Escena I
|
|
|
LUIS,
RICARDO,
JORGE y
MOZO.
|
|
LUIS.-
(Observándola.)
¡Fíjense!... ¡El gringo borracho con la familia!...
¡Qué ejemplo para los hijos!... ¡Así los
enseñan a curdelones!...
|
|
RICARDO.-
Van a ver cómo lo arreglo...
|
|
|
(Toma un platillo de estopa y lo arroja
al grupo. El Parroquiano se vuelve y mira a todos lados y vase
encogiéndose de hombros. Carcajada en el grupo.)
|
|
LUIS.-
¡No te metás, no seas bárbaro!...
|
|
RICARDO.-
Si es un alemán otario... ¿Qué tiene? Miren
los escrúpulos de éste... Lo que es a vos, cuando te da por
ahí, no hay quién te aguante.
|
|
LUIS.-
Una casualidad...
|
|
RICARDO.-
Naturalmente. Sin ir más lejos, anoche en
«Aues» te había dao por catarle la pera a los gringos... Se
ha librao de una pateadura porque Dios es grande.
|
|
JORGE.-
¿Te encurdelaste anoche también?
|
|
RICARDO.-
¡Ilusiones, che!... Amaneció en la Tercera, con el
Pato, con Manolo, el negro Franco y una punta más. ¡Metieron un
bochinche bárbaro en el Tropezón!... Treinta del país por
desorden. Cuando los fui a sacar estaba el tendal por encima de los bancos...
|
|
|
(Risas.)
|
|
JORGE.-
¿Y dónde la cataron?
|
|
LUIS.-
En un banquete que le dimos a Carlitos, despidiéndolo de
la vida de soltero...
|
|
JORGE.-
¿Cómo? ¿Se casa?
|
|
LUIS.-
¡No! Lo mandan sus padres a la estancia, allá por
el Sur; no pueden con la vida d'él... ¿Pero aquí no se
toma nada? ¡Mozo!
|
|
MOZO.-
¿Qué van a tomar?
|
|
LUIS.-
¿Qué van a servirse? Vos medio litro, ¿y
vos?
|
|
JORGE.-
Un cívico a mí...
|
|
RICARDO.-
¡Qué cívicos!... Aquí, hermano,
están reventaos los cívicos. Traiga para todos, medios litros.
¡Bien tiré!...
|
|
|
(Vase el
MOZO.)
|
Escena II
|
|
|
LUIS,
RICARDO,
JORGE,
MOZO,
LISANDRO y luego,
CAPATAZ.
|
|
LUIS.-
(Viendo a
LISANDRO que baja lentamente la escalera.)
Fíjate quién cae...
|
|
RICARDO.-
¡Qué!... ¡Lisandro! No lo miren porque se nos
viene.
|
|
|
(LISANDRO desciende y se
detiene mirando en derredor, luego avanza.)
|
|
LUIS.-
¡Qué arreglao está el pobre!...
|
|
JORGE.-
Ése ya se emborracha con el olor de un bar...
|
|
LUIS.-
¡Es un desgraciado!... Le tengo lástima de
veras...
|
|
RICARDO.-
¡Ya nos vio!... Vamos a hacernos los desentendidos... Pues
como les iba diciendo, ¿saben?...
|
|
|
(LISANDRO dándose
cuenta de la actitud del grupo, converge hacia la izquierda, y ocupa una de las
mesitas vacías.)
|
|
MOZO.-
(Vuelve con la cerveza.)
¡Bien tiré!
(Sirve.)
|
|
LISANDRO.-
¡Mozo!
|
|
LUIS.-
(Volviéndose.)
¿Cómo te va, Lisandro?...
|
|
|
(Los demás saludan con el
ademán.)
|
|
LISANDRO.-
¡Bien, y a vos!... ¡Mozo!...
|
|
MOZO.-
(Con mal modo.) ¿Qué
quiere?...¡Aquí estoy!... ¡Qué tanto
escándalo!...
|
|
LISANDRO.-
Tráigame
whisky «Smogley».
|
|
MOZO.-
Oiga. Estas mesas son para comer... ¿No podría
ocupar otra?
|
|
LISANDRO.-
No me da la gana, ¿sabe?, no me da la gana... Usted me
sirve aquí... Usted es un insolente... ¡Un
whisky «Smogley» le he
dicho!
|
|
MOZO.-
Tengo orden de no servirle nada cuando venga en ese estado.
|
|
LISANDRO.-
¿A mí? A mí... He pedido un
whisky... Y me lo van a traer. Llame
al capataz...
