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La pensión de Venturita

Mariano Zacarías Cazurro



portada



  —4→  
PERSONAJES
 

 
VENTURITA
DOLORES
DOÑA ELADIA
PACA,   criada.
EDUARDO
ANTONIO
DON TADEO
JULIÁN,   mozo de la fonda.

 La escena es en Aranjuez, y en la época actual.  

 El teatro representa una pieza de tránsito en una fonda, adornada sencillamente. Tres puertas, una grande al fondo; dos menores laterales; de estas segundas la de la izquierda del espectador está numerada con el 12: la de la derecha tiene este rótulo. Paso al 13 y 14. Las puertas de estos números son de dos hojas pequeñas que se abren hacia la escena. Muebles a propósito. 

Esta obra es propiedad del CÍRCULO LITERARIO COMERCIAL, que perseguirá ante la ley al que sin su permiso la reimprima, varíe el título, o represente en algún teatro del reino o en alguna otra sociedad de las formadas por acciones, suscriciones o cualquiera otra contribución pecuniaria, sea cual fuere su denominación, con arreglo a lo prevenido en las Reales órdenes de 8 de abril de 1839, 4 de marzo de 1844, y 5 de mayo de 1847, relativas a la propiedad de obras dramáticas.

Se considerarán como reimpresos furtivamente todos los ejemplares que carezcan de la contraseña reservada que se estampará en cada uno de los legítimos.





  —5→  

ArribaAbajoActo primero

 

Al levantarse el telón aparecen VENTURITA y PACA. La primera en bata de mañana: sentada en un sillón, junto a una mesa en donde hay un nécessaire de señora. La segunda está arreglándola el peinado en forma masculina.

 

Escena I

 

VENTURA. PACA

 
VENTURA
¡Date prisa! ¡Qué torpeza,
Jesús! Al paso que vas
no sé cuando acabarás
de arreglarme la cabeza!
¿Pues tanto tiene que hacer? 5
PACA
Señorita, no me amaño...
¡Y ya ve usted! no es extraño,
pues si fuera de mujer
—6→
sabe usted que tengo tino
pero en esto soy perdida 10
porque yo no he hecho en mi vida
un peinado masculino.
VENTURA
Bien, mujer; tendré paciencia.
PACA
Aquí me estoy ingeniando...
deje usted, ya iré ganando 15
cada día en experiencia.
De doncella de labor,
ya que usted el sexo muda
me convertiré en ayuda
de cámara del señor. 20
VENTURA
Y antes que tú los motivos
llegaras de ello a saber
te admirarías de ver
tan raros preparativos.
PACA
¡Ya se ve! A primera vista 25
de veras me sorprendió
cuando vi que usted trocó
por el sastre la modista
y al principio lo dudé,
mas al ver que el equipaje 30
de aquel masculino traje
era todo para usted...
-¡Jesús! -me dije admirada
viéndolo ya tan de bulto-,
¡si tendría el sexo oculto 35
sin haberme dicho nada!
VENTURA
¡Anda lista!
PACA
¡Sí! Después
de aquella transformación
me dijo usted la razón
y ahora sé por lo que es. 40
No ignoro ya que se trata
de la pensión de un hermano
y de un tío mejicano
que es hombre de mucha plata:
Que murió el niño en Madrid 45
y la señora trocó
papeles... ¡y qué sé yo!
Hizo una trampa, un ardid.
Y que ahora viniendo él
usted tiene que ocultar 50
su sexo para evitar
que se descubra el pastel.
—7→
¿No es eso?
VENTURA
Sí, en cierto modo...
Mas quedaría enterado
el que te hubiera escuchado 55
contarlo revuelto todo!
PACA
Es que de los pormenores
no estoy bien al cabo yo;
no he comprendido...
VENTURA
¿Que no?
Pues para que nada ignores, 60
y lo acabes de entender,
si lo puedes conseguir,
te lo voy a repetir:
estame atenta, mujer.

 (PACA había cesado en su tarea.)  

Pero te has de despachar 65
porque el escuchar no quita...
PACA
Mientras usted, señorita,
lo cuenta voy a acabar.

  (Vuelve a comenzar su ocupación.)  

Empiece la relación.
VENTURA
Tuvo mamá un solo hermano. 70
PACA
¿El que viene? ¿El mejicano?
VENTURA
Él mismo: presta atención.
Este... fue a Méjico en suma
con un corto capital,
y allí reunió un caudal 75
que creció como la espuma.
Tomó estado por allí
no sé cómo ni con quién,
ya entonces mamá también
se había casado aquí. 80
Él supo tarde su unión
y al escribirla decía:
-plegue a Dios, hermana mía-,
-que tengas ya sucesión-:
-Que si es barón yo quisiera- 85
porque me he propuesto un plan-
-encargarme del afán-
-de costear su carrera-.
Sin duda oyeron los cielos
aquel ruego, anticipado: 90
que entonces ya había dado
a luz mamá dos gemelos:
Una niña... que soy yo,
—8→
y el niño que se pedía
y por nacer en un día 95
el mismo nombre nos dio.
Para lo cual buscó un nombre
cuyo género epiceno
para los dos fuera bueno.
PACA
¿Que hiciera a mujer y a hombre? 100
VENTURA
Justo; y se deduce llano
que pues soy Ventura yo,
también así se llamó
mi desventurado hermano.
Diose pues noticia cierta 105
del caso al tío Tadeo,
que a la vuelta del correo
mandó ya libranza abierta
diciendo que en cuanto al niño
él de todo se encargaba, 110
en cuanto a mí lo dejaba
todo al paternal cariño.
Fuese así el tiempo pasando...
 

(PACA embebida en escuchar ha vuelto a suspender su trabajo.)

 
Pero, Paca, ¡deprisita!
PACA

 (Vuelve a emprender de nuevo.) 

Prosiga usted, señorita, 115
que yo ya estoy acabando.
VENTURA
Cuando el cólera anterior
un día mi mala suerte
mis dos padres con la muerte
llevo a gozar del Señor. 120
Huérfanos en tan mal hora
nos acogió en edad tierna
mi pobre tía paterna
doña Eladia.
PACA
¡La señora!
VENTURA
Sí: a propósito anda a ver 125
si aún en la cama se está.
PACA

 (Se acerca a la puerta de los números trece y catorce.) 

