Las personas que en ella se introduzen son las
siguientes: Noemí. -Orpha. -Ruth. -Un bovo, su criado. -Lía. -Cetura. -Booz. -Un mayordomo suyo. -Un gañán
llamado Reventado. -Ciertos segadores, aunque no habla más
de el uno de ellos. -Otro gañán, criado de
Booz, en la parva. -Propinco. -Diez testigos ancianos, aunque
no habla sino el uno. -Dos pastores de Booz, Gil y Bras.
Es de notar que la historia va sacada en lo sustancial al
pie de la letra de la historia, segund y como se contiene
en la Biblia. Mas, porque la representación sea más
sabrosa y por dar gusto a los oyentes, se introduzen en ella,
el Bobo, criado de Noemí y de Ruth y el gañán Reventado, y los dos pastores Gil y Bras. Y para proseguir
y continuar la historia, se introduze el mayordomo de Booz,
aunque de él no se haze mención en la historia
de la Biblia. Y las dos mugeres, que aquí llamamos Lía y Cetura, representan las mugeres que la historia
dize que hazían mención en Betlehem de Noemí.
Y para la representación, y porque se diferenciasen
en lo que cada una de ellas dize, les pusimos nombres Lía
y Cetura, aunque la historia no las nombra sino diziendo
«mulieres». Es historia dificultosa de sacar en limpio para
poderse representar al natural. Y ella, de suyo, es larga;
y por esto aquí va algo prolixa. No se pudo con más
brevedad pintar toda ella.
Es muy famosa y contiene grandes
misterios.
También advierta el
lector que, aunque aquí se introduzen segadores, que
son de sustancia de la historia, por escusar prolixidad y
confusión, habla solamente uno. Y también en
los testigos ancianos de la renunciación del propincuo,
aunque ayan de ser diez, por la misma razón habla
uno por todos.
Y comiença
la historia de cuando Noemí, queriéndose ir
a su tierra, se despedía de sus nueras Orpha y Ruth;
y, aviendo madrugado Noemí para esto, y llamado de
mañana al Bovo, su criado, sale el Bovo diziendo así:
BOVO
Yo no sé qué madrugada
es aquésta, juro a mí.
La persona está
cansada,
y ha rato que es levantada
esta nuestra ama
Noemí,
llamando: «¡yergue de ahí!».
¡Alto
dende!
Juro a San Junco que entiende
que no ha el hombre
de dormir.
Pues conviene que se emiende,
son, más
querría irme allende
que aquesta vida sofrir.
Yo no sé dó quiere ir
con sus nueras;
pues,
si me ensaño de veras,
pardiós, presto le
diré
que, si son madrugaderas,
me dexen sus dormideras,
son, que no las serviré.
Mas yo me desquitaré,
si pudiere,
todas las vezes que huere
a las viñas
o rastrojos;
y, aunque mi ama me espere,
donde la gana
me diere
tengo de pregar los ojos.
¿No veis qué
negros antojos
que les toman?
¡Sí malos llobos
las coman,
que me hazen madrugar
y me fatigan y broman!
Mas helas aquí do asoman;
juro a mí que
he de escuchar
a dónde quieren trotar.
Apártase
el Bobo a un cabo; y sale Noemí con sus dos nueras
Orpha y Ruth. Y dize Noemí:
NOEMÍ
Hijas mías,
pues que poco de mis días
me queda ya por bivir,
dexadas todas porfías,
conviene por todas vías
irme a mi tierra a morir.
Cuando aquí fue mi venir,
fue servido
Dios que truxese marido
y dos hijos, cuyas
fuistes;
y después ha permitido
que todo lo aya
perdido
como vosotras perdistes.
Ya mis días son
muy tristes,
y pues ya
de mi vientre no saldrá
fruto con quien os caséis,
quedáos, mis
hijas, acá
y otros maridos buscá,
pues
de mí no los avréis,
ni será justo
esperéis
más sazón.
RUTH
No lo permita
la razón,
señora, que ansí os dexemos,
aviendo tanta afición.
ORPHA
A cualquier tierra
o región
que fuerdes, os seguiremos,
pues con
razón lo devemos.
NOEMÍ
No consiento,
que
vuestra pena y tormento
es a mí mayor fatiga.
ORPHA
Pues, señora, si yo siento
que en eso os daré
contento,
vuestro mandado me obliga
a que me quede y
no os siga.
NOEMÍ
Hija mía,
Dios quede en
tu compañía
y te dé muy buen varón.
