LÍA
Bien. Mas, pues Dios fue servido
de hazello,
no es razón que vos por ello
demostréis tanto pesar.
Mas antes gracias le dar,
pues que se sirve con ello.
CETURA
Justo es dello con dello,
mayormente
que, pues el Omnipotente
así lo quiere y lo guía,
ser lo que más convenía
está claro y muy patente.
NOEMÍ
Ésta que aquí veis presente
es mi nuera,
que, aunque propria hija fuera,
de mis entrañas salida,
no preciara más mi vida
ni más me amara y quisiera.
Ésta es mi compañera
y mi alegría,
que quiso mi compañía,
con quien mis penas apago:
Dios le dé tal premio y pago
cual ella le merecía.
RUTH
Su sierva, señora mía.
LÍA
Bien será
que nos entremos acá
porque holgarnos podamos.
CETURA
Ora, pues, señoras, vamos,
quédese el pesar allá.

Vanse ellas. Y sale Booz y dize así:

BOOZ
¡Oh, bendito el Criador,
que así sus bienes reparte,
que me dio tan grande parte
con ser yo gran pecador
y menos merecedor
que ninguno!
En el pueblo yo soy uno
de los más ahazendados,
de mieses y de ganados
yo tengo más que otro alguno,
y, pues es tiempo oportuno
de segar,
bueno será aparejar
cómo las mieses se sieguen
y que se junten y alleguen
los que las han de aliñar.
¡Ola!

Llama al Mayordomo.

MAYORDOMO
¿Qué quiere mandar
su mercé?
BOOZ
Bien será que ya se dé
orden en segar los panes.
MAYORDOMO
Pues ay en casa gañanes,
yo, señor, lo aliñaré.
BOOZ
Hágase así, por tu fe,
con cuidado,
y aya en todo buen recado,
y la missión se provea,
pues es muy justo que sea
el que trabaja apastado.
MAYORDOMO
Esté, señor, descuidado.
BOOZ
Y así voy.

Vase Booz.

MAYORDOMO
A mí me conviene hoy
poner manos a labor,
porque vea mi señor
cuán buena maña me doy
Mas, ¿no miráis cuál me estoy
tan parado?
¡Oyes, oyes, Reventado!
Ven acá presto, corriendo.

Llama a un gañán.

REVENTADO
Esperad, que estoy durmiendo
y tengo el ojo pegado.
MAYORDOMO
¡Pues juro a Dios consagrado,
si a ti voy,
si de palos no te doy
hasta que te quite el sueño!
REVENTADO
Sé que vos no sois mi dueño,
que criado de Booz soy.
MAYORDOMO
Creo que tu buscas oy
una tunda.
REVENTADO
¿Dezís que busque quién tunda?
Cerca bive un tondidor,
que dizen que es el mejor,
en esta casa segunda.
MAYORDOMO
¡El diablo te confunda,
don maxote!
A fe, si tomo un garrote,
que yo te haga entender.
REVENTADO
Pues si me avéis de tender,
tiéndome sobre el capote.
MAYORDOMO
¿No miráis el maçacote
cuál se tiende?
Ora, sus, levanta dende,
que no es tiempo de burlar
REVENTADO
No me entiendo levantar
sin que primero me pende.
MAYORDOMO
Este asno más se estiende
neceando
mientras más le están hablando.
¡Alto de ahí, majadero!
REVENTADO
Más quisiera ser mortero,
mas de ajos rebosando.
Está el hombre carleando,
desmayado,
que no me he desayunado,
son con una gran hogaça,
y aun cuantas ay en la praça
se abrié ya el hombre papado...
MAYORDOMO
Pues veo que es escusado,
don villano,
¡toma, llévate esta mano
de coces para el camino!

Dale y vase.

REVENTADO
¡Ay!, ¡ay!, ¡ay de mí, mezquino,
que me ha descostillado!
¿Por adónde va el malvado?

Va tras él.

Salen Ruth y Noemí, y dize Ruth:

RUTH
Noemí, señora mía,
querría, si tú quisieses,
ir a espigar a las mieses
y a la noche yo traería
de aquello que se caía
al segar,
para poder sustentar
nuestra pobreza y fatiga.
NOEMÍ
Ve, hija, y Dios te bendiga
y te lo quiera pagar.

Vase.

RUTH
Yo me voy a más andar
mi camino.
Y acullá veo, si atino,
de segadores un hato.
Yo soy allá en chico rato,
mediante el fabor divino,
que nunca falta contino...

Llega a los segadores.