No: por el cuarto anda ya.
VENTURA
Ay, date prisa mujer.
Pues nos hizo ese favor,
nos cogió criaturillas 130
y la vino de perillas,
aunque a nosotros mejor,
pues con la pensión corriente
—9→
que mi hermano disfrutaba
vivía y nos educaba 135
bastante cómodamente.
Mas, ¡ay tiempo! ¡Y cómo vuelas!
De esto ya me acuerdo yo,
mi hermanito se murió
poco después de viruelas. 140
Temiose entonces la tía
que si al tío le avisaba
de la muerte, se quedaba
sin la pensión que tenía.
Y así cuando le avisó 145
de aquel desastre prolijo,
en vez de mi hermano
dijo, que me había muerto yo.
PACA
¡Anda!
VENTURA
El tío sin empacho
contestó que lo sentía, 150
pero que más sentiría
si hubiera sido el muchacho.
Esto afirmó en sus ficciones
a mi tía por completo;
me impuso a mí en el secreto 155
de estas mistificaciones
y dejándole en su error,
fiadas en la distancia,
seguimos en consonancia
nosotras y el buen señor. 160
Él enviando puntual
de la pensión cada plazo
nosotras sin embarazo
dándolo un aire marcial.
-Si la moda en sus anales 165
exigía una locura

 (Haciendo ademán de escribir.) 

-Que necesita Ventura
para libros... tres mil reales-.
En fin con tales engaños,
que aun hoy él no ha traslucido, 170
serenos han transcurrido
como un momento los años:
mas de tal trueque en los dos
no sé lo que saldrá ahora
porque...

 (PACA acaba su tocado.) 

¿Acabaste?
  —10→  
PACA
¡Ay señora!
175
¡Ya acabé!

 (Quitándola el peinador.) 

VENTURA

 (Levantándose.) 

¡Gracias a Dios!
PACA
Mas siga usted, ¿por qué?...
VENTURA
¡Ah, sí!
Porque tuvo carta un día,
hará tres meses, mi tía
y vino llorando a mí, 180
-¡ves! dijo: y me dio el papel
motivo de aflicción tanta,
tiró el diablo de la manta
y se descubrió el pastel-.
Ábrola en efecto y leo 185
que mi tío nos decía
que de América salía
con el siguiente correo.
Que aunque sus muchos afanes
le daban muy corto plazo 190
venía a darme un abrazo
y término a ciertos planes.
-¿Qué hemos de hacer? -preguntó
mi tía toda angustiada:
-No hay que apurarse por nada 195
la dije tranquila yo.
Venga el tío por mi nombre
ya que venir le conviene
y si por hombre me tiene
me hallará trocada en hombre. 200
Cualquier sastre de Madrid
de este milagro es capaz,
a mí me gusta el disfraz
y él no ha de dar en el quid.
Y pues su estancia en la villa 205
coronada ha de ser corta,
viene, le engaño... y qué importa,
se vuelve y ancha Castilla.
Con júbilo sin igual
mi tía el plan acogió 210
y del disfraz se encargó
un buen sastre, Carrascal.
Vino, me tomó medida,
y con el cambio más bello
desde la planta al cabello 215
en hombre fui convertida.
PACA
Salvo algunas frioleras
—11→
que el sastre no puede hacer
como la voz de mujer
y la barba, y las maneras: 220
pero así y todo confieso
que puede al tío engañar;
aunque de sexo al cambiar
nos sucede a todas eso;
queda una suelta y airosa 225
más que un hombre si se ofrece...
Con todo, siempre parece
que nos falta alguna cosa.
PACA
Pues yo, Paca, decidí
esperar de esa manera, 230
al tío cuando viniera
pero faltaba... ¡ay de mí!
visitas, gente allegada,
¿cómo excluirla del plan?
PACA
Y además cierto galán 235
¡que el pobre no sabe nada!
¡Si él supiera!
VENTURA
¡No le nombres!
Porque me causa rubor:
demos treguas al amor
mientras los dos somos hombres. 240
Pues ya ves era preciso
mudar de casa al instante
a otro barrio bien distante
sin dar a nadie el aviso;
y un viaje pretextar, 245
único recurso ingrato
de aislarnos de todo trato
y a todos desorientar.
Mas de Cádiz el correo
para ahorrar esta ficción 250
trajo en la misma ocasión
carta del tío Tadeo.
Lo que decía esa carta,
tantas veces lo has oído,
que ya lo habrás entendido. 255
PACA
Sí, de saber estoy harta
que lo que escribió esta vez
es que pronto iba a llegar,
y que ha mandado esperar
su venida en Aranjuez: 260
donde estamos en la fonda
—12→
seis días ha, me parece,
esperando a que se empiece
tan difícil trapisonda.
VENTURA
Por razón de la estación 265
quiere hacer aquí parada,
y mandó tener guardada
para él habitación.
De mi plan convino al norte
este feliz accidente, 270
que le engañó aquí, es corriente;
por lo poco que en la Corte
esté, con la novedad
de la mudanza de traje,
y salir siempre en carruaje 275
nada temo.
PACA
Es la verdad.
VENTURA
Pasará el tiempo adecuado
que será por ahí... un mes,
y se marchará, y después
todo volverá a su estado. 280
Y si hallo una proporción
de declarar este enredo...
pche... lo hago.
PACA
Yo tengo miedo
a esta falsa situación.
¿Y mi buen don Eduardo? 285
¡Cuál por Madrid andará
buscando aquí y acullá!
¿Cómo tomará el petardo?
VENTURA
¡Pobre!...
PACA
Lleno de ilusiones
iría allá... ¿y qué diría, 290
al ver la casa vacía,
con papel en los balcones?
VENTURA
¡Estará gracioso!
PACA
¡Toma!
¡Hecho un diablo contra usted!
VENTURA
Yo contentarle sabré 295
en cuanto pase esta broma.
PACA
Debió usted haberle informado
de todo.
VENTURA
¡Quieres callar!
¡Lo echaba todo a rodar
el día menos pensado! 300
Con su carácter burlón
—13→
y su genio... ¡madre mía!
¡En darme se gozaría
cada instante un sofocón!
Bueno es que lo ignore ahora; 305
pues si él mi disfraz supiera
y en traje de hombre me viera!


Escena II

 

VENTURA. DOÑA ELADIA. PACA.

 
ELADIA
¡Ventura! ¡Paca!

 (En tono de reconvención.) 

PACA
¡Señora!
ELADIA
¡Qué calma! ¡Válgame Dios!
¿Y tú te sales así 310
con las faldas hasta aquí?
¿Qué es lo que hacíais las dos?
VENTURA
Mientras usted despertaba,
como esto está retirado
y es cómodo y desahogado 315
quise que esta me peinara...
Ya está mi tocado hombruno.
ELADIA
¿Y estabais aquí esperando
como cotorras charlando?
¡si os hubiera visto alguno! 320
PACA
Estaba yo bien alerta
con todo el cuidado mío.
ELADIA
¿Y ese cuarto?

 (Señalando al doce.) 

PACA
Está vacío:
y cerrada aquella puerta.

 (Señalando la del fondo.) 

ELADIA
Bien... mas...
VENTURA
Tales aprensiones
325
tiene usted querida tía,
que jamás desearía
verme sin los pantalones.
Y usted ha detener presente
que...
PACA
Al que no está hecho a las bragas
330
las costuras le hacen llagas,
y un desahogo...
ELADIA

 (Con ironía.) 