ORPHA
Y vaya con vos oy día,
y os dé tal
camino y guía
cual desea mi coraçón.
NOEMÍ
Dios te dé su bendición.
Abráçanse.
Vase Orpha y quedan Noemí y Ruth. Y dice Ruth:
RUTH
Pues a mí,
mi señora Noemí,
¿dexáisme
desconsolada?
NOEMÍ
Hija mía, haz tu así,
quédate también aquí,
pues se quedó
tu cuñada,
que yo me iré mi jornada.
RUTH
No haré,
mas donde fuerdes iré
y estaré
siempre con vos;
con vos permaneceré,
adoraré
y serviré
vuestra ley y vuestro Dios,
y moriremos
las dos
en un lugar:
mi cuerpo se ha de enterrar
con
el vuestro, en conclusión;
y para nos apartar,
sólo, en fin, ha de bastar
la pala y el açadón.
NOEMÍ
Pues tu determinación
es aquésa,
y tu voluntad espresa
como en ti vi de contino,
de
llorar ya, hija, cesa
y andacá, démonos priesa,
tomemos nuestro camino.
Dize el Bobo acullá, apartado,
sin que ellas lo oyan:
BOBO
Ora que yo tengo tino
dónde
van,
quiero tender mi gabán
y echarme a dormir
un rato,
que ellas me recordarán.
NOEMÍ
Hija, llama a ese gañán
porque se aderece
el hato.
RUTH
¡Do al diablo el insensato,
ya ha caído!
Aquí está echado dormido.
¡Ola! ¡Ola, a
esotra puerta!
¡Qué escorroço! Da el ronquido
y no tiene más sentido
que si fuese cosa muerta.
¡Ah, bobazo! Ya despierta...
BOBO
¿Quién me llama?
¡Do al dimoño esta nuestra ama,
si me ha de dexar
dormir,
que antes que amanezca, brama!
Andá, tornáos
a la cama,
que no es tiempo de yerguir.
RUTH
¡Sus, levanta!
BOBO
¿Dónde
he dir?
RUTH
Ve a pensar
ell asnilla sin tardar
y échale
luego ell albarda.
BOBO
Aun ése es otro cantar:
¿hemos de ir a pelear
que es menester alabarda?
¿O es
alguna çalagarda?
Más quería
una
hogaça, si avía,
y armarme de un cangilón;
con esto pelearía,
que si echáis por otra
vía,
no soy nada peleón.
NOEMÍ
Acaba
ya, bobarrón,
anda, ve.
BOBO
Pues primero almorzaré,
que de hambre estoy marchito.
RUTH
¡Una landre que te
dé!
BOBO
No dize a mí, a buena fe,
nuestra
ama, ese sobre escrito.
Más querría un buen
cabrito.
NOEMÍ
Anda, aguija,
que conmigo y con
mi hija
irás muy a tu plazer.
BOBO
¡Oh, qué
gentil sabandija!
A dos no avrá quién os
rija,
otro moço es menester;
y aun tanbién
quiero saber,
lo primero,
si tengo de ir caballero,
que, como soy regalado,
en andando a pie, me muero.
Iré por vuestro escudero,
si voy muy bien cabalgado.
RUTH
Sus, adereça, priado,
que en camino
no faltará
algún pollino
en que puedas cabalgar.
BOBO
Pues,
sus, venga pan y vino
y un buen jamón de tocino,
si allá me queréis llevar;
si no, escusado
es andar.
Y aun sepamos
si es muy lueñe donde
vamos
¿Ay mucho? Sepamos cuánto,
que, quiça,
si mucho andamos,
he miedo que nos perdamos.
RUTH
Ay lo
medio y otro tanto.
BOBO
No querría algún
espanto
nel camino,
que, pardiós, luego me fino
cuando dizen: «¡catá el lobo!»
NOEMÍ
Eso
tienes de contino,
salir con un desatino.
Acaba, diablo
bobo.
BOBO
No querría algún desobo,
juro
a mí,
que en mi vida no salí,
por el sigro
de mi padre,
de media legua de aquí,
y aun entiendo
hello así,
pues ya no pare mi madre.
Ni abrá
perro que me lladre,
si, sin ver,
se fuese el hombre
a perder.
RUTH
¡No se pierda el mayorazgo...!
BOBO
Tengo
un tío bachiller,
que, si deprendo lleer,
diz
que me dará un curazgo,
tanbién el bachillerazgo.
RUTH
¡Gran locura
sería hazerte a ti cura!
