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21

Libro de buen amor, Madrid, Taurus, 1990, pág. 186.

 

22

Como muestra basten los que alega en el prólogo -827b, 831b, 836b y 980c-. En su mayor parte, el artículo de G. Macchi, «La tradizione manoscritta del Libro de buen amor: a proposito di recenti edizioni ruziane» CN, 28., págs. 264-298, está dedicado al análisis y la crítica de los casos considerados por Coromines como doble redacción. Los discuto en las notas correspondientes de la edición.

 

23

Véase Várvaro, art. cit., pág. 155. A conclusiones parecidas, pero con algunas discrepancias, llega Diego Catalán, «Aunque omne non goste...».

 

24

La continuación de la descripción de la serrana era exigida por la tradición de la descriptio puellae (en parodia, claro). La rama a, que aplica tajantes criterios de verosimilitud, suprimió plausiblemente la coplas 1016- 1020 al leer el verso 1015b («Yo non vi de ella ál...»), que es un tópico retórico que aparece en uno de los posibles modelos parodiados para provocar suspensión y admiración (véase n. a 1016a).

 

25

Probablemente no se ajusta a la pérdida de folios, pues, como en otras ocasiones, aquí se anuncian canciones que no se incorporan. Parece, pues, un corte voluntario y no pérdida accidental. Para la argumentación en defensa de la necesidad narrativa de las coplas 910-949 y 1318-1331, la citada reseña de Arnold, pág. 167.

 

26

Aunque se anuncian otros cazurros -122- y burlas -1021- que tampoco se incluyen.

 

27

Véase A. L. Askins, «A New Manuscript of the LBA», La Corónica, XV (1986), págs. 72-76, que documenta en el catálogo manuscrito de la biblioteca de don Hernando Colón un texto del LBA que comienza como C. Ya no se halla allí. Los subrayados de voces y refranes, con la alfabetización marginal de los mismos (se recogen en Ducamin, págs. XXI-XXVI), con letra del siglo XVI, ¿no serán de Argote de Molina?

 

28

Es pena que este extenso estudio permanezca inédito, ya que es el más completo de conjunto que se ha llevado a cabo sobre la lengua del LBA. La de T ha sido estudiada con gran esmero por J. Muñoz Garrigós, «El manuscrito T del LBA». Anales de la Universidad de Murcia, XXXV (1976-1977), págs., 147-225.

 

29

Creo, con Ducamin y otros editores, que solo hay una mano (y un corrector posterior).

 

30

Juan Gutiérrez Cuadrado, que defiende el color dialectal con matices leoneses, apunta a un posible presayagués -con todas las reservas del prefijo.