(El
MOZO se va rezongando.)
¡Me lo van a
traer!... ¡Qué se habrán pensado estos gringos ladrones!
¡Si yo pago, se me sirve y se acabó!
|
|
LUIS.-
¿Qué te pasa?
|
|
LISANDRO.-
Que estos desgraciaos...
(Poniéndose en pie.) Esta
chusma insolente...a mí, a mí que los he enriquecido a
propinas...
|
|
LUIS.-
¡No hagás caso! ¡Macanas del mozo!
|
|
CAPATAZ.-
¿Qué hay, don Lisandro?
|
|
LISANDRO.-
¿Usted ha dicho que no me sirvan a mí... que no me
sirvan? ¿Les ha dicho a los mozos... a mí...?
|
|
CAPATAZ.-
No, eso no... Pero no le conviene tomar... Ya ha bebido
bastante...
|
|
LISANDRO.-
¡Ah!... Usted le ha dicho, ¿eh?... ¡Mozo! Un
whisky... Me han de servir... Son
ustedes mis lacayos, ¿saben? ¡Me han de servir!...
(Golpeando la mesa.)
¡Mozooo!...
|
|
CAPATAZ.-
Vea. No me meta escándalo... Haga el favor...
Váyase...
(Tomándolo por un
brazo.)
|
|
LISANDRO.-
No me toques, porque te rompo la cabeza... Te rompo la cabeza...
¡Insolente!
|
|
LUIS.-
(Interviniendo.) ¿Por
qué no le han de servir?...
(Apartando al
CAPATAZ.)
¡Salga de aquí!...
¡Dejeló en paz!... ¡Sosegate, Lisandro!... Vení...
¡Tomarás con nosotros!...
|
|
LISANDRO.-
Yo los quiero castigar primero... ¡Déjame!... Los
quiero castigar...
|
|
LUIS.-
(Conduciéndolo.)
Vení... no seas zonzo... Sentate tranquilo...
|
|
LISANDRO.-
(Sentándose.) Los quiero
castigar... Son unos insolentes...
|
|
LUIS.-
¿Qué habías pedido?
|
|
LISANDRO.-
Los quiero castigar... ¡Whisky!... Los voy a castigar.
|
|
LUIS.-
¡Mozo!... Sirva al señor...
(El
MOZO vase.)
¡Quedate quieto!...
¿Qué ganas con pelear a un mozo?
|
|
LISANDRO.-
Es que... porque me ven así, se han pensado que ya no soy
gente... Porque me ven pobre y porque tomo... Bueno... Yo me emborracho...
¿Y qué? Si yo tomo, es porque ellos me sirven, y si ellos viven,
es porque yo tomo... Los sinvergüenzas son ellos...
|
|
MOZO.-
(Regresando.) El
whisky...
|
|
LISANDRO.-
¡Lacayo inmundo!...
|
|
|
(El
MOZO se aleja.)
|
|
LUIS.-
(Sirviendo.) ¿Vos
dirás?...
|
|
LISANDRO.-
Un poquito más... así... gracias...
(Bebe después que le han puesto la
soda.) ¡Tendría ganas de matar a un mozo!
¡Mirá!... Si vos no te metés le pego un tiro...
|
|
RICARDO.-
¡Con la papeleta, che!
|
|
LISANDRO.-
¡Papeleta!... ¡Hum!...
(Saca un revólver.) Con
este revólver... con éste.
|
|
LUIS.-
Guardá esa arma... ¿Qué andas haciendo con
revólver?
|
|
LISANDRO.-
¿Yo? ¿Yo? ¡Hum!... Este revólver
tiene su historia.
|
|
RICARDO.-
¿Lo caloteaste?
|
|
LISANDRO.-
Lo compré... No se asusten... Lo compré esta tarde
para matarme...
|
|
LUIS.-
¡Vos, matarte! ¡No embroméis que
lastimáis.
|
|
LISANDRO.-
Vaya, ¿y por qué no puedo matarme? Es bien
fácil; ¡se pone uno así, y zas!