BOBO
¡Pardiós! Si yo me vistiese
una lluenga vestidura,
rapando la gestadura
un gran crego pareciese.
NOEMÍ
Ea, pues, la burla cese,
vamos ya,
que, en fin, allá
se hará
todo cuanto tú quisieres.
BOBO
¡Ora,
sus, hazerse avrá!
Y, pues me lleváis allá,
hazedme muchos prazeres.
¡Do al diabro estas mugeres,
que contino
sacan al hombre de tino!
Yo me voy a adereçar,
pero no se olvide el vino,
mucho pan, queso y tocino
para tener qué roçar.
Vase el Bobo y dize
Ruth:
RUTH
Sus, vamos a aparejar,
no tardemos,
que
desde allá partiremos.
NOEMÍ
Aquel gran Dios
de Israel
irá con nos donde iremos:
pues, si ir
allá queremos,
es para servirle a él.
Torna
el Bobo, desque las vido idas, y dize:
BOBO
¡Pardiós,
grande desatino
fuera irse el hombre allá!
Así
que yo determino
de no ponerme en camino,
que sé
lo que sucederá.
¡Pardiós, que me oviera
ya
arrepentido,
si con ellas fuera ido!
¡Bien se está
San Pedro en Roma!
Y, aunque pierda lo servido,
donde
el hombre es conocido,
no le faltará qué
coma.
Mugeres son una broma,
nunca están
son
viendo qué mandarán:
«¡Ven acá, mas
ve acullá!»,
«¡ve por vino, ve por pan!»,
«¡llama
a Pedro, llama a Juan!»,
«¡harracá, mas harre allá!»
Vase el Bovo y salen Noemí y Ruth, que van ya su
camino.
Aquí es de entender que avían ya andado
algún día.
NOEMÍ
Andemos nuestro camino,
que Dios nos ayudará,
y con el fabor divino,
si a Betlehem tengo buen tino,
presto seremos allá,
porque ya muy cerca está;
que en la mano
de
aquel gran Dios soberano
está llegar en un punto...
¿Ves aquí la cibdad junto?
No se ha ido el tiempo
en vano.
RUTH
En puerto seguro y llano
estamos ya.
NOEMÍ
Ésta es Betlehem de Judá.
¡Bendito el Dios
de Israel,
que ha sido servido Él
de aportarnos
por acá!
Y, aunque mucho tiempo ha
que me fui
y desta cibdad partí,
no herraré mi morada,
que ha estado desamparada
desde que della salí.
Vamos, hija, por aquí.
Éntranse
en la cibdad Noemí y Ruth. Y salen Lía y Cetura,
amigas antiguas.
LÍA
¿No te acuerdas, por ventura,
de la bezina Noemí,
que a Moab se fue de aquí
cuando la gran desventura
de la hambre y apretura
y
aflición
de toda aquesta región?
CETURA
Bien me acuerdo averse ido,
con dos hijos y el marido,
esa peregrinación.
LÍA
Pues ya es fama y
opinión
que es venida,
muy triste y muy afligida,
sin hijos y sin marido,
porque todo lo ha perdido
con
perder ellos la vida;
y una nuera muy querida
trae consigo,
Mas, ¿no miras lo que digo
Que, veslas, vienen aquí.
Allegan a caso Noemí y Ruth.
CETURA
Sálvete
Dios, Noemí.
NOEMÍ
Ése mismo sea contigo.
Ya no es justo que comigo
criatura,
señora Lía
y Cetura,
use palabras sabrosas,
sino tristes y amargosas,
pues quiso mi desventura:
ya faltó mi hermosura
y he perdido
mis hijos y mi marido
en esta ausencia
tan larga.
Devéisme llamar amarga,
pues tan desdichada
he sido.
LÍA
Bien. Mas, pues Dios fue servido
de
hazello,
no es razón que vos por ello
demostréis
tanto pesar.
Mas antes gracias le dar,
pues que se sirve
con ello.
CETURA
Justo es dello con dello,
mayormente
que, pues el Omnipotente
así lo quiere y lo guía,
ser lo que más convenía
está claro
y muy patente.
NOEMÍ
Ésta que aquí
veis presente
es mi nuera,
que, aunque propria hija fuera,
de mis entrañas salida,
no preciara más
mi vida
ni más me amara y quisiera.
Ésta
es mi compañera
y mi alegría,
que quiso
mi compañía,
con quien mis penas apago:
Dios le dé tal premio y pago
cual ella le merecía.
RUTH
Su sierva, señora mía.