¡Coriente!...
¡Mas... si te llegan a ver...
—14→
nuestro plan está perdido,
me pesa que hayas traído 335
ningún traje de mujer!
¡Y hoy que el tío va a venir!
¡Que hay que poner más rigor
en el disfraz!... ¡Por favor!...
¡Vete al momento a vestir! 340
VENTURA
Tía, ese recelo es vano;
yo por mi parte prometo
que el disfraz será completo
¡pero es aún tan temprano!
ELADIA
¡Qué calma tan infinita! 345
pero, en vano me incomodo
VENTURA
¿Está prevenido todo?

 (A PACA.) 

PACA
Ya está todo, señorita.
ELADIA
¡Señorita! ¡Dale bola!...
¡Pues el lance está bonito!... 350
¡Señorita! ¡Señorito!...
PACA
Pues, ¡estando aquí una sola!
ELADIA
Hay que aprender el papel,
te tienes que acostumbrar,
¡pues te se puede escapar 355
una así delante de él!
¡Jesús!...
PACA
No tendré descuido.
ELADIA
Según se acerca el momento,
va creciendo mi tormento;
esta noche no he dormido. 360
No he hecho más que cavilar
sobre el disfraz endiablado;
demos ya por de contado
que le puedes engañar:
mas si llega a descubrir 365
un engaño tan maduro...
¡yo me muero de seguro!
VENTURA
¿Qué? ¡bah! Dejarle venir.
ELADIA
¿Y después? ¿De qué manera
le darás satisfacciones 370
cuando pida informaciones
de tu estudio y tu carrera?
VENTURA
¡Pensar eso! ¡Qué tontuna!
si lo llega a preguntar,
yo le sabré contestar 375
que... no he tenido ninguna.
ELADIA
¿Y si el buen señor deplora
—15→
tan criminal abandono?
VENTURA
Diremos que es el buen tono
de la juventud de ahora. 380
Que el estudio más profundo
de la alta filosofía,
debe de hacerse en el día
por el gran libro del mundo.
¡Qué lo demás!... En rigor 385
basta para ser feliz
con un ligero barniz
de ilustración exterior:
y que es hoy la más preciosa
la que se estima infinito, 390
saber de todo un poquito
y no todo de una cosa.
Yo para probar después
que el tiempo no he malgastado
al descuido y con cuidado 395
le haré ver que sé francés.
Si habla de legislación,
a fuerza de desbarrar
que soy le haré sospechar
un Licurgo o un Solón. 400
Si de letras, haré crítica
mordaz sin respeto a nada,
meteré mi cucharada
cuando se hable de política...
¡Oh! yo ingeniarme sabré, 405
porque sin hacerle agravio
yo creo que él no es un sabio,
y en fin... yo me compondré.
ELADIA
Dios ponga tiento en tu boca:
me dejas más consolada, 410
al verte tan animada.
PACA
¡También usted se equivoca!
ELADIA
Yo tendré luego cuidado,
¡y no se me escapará!
¡Entrometida!
 

(Se oye el ruido de un carruaje.)

 

 (DOÑA ELADIA escucha.) 

¿Oís? ¿Ya?
415
PACA
¡Un carruaje ha parado!
ELADIA
¿Si será la diligencia?
¡Pero cá! no puede ser,
¡es temprano!
PACA
¿Voy a ver?
ELADIA
¡Pues fuera linda ocurrencia! 420
  —16→  
PACA
¿Voy?
ELADIA
No. Tengo prevenido
a un mozo que nos avise
desde que alguien la divise
para evitar un descuido
¡y no ha avisado!
VENTURA
Será
425
algún carruaje de paso.
ELADIA
Cierto: pero por si acaso
entrémonos por allá;
que más vale que se tenga
que esperar, que andar de prisa, 430
luego el mozo nos avisa
cuando la góndola venga.
¡No nos falte tiempo!
VENTURA
Bueno.
ELADIA
Recoge eso.
 

(A PACA que recoge el nécessaire. Óyense pasos por el fondo, DOÑA ELADIA escucha.)

 
¿Suben?
PACA
¡Sí!
ELADIA
Pues a ver si abres ahí 435

 (Al fondo.) 

que no es nuestro este terreno.
VENTURA
Vamos pues al tocador,
a trocarnos la corteza
sexual de pies a cabeza.
¿Me ayudarás?

 (A PACA.) 

PACA

 (Con afectación.) 

Sí señor.
440
 

(Los pasos acompasados se oyen más cerca. DOÑA ELADIA recoge el nécessaire a PACA y se dirige con VENTURITA al cuarto suyo.)

 
ELADIA
Trae eso: corre el pestillo.
Vamos, pronto; ¡a despachar!

 (A VENTURA.) 

 

(Volviendo a salir después que ha entrado tras de VENTURA por el pasillo, dice a PACA.)

 
Y tú, ciérrate al entrar
la puerta de este pasillo.
Que estando esta bien cerrada, 445
aunque venga un importuno
no hay aquí recelo alguno,
ni se oye ni se ve nada.

 (Vase.) 


  —17→  

Escena III

 

PACA, JULIÁN que entra con chismes de viaje: maleta, saco de noche, etc. PACA va a abrir la puerta, después de contestar a DOÑA ELADIA que se retira.

 
PACA
Bien, ¿a ver quién es? ¡Julián!
JULIÁN
¡Hola, prenda! ¿Se ha dormido? 450
PACA
Bien, ¿y usted?
JULIÁN
¿Yo? poco ha sido;
¿Y los amos?
PACA
Dentro están.
JULIÁN
Dentro, ¿eh? Y ha descansado
la señora?
PACA

 (Dudando.) 

¿Cuál? ¡Ah! bien.
JULIÁN
¿Y el señorito?
PACA
También.
455
Y ese coche que ha llegado
¿de dónde es?
JULIÁN
¿Ese carruaje?
Ese... de Madrid infiero.
PACA
¿Quién viene?
JULIÁN
¿Quién? ¡Un viajero!
Aquí traigo su equipaje 460
que se le vengo a subir
al cuarto que va a ocupar.
 

(DOÑA ELADIA llama desde dentro a PACA.)

 
ELADIA

 (Dentro.) 

¡Paca!
PACA
Adiós,

 (voy a cerrar.) 

JULIÁN
¡Adiós, prenda! Voy a abrir.


Escena IV

 

EDUARDO, JULIÁN. Este deja en el suelo junto a la puerta lo que traía y buscando una entre algunas llaves, cantando entre dientes se dispone a abrir la puerta cuando le interrumpe la voz de EDUARDO. Entonces se va al fondo.

 
EDUARDO
¡Mozo!

 (Dentro y algo lejos todavía.) 

 

(JULIÁN se dirige al fondo, EDUARDO más cerca.)

 
¡¡Mozo!!
  —18→  
JULIÁN

 (En la puerta del fondo.) 

¡Venga usted
465
por aquí! ¡Aquí va el avío!