(Abocándose el
revólver.)
|
|
RICARDO.-
¡Che!... No seas loco... guardá eso...
|
|
LISANDRO.-
No tengas miedo... Ya no me mato...Compré el
revólver esta tarde para pegarme un tiro, completamente resuelto;
escribí una carta para el comisario... Aquí está para que
vean que no miento...
|
|
RICARDO.-
¡Cierto, che!... ¡Fíjate qué loco
lindo!
|
|
LISANDRO.-
Bueno y cuando ya me iba a volar los sesos se me ocurrió
que era una zoncera. ¿Para qué matarme, si ya estoy muerto?
|
|
LUIS.-
¿Cómo es eso?
|
|
LISANDRO.-
Claro que estoy muerto... como tanta gente que anda por
ahí... Hombre sin carácter es un muerto que camina...
|
|
RICARDO.-
Tranca filosófica... Hombre sin moneda querrás
decir.
|
|
LISANDRO.-
Yo soy muy bueno, pero no tengo carácter y me emborracho
y muero; vos sos un pillo y como tenés carácter vivís. Los
bellacos no se emborrachan nunca, ¿has visto?, y viven.
|
|
LUIS.-
Pero hay mucha gente buena que tampoco se emborracha.
|
|
LISANDRO.-
Mueren de otra cosa... Los buenos no tienen carácter...
Nunca triunfan y hacen daño.
|
|
LUIS.-
¿Y los malos, che?
|
|
LISANDRO.-
Triunfan y también hacen daño...pero con la
diferencia de que no se lo hacen a sí mismos ni a los suyos, y prolongan
la raza. ¿Vos, sin carácter, vicioso, borracho consuetudinario, a
quién reventás?... A vos mismo, a tu mujer y a tus hijos, a tu
madre...Te matás y los matás...
|
|
LUIS.-
Bueno. No nos des la lata. Y aclará las cosas. ¿De
modo que vos pensás que sólo los malos tienen
carácter?
|
|
LISANDRO.-
Esperate un poco... Te diré... Pienso que los que no
saben vivir, que los inadaptables, están muertos... Los buenos no saben
vivir... Cristo murió; su religión persiste porque es mala...
|
|
VOCES.-
(Desde una mesa.) ¡Basta!
¡Que se calle! ¡Que se calle!
|
|
LISANDRO.-
No me callo porque tengo razón. Yo tuve una mujer... y un
hijo... un hijito así de grande, y lo quería mucho...
muchísimo... y ahora me pregunto: ¿por qué si los
quería tanto les hice daño? ¿Por qué los
abandoné y los maltraté, si tengo tan buen corazón?
|
|
LUIS.-
¡Claro!... ¡Por tus borracheras!...
|
|
LISANDRO.-
¿Y por qué me emborracho yo y los que no tienen
corazón no se emborrachan? ¡Contesten!
|
|
RICARDO.-
(Aparte a los otros.)
¡Manicomio!... ¡Está perdido!...
|
|
LUIS.-
Bueno; no hablés tanto, que te hace mal...
Tomá...
|
|
LISANDRO.-
Claro que tengo razón... Claro que sí... El mozo
no me ha servido...¡Mozo!... ¡Es un insolente!...
¡Todavía, todavía voy a matar!... Soy capaz de pegarle un
tiro. Tengo muchas ganas...
|
|
|
(El
MOZO se acerca y sirve otro
whisky.)
|
|
LUIS.-
Toma, borracho, y déjate de fastidiar...
|
|
LISANDRO.-
(Deteniendo al
MOZO por el delantal.) ¡Che!... Ven
acá... Yo te voy a matar, ¿eh?... Bueno...
(El
MOZO se desprende y se aleja.
LISANDRO bebe un sorbo, paladeando con
fuerza.)
En fin, me voy.
|
|
LUIS.-
¿A dónde?
|
|
LISANDRO.-
A cualquier parte...
(Se alza, dispuesto a
marcharse.)
|
|
LUIS.-
¡Che!... Déjame el revólver.
¿Qué falta te hace?... Trae...
|
|
LISANDRO.-
¿El revólver?... No, hijito; me hace falta... para
empeñarlo, en el almacén de la esquina; lo amuro en tres o cuatro
pesos... No tengan miedo... Adiós...
|
|
|
(Se va lentamente por la escalinata.