LÍA
Bien
será
que nos entremos acá
porque holgarnos
podamos.
CETURA
Ora, pues, señoras, vamos,
quédese
el pesar allá.
Vanse ellas. Y sale Booz y dize así:
BOOZ
¡Oh, bendito el Criador,
que así sus bienes
reparte,
que me dio tan grande parte
con ser yo gran
pecador
y menos merecedor
que ninguno!
En el pueblo
yo soy uno
de los más ahazendados,
de mieses y
de ganados
yo tengo más que otro alguno,
y, pues
es tiempo oportuno
de segar,
bueno será aparejar
cómo las mieses se sieguen
y que se junten y alleguen
los que las han de aliñar.
¡Ola!
Llama al Mayordomo.
MAYORDOMO
¿Qué
quiere mandar
su mercé?
BOOZ
Bien será que
ya se dé
orden en segar los panes.
MAYORDOMO
Pues
ay en casa gañanes,
yo, señor, lo aliñaré.
BOOZ
Hágase así, por tu fe,
con cuidado,
y aya en todo buen recado,
y la missión se provea,
pues es muy justo que sea
el que trabaja apastado.
MAYORDOMO
Esté, señor, descuidado.
BOOZ
Y así
voy.
Vase Booz.
MAYORDOMO
A mí me conviene hoy
poner manos a labor,
porque vea mi señor
cuán
buena maña me doy
Mas, ¿no miráis cuál
me estoy
tan parado?
¡Oyes, oyes, Reventado!
Ven acá
presto, corriendo.
Llama a un gañán.
REVENTADO
Esperad, que estoy durmiendo
y tengo el ojo pegado.
MAYORDOMO
¡Pues juro a Dios consagrado,
si a ti voy,
si de palos
no te doy
hasta que te quite el sueño!
REVENTADO
Sé que vos no sois mi dueño,
que criado de
Booz soy.
MAYORDOMO
Creo que tu buscas oy
una tunda.
REVENTADO
¿Dezís que busque quién tunda?
Cerca bive un tondidor,
que dizen que es el mejor,
en
esta casa segunda.
MAYORDOMO
¡El diablo te confunda,
don
maxote!
A fe, si tomo un garrote,
que yo te haga entender.
REVENTADO
Pues si me avéis de tender,
tiéndome
sobre el capote.
MAYORDOMO
¿No miráis el maçacote
cuál se tiende?
Ora, sus, levanta dende,
que
no es tiempo de burlar
REVENTADO
No me entiendo levantar
sin que primero me pende.
MAYORDOMO
Este asno más
se estiende
neceando
mientras más le están
hablando.
¡Alto de ahí, majadero!
REVENTADO
Más
quisiera ser mortero,
mas de ajos rebosando.
Está
el hombre carleando,
desmayado,
que no me he desayunado,
son con una gran hogaça,
y aun cuantas ay en la
praça
se abrié ya el hombre papado...
MAYORDOMO
Pues veo que es escusado,
don villano,
¡toma, llévate
esta mano
de coces para el camino!
Dale y vase.
REVENTADO
¡Ay!, ¡ay!, ¡ay de mí, mezquino,
que me ha descostillado!
¿Por adónde va el malvado?
Va tras él.
Salen Ruth y Noemí, y dize Ruth:
RUTH
Noemí,
señora mía,
querría, si tú
quisieses,
ir a espigar a las mieses
y a la noche yo
traería
de aquello que se caía
al segar,
para poder sustentar
nuestra pobreza y fatiga.
NOEMÍ
Ve, hija, y Dios te bendiga
y te lo quiera pagar.
Vase.
RUTH
Yo me voy a más andar
mi camino.
Y acullá
veo, si atino,
de segadores un hato.
Yo soy allá
en chico rato,
mediante el fabor divino,
que nunca falta
contino...
Llega a los segadores.
Dios mantenga,
mis
hermanos.
SEGADOR
Y
ella venga
muy mucho de norabuena.
RUTH
Hermanos, ¿podré
sin pena
coger con que me sostenga?
SEGADOR
No ay aquí
quien os detenga,
si queréis,
que no coxgáis
y espiguéis
las espigas reçagadas,
haziendo
de ellas manadas,
para que después llevéis;
que, aunque no nos conocéis,
según vemos,
nosotros os conocemos,
que sois nuera de Noemí.
RUTH
Hermanos, ello es ansí.
SEGADOR
Coged, que
no reñiremos.
Habla con sus compañeros:
Amigos, priesa nos demos
a segar,
que nuestro amo, a
más andar,
se viene para nosotros.
