[269]
| DRAMATIS PERSONAE | |
| EL GOLFANTE DEL ORGANILLO Y UNA MUCAMA NEGRA MANDINGA. | |
| LA POCO GUSTO, EL COSMÉTICO Y EL TAPA BOCAS, PÍCAROS DE LAS AFUERAS. | |
| UN HORCHATERO. | |
| LA SINIBALDA, QUE ATIENDE POR LA SINI, Y SU PADRE EL CAPITÁN CHULETAS DE SARGENTO. | |
| UN GENERAL GLORIOSO Y LOS CUATRO COMPADRES: EL POLLO DE CARTAGENA, EL BANQUERO TRAPISONDAS, EL EX MINISTRO MARCHOSO Y EL TANGUISTA DONOSTIARRA. | |
| EL ASISTENTE DEL CAPITÁN. | |
| UN CAMARERO DE CAFÉ. | |
| EL SASTRE PENELA Y EL BATUCO, ACRÓBATAS DEL CÓDIGO. | |
| UN CAMASTRÓN, UN QUITOLIS, UN CHULAPO ACREDITADO EN EL TAPETE VERDE, UN POLLO BABIECA Y UN REPÓRTER, SOCIOS DE BELLAS ARTES. | |
| TOTÓ, OFICIAL DE HUSARES, AYUDANTE DEL GENERAL, Y OTRO AYUDANTE. | |
| EL BRIGADIER FRONTAURA Y EL CORONEL CAMARASA. DOÑA SIMPLICIA, DAMA INTELECTUAL. | |
| SU ILUSTRÍSIMA, OBISPO IN PARTIBUS. | |
| UNA BEATA, UN PATRIOTA, UN PROFESOR DE HISTORIA. | |
| EL MONARCA. UN LORITO DE ULTRAMAR. ORGANILLOS Y CHARANGAS |
[271]
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA PRIMERA | ||||
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(MADRID MODERNO: EN UN MIRADOR ESPIOJA EL ALON VERDIGUALDA, UN LORO ULTRAMARINO: LA SIESTA: CALLE JAULERA DE MINUSCULOS HOTELES. Persinanas *Persianas* verdes. Enredaderas. Resol en la calle. En yermos solares la barraca de horchata y melones, con el obeso levantino en mangas de camisa.-Un organillo.-Al golfante del manubrio, calzones de odalisca y andares presumidos de botas nuevas, le asoma un bucle fuera de la gorrilla, con estudiado estragalo, y sobre el hombro le hace morisquetas el pico verderol del pañolito gargantero.-Por la verja de un jardín se concierta con una negra mucama.) | ||||
[272] | ||||
EL LORO.- ¡Cubanita canela! | ||||
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EL GOLFANTE.- Ese amigo me ha dado el primer quién vive. Oírlo y caer en la cuenta de que andaba por aquí el Capitán. Después he visto asomar el moño de la Sini. No sé si me habrá reconocido. | ||||
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LA MUCAMA.- Es mucho el cambio. Si usted no se me descubre, yo no le saco. La niña, sin duda, tendrá más presente su imagen. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Cómo me la ha pegado! Esa se ha ido cegada por los pápiros del tío ladrón. | ||||
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LA MUCAMA.- Más es el ruido. | ||||
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EL GOLFANTE.- Ya sé que no pagáis una cuenta y que tu amo tira el pego en su casa. Otro Huerto del Francés estáis armando. ¡Buena fama os dan en el barrio! | ||||
[273] | ||||
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LA MUCAMA.- ¡Qué chance! Estamos en un purito centro de comadreo. | ||||
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EL LORO ¡Cubanita canela! | ||||
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EL GOLFANTE.- Ese charlatán es un bando municipal sobre la ventana de la Sini. La andaba buscando loco por esas calles, y aquí estaba esperándome el lorito con su letrero. ¡Impensadamente volvía a ponerse en mi camino la condenada sombra de la Sini! ¡Aquí está mi perdición! Entra y dile que el punto organillero desea obsequiarla con un tango. Que salga, como es de política, a darme las gracias y proponer el más de su gusto. Y si no sale será que prefiere oír todo el repertorio. Recomiéndale que no sea tan filarmónica. | ||||
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LA MUCAMA.- ¡Apártese! Tenemos bucaneros en la costa. | ||||
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(DISIMULABASE la negra mandinga regando las macetas, y el pirante del organillero batió la «Marcha de Cádiz». Salta, en [274] traje de paisano, el Capitán Sinibaldo Pérez: Flux de alpaca negra, camisa de azulinos almidones, las botas militares un abierto compás de charolados brillos, el bombín sobre la ceja, el manatí jugando en los dedos. Dos puntos holgazanes y una golfa andariega que refrescan en la barraca del levantino, hacen su comentario a espaldas del Capitán. La Poco-Gusto, le dicen a la mozuela, y a los dos pirantes, Pepe el Cosmético y Tono el Tapabocas.) | ||||
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LA POCO-GUSTO.- ¡Qué postinero! | ||||