 (EDUARDO entra.) 

EDUARDO
¿Cuál va a ser el cuarto mío?
JULIÁN
¿El cuarto? Ese que usted ve;
el doce.
EDUARDO
¿Y qué tal?
JULIÁN
¿Qué tal?
Es grande; hay habitación 470
para dos; tiene un balcón
que cae al camino real.
Se ve todo lo que pasa
mírele usted.
 

(Abre y EDUARDO asoma la cabeza.)

 
EDUARDO
Sí: es bastante...
JULIÁN
¡Era el único vacante 475
que había en toda la casa!...
EDUARDO
Pues si no hay en que elegir
fuerza es que me quede en él.
JULIÁN
Allí en el pasillo aquel
hay otro... pero, es decir, 480
aunque está desocupado,
esa señora del trece,
que espera gente parece,
y le paga adelantado;
de modo que al cabo y fin 485
¡como si no lo estuviera!
Y esos también dan afuera,
tienen balcón al jardín.
EDUARDO
Bien.
JULIÁN
Si engañado no estoy,
el que le debe ocupar 490
creo que debe llegar
en la diligencia de hoy.
EDUARDO
Nada en eso hay que me importe.
Lo que deseo saber
es... ¿aquí debe de haber 495
mucha gente de la corte?
JULIÁN
¿De la Corte? ¡Hasta el copete!
¡No ha de haberla! ¡De sobrado!
EDUARDO
Y entre los que hayan llegado
hace seis días o siete, 500
¿sabe usted si para aquí
una señora llamada
doña Eladia, bien entrada
en edad?
  —19→  
JULIÁN
¿Eladia?
EDUARDO
Sí.
JULIÁN
¿Es una muy gorda?
EDUARDO
No.
505
JULIÁN
¿Es una muy flaca?
EDUARDO
¡¡Qué!!
Así, así...
JULIÁN
Así, ¿eh?
Así... así... ¡No sé yo!...
EDUARDO
¡Debe de estar!
JULIÁN
¡No me aparto!
EDUARDO
Por el nombre...
JULIÁN
¿Qué sabemos?
510
Nosotros no conocemos
más que el número del cuarto.
Por señas, las que usted da...
EDUARDO
Viene con una criada,
listilla, muy bien portada, 515
dicha Paca.
JULIÁN
¿Paca?¡Ah!
Y con ellas, con las dos,
un joven... recuerdo ahora,
sobrino de la señora,
¿no es eso?
EDUARDO
¡Qué! ¡No por Dios,
520
hombre! No tiene sobrino.
La que sí viene con ella
es otra joven muy bella.
JULIÁN
¿Otra? Pues perdí mi tino.
Con las que decía yo 525
viene un joven vivaracho,
muy joven, casi un muchacho,
pero señorita no.
EDUARDO
¡Ah! Tras de tantos sudores.

 (Consigo.) 

¿No hallar la pista una vez? 530
¿Y no hay aquí en Aranjuez
más fondas o paradores?
JULIÁN
¿Paradores? ¡Sí señor!
Y así de gente decente
hay otra fonda ahí enfrente. 535
EDUARDO
¿Sí?
JULIÁN
Pero esta es la mejor.
EDUARDO
Yo si están allí veré.
Entre usted ese equipaje.
 

(Ruido de coche.)

 
JULIÁN
¿Ha parado otro carruaje?
—20→
Voy con permiso de usted 540
a mirar por el balcón.
 

(Entra en el doce.)

 
EDUARDO

 (Paseándose y hablando solo.) 

Pero, señor, ¿es posible?
¡Si me parece increíble
esta desaparición!
¿A mí tan rudo petardo? 545
Como la llegue a encontrar
a fe que me he de vengar,
¡como me llamo Eduardo!
Mas de cada vez me admiro,
y lo veo, y no lo creo. 550
JULIÁN
Es la silla de correo
que está mudando de tiro.
Que se apeó me parece
de ella un viajero en casa;
alguno que a Madrid pasa, 555
llamarán si algo se ofrece;

 (Una voz desde abajo.) 

-¡¡Julián!!-

 (JULIÁN continúa.) 

¡No dije! -¡¡Allá va!!-
Si algo se le ocurre a usted
en llamando, yo vendré
al momento.
EDUARDO
¡Bien está!
560


Escena V

 

EDUARDO, continúa en sus meditaciones.

 
EDUARDO
¡Sería un lance bonito,
mi viaje malogrado!
¿Si habrán también engañado
al celador del distrito?
Era el más seguro norte 565
para seguirles la pista,
y yo he tenido a la vista
a nota del pasaporte.
Si algún vecino supo algo,
es lo más, que a media noche 570
se soplaron en un coche
¡y échelas usted un galgo!
¡Gracias que entre mis requisas
vino el pasaporte a cuento!..
En descansando un momento 575
vuelvo a emprender mis pesquisas.

  —21→  

Escena VI

 

EDUARDO, ANTONIO. JULIÁN. Con otros efectos de viaje al hombro.

 
ANTONIO
¡¡Caballero!!
EDUARDO
¡Servidor!
ANTONIO
Que usted me dispense quiero.
EDUARDO
No sé de qué, caballero.
ANTONIO
Vengo a pedirle un favor. 580
Me han dicho que usted acaba
de llegar, y que ha tomado
un cuarto desocupado,
el único que quedaba.
Como me han dicho que tiene 585
dormitorios laterales
para dos, que son iguales;
quiero ver si usted conviene
y si no hay óbice alguno,
en que en él juntos estemos, 590
le pido a usted que ocupemos
una alcoba cada uno.
Cuando he sabido que usted
era un joven de la corte,
amable y de fino porte, 595
en subir no vacilé
a pedirle este favor,
si usted se digna asentir...
EDUARDO
Ha hecho usted bien en subir.
ANTONIO
¿Accede usted?
EDUARDO
Sí señor.
600
No he entrado en él todavía
pase usted cuando quisiere
y diga la que prefiere,
la otra será la mía.
Mozo; ¡adentro esa maleta! 605
 

(JULIÁN entra.)

 
ANTONIO

 (Presentándole la mano que toma EDUARDO.) 

¡Oh! ¡Mil gracias, caballero!
Que me ordene usted espero
en cambio sin etiqueta.
—22→
¡Con amistad de camino!
Sincera aunque repentina. 610
EDUARDO
Acepto oferta tan fina
y a corresponder me inclino.
ANTONIO
Vivamos pues en unión,
con franqueza y confianza.
EDUARDO
Entre nosotros se alcanza 615
pronto esa satisfacción.

 (JULIÁN sale del cuarto.) 