Viene Booz.
BOOZ
Hijos, Dios sea con vosotros
y os quiera de mal librar.
SEGADOR
Y a vuestra merced guardar,
y le bendiga.
BOOZ
Esta donzella que espiga
tras vosotros por aquí,
¿quién es o cuya es, dezí?
SEGADOR
Pues me
manda que lo diga,
ésta es nuera de Noemí.
BOOZ
Ora, pues ella es, ansí
yo he plazer
que
ande aquí tal muger;
y aun también le dexaréis
adrede, cuando seguéis,
cosa que pueda coger,
pues lo ha de menester.
Vuelve a ella.
Hija mía,
andaos aquí en compañía
y junta
con mis criadas,
y no vais a otras segadas
agora, ni
otro algún día,
porque aquí se vos
daría
con plazer
lo que ovierdes menester;
y,
si os aquexa la sed,
hazia el hato os acoged,
adonde
podréis bever;
y aun al tiempo del comer
o merendar,
os podéis también llegar
y hazerles compañía.
Naide molesto os sería,
todo está a vuestro
mandar.
RUTH
No sé cómo pagar,
ni con qué,
aquesta tan gran mercé
que a mí, tu sierva,
se haze.
Y pues a ti, señor, plaze,
lo que me
mandas, haré,
aunque en mí, cierto, no avié
merecimiento
para tanto cumplimiento,
siendo pobre
y pecadora.
Y no soy merecedora
de tan buen comedimiento.
BOOZ
Baste, hija, que yo siento
y he sabido
lo que a
tu suegra has servido,
dexando tu natural,
tus parientes
y caudal,
y a tierra agena venido.
Serte ha retribuido
por Aquél
que es el gran Dios de Israel,
so
cuyas alas veniste,
y a quien también acorriste,
faboreciéndote Él,
y así avrás
el pago dÉL
RUTH
Sea loado,
pues que yo en ti he
hallado
tan grande gracia y fabor,
que, siendo yo muy
menor
que tu mínimo criado,
me ayas así
ensalçado.
BOOZ
Tarde es ya.
Voyme, con Dios os
quedá.
RUTH
Y vaya con su merced.
BOOZ
Hijos, vosotros
hazed
lo que es menester acá.
Y ya es ora, merendá.
Vase Booz, y dize un segador:
SEGADOR
Ya es tarde,
no
es razón que más se aguarde,
vámonos
a merendar
y un ratico a sestear,
que el sol todavía
arde.
Sus, todos hechos alarde.
Aquí se van todos
al halo a merendar, y Ruth con ellos. Y luego se introduzeNoemí,
que dize entre sí:
NOEMÍ
Quiero salir por aquí,
por ver si mi hija viene.
¡Oh, qué gran soledad
tiene
mi alma, hija, sin ti!
Ya que el marido perdí
y perdiera
los hijos que Dios me diera,
quiso Dios,
por su bondad,
remediar mi soledad
con dexarme aquesta
nuera
por hija y por compañera,
mayormente
no
teniendo yo pariente
ni quien de mí se doliese,
ni con quien pasar pudiese
la pobre vida presente.
Si la vista no me miente,
hela aquí.
Sale Ruth.
RUTH
Salve, señora Noemí.
NOEMÍ
Hija,
vengas en buen ora,
que diziendo estava agora
que estava
sola sin ti.
RUTH
Estos tres modios cogí
de buen
trigo.
NOEMÍ
Al muy alto Dios bendigo,
y a ti sea
gualardonado.
¿Y dónde lo has allegado?
RUTH
Plazeros
ha, si os lo digo:
En tierras de un grande amigo,
muy
honrado,
el cual Booz es llamado,
que me ha hecho gran
fabor.
NOEMÍ
Por Dios, que es el pagador,
le sea
remunerado.
RUTH
Y aun de lo que he merendado,
os traigo
aquí.
Y Booz me dixo así:
que en sus mieses
me anduviese
y a otras partes no fuese
ni me apartase
de allí.
NOEMÍ
Del marido que perdí
es pariente.
Y el alto Dios se lo aumente,
pues de
la gracia que usó
en el tiempo que él vivió,
usa agora de presente,
y es cosa muy conveniente,
hija
mía,
que hagas lo que él dezía
y
no vayas a otra parte,
de donde podría echarte
quien tal gracia no tenía.
Y andarte has en compañía
y juntamente,
por ser cosa más decente,
con
sus moças y criadas,
que serán tan bien miradas
cuales conviene a tal gente.