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EL COSMÉTICO.- Por algo es Chuletas de Sargento. | ||||
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EL HORCHATERO.- Esa machada, se la cuelgan. | ||||
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EL COSMÉTICO.- ¿Que no es verdad, y está sumariado? | ||||
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EL HORCHATERO.- Las Ordenanzas Militares son muy severas, y los ranchos con criadillas de prisioneros están más penados que entre moros comer tocino. [275] Tocante al Capitán, yo no le creo hombre para darse esa manutención. | ||||
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EL TAPABOCAS.- ¡Que no fuese guateque diario, estamos en ello! Pero él propio se alaba. | ||||
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EL HORCHATERO.- ¡Boquerón que es el compadre! | ||||
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LA POCO-GUSTO.- ¿Y el proceso? | ||||
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EL HORCHATERO.- ¡Ché! Por tirar la descargada. | ||||
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EL COSMÉTICO.- A mí no me representa un mérito tan alto, estando de buen paladar, comer chuletas. ¿Qué son de sargento? Como si fueran de cordero. ¡En estando de gusto! | ||||
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EL TAPABOCAS.- ¿Y por qué razón no van a saber buenas las chuletas de sargento mambís? | ||||
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LA POCO-GUSTO.- ¡Se podrán comer, pero buenas!... | ||||
[276] | ||||
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EL TAPABOCAS.- Buenas. ¿Por qué no? | ||||
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EL HORCHATERO.- Con mucho vino, con mucha guindilla, por una apuesta, limpias de grasas, lo magro magro, casi convengo. | ||||
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EL COSMÉTICO.- Y así habrá sido. | ||||
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EL HORCHATERO.- ¡Ni eso! | ||||
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EL TAPABOCAS.- Pues se lo han acumulado como un guateque diario y tiene una sumaria a pique de salir expulsado de la Milicia. | ||||
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EL HORCHATERO.- ¡Bien seguro se halla! Para que el proceso duerma, la hija se acuesta con el Gobernador Militar. | ||||
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LA POCO-GUSTO.- La dormida de la hija por la dormida del expediente. | ||||
[277] | ||||
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EL COSMÉTICO.- ¡Una baza de órdago a la grande! | ||||
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EL HORCHATERO.- No llegan las pagas, hay mucho vicio y se cultiva la finca de las mujeres. | ||||
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EL COSMÉTICO.- Quien tiene la suerte de esas fincas. Menda es huérfano. | ||||
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EL HORCHATERO.- Te casas y pones la parienta al toreo. | ||||
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EL COSMÉTICO.- ¿Y si no vale para la lidia? | ||||
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LA POCO-GUSTO.- Búscala capeada. ¡Mira la Sini, al timoteo con el andoba del organillo! | ||||
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(LA SINIBALDA, peinador con lazos, falda bajera, moñas en los zapatos, un clavel en el pelo, conversaba por la verja del jardinilio con el golfante del manubrio.) | ||||
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LA SINI.- No te hubiera reconocido. Aquí no es sitio para que hablemos. | ||||
[278] | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Temes comprometerte? | ||||
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LA SINI.- La mujer en mi caso, con un amigo que nada la niega, está obligada a un miramiento que ni las casadas. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Que nada te niega? Quiere decirse que lo tienes todo con ese tío cabra. | ||||
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LA SINI.- Todo lo que se tiene con guita. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Que lo pasas al pelo? | ||||