Llegan en este momento varios grupos de Parroquianos.)
|
|
RICARDO.-
Éste se mata... Verán lo que les digo...
|
|
JORGE.-
¡Bah!... Pa lo que sirve. Podía haberlo hecho
antes...
|
|
LUIS.-
¡A qué extremos ha llegado el pobre!
|
|
RICARDO.-
¿Eh?... ¡Quién sabe si no nos espera igual
suerte!...
|
|
LUIS.-
Descuidate vos y...
|
|
RICARDO.-
¿Y por casa, hermano?
|
Escena III
|
|
|
LUIS,
RICARDO,
JORGE,
MOZO y
AGUSTÍN.
|
|
AGUSTÍN.-
(Que ha descendido un momento antes,
acercándose al grupo.) ¡Hola, muchachos!
|
|
TODOS.-
¡Adiós!... ¿Cómo estás?
¿Qué tal?
|
|
LUIS.-
Sentate.
|
|
AGUSTÍN.-
Gracias, vengo con acoplado. ¡Mozo! ¿Quiere
reservarme esta mesa?¿No hay ningún saloncito, verdad?
|
|
MOZO.-
Todos ocupados.
|
|
LUIS.-
¿Venís con María Julia?
|
|
AGUSTÍN.-
Sí; estuvimos en el Casino. Nos visitó
Julián.
|
|
RICARDO.-
¿Qué tal es ésa que anda con él, la
nueva?
|
|
AGUSTÍN.-
Es regular...
|
|
RICARDO.-
¿Dicen que es casada?
|
|
AGUSTÍN.-
Casada y figúrense con quién... Es nada menos que
la mujer de Lisandro Fuentes...
|
|
|
(Expresiones de asombro.)
|
|
RICARDO.-
¡Qué linda cosa! Y Lisandro seguramente lo sabe...
Es un degradado...
|
|
JORGE.-
Sin duda por eso se le han aparecido los muertos de que
hablaba... Acaba de salir de acá...
|
|
RICARDO.-
Anda con un revólver para matarse...
|
|
AGUSTÍN.-
¿No ven?... Y ese loco de Julián que...
Figúrense que está empeñado en traer esa pobre mujer
aquí...
|
|
LUIS.-
¡Qué bestia!... Está medio...
|
|
AGUSTÍN.-
Bastante arreglado. Quedó discutiendo con ella en el
coche y es muy capaz de traerla a tirones. Ahí llegan.
|
|
|
(Va al encuentro de
JULIÁN,
AMELIA y
MARÍA JULIA que descienden. Los del grupo
observan con curiosidad.)
|
|
RICARDO.-
¡No es muy turra, que digamos!
|
|
JORGE.-
Bastante competente.
|
|
RICARDO.-
Una mujer así con un marido imbécil... Claro
está... Y para iniciarse no ha elegido mal compañero.
|
Escena IV
|
|
|
LUIS,
RICARDO,
JORGE,
MOZO,
AGUSTÍN,
JULIÁN,
AMELIA y
MARÍA JULIA.
|
|
JULIÁN.-
(Saludando a los de la mesa.)
Adiós... ¿Qué tal?
(A
AMELIA.) Sentate por ahí... en esa
mesa y vayan pidiendo.
(Saluda alborozado al grupo.)
|
|
MARÍA JULIA.-
Pase, señora... siéntese en ese rincón que
la verán menos... Tranquilícese y no haga papelones...
|
|
AGUSTÍN.-
Claro está... Cenan y se lo lleva después...
|
|
AMELIA.-
¡Oh!... Esto es una infamia...
|
|
JULIÁN.-
Y ¿qué les parece mi casadita?
|
|
RICARDO.-
Muy competente... Medio empacadita, ¿no?
|
|
JULIÁN.-
Asustada, che, de este mundo nuevo...
|
|
RICARDO.-
Ya la amansaremos... Supongo que nos presentarás...
|
|
JULIÁN.-
¿Cómo no?... Vengan ahora a tomar una copa de
champagne... Los espero.
(Volviéndose a su mesa.)
¿Qué tal? ¿Pidieron? Pucha que son lerdos...
¡Mozo!... Por lo pronto,«Cordon Rouge»...
(A
AMELIA.) ¿Se te pasó, che?
¡No me hagas hacer papelones, mujer!... Alza esa cabeza...
¿Qué querés tomar?
(Repasando la lista.)
¿Ostras?... No te aconsejo... ¿Consomé?... ¿Un
caldito a la reina? ¿Les parece? ¡Che, che, che!...
¿Estás llorando? Hacé el favor de dejar los melodramas
para más tarde, ¿me has oído?
|
|
AMELIA.-
¡Por Dios, Julián!... ¡Por qué sos
tan malo!... ¿Qué te he hecho para que me trates así?...