EDUARDO
Lo espero.
JULIÁN
¿No hay que mandarme
caballeros?
EDUARDO
Hombre, sí:
suba usted agua para mí
que voy al punto a lavarme. 620
JULIÁN
¿Agua? Bueno: incontinente,
la subo; en un santiamén.
ANTONIO
Hombre... para mí también.
JULIÁN
¿Para usted también? ¡Corriente!
ANTONIO
Oiga usted, la diligencia 625
de Cádiz, debe llegar
pronto; de hacerme avisar
tómese usted la incumbencia.
JULIÁN
¿De avisar? Bien: de camino
que aviso aquí a otra señora... 630
EDUARDO
¡Mozo! Recuerde usted ahora

 (Deteniéndole.) 

a ver si con mejor tino...
una señora mayor...
vienen otras dos con ella
la sobrina y la doncella! 635
JULIÁN
¡Doncella! ¡Cá! No señor;
lo que es por aquí no hay tres,
¡como me llamo Julián!,
de esas señas; estarán
en otra parte.
EDUARDO
Bien pues:
640
me aviaré pronto aquí,
y luego que me adecente
iré a la fonda de enfrente
a ver si han parado allí.
Suba usted eso.
JULIÁN
¿El agua? Al punto.
645

 (Vase.) 


  —23→  

Escena VII

 

EDUARDO. ANTONIO.

 
ANTONIO
¡Hola! Según he entendido,
¿parece que se ha venido
aquí tras de algún asunto?
¿Alguna tórtola amante
de quien estaba usted ausente? 650
EDUARDO
No es eso precisamente,
aunque...
ANTONIO
¡Se acerca bastante!
EDUARDO
Estoy en un laberinto
del diablo; faldas y amor
hay por medio, sí señor; 655
pero el motivo es distinto.
Un secreto.
ANTONIO
Le respeto;
¡y perdón si he dado un paso
imprudente!
EDUARDO
No; si el caso
es que yo no sé el secreto. 660
Apurarle de una vez
pretendo hoy, y ese es el quid.
¿Y usted, de paso a Madrid
se ha quedado en Aranjuez
por ver este sitio real 665
tan ameno, a su sabor?
ANTONIO
Sí señor... y no señor.
EDUARDO
¡Paradoja original!
ANTONIO
Sí; parece una charada,
mas si digo en buen lenguaje 670
la causa de mi viaje
la verá usted comprobada.
También de Cádiz me aleja
una pista singular:
se lo voy a usted a contar 675
todo a ver qué me aconseja.
EDUARDO
¿Yo?
ANTONIO
Sí; tal vez necesite
del apoyo de un amigo
de inteligencia conmigo,
y yo me ofrezco al desquite. 680
  —24→  
EDUARDO
Entonces...
ANTONIO
Ya verá usted.
Mi papá es un comerciante
de mucho giro y boyante.
Pues señor, el caso es que
hace unos días llegó 685
de la América central
un fuerte corresponsal
de casa, que se hospedó
en una fonda vecina;
a llevarle un día fui 690
unos papeles... ¡y allí
me hallé una cosa divina!
Una hija suya, mi amigo,
heredera universal
de su inmenso capital, 695
que la traía consigo.
EDUARDO
¿Una criollita hermosa?
ANTONIO
No es ninguna perfección,
mas respecto a educación...

 (En ademán de contar dinero.) 

¡Compadre! ¡Excelente cosa! 700
Supe indagando con maña
que el papá iba realizando
su capital, deseando
establecerse en España,
que tal vez no pararían 705
mucho allí, pues diligentes
buscaban unos parientes
que aquí en la corte tenían.
No hallé ocasión de volver
pero es preciso contar 710
que hay un café y un villar
en la fonda... y va usted a ver;
la habitación que ocupaba
tiene allí a un patio un balcón
y junto a esa habitación 715
otro el villar: yo que andaba
al olor me instalo en él,
y comienzo a hacerla el oso...
¡con un éxito asombroso!
En fin que cuajó el pastel. 720
Poco mundo, corta edad,
temperamento pasivo,
un coquetismo instintivo,
—25→
y luego... mi habilidad
 

(JULIÁN pasa del fondo al número doce llevando un jarro con agua y unas toallas.)

 
pusiéronme en breves días 725
de su afecto en posesión
dando feliz ocasión
a las esperanzas mías.
EDUARDO
¡Magnífico!
ANTONIO
Ya en mi mente
viendo tan buenos efectos 730
de boda hacia proyectos
cuando...
 

(JULIÁN sale del cuarto y dice marchándose.)

 
JULIÁN
Ya está eso.
EDUARDO

 (A JULIÁN y haciendo seña a ANTONIO de que continúe.) 

Corriente
ANTONIO
Ha cinco días medrosa
sale al sitio en que los dos
nos hablamos, y -¡adiós!- 735
me dice muy presurosa.
-Mañana de madrugada
parto a Madrid con papá,
y según creo se hará
en Aranjuez la parada 740
de unos días: desde allí
a la corte nos iremos;
no sé el tiempo que estaremos
ni si vuelvo por aquí.
¡Ahora acabo de saber 745
que allí me quiere casar!
¡Quiéralo el cielo estorbar
si usted no lo puede hacer!-
y -¡¡adiós!!- ¡y cerró el balcón
quedándome por el pronto 750
con la noticia hecho un tonto,
dada así de sopetón!
Loco después de impaciencia
me puse, más finalmente,
a la mañana siguiente 755
se vino en la diligencia.
Pensando yo para mí
lo sensible que un asunto
que se hallaba en tan buen punto,
se fuera a quedar así, 760
la idea se me ocurrió
de venirla aquí a buscar.
—26→
-Cuatro días va a tardar
ella, -me decía yo;
-y hasta alcanzarla podría 765
que aunque salga uno después
el correo, tarda tres,
y llega en el mismo día-.
Me da por aquí el mareo,
y decidido al viaje, 770
arreglo un corto equipaje,
¡y me soplo en el correo!
EDUARDO
¡Hombre, así sin más ni más,
atravesar media España!
ANTONIO
Hace poco junto a Ocaña 775
me la he dejado ya atrás.
EDUARDO
¿Va a llegar?
ANTONIO
¡Pues ya se ve!
El coche hace aquí remuda
y aquí se apea sin duda;
con que... ¿qué me dice usted? 780
EDUARDO
De un capital al olor
comprendo esa escapatoria,
que fuera falta notoria
de hacerlo usted por amor;
pues no hay mujer en el mundo 785
digna de una cosa así:
y lo que me pasa a mí
prueba lo bien que me fundo.
Se lo diré con llaneza,
de argumento servirá, 790
y en ello compensará
mi franqueza su franqueza.
ANTONIO
¡Gracias!
EDUARDO
Usted ha de saber
que en amantes relaciones
de una niña en pretensiones 795
estaba... un año iba a hacer.
La mejor inteligencia
entre nosotros reinaba.
ANTONIO
¿Luego usted la visitaba?
ELADIA
¿Yo? ¡Con la mayor frecuencia! 800
De creer su amor verdad
no tardé en arrepentirme,
pues un día, al despedirme,
con toda amabilidad;
-¡hasta mañana! -decía, 805
—27→
y hoy justa hace la semana
que al ir allá esa mañana
me hallé la casa vacía.
ANTONIO
¿Había desaparecido?
EDUARDO
¡Sí señor, a la francesa! 810
ANTONIO
¡Buena tostada ha sido esa!
EDUARDO
Yo me quedé sorprendido
y al mirar en su balcón
papelitos de alquiler,
otro igual quise poner 815
de rabia en mi corazón
y en rótulo no pequeño
la fórmula que se estila
-esta habitación se alquila
por ausencia de su dueño-. 820
Mas al fin de tal amaño
quise el misterio apurar,
y me propuse indagar
el por qué de aquel engaño.
Aunque tarde, de la corte 825
supe que habían salido
y que se había expedido
para aquí su pasaporte.
Como a usted, también a mí
me dio por lo del viaje, 830
y me planté en un carruaje
y ya me tiene usted aquí.
ANTONIO
¡Compañero de mi vida!
¿Sabe usted que la razón
de una y otra expedición 835
es bastante parecida?
La mía que va a venir,
si usted encuentra a la suya,
cada uno con su cuya
¡nos vamos a divertir! 840
EDUARDO
Encontrarla es lo que aguardo
y si lo llego a lograr
¡a fe que me he de vengar
como me llamo Eduardo!
ANTONIO
¿Eduardo? A fe Antonio 845
atrapar es lo que quiero
de mi criolla el dinero
por medio del matrimonio;
¡y si me sale al camino
el rival de que me habló... 850
—28→
bonito nene soy yo!
Le acoto a usted por padrino.
Y pues está el agua pronta...
EDUARDO
Si de aviarnos se trata,
yo para buscar mi ingrata. 855
ANTONIO
Yo para esperar mi tonta.
EDUARDO
¡Vamos!
 