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LA SINI.- Según se mire. Algo me falta, eso ya puedes comprenderlo. Tú has podido sacarme de la casa de mi padre. ¿Que no tenías modo de vida? Pues atente a las consecuencias. ¿Lo tienes ahora? Pronta estoy a seguirte. ¡Ya te veo empalmado, pero no te lo digo por miedo! ¿Qué traes? ¡Un organillo! Vienes a camelarme con música. ¿Vas a sostenerme con escalas [279] y arpegios? Mírame. No seas loco. ¡Y tienes toda la vitola de un golfante! | ||||
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EL GOLFANTE.- Tú dirás que venga a ser sino un golfo, ciego por la mayor golfa, peleado con toda mi casta. | ||||
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LA SINI.- ¡Cuándo asentarás la cabeza! ¿Dejaste los estudios? Pues has hecho mal. ¡Y tienes toda la vitola de un organillero! ¿Qué tiempo llevas dando al manubrio? | ||||
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EL GOLFANTE.- Tres meses. Desde que llegué. | ||||
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LA SINI.- ¿Has venido siguiéndome? | ||||
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EL GOLFANTE.- Como te lo prometí. | ||||
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LA SINI.- Pero siempre pensé que no lo hicieses. | ||||
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EL GOLFANTE.- Ya lo ves. [280] | ||||
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LA SINI.- ¡Vaya un folletín! | ||||
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EL GOLFANTE.- Por ahí sacarás todo el mal que me has hecho. | ||||
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LA SINI.- Te has puesto pálido. ¿De verdad tanto ciegas por mí? | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Para perderme! | ||||
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LA SINI.- Lo dices muy frío. No hay que hacerte caso. ¿Y qué ventolera te ha entrado de ponerte a organillero? | ||||
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EL GOLFANTE.- Para el alpiste, y buscarte por las calles de Madrid. El lorito en tu ventana ha sido como un letrero. | ||||
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LA SINI.- ¿Y qué intención traes? Empalmado lo estás. ¿Tú has venido con la intención de cortarme la cara? [281] | ||||
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EL GOLFANTE.- Al tío cebón es a quien tengo gana de cortarle alguna cosa. | ||||
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LA SINI.- ¿Qué mal te hizo? Con éste o con otro había de caer. Estaba para eso. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡El amor que tienes por el lujo! | ||||
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LA SINI.- Tú nada podías ofrecerme. Pero con todo de no tener nada, de haber sido menos loco, por mi voluntad nunca hubiera dejado de verte. Te quise y te quiero. No seas loco. Apártate ahora. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Sin más? | ||||
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LA SINI.- ¿Aquí qué más quieres? | ||||
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EL GOLFANTE.- Dame la mano. | ||||
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LA SINI.- ¡Adiós, y que me recuerdes! | ||||
[282] | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Vuelvo esta noche? | ||||
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LA SINI.- No sé. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Esperas al pachá? | ||||
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LA SINI.- Pero no se queda. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Cuál es tu ventana? | ||||
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LA SINI.- Te pones en aquella reja. Por allí te hablaré... Si puedo. | ||||
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(HUYOSE la Sini, con bulle-bulle de almidones: Volvía la cabeza, guiñaba la pestaña: Sobre la escalinata se detuvo, sujetándose el clavel del pelo, sacó la lengua y se metió al adentro. El gachó del organillo, al arrimo de la verja, se ladea la gorra, estudiando la altura y disposición de las ventanas.) | ||||
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EL LORO ¡Cubanita canela! | ||||
[283] | ||||
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA SEGVNDA *SEGUNDA* | ||||