¡Déjame ir a casa!... Me siento mal.
|
|
JULIÁN.-
El
champagne te compondrá...
¡Santo remedio! ¿Vos no pensás lo mismo, María
Julia?
|
|
MARÍA JULIA.-
Creo que es una pavada que tengas a esa señora
aquí, a la fuerza... Nada nos hubiera costado ir a otra parte. La pobre
tiene razón. No le gusta quela vean... Si no está habituada a
estas cosas... Después, maldito lo que nos vamos a divertir... Ella en
ese estado, vos estrilando y nosotros como unos papanatas mirando el
espectáculo... Vaya un capricho...
|
|
JULIÁN.-
(A
AGUSTÍN.) Che, ¿por
qué no haces estudiara ésta? Sería una buena abogada de
pobres... ¡Amelia! ¡Amelia!... ¡Alza esa cabeza!... Te he
dicho que no las voy con la funeraria... ¡Mozo!... ¡Ese
champagne!...
|
|
RICARDO.-
(En la otra mesa, continuando la
discusión.) No, señor... ¡Estás muy
equivocado!... Tenga los defectos que tenga el marido, la mujer debe serle
fiel... Mira. Yo no sé lo que seré mañana, pero si me
encontrara en el caso de Lisandro, se guardaría muy bien mi mujer de
faltarme.
|
|
LUIS.-
Es muy fácil decirlo ahora... No verías nada,
hijito, pasarías como él en los bares el día y la noche y
la madrugada durmiendo la mona, y llegando el caso de enterarte de algo, te
faltarían energías para proceder... Es inútil discutir
eso.
|
|
JORGE.-
Lo que yo pienso es que si me sigue gustando tanto el trinquis,
no me caso...
|
Escena V
|
|
|
LUIS,
RICARDO,
JORGE,
MOZO,
AGUSTÍN,
JULIÁN,
AMELIA,
MARÍA JULIA y
LISANDRO.
|
|
|
(Aparece
LISANDRO por la escalera.)
|
|
RICARDO.-
¡Guarda la que se arma!... ¡Fíjate
quién viene!
|
|
LUIS.-
Un demonio... No, no. Es peligroso... No hay que dejarlo.
(Se levanta.)
|
|
RICARDO.-
No seas pavo... Dejalo que se arregle. Nos divertiremos un
rato...
|
|
JORGE.-
Está claro... En todo caso, después nos
metemos...
|
|
LUIS.-
No sean idiotas... Yo me lo llevo...
(Avanza al encuentro de
LISANDRO y lo toma por un brazo.)
Vení... tengo que hablarte...
|
|
LISANDRO.-
(Desasiéndose.) Esperate
un minuto... Tengo que decirle una cosa al mozo... A ese mozo de hoy. Se me
ocurrió en la calle... No lo mato porque está muerto.
|
|
LUIS.-
Dejate de zonceras y vení conmigo.
|
|
LISANDRO.-
Soltame... soltame te he dicho...¿Sos capataz?... Largate
pues... ¿Querés que te mate? Ya no tengo revólver, pero es
lo mismo... Me dieron cinco pesos por él... Vamos a tomar un
whisky... Pero aguarda que tengo que
hablar con el mozo...
(Avanzando.) ¡Mozo!...
Oiga...
|
|
|
(LUIS se le coloca a la
derecha como para impedir que vea el grupo de
JULIÁN y le obliga a converger a la
izquierda, sentándose casi a la fuerza en la silla que él
ocupaba, de modo que dé la espalda al otro grupo.
AMELIA y
JULIÁN, que se han erguido al reconocer a
LISANDRO, permanecen un instante en azorada
expectativa.)
|
|
JULIÁN.-
(A
AMELIA.) Siéntese... ni una
palabra.
|
|
|
(AMELIA se desploma en la
silla y extiende los brazos ocultando el rostro.)
|
|
LUIS.-
Che, Lisandro... Continúa la conversación de
hoy... iba muy linda... Sostenías que los hombres de carácter son
unos hombres... ¿Cómo era?...
|
|
LISANDRO.-
No era así... verás... Pero hay que tomar algo,
pues... ¡Mozo!...
|
|
MOZO.-
(Que llega con dos botellas de
whisky.) Aquí
está su
whisky...
|
|
LISANDRO.-
(Sirviéndose.) Esto yo lo
pago... Todo lo que se tome... Bueno... pues... lo que yo digo es que... no
sé si lo dije... pero ahora lo he pensado bien... Sostengo que los
hombres buenos, los hombres sensibles y de gran corazón son los
únicos o los más propensos a contraer un vicio... Eso es... Y en
cuanto tienen un vicio, están muertos... Por eso no me maté yo...
ni lo maté al mozo... A los vivos, a ésos sí que se les
mata... A ésos, sí... ¡Como a perros!