(Se han dirigido a la puerta del cuarto y se ceden la entrada mutuamente. EDUARDO estará en lo más alto y de espaldas a la otra puerta del pasillo.)

 


Escena VIII

 

EDUARDO. ANTONIO. PACA: entreabre la puerta del pasillo y llama a JULIÁN en voz alta.

 
PACA
¡Julián!
 

(EDUARDO se queda suspenso al oír la voz.)

 
ANTONIO

 (Brindándole.) 

¡Pase usted!
EDUARDO
¿Eh?

 (Escuchando.) 

ANTONIO
Que pase usted espero.
 

(PACA al ver que no la contesta JULIÁN sale a la puerta del fondo a llamarle. EDUARDO la ve.)

 
EDUARDO
¡¡Oh!!
ANTONIO
¿Qué es eso, compañero?
PACA
¡¡Julián!!

 (Ya en la puerta del fondo.) 

EDUARDO
Que ya la encontré.
860
ANTONIO
¿A la fugitiva?
EDUARDO
Sí.
ANTONIO
¡Oh! ¿Con que está aquí hospedada?
EDUARDO
Esa chica... es su criada.
ANTONIO
Pues le dejo a usted aquí.

 (Éntrase.) 



Escena IX

 

EDUARDO. PACA. Después JULIÁN

 
PACA
¡Julián!
JULIÁN

 (Dentro.) 

¡¡Allá va!!
PACA
¡Las botas!
865
JULIÁN

 (Ídem.) 

Bueno.
—29→
 

(PACA se va a volver al cuarto. EDUARDO la ha tomado la vuelta, y esperado a que PACA le vea al volverse. Esta al verle se santigua y exclama.)

 
PACA
¡¡Jesús!! ¡¡¡Señorito!!!
EDUARDO
¿Dónde vas?

 (Deteniéndola.) 

PACA
¡Dios infinito!
EDUARDO
¡Pues poquito te alborotas!
PACA
¡¡Ay!!
EDUARDO
¿Qué conmoción es esa?
Voy empezando a creer 870
que no esperabais tener
tan agradable sorpresa.
PACA
¡De seguro!
EDUARDO
Pues amiga
aquí estoy... ¡y muy contento!
con que... ¡explícate al momento! 875
PACA
¿Yo? ¿Qué quiere usted que diga?
EDUARDO
¡Nada, nada! Sin mentir,
¿a qué vino fuga tal?
¿Qué hace aquí esa desleal?
¡¡Vamos!!
PACA
No sé qué decir.
880
EDUARDO
¡Cómo! ¿No me dices nada?
Más etiquetas no guardo.
 

(Se dirige al pasillo, PACA le detiene.)

 
PACA
¡Ay! ¡Por Dios don Eduardo!
EDUARDO
¡Qué! ¿Me prohíbes la entrada?
¿A mí?
PACA

 (Ídem.) 

Es que...
EDUARDO
Bueno fuera
885
que después de lo que ha hecho
no me quede a mí el derecho
de decirla lo que quiera.
PACA
Pero.

 (Ídem.) 

EDUARDO
¡¡Bien!! Ella saldrá.
PACA
Prefiero que usted me riña. 890
JULIÁN
Aquí están las botas, niña.

 (Entrando con ellas.) 

EDUARDO
Mozo, venga usted acá.
¿Por qué me negaba usted
que habían parado aquí
esas señoras?
JULIÁN
¿Yo?
EDUARDO
Sí.
895
JULIÁN
¿Cuándo?
EDUARDO
Cuando pregunté.
¿Estaba usted interesado
—30→
también en el gatuperio
para ocultarme el misterio?
JULIÁN
¿Misterio?... ¿Usted ha preguntado 900
por tres señoras?
EDUARDO
Sí tal.
JULIÁN
¿Una señora mayor,
la doncella de labor
y una sobrina?
EDUARDO
Cabal.
JULIÁN
¿Cabal? Pues no están, repito, 905
porque si esa es la doncella,
no han venido más con ella
que el ama y el sobrinito.
Los que yo dije, y si no
aquí presentes están 910
sus botas que lo dirán,
¡siempre se las limpio yo!
PACA
Éntrelas usted ahí.
 

(JULIÁN lo hace.)

 


Escena X

 

PACA, EDUARDO.

 
EDUARDO
¿Sobrino? ¡Paca! ¿Qué es eso?
PACA
Señorito... yo... confieso... 915
EDUARDO
¿Qué laberinto hay aquí?
PACA
Un misterio singular,
mas no estoy autorizada
para decirle a usted nada.
EDUARDO
¿Me quieres desesperar? 920
¿Hablas?...
PACA
Demasiado aprisa
sabrá usted todo este lío,
y entonces creo y confío
que le ha de dar a usted risa.
EDUARDO
Mas Ventura, ¿dónde está? 925
¿Y ese sobrino quién es?
PACA
Es que ese sobrino... ¡pues!
el sobrino... y ella...
EDUARDO

 (Como comprendiendo.) 