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(LACAS CHINESCAS Y CARACOLES MARINOS, CONCHAS PERLERAS, COQUITOS LABRADOS, RAMAS DE MADREPORA Y CORAL, DIFUNDEN EN LA SALA NOSTALGIAS COLONIALES DE ISLAS OPULENTAS: SOBRE LA CONSOLA Y POR LAS RINCONERAS VESTIDAS CON TAPETILLOS DE PRIMOR CASERO, ERAN FAUSTOS Y FABULAS DEL TROPICO. El loro dormita en su jaula abrigado con una manta vieja. A la mesa camilla le han puesto bragas verdes. Partida timbera. Donillea el naipe. Corre la pinta Chuletas de Sargento. Hacen la partida seis camastrones. Entorchados y calvas, lucios cogotes, lucias manos [284] con tumbagas, humo de vegueros, prestigian el último albur. El Pollo de Cartagena, viejales pisaverde, se santigua con una ficha de nacaradas luces.) | ||||
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EL POLLO.- ¡Apré! Esto me queda. | ||||
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EL CAPITÁN.- ¿Quiere usted cambio? | ||||
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EL POLLO.- Son cinco mil beatas. | ||||
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EL CAPITÁN.- A tanta devoción no llego. Puedo hacerle un préstamo. | ||||
|
EL POLLO.- Gracias. | ||||
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EL CAPITÁN.- ¿De dónde es la ficha? | ||||
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EL POLLO.- De Bellas Artes. | ||||
|
EL CAPITÁN.- Puede usted disponer del asistente, si desea [285] mandar a cambiarla. Si toma un coche, en media hora está de vuelta. | ||||
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EL POLLO.- Por esta noche me abstengo. Me voy a la última de Apolo. ¡Salud, caballeros! | ||||
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(VINOSO y risueño, con la bragueta desabrochada, levantó su corpulenta estampa el vencedor de Periquito Pérez: Saturnal y panzudo, veterano de toros y juergas, fumador de vegueros, siempre con luces alcohólicas en el campanario, marchoso, verboso, rijoso, abría los brazos el Pachá de la Sinibalda.) | ||||
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EL GENERAL.- Pollo, vas a convidarnos. | ||||
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EL POLLO.- No hay inconveniente. | ||||
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EL GENERAL.- Chuletas, tira las tres últimas. | ||||
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EL CAPITÁN.- ¡Ha cambiado el corte! | ||||
[286] | ||||
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EL GENERAL.- Me es inverosímil, Chuletas. Peina ese naipe. ¡Tú te las arreglas siempre para tirar la descargada! | ||||
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EL CAPITÁN.- ¡Mi General, esa broma! | ||||
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EL GENERAL.- Rectificaré cuando gane. | ||||
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EL CAPITÁN.- Caballeros, hagan juego. (EL VENCEDOR DE PERIQUITO PEREZ se colgó el espadín, se puso el ros de medio lado, se ajustó la pelliza y recorrió la sala marcándose un tango: Bufo y marchoso, saca la lengua, guiña del ojo y mata la bicha a estilo de negro cubano. La Sinibalda, por detrás de un cortinillo, asoma los ojos colérica, y descubre la mano con una lezna zapatera, dispuesta a clavarle el nalgario. Detuvo el brazo de la enojada el Pollo de Cartagena. El General, asornado, vuelve a la mesa de juego, y el viejales pisaverde, en la puerta, templa con arrumacos y sermón los ímpetus de la Sini.) [287] | ||||
|
EL POLLO.- ¡Vamos, niña, que estamos pasando un rato agradable entre amigos! Las diferencias que podáis tener, os las arregláis cuando estéis solos. | ||||
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LA SINI.- Don Joselito, me aburre un tío tan ganso. ¿Dónde ha visto usted peor pata? | ||||
|
EL POLLO.- ¡Niña! | ||||
|
LA SINI.- Si se lo digo en su cochina cara. Y además está convencido de que lo siento. ¿Ha perdido? | ||||
|
EL POLLO.- Ya puedes comprender que no me entretuve siguiendo su juego. | ||||
|
LA SINI.- Ha perdido y se ha consolado como de costumbre. | ||||
|
EL POLLO.- Yo me hubiera consolado mejor contigo. [288] | ||||
|
LA SINI.- Usted, sí, porque es un hombre de gusto y muy galante. ¿Ha perdido? | ||||
|
EL POLLO.- No sé. | ||||
|
LA SINI.- Ha perdido, y se ha puesto una trúpita para consolarse. | ||||
|
EL POLLO.- Vendría de fuera con ella, y será anterior al proyecto de cometer el crimen. | ||||
|