(Suena un taponazo de
champagne en la mesa de
JULIÁN.
LISANDRO, que iba a llevarla copa a los labios,
vuelve lentamente la cabeza hacia un lado, y como le resulta incómodo
hace el movimiento opuesto. Luego se incorpora y deja caer la copa al suelo y
se queda unos instantes con su mirada idiota fija en el grupo.)
¡Amelia!... ¡Vos!... ¡Mi mujer!... Allí...
|
|
|
(Avanza tambaleante.)
|
|
JULIÁN.-
(Incorporándose.)
¡No se acerque porque lo mato!
|
|
LISANDRO.-
(Deteniéndose.) ¡A
mí! ¿Porqué?... ¡Es mi mujer ella!... ¡Mi
Amelia!...
(Avanzando.) Ella... ¡La
misma!
|
|
|
(De un salto se pone junto a él.
Tumulto. Vocerío en todo el bar. Acuden Parroquianos y Mozos. Algunos se
trepan a las mesas del fondo. Pasada la primera impresión de sorpresa,
MARÍA JULIA, solícita, aparta a
AMELIA, abriéndole paso entre la gente y se
la lleva.)
|
|
LUIS.-
(Queriendo separarlos.)
Julián... Déjalo... Es un infeliz...
|
|
JULIÁN.-
Eso es, voy a permitir que me mate.
(Forcejea y lo sienta en el
suelo.)
|
|
LISANDRO.-
Pero... ¡si yo no le hice nada!...¿Por
qué?...
(Lo levantan.) ¡No le hice
nada!... Estaba mi mujer allí...
(A
JULIÁN.) Me parece que yo no le he
faltado al respeto...
|
Escena VI
|
|
|
LUIS,
RICARDO,
JORGE,
MOZO,
AGUSTÍN,
JULIÁN,
LISANDRO,
CAPATAZ y
VIGILANTE.
|
|
VIGILANTE.-
(Interviniendo.) Vamos a ver...
¿Quién ha sido?
|
|
CAPATAZ.-
(Señalando a
LISANDRO.) El señor... Proceda
nomás, agente... Está borracho y lo ha provocado al
señor.
|
|
VIGILANTE.-
Acompáñeme...
|
|
LISANDRO.-
Bueno... Pero es mentira... No me resisto.
(Al
CAPATAZ, amenazador.) Mirá, vos
estás vivo, ¿eh?
|
|
JULIÁN.-
Vea, agente. Aquí no ha pasado nada. Este hombre
miente... Fue simplemente una broma de amigos. Lárguelo... Está
con nosotros...
(A
LISANDRO.) ¿No es cierto,
compañero?
|
|
LISANDRO.-
Naturalmente... Yo no hice nada... ¿Amelia se fue?
|
|
JULIÁN.-
Retírese, agente...
(Le pone dinero en la mano, con cierto
disimulo. El
VIGILANTE se va y los Parroquianos se alejan
juzgando la escena con ademanes de burla.)
Se acabó...
¡Caramba!... Las mujeres se han ido... Pero queda el
champagne... Ricardo, Jorge,
péguenle. Y usted Lisandro, acompáñenos... Venga esa mano,
¡qué diablos!...
(Se la extiende.)
|
|
LISANDRO.-
(Estrechándosela.)
Natural... Yo no me había metido con usted...
|
|
JULIÁN.-
(Palmeándolo afectuoso.)
¡Fue una zoncera! ¿Quiere
champagne?...
¡Sentémonos!... Esta noche la correremos juntos.
(Alzando la copa.) ¡Salud!
¡Choque, compadre!...
|
|
LISANDRO.-
Salud...
|
|
RICARDO.-
Y ahora nos va a explicar aquella teoría de los
muertos...
|
|
LISANDRO.-
Hombre sin carácter es un muerto que camina.
|
|
|
(La orquesta reanuda el concierto con un
cake walk.)
|