¡Ya!
PACA
(¡Más no puedo yo decir!)
EDUARDO
¡Es un rival!
PACA
(¡Qué embolismo!)
930
  —31→  
EDUARDO
¡Voy a romperle el bautismo!
¿Te ríes?
PACA
¡No he de reír!
Modere usted su impaciencia
que no es eso... pero...
EDUARDO
¡Pero!...
¿Entonces qué es?


Escena XI

 

EDUARDO, PACA, ANTONIO, JULIÁN, ANTONIO y JULIÁN salen al mismo tiempo cada uno de un cuarto.

 
ANTONIO

 (Precipitadamente.) 

¡Compañero!
935
¡Ahí está la diligencia!
JULIÁN
¿La de Cádiz?
ANTONIO
Sí señor,
desde ese balcón la vi,
¡¡compadre!!

 (Frotándose las manos.) 

PACA
(¡Y el tío ahí!)

 (Aparte a EDUARDO.) 

(Señorito, por favor, 940
sea usted prudente y cuerdo,
que es asunto delicado).
ANTONIO
¿Y usted?

 (A EDUARDO.) 

EDUARDO
¿Yo? desesperado.
ANTONIO
Me pesa.
JULIÁN

 (Volviendo del fondo.) 

¡Ahora que me acuerdo! 945

 (Se acerca a la puerta del pasillo.) 

¡¡Señora!! ¡Que viene ya
el coche!
PACA
(¡Huy!)
JULIÁN

 (Volviéndose.) 

Vamos a ver
lo que nos cae que hacer.
¿Y está cerca?

 (A ANTONIO.) 

ANTONIO
Cerca está,
JULIÁN

 (Volviendo a la puerta del pasillo.) 

Señora, no descuidarse. 950
¡Ah!  (A EDUARDO.)  Ya sale el sobrinito
que dije a usted, señorito.

 (Vase.) 

ANTONIO
¿Viene usted a verla apearse?
EDUARDO
¡Gracias! No señor, aguardo
también en este momento 955
aquí cierto apeamiento.

  —32→  

Escena XII

 

VENTURA en traje de hombre. EDUARDO, ANTONIO, PACA y después DOÑA ELADIA. VENTURA sale con alguna precipitación y se detiene repentinamente al ver a EDUARDO.

 
VENTURA
¡Cielos!
EDUARDO

 (Reconociéndola con trabajo.) 

¡¡Ventura!!
VENTURA
¡¡Eduardo!!
EDUARDO
Pero... ¿cómo?
VENTURA
(¡El expediente
cubramos por Belcebú!)
 

(Se adelanta a él y le saluda afectuosamente con entonación de franqueza masculina; dándole los brazos.)

 
¿Qué tal chico?
EDUARDO

 (Después de vacilar.) 

¿Eh? ¡Bien! ¿Y tú?
960

 (La abraza.) 

(¡Infame!)
VENTURA
(¡Por Dios! ¡Contente!)
¡Bien!
EDUARDO
¡Oh!
VENTURA
(¡Sí, sí! ¡Por piedad!)
 

(Se desprende de EDUARDO y va a la salida del pasillo. ANTONIO se acerca a EDUARDO.)

 
ANTONIO
(¿Es algún pariente?)
EDUARDO
(¿Eh? Sí).
VENTURA

 (A su tía que sale, previniéndola.) 

Mire uste quién está aquí.
¡Tía!
ELADIA
(¡Ay Dios!)
VENTURA
(¡Serenidad!)
965
EDUARDO
¡¡Señora!!

 (Saludándola con ironía.) 

ELADIA
¡Hola! (¡Yo no valgo
para esto; adiós mi dinero!)
¿Usted aquí, caballero?
EDUARDO
¡Servidor!
ELADIA
(¡Me va a dar algo!)
¿Y cómo diantres ha sido?... 970
VENTURA
¡Es curiosidad sobrada!
Se vendrá de temporada,
¡y está aquí porque ha venido!
  —33→  
EDUARDO
¿Yo de temporada? No:
buscando a la desleal... 975
VENTURA
¡No me digas!... Ya sé cuál.
EDUARDO
De Madrid despareció
la infiel dejándome frío,
sin haber dicho...
VENTURA
¡Lo sé!
EDUARDO
¿Sí?
VENTURA
Sí; yo he venido...
EDUARDO
¿A qué?
980
VENTURA
A esperar a un tío mío.
EDUARDO
¡Hola! ¡Un tío!

 (Con ironía.) 

VENTURA
(¡Disimula!)
EDUARDO
(¿Que disimule? ¡Eso es!)
VENTURA
(Todo lo sabrás después).
ELADIA
(¡Ya no nos vale la bula, 985
Paca!)
PACA
(No desconfiar).
ELADIA
(¡Ay hija mía, estoy muerta!)
ANTONIO

 (Que había presenciado esta escena sin entender nada. Ruido de coche.) 

¡Ya paró el coche a la puerta!
(Yo voy a verla apear).

 (Entra en su cuarto.) 



Escena XIII

 

EDUARDO, VENTURA, DOÑA ELADIA, PACA

 
VENTURA
¡Vamos, Tía!
EDUARDO
Poco a poco;
990
pues que el extraño se fue,
¿saber algo no podré?
VENTURA
¡Oh! Ya no hay tiempo tampoco;
sea usted, por Dios, discreto.
ELADIA
Sí, Eduardito, ¡por Dios! 995
VENTURA
Confíe usted en las dos,
que pronto sabrá el secreto.
Cesen sus indagaciones,
esto de su honor reclama
una amante, y una dama. 1000
EDUARDO
¿Dama? ¡Sí, con pantalones!

 (Desde abajo llamando.) 

JULIÁN
¡¡Señora!!
  —34→  
VENTURA
Vamos allá:
¡valor tía!
ELADIA
¡Yo me muero!
VENTURA
¡¡Eduardo!!
ELADIA
¡¡Caballero!!
EDUARDO
Seré mudo, bien está. 1005
ELADIA
¡¡Gracias!!
VENTURA
Vamos, que mi tío
estará ya preguntando...
EDUARDO
¡Que me quedo aquí esperando!
VENTURA
Bueno.

 (Al irse con su tía. PACA al pasar.) 

PACA
(¿Lo ve usted?)


Escena XIV

 

EDUARDO

 
EDUARDO
¡Dios mío!
¿Qué diablo de barahúnda 1010
es la que traen aquí?
¡Hallarla trocada así
para que más me confunda!
¿Si será que no es mujer?
Si habré estado un año entero 1015
haciendo el amor a un... pero...
¡ca! Si... ¡si no puede ser!


Escena XV

 

EDUARDO. ANTONIO

 
ANTONIO
¡Camarada! Ya ha llegado:
la he visto apearse.
EDUARDO
¿Sí?
ANTONIO
¡Y sin duda queda aquí! 1020
EDUARDO
¿Aquí? ¡Está todo ocupado!
ANTONIO
¡No sé! ¿Y la de usted?
EDUARDO

 (Con prontitud.) 