LA SINI.- ¿Qué crimen? | ||||
|
EL POLLO.- Una broma. Se ha consolado de la pérdida antes de la pérdida. | ||||
|
LA SINI.- ¿Y a qué ha dicho usted crimen? | ||||
|
EL POLLO.- Un texto del Código Penal. Erudición que uno tiene. | ||||
[289] | ||||
|
LA SINI.- ¡Vaya texto! ¿Y usted se lo sabe por sopas el Código? | ||||
|
EL POLLO.- Como el Credo. | ||||
|
LA SINI.- ¿Y dirá usted que se lo sabe? | ||||
|
EL POLLO.- ¿El Código? | ||||
|
LA SINI.- El Credo. | ||||
|
EL POLLO.- Para un caso de apuro. | ||||
|
LA SINI.- Parece usted pariente de aquel otro que estando encaminándole preguntaba si eran de confianza los Santos Olios. | ||||
|
EL POLLO.- Ese era mi abuelo. | ||||
|
LA SINI.- Con su permiso, Don José. | ||||
[290] | ||||
|
EL POLLO.- ¡Sini, ten cabeza! | ||||
|
(BRILLOS de cerillas, humo de vegueros. Los camastrones dejan la partida. Las cartas del último albur quedan sobre la mesa con un tuerto visaje. La mucama mandinga, delantal rayado, chancletas de charol, lipuda sonrisa, penetra en la sala y misteriosa toca la dorada bocamanga del General.) | ||||
|
LA MUCAMA.- Este papelito que horitita lo lea, Ño General. | ||||
|
EL GENERAL.- Lo leeré cuando me parezca. | ||||
|
LA MUCAMA.- Me ha dicho que horita y que me dé respuesta vucencia. | ||||
|
EL GENERAL.- Retírate y no me jorobes. Pollo, hágame usted el favor de quedarse. Le retengo a usted como peón de brega. | ||||
|
(SE DESPEDIAN los otros pelmazos. [291] Eran cuatro: Un ricacho donostiarra, famoso empresario de frontones, un cabezudo ex ministro sagastino, y un catalán trapisondista, taurófilo y gran escopeta en las partidas de Su Majestad.) | ||||
|
EL TRAPISONDAS.- ¿Esa cena para cuándo, Don José? | ||||
|
EL POLLO.- Ustedes dirán. | ||||
|
EL EX MINISTRO.- Creo que no debe aplazarse. | ||||
|
EL TONGUISTA.- Cena en puerta, agua en espuerta. | ||||
|
EL POLLO.- Ustedes tienen la palabra. | ||||
|
EL TRAPISONDAS.- Esta noche, en lo de Morán. | ||||
|
EL POLLO.- ¿Hace, caballeros? | ||||
|
EL TONGUISTA.- ¡Al pelo! | ||||
[292] | ||||
EL EX MINISTRO.- ¡Naturaca! | ||||
|
EL TRAPISONDAS.- ¡Evident! | ||||
|
(SALE LA SINI. Chuletas, recomiéndose, cuenta las fichas y las distribuye por los registros chinescos de la caja.-Pagodas, mandarines, áureos parasoles.-El asistente, en brazado, saca abrigos, bastones, sombreros: Los reparte a tuertas, soñoliento, estúpido, pelado al cero. Chuletas de Sargento cierra la caja de fichas y naipes y, colocándosela bajo el brazo, se mete por una puerta oscura.) | ||||
|
LA SINI.- ¿Le sería a usted muy molesto oírme una palabra, General? | ||||
|
EL GENERAL.- Sini, no me hagas una escena. Sé mirada. | ||||
|
LA SINI.- ¡Vea usted de quedarse! | ||||
|
EL GENERAL.- Es intolerable esa actitud. | ||||
[293] | ||||
|
LA SINI.- Don Joselito, si a usted no le importan las vidas ajenas, ahueque. | ||||
|
EL POLLO.- Obedezco a las damas. ¡Que haya paz! | ||||
|
(EL POLLO DE CARTAGENA se tercia la capa a la torera y saluda marchoso en los límites de la puerta.) | ||||
|
EL GENERAL.- Pollo, si quedo con vida, caeré por casa de Morán. | ||||
|
LA SINI.- ¡Gorrista! | ||||
|
EL GENERAL.- No me alcanzan tus ofensas. | ||||
|
EL POLLO.- Si hay reconciliación, como espero, llévese usted a la niña. | ||||
|
EL GENERAL.- Sini, ya lo estás oyendo. Echate un abrigo y aplaza la bronca. | ||||
[294] | ||||
|
LA SINI.- Eso quisieras. | ||||
|
EL POLLO.- Mano izquierda, mi General. | ||||
|
EL GENERAL.- Esta quiere verme hacer la jarra. | ||||
|
LA SINI.- Miserable. | ||||
|
(EL POLLO DE CARTAGENA toma el olivo con espantada torera. El General se cruza de brazos con heroico alarde y ensaya una sonrisa despreciando a la Sinibalda.) | ||||
|
EL GENERAL.- Me quedo, pero serás razonable. | ||||
|
LA SINI.- ¿Has perdido? | ||||
|
EL GENERAL.- Hasta la palabra. | ||||
|
LA SINI.- Esa nunca la has tenido. | ||||
[295] | ||||
|
EL GENERAL.- El uso de la lengua. | ||||
|
LA SINI.- ¡Marrano! | ||||
|
EL GENERAL.- Ya sacaste las uñas. Deja que me vaya. | ||||
|
LA SINI.- ¿Irte? Toma asiento y pide algo. ¡Irte! Será después de habernos explicado. | ||||
|
EL GENERAL.- Tomo asiento. Y no hables muy alto. | ||||
|
LA SINI.- No será por escrúpulo de que oiga mi padre. Tú y él sois dos canallas. Me habéis perdido. | ||||
|
(EL CAPITAN entra despacio y avanza con los dientes apretados, la mano en perfil, levantada.) | ||||