Dios mantenga,
mis hermanos.
SEGADOR
Y ella venga
muy mucho de norabuena.
RUTH
Hermanos, ¿podré sin pena
coger con que me sostenga?
SEGADOR
No ay aquí quien os detenga,
si queréis,
que no coxgáis y espiguéis
las espigas reçagadas,
haziendo de ellas manadas,
para que después llevéis;
que, aunque no nos conocéis,
según vemos,
nosotros os conocemos,
que sois nuera de Noemí.
RUTH
Hermanos, ello es ansí.
SEGADOR
Coged, que no reñiremos.

Habla con sus compañeros:

Amigos, priesa nos demos
a segar,
que nuestro amo, a más andar,
se viene para nosotros.

Viene Booz.

BOOZ
Hijos, Dios sea con vosotros
y os quiera de mal librar.
SEGADOR
Y a vuestra merced guardar,
y le bendiga.
BOOZ
Esta donzella que espiga
tras vosotros por aquí,
¿quién es o cuya es, dezí?
SEGADOR
Pues me manda que lo diga,
ésta es nuera de Noemí.
BOOZ
Ora, pues ella es, ansí
yo he plazer
que ande aquí tal muger;
y aun también le dexaréis
adrede, cuando seguéis,
cosa que pueda coger,
pues lo ha de menester.

Vuelve a ella.

Hija mía,
andaos aquí en compañía
y junta con mis criadas,
y no vais a otras segadas
agora, ni otro algún día,
porque aquí se vos daría
con plazer
lo que ovierdes menester;
y, si os aquexa la sed,
hazia el hato os acoged,
adonde podréis bever;
y aun al tiempo del comer
o merendar,
os podéis también llegar
y hazerles compañía.
Naide molesto os sería,
todo está a vuestro mandar.
RUTH
No sé cómo pagar,
ni con qué,
aquesta tan gran mercé
que a mí, tu sierva, se haze.
Y pues a ti, señor, plaze,
lo que me mandas, haré,
aunque en mí, cierto, no avié
merecimiento
para tanto cumplimiento,
siendo pobre y pecadora.
Y no soy merecedora
de tan buen comedimiento.
BOOZ
Baste, hija, que yo siento
y he sabido
lo que a tu suegra has servido,
dexando tu natural,
tus parientes y caudal,
y a tierra agena venido.
Serte ha retribuido
por Aquél
que es el gran Dios de Israel,
so cuyas alas veniste,
y a quien también acorriste,
faboreciéndote Él,
y así avrás el pago dÉL
RUTH
Sea loado,
pues que yo en ti he hallado
tan grande gracia y fabor,
que, siendo yo muy menor
que tu mínimo criado,
me ayas así ensalçado.
BOOZ
Tarde es ya.
Voyme, con Dios os quedá.
RUTH
Y vaya con su merced.
BOOZ
Hijos, vosotros hazed
lo que es menester acá.
Y ya es ora, merendá.

Vase Booz, y dize un segador:

SEGADOR
Ya es tarde,
no es razón que más se aguarde,
vámonos a merendar
y un ratico a sestear,
que el sol todavía arde.
Sus, todos hechos alarde.

Aquí se van todos al halo a merendar, y Ruth con ellos. Y luego se introduzeNoemí, que dize entre sí:

NOEMÍ
Quiero salir por aquí,
por ver si mi hija viene.
¡Oh, qué gran soledad tiene
mi alma, hija, sin ti!
Ya que el marido perdí
y perdiera
los hijos que Dios me diera,
quiso Dios, por su bondad,
remediar mi soledad
con dexarme aquesta nuera
por hija y por compañera,
mayormente
no teniendo yo pariente
ni quien de mí se doliese,
ni con quien pasar pudiese
la pobre vida presente.
Si la vista no me miente,
hela aquí.

Sale Ruth.