No está.
ANTONIO
¿No era su criada aquella?
EDUARDO
Sí, pero... ella... lo que es ella...
no está aquí, se quedó allá. 1025
  —35→  
ANTONIO
¿Hizo usted el viaje en vano?
¡Hombre, lo siento infinito!
¿Pero y aquel jovencito
que usted saludó?
EDUARDO
Es su hermano
ANTONIO
¡¡Compañero!! ¡Qué incidencia! 1030
Esto se va entretejiendo
según lo que he estado viendo
abajo en la diligencia.
EDUARDO
¿Qué?
ANTONIO
¡Nada! ¡Lo va usted a ver!
¡Parientes dentro de poco! 1035
EDUARDO
¿Parientes? ¿Está usted loco?
ANTONIO
¡Suben! No sé lo que hacer.
 

(EDUARDO y él están junto a la puerta de su cuarto. ANTONIO se sitúa entre una de las hojas de la puerta y defendido por EDUARDO mira por sobre su hombro.)

 
Ocúlteme usted, pariente:
si me ve de sopetón
Dolores, la conmoción... 1040
y el papá... que...
EDUARDO
(Está demente).
 

(DOLORES aparece en el fondo. ANTONIO se esconde más.)

 
ANTONIO
¡Ahí tiene usted!
EDUARDO
¿Es esa?
ANTONIO
Sí.
¿Qué tal?
EDUARDO
¡Vamos! ¡No es malita!
 

(Detrás de DOLORES vienen todos los demás.)

 


Escena XVI

 

DOLORES. D. TADEO. VENTURA. DOÑA ELADIA. EDUARDO. ANTONIO. DOLORES se dirige hacia el número .

 
VENTURA
¡No, por ahí no, señorita!
DOLORES
¡Ah! ¿Por dónde?
VENTURA
Por allí.
1045

 (Señala el pasillo.) 

ANTONIO
(¡Ocúlteme usted mejor!)

 (Porque EDUARDO se mueve.) 

TADEO
¡Ventura! ¡Niño! Oye pues:
¿Señorita? Que, ¿en quien es
esta no das?
VENTURA
¡No señor!
—36→
TADEO
¡Esto es lo que yo quería! 1050
Pillarte así... de sorpresa,
porque has de saberte que esa...
es... prima tuya... hija mía.
ANTONIO

 (Tirando a EDUARDO de la ropa.) 

(¡Pariente!)
EDUARDO
(¡Hola! Ya comprendo).
VENTURA
Como nunca hemos sabido 1055
si usted había tenido...
TADEO
¡Toma! Porque yo teniendo
aquí mi plan reservado,
hasta que el tiempo llegara,
porque no se adivinara 1060
quise tenerlo callado.
¡Pero ya... mira! ¡Es graciosa!
Y aunque sois primos los dos
espero y confío en Dios
que habéis de ser... otra cosa. 1065
¿Eh? ¿Me explico?
ELADIA
(¡Ay Dios!)
TADEO
¿Qué tal?
ANTONIO
(Compadre, ¿oye usted?)
VENTURA
(¡Dios mío!
¡Delante de él!)
EDUARDO
(¡Vaya un lío!)
ANTONIO
(¡Ese es sin duda el rival!)
EDUARDO
(¿Rival ese? ¡Habrá bolonio!) 1070
TADEO
¿Y tú qué dices?

 (Mostrándola su prima.) 

DOLORES
Ya veo...
(aunque Antonio era más feo
me gustaba más Antonio).
TADEO
 

(Contemplando a VENTURA, dice a DOÑA ELADIA.)

 
¡El retrato de su madre
más completo!... ¿verdad?
ELADIA
¡Sí!
1075
(¡Digo!)
TADEO
Me parece a mí
que haremos boda, ¿eh?
ANTONIO
(¡Compadre!)
TADEO
Y mientras llega ese lazo
que es mi esperanza mejor
para hacer boca al amor, 1080
¡ea! Daos un abrazo.
 

(DOLORES y VENTURA vacilan.)

 
¡Si sois de una sangre misma!
  —37→  
VENTURA
¡Primita!

 (Alargándola los brazos.) 

DOLORES
¡Primito!

 (Abrazándola.) 

EDUARDO

 (ANTONIO la tira de la ropa.) 

(¿Qué?)
ANTONIO
(¡A su cuñado de usted
le voy yo a romper la crisma!) 1085
EDUARDO
(¡Hará usted bien!)
VENTURA

 (Al desprenderse, a su tía.) 

(¡Tía!)
ELADIA
(¡Cielos!)
TADEO
¡Bien! ¡Otro!

 (Las hace darse otro abrazo.) 

ELADIA
(¿Cómo salir?)
EDUARDO
(¡Yo me voy a divertir!
Pariente, ¿tiene usted celos?)
ANTONIO
(¡Déjeme usted en paz!)
ELADIA
¿No entramos
1090
al cuarto?
VENTURA
Sí, a descansar.
TADEO
¿Llamarán para almorzar?
VENTURA
Sí señor.
TADEO
Pues bueno; vamos

 (A VENTURA.) 

¡Dala ya el brazo!
VENTURA
Bien, tío.
 

(Presenta el brazo a DOLORES. EDUARDO la hace muecas al irse cuando ella le mira.)

 
Eduardo, hasta después. 1095
EDUARDO
¡Adiós, chico!

 (En tono burlón.) 

TADEO

 (A VENTURA.) 

(Di, ¿quién es
ese?)
VENTURA
(Es un amigo mío).
EDUARDO
¡Que nos des pronto un buen día!
TADEO
¡Muchas gracias!
 

(Saludándole. Entran.)

 


Escena XVII

 

EDUARDO. ANTONIO

 
EDUARDO

 (A VENTURA al irse.) 

Hasta luego.

 (Volviéndose hacia ANTONIO que está mustio y pensativo.) 

¡Pariente! ¿Qué tal?
ANTONIO
¡Reniego
1100
de la mala suerte mía!
¿Qué haré yo para estorbar
la boda?
EDUARDO
¿Eh?

 (Riéndose.) 

—38→
Nada... porque
me atrevo a jurar a usted,
que no se pueden casar. 1105
Falta cierto requisito
indispensable y...
ANTONIO
No veo...
EDUARDO
Por su puesto yo lo creo,
mas fíe usted en mi amiguito.
EDUARDO
¡Ah! Ya caigo: ¿es la dispensa 1110
de contraer esponsales
porque son primos carnales
y es negociación extensa?
Cierto: mas se me figura
que no es difícil proceso. 1115
EDUARDO
¡Es que... no señor... no es eso
lo que le falta a Ventura!
Déjese usted gobernar
y fíe su suerte en mí.
ANTONIO
¿Me responde usted?...
EDUARDO
¿Yo? Sí.
1120
ANTONIO
Bien.
EDUARDO
Pues... vamos a... almorzar.


 
 
FIN DEL ACTO PRIMERO
 
 


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