|
EL CAPITÁN.- No te consiento juicios sobre la conducta de tu padre. | ||||
[296] | ||||
|
LA SINI.- ¿Cuándo has tenido para mí entrañas de padre? Mira lo que haces. Harta estoy de malos tratos. Si la mano dejas caer me tiro a rodar. ¡Ya para lo que falta! | ||||
|
EL GENERAL.- Sinibaldo, aquí estás sobrando. | ||||
|
EL CAPITÁN.- Tiene esa víbora mucho veneno. | ||||
|
LA SINI.- Las hieles que me has hecho tragar. | ||||
|
EL CAPITÁN.- Vas a escupirlas todas. | ||||
|
LA VOZ DEL POLLO ¡¡Socorro!! | ||||
|
(EL ECO angustiado de aquel grito paraliza el gesto de las tres figuras, suspende su acción: Quedan aprisionadas en una desgarradura lívida del tiempo, que alarga el instante y lo colma de dramática incertidumbre. La Sini rechina los dientes. Se rompe el encanto. El Capitán Chuletas, con brusca resolución, [297] toma una luz y sale. El General le sigue con sobresalto taurino. En el marco de la ventana vestida de luna, sobre el fondo estrellado de la noche, aparece el Golfante del Organillo.) | ||||
|
EL GOLFANTE.- ¡Ya está despachado! | ||||
|
LA SINI.- ¡Mal sabes lo que has hecho! Darle pasaporte a Don Joselito. | ||||
|
EL GOLFANTE.- ¿Al Pollo? | ||||
|
LA SINI.- ¡A ese desgraciado! | ||||
|
EL GOLFANTE.- ¡Vaya una sombra negra! | ||||
|
LA SINI.- ¡Por obrar ciego! ¡Ya ves lo que sacas! ¡Meterte en presidio cargado con la muerte de un infeliz! | ||||
[298] | ||||
|
EL GOLFANTE.- ¡Ya no tiene remedio! | ||||
|
LA SINI.- ¿Y ahora? | ||||
|
EL GOLFANTE.- Tu anuncio... ¡El presidio! | ||||
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LA SINI.- ¿Qué piensas hacer? | ||||
|
EL GOLFANTE.- ¡Entregarme! | ||||
|
LA SINI.- ¡Poco ánimo es el tuyo! | ||||
|
EL GOLFANTE.- Me ha enfriado el planchazo. | ||||
|
LA SINI.- Pues no te entregues. Espérame. Ahora me voy contigo. | ||||
[299] | ||||
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA TERCERA | ||||
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(UNA PUERTA ABIERTA: FONDO DE JARDINILLO LUNERO: EL RODAR DE UN COCHE: EL RECHINAR DE UNA CANCELA: EL GLOGLOTEO DE UN ODRE QUE SE VIERTE: PASOS QUE BAJAN LA ESCALERA. Chuletas de Sargento levanta un quinqué y aparece caído de costado Don Joselito. El Capitán inclina la luz sobre el charco de sangre, que extiende por el mosaico catalán una mancha negra. Se ilumina el vestíbulo con rotario aleteo de sombras:-La cigüeña disecada, la sombrilla japonesa, las mecedoras de bambú.-Sobre un plano de pared, diluidos fugaces resplandores de un cuadro con todas [300] las condecoraciones del Capitán.-Placas, medallas, cruces.-Al movimiento de la luz todo se desbarata. Chuletas de Sargento posa el quinqué en el tercer escalón, inclinándose sobre el busto yacente, que vierte la sangre por un tajo prolundo que tiene en el cuello. El General, por detrás de la luz, está suspenso.) | ||||
|
EL CAPITÁN.- No parece que el asesino se haya ensañado mucho. Con el primer viaje ha tenido bastante para enfriar a este amigo desventurado. ¡Y la cartera la tiene encima! Esto ha sido algún odio. | ||||
|
EL GENERAL.- Está intacto. No le falta ni el alfiler de corbata. | ||||
|
EL CAPITÁN.- Pues será que le mataron por una venganza. | ||||
|
EL GENERAL.- Habrá que dar parte. | ||||
|
EL CAPITÁN.- Dar parte trae consigo la explotación del [301] crimen por los periódicos... ¡Y en verano, con censura y cerrada la Plazuela de las Cortes... Mi General, saldríamos todos en solfa. | ||||
|
EL GENERAL.- Es una aberración este régimen. ¡La Prensa en todas partes respeta la vida privada, menos en España! ¡La honra de una familia en la pluma de un grajo! | ||||
|
EL CAPITÁN.- Sería lo más atinente desprenderse del fiambre y borrar el rastro. | ||||
|
EL GENERAL.- ¿Cómo? | ||||
|
EL CAPITÁN.- Facturándolo. | ||||
|
EL GENERAL.- ¡Chuletas, no es ocasión de bromas! | ||||
|
EL CAPITÁN.- Mi General, propongo un expediente muy aceptado en Norte América. | ||||
|
EL GENERAL.- ¿Y enterrarlo en el jardín? | ||||
[302] | ||||
|
EL CAPITÁN.- Saldrán todos los vecinos con luces. Para eso mandas imprimir esquelas. | ||||
|
EL GENERAL.- ¿Y en el sótano? | ||||
|
EL CAPITÁN.- Mi General, para los gustos del finado nada mejor que tomarle un billete de turismo. Lo inmediato es bajarlo al sótano y lavar la sangre. Vamos a encajonarle. | ||||