Mas deves atentamente
advertir
a lo que quiero dezir;
y haz lo que yo dixere.
RUTH
Cualquiera cosa que fuere,
lo entiendo luego cumplir.
NOEMÍ
Esta noche tiene de ir
allá fuera
ese Booz, a su era,
a ver limpiar un montón,
do por su recreación
dormirá la noche entera.
Tú deves tener manera,
forma y arte
de muy bien
ataviarte
y irte donde estuviere,
y, mientras que no
durmiere,
no cures de demostrarte,
porque así
quiero avisarte;
mas, pasado
que el aya muy bien cenado
y del vino esté caliente,
en la era brevemente
le verás luego acostado.
Llegarás tú
estando echado
y, malavés,
acostarte has a sus
pies,
debaxo de la cobija.
Y con esto verás, hija,
lo que te dize después,
RUTH
Si eso os parece que
es
conveniente,
plázeme de buena mente
de lo
hazer y cumplir,
pues no me querréis dezir
cosa
que no sea decente.
NOEMÍ
No ay ningún inconveniente,
hija mía,
ni yo te aconsejaría
cosa que
no fuese honesta;
mas save que cosa es ésta
que
misterio contenía.
RUTH
Vamos, que bien se haría.
Vase Ruth a ataviarse. Y sale Booz hablando con su mayordomo.
BOOZ
Di, veamos, ¿cómo va
en la cosecha del pan?
¿En qué términos están
nuestras
mieses por allá?
MAYORDOMO
Señor, mucho pan
avrá,
Dios loado.
Mucho de ello está segado
y mucho está por segar.
Yo he començado
a enparvar
aquí, en las heras del prado,
y un
montón está trillado
singular,
y acabarse
ha de limpiar
esta noche, a Dios plaziendo,
y dexarlo
limpio entiendo
para luego lo ensilar.
BOOZ
Quiero, por
me recrear,
irme allá,
donde el hombre dormirá
pues haze tanto calor.
MAYORDOMO
Sea en buen ora, señor,
que mucho se holgará.
BOOZ
Ora, pues que cerca
está,
ven comigo.
MAYORDOMO
Por esta senda que
sigo,
vaya, que aquésta va allá;
y aun
desde allí se verá
nuestra era, yo me obligo.
Van.
Ya se parecen, y el trigo.
Allega.
Aquí
están
nuestras eras con el pan.
BOOZ
¡Oh. qué
bonico montón!
Por tan gran merced y don,
¡bendito
el Dios de Abrahán!
MAYORDOMO
Pues muchos de éstos
serán.
Dize un gañán que estava en
la era:
GAÑÁN
¡Oh! Dios guarde
y le mantenga
y reguarde
a nuestro amo, que acá vien.
BOOZ
¿Cómo
va?
GAÑÁN
Señor,
muy bien,
aunque el solezillo arde
hasta que viene la
tarde;
que, entre día,
¡juro a san...!, un sol
hazía
que me tiene amodorrido...
MAYORDOMO
¡Todabía
avrás dormido
un rato que te cavía!
GAÑÁN
Mayoral, mejor sería,
de camino,
la calabaça
con vino,
y algunos ajos y pan,
para el pobre del gañán
que trabaja de contino.
MAYORDOMO
Creo que fuiste adevino.
GAÑÁN
¿Cómo así?
MAYORDOMO
Que ves te lo traigo aquí.
No te tenía olbidado,
que, aunque avías almorzado,
tuve memoria de ti.
BOOZ
Ello está muy bien ansí,
que al gañán
nunca falte vino y pan
entre hombres proveídos,
porque los mal mantenidos
muy mal trabajar podrán.
GAÑÁN
¡Oh buen amo! ¡Juro a san...!
Dios
le tenga
de su mano y remantenga,
y le dexe perlograr,
y muchos bienes le dar
para que a todos sostenga.
Quiero
esperar a que venga
el compañero,
para merendar
de vero,
porque es ido a ayudar
al carretero a cargar
la mies sobre aquel otero.
MAYORDOMO
Pues yo, señor,
también quiero
luego ir
y prestamente venir
con alguna refectión
con que haga colación
cuando se quiera dormir;
y a traer con qué cubrir.
BOOZ
Anda, ve,
y ven presto, por tu fe,
GAÑÁN
Señor, a la madrugada
haremos otra enparvada
sobre
la mies que aquí avié,
y luego se trillarié.
Llegado este punto faltan algunas páginas y la conclusión
del relato.