RUTH
Salve, señora Noemí.
NOEMÍ
Hija, vengas en buen ora,
que diziendo estava agora
que estava sola sin ti.
RUTH
Estos tres modios cogí
de buen trigo.
NOEMÍ
Al muy alto Dios bendigo,
y a ti sea gualardonado.
¿Y dónde lo has allegado?
RUTH
Plazeros ha, si os lo digo:
En tierras de un grande amigo,
muy honrado,
el cual Booz es llamado,
que me ha hecho gran fabor.
NOEMÍ
Por Dios, que es el pagador,
le sea remunerado.
RUTH
Y aun de lo que he merendado,
os traigo aquí.
Y Booz me dixo así:
que en sus mieses me anduviese
y a otras partes no fuese
ni me apartase de allí.
NOEMÍ
Del marido que perdí
es pariente.
Y el alto Dios se lo aumente,
pues de la gracia que usó
en el tiempo que él vivió,
usa agora de presente,
y es cosa muy conveniente,
hija mía,
que hagas lo que él dezía
y no vayas a otra parte,
de donde podría echarte
quien tal gracia no tenía.
Y andarte has en compañía
y juntamente,
por ser cosa más decente,
con sus moças y criadas,
que serán tan bien miradas
cuales conviene a tal gente.
Mas deves atentamente
advertir
a lo que quiero dezir;
y haz lo que yo dixere.
RUTH
Cualquiera cosa que fuere,
lo entiendo luego cumplir.
NOEMÍ
Esta noche tiene de ir
allá fuera
ese Booz, a su era,
a ver limpiar un montón,
do por su recreación
dormirá la noche entera.
Tú deves tener manera,
forma y arte
de muy bien ataviarte
y irte donde estuviere,
y, mientras que no durmiere,
no cures de demostrarte,
porque así quiero avisarte;
mas, pasado
que el aya muy bien cenado
y del vino esté caliente,
en la era brevemente
le verás luego acostado.
Llegarás tú estando echado
y, malavés,
acostarte has a sus pies,
debaxo de la cobija.
Y con esto verás, hija,
lo que te dize después,
RUTH
Si eso os parece que es
conveniente,
plázeme de buena mente
de lo hazer y cumplir,
pues no me querréis dezir
cosa que no sea decente.
NOEMÍ
No ay ningún inconveniente,
hija mía,
ni yo te aconsejaría
cosa que no fuese honesta;
mas save que cosa es ésta
que misterio contenía.
RUTH
Vamos, que bien se haría.

Vase Ruth a ataviarse. Y sale Booz hablando con su mayordomo.

BOOZ
Di, veamos, ¿cómo va
en la cosecha del pan?
¿En qué términos están
nuestras mieses por allá?
MAYORDOMO
Señor, mucho pan avrá,
Dios loado.
Mucho de ello está segado
y mucho está por segar.
Yo he començado a enparvar
aquí, en las heras del prado,
y un montón está trillado
singular,
y acabarse ha de limpiar
esta noche, a Dios plaziendo,
y dexarlo limpio entiendo
para luego lo ensilar.
BOOZ
Quiero, por me recrear,
irme allá,
donde el hombre dormirá
pues haze tanto calor.
MAYORDOMO
Sea en buen ora, señor,
que mucho se holgará.
BOOZ
Ora, pues que cerca está,
ven comigo.
MAYORDOMO
Por esta senda que sigo,
vaya, que aquésta va allá;
y aun desde allí se verá
nuestra era, yo me obligo.

Van.

Ya se parecen, y el trigo.

Allega.

Aquí están
nuestras eras con el pan.
BOOZ
¡Oh. qué bonico montón!
Por tan gran merced y don,
¡bendito el Dios de Abrahán!
MAYORDOMO
Pues muchos de éstos serán.

Dize un gañán que estava en la era:

GAÑÁN
¡Oh! Dios guarde
y le mantenga y reguarde
a nuestro amo, que acá vien.
BOOZ
¿Cómo va?
GAÑÁN
Señor, muy bien,
aunque el solezillo arde
hasta que viene la tarde;
que, entre día,
¡juro a san...!, un sol hazía
que me tiene amodorrido...
MAYORDOMO
¡Todabía avrás dormido
un rato que te cavía!
GAÑÁN
Mayoral, mejor sería,
de camino,
la calabaça con vino,
y algunos ajos y pan,
para el pobre del gañán
que trabaja de contino.
MAYORDOMO
Creo que fuiste adevino.
GAÑÁN
¿Cómo así?
MAYORDOMO
Que ves te lo traigo aquí.
No te tenía olbidado,
que, aunque avías almorzado,
tuve memoria de ti.
BOOZ
Ello está muy bien ansí,
que al gañán
nunca falte vino y pan
entre hombres proveídos,
porque los mal mantenidos
muy mal trabajar podrán.
GAÑÁN
¡Oh buen amo! ¡Juro a san...!
Dios le tenga
de su mano y remantenga,
y le dexe perlograr,
y muchos bienes le dar
para que a todos sostenga.
Quiero esperar a que venga
el compañero,
para merendar de vero,
porque es ido a ayudar
al carretero a cargar
la mies sobre aquel otero.
MAYORDOMO
Pues yo, señor, también quiero
luego ir
y prestamente venir
con alguna refectión
con que haga colación
cuando se quiera dormir;
y a traer con qué cubrir.
BOOZ
Anda, ve,
y ven presto, por tu fe,
GAÑÁN
Señor, a la madrugada
haremos otra enparvada
sobre la mies que aquí avié,
y luego se trillarié.

Llegado este punto faltan algunas páginas y la conclusión del relato.