|
EL GENERAL.- ¿Persistes en la machada de facturarlo? | ||||
|
EL CAPITÁN.- Aquí es un compromiso muy grande para todos, mi General. ¡Para todos! | ||||
|
EL GENERAL.- ¡Qué marrajo eres, Chuletas! Vamos a bajar el cadáver al sótano. Ya se verá lo que se hace. | ||||
|
EL CAPITÁN.- El trámite más expedito es facturarlo, a estilo de Norte América. | ||||
[303] | ||||
|
EL GENERAL.- ¡Y siempre en deuda con el extranjero! | ||||
|
EL CAPITÁN.- Si usted prefiere lo nacional, lo nacional es dárselo a la tropa en un rancho extraordinario, como hizo mi antiguo compañero el Capitán Sánchez. | ||||
|
(LA SINI, aciclonada, bajaba la escalera con un lío de ropa atado en cuatro puntas, revolante el velillo trotero.) | ||||
|
LA SINI.- ¡Infeliz! ¡Qué escarnio de vida! Me llevo una muda... Mandaré por el baúl... Aun no sé dónde voy. ¡Qué escarnio de vida! Mandaré un día de estos... | ||||
|
EL CAPITÁN.- Con un puntapié vas a subir y meterte en tu alcoba, grandísima maula. Mi General, permítame darle un zarandazo de los pelos. ¡No la acoja! Hay que ser con este ganado muy terne. Si se desmanda, romperle la cuerna. | ||||
|
LA SINI.- ¡Qué desvarío! Si mi papá se hace el cargo, [304] puesta la niña en el caso de pedir socorro, alguno iba a enterarse. | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¡Víbora! | ||||
|
(LA SINI saca un hombro con desprecio y se arrodilla a un lado del muerto por la cabecera, sobre el fondo nocturno de grillos y luciérnagas. El General y el Capitán cabildean bajo la sombrilla japonesa.) | ||||
|
EL GENERAL.- Sinibaldo, hay que ser prudentes. Si quiere irse, que se vaya. La Dirección de Seguridad se encargará de buscarla. Ahora no es posible una escena de nervios. ¡Sinibaldo, prudencia! Una escena de nervios nos perdería. Yo asumo el mando en Jefe. | ||||
|
LA SINI.- ¡Don Joselito, he de rezarle mucho por el alma! Me llevo su cartera, que ya no le hace falta. No iban esos marrajos a enterrarle con ella. ¡Qué va! ¡Pues que se remedie la Sini! | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¡Mi General, no puede consentirse que esa [305] insensata se fugue del domicilio paterno con una cartera de valores! | ||||
|
EL GENERAL.- Mañana se recupera. ¡Sería nuestra ruina una escena de nervios! | ||||
|
LA SINI.- Las alhajitas tampoco las precisa. ¡Qué va! Don Joselito, he de rezarle mucho por el alma. Adiós, Don Joselito. ¡No sé si voy manchada de sangre! | ||||
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EL CAPITÁN.- Mi General, imposible para el honor de un padre tolerar esta pendonada. | ||||
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LA SINI.- ¡Suéltame, Chuletas de Sargento! | ||||
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EL CAPITÁN.- Te ahogo, si levantas la voz. | ||||
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LA SINI.- ¡Asesino! ¡Chuletas de Sargento! | ||||
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EL GENERAL.- ¿Sinibaldo, qué haces? ¡Otro crimen! | ||||
[306] | ||||
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EL CAPITÁN.- ¡Hija malvada! | ||||
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LA SINI.- ¡Hija de Chuletas de Sargento! | ||||
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EL GENERAL.- Sini, no te desboques. Las paredes son de cartón. Todo se oye fuera. Sini, que el asistente te haga una taza de tila. Tienes afectados los nervios. No faltes a tu padre. Sini, no hagas que me avergüence de quererte. | ||||
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LA SINI.- ¡Abur y divertirse! Si algún guinda se acerca para detenerme, tened seguro que todo lo canto. Voy libre. La Sini se ha fugado al extranjero con Don Joselito. ¡Abur, repito! | ||||
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EL CAPITÁN.- ¡Las hay maulas! ¡Esa correspondencia tienes para tu padre, grandísimo pendón! | ||||
[307] | ||||
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA CVARTA *CUARTA* | ||||
