950. En efecto, prueba de que la intencionalidad del autor fue romper en este momento con la sacralidad literaria que envolvía a Martí, la tenemos en el prólogo a José Martí, Diarios, prólogo de Guillermo Cabrera Infante, Madrid, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 1997, donde aparte de expresar su especial vinculación desde la infancia con La Edad de Oro, cita la misma frase del comienzo de «Tres héroes» como «una frase que me persigue todavía, unas veces en forma de cita, otras, en forma de parodia» (pág. 8).
951. Guillermo Cabrera Infante, «Vidas para leerlas» en Vuelta, núm. 41 (1980) págs. 4-16. Cabrera Infante ha utilizado este título para su recopilación de biografías Vidas para leerlas, op. cit., y el texto a que nos referimos ha sido rebautizado para abrir el libro citado con el título de «Tema del héroe y la heroína», págs. 13-58.
952. Véase Lourdes Casal, El caso Padilla: Literatura y revolución en Cuba. Documentos, Miami, Eds. Universal/Eds. Nueva Atlántida, s.f.
953. El texto de Cabrera Infante dice: El autor «fue puesto a elegir entre un tratamiento realista, uno realista socialista, uno épico y uno simbólico. Eligió este último. ¿Y por qué eligió el simbólico?» Estas palabras y las siguientes pueden aclararse con la lectura del artículo «Antón se va a la guerra» de Leopoldo Ávila, seudónimo, como hemos indicado, del crítico José Antonio Portuondo, que aparece publicado en Verde Olivo (1968) IX, 46, págs. 16-18. Éste y otros textos aparecen recopilados en el libro de Lourdes Casal citado más arriba.
954. Guillermo Cabrera Infante, «Lydia Cabrera y Enrique Labrador Ruiz» en Vidas para leerlas, op. cit., pág. 97.
955. Lydia Cabrera, El Monte. Notas sobre las religiones, la magia, las supersticiones y el folklore de los negros criollos y el pueblo de Cuba, Miami, Eds. Universal, 1992, véanse las págs. 7, 12, 78.
956. Véase Lino Novás Calvo, Obra narrativa, La Habana, Letras Cubanas, 1990. Reminiscencias y alusiones varias pueden encontrarse en La luna nona (1942) pág. 16 y sigs., sobre todo en el cuento aquí incluido y titulado «Aquella noche salieron los muertos» (pág. 45 y sigs.), y Cayo Canas (1946), donde aparece «¡Trínquenme ahí a ese hombre!» (págs. 249-253).
957. Véase «La luna nona de Lino Novás», en Vidas para leerlas, op. cit., pág. 115 y sigs.
958. Ibidem, pág. 118. Incluso recuerda: «En 1967 publiqué un libro titulado Tres tristes tigres que contenía una serie de homenajes literarios en forma de parodia a varios escritores cubanos, de Martí a Virgilio Piñera», ibidem.
959. Emir Rodríguez Monegal, «Estructura y significaciones...», op. cit., pág. 344.