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(UNA RINCONADA EN EL CAFE UNIVERSAL: ESPEJOS, MESAS DE MARMOL, ROJOS DIVANES. MAMPARA CLANDESTINA. PAREJAS AMARTELADAS. En torno de un velador, rancho y bullanga, sombrerotes y zamarras: Tiazos del ruedo manchego, meleros, cereros, tratantes en granos. Una señora pensionista y un capellán castrense se saludan de mesa a mesa. Un señorito y un pirante maricuela se recriminan bajo la mirada comprensiva del mozo, prócer, calvo, gran nariz, noble empaque eclesiástico. La Sinibalda, con mantón de flecos y rasgados andares, penetra en el humo, entre alegres y salaces requiebros de la parroquia. [308] Se acoge al rincón más oscuro y llama al mozo con palmas.) | ||||
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LA SINI.- ¡Café! | ||||
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EL MOZO.- ¿Solo? | ||||
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LA SINI.- Con gotas. | ||||
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EL MOZO.- Si usted quiere cambiar de mesa, me queda otra libre en el turno. Aquí, con la corriente de la puerta, estará usted mal a gusto. | ||||
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LA SINI.- ¡Qué va! Con el calorazo que hace, la corriente se agradece. | ||||
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EL MOZO.- Pues hay quien manda parar el ventilador. ¡Váaa! | ||||
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(LLAMABAN de una peña marchosa. -Toreros, concejales, chamelistas y pelmas.-El mozo se acercó con majestad eclesiástica y estuvo algunos instantes atento a las [309] chuscadas de los flamencos. Siempre entonado y macareno, luego de limpiar el mármol, se salió del corro para poner el servicio de café en la mesa de la Sini.) | ||||
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EL MOZO.- Le ha caído usted en gracia al Manene. Me ha llamado porque disputan sobre quien usted sea. Les ha caído usted en gracia, y la quieren sacar por un retrato que enseñó en la mesa un parroquiano. ¿No será usted la misma? | ||||
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LA SINI.- No, señor. Yo soy muy fea para retratarme. ¿Pero cuándo van a dejar de mirarme esos pelmazos? | ||||
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EL MOZO.- Están de broma. | ||||
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LA SINI.- ¡Como si en su vida hubieran visto una mujer! | ||||
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EL MOZO.- ¡Que no estará usted acostumbrada a que la miren! | ||||
[310] | ||||
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LA SINI.- ¡Asquerosos! Me parece que van a reírse de su mamasita. | ||||
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EL MOZO.- No es para que usted se incomode. Son gente alegre pero que no falta. Están en que usted es la del retrato. ¡Verá usted qué jarro de agua fría cuando los desengañe el Pollo de Cartagena. | ||||
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LA SINI.- ¿Es el parroquiano? | ||||
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EL MOZO.- Contada la tarde que falta. | ||||
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LA SINI.- A ver si asoma y concluye el choteo de esos puntos. Estoy esperando a un amigo que tiene la sangre muy caliente. | ||||
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EL MOZO.- No habrá caso. Verá usted qué ducha cuando llegue el Pollo. | ||||
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LA SINI.- ¿Y si ese sujeto hace novillos? | ||||
[311] | ||||
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EL MOZO.- Combina de mucho pote había de tener para faltar esta tarde. ¡Raro que siendo usted una hembra tan de buten, no la haya seguido alguna vez por esas calles! | ||||
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LA SINI.- ¿Y sacado la fotografía? El punto ése verá usted que por darse importancia, esta tarde no viene. | ||||
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EL MOZO.- Aun no es su hora. | ||||
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LA SINI.- Me gustaría conocerle. | ||||
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EL MOZO.- Pues fijamente hoy no falta. Casual que al irse anoche mandaba al botones a cambiarle una ficha de cinco mil beatas en la caja del Círculo. Fué motivado que viendo el atortolo del chico, que es novato, mudase de idea, y me pidió sesenta duros, cuyamente me prestó un parroquiano. ¿Qué mozo tiene hoy sesenta duros? ¡Eso otros tiempos! | ||||
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(ENTRAN el andoba del organillo y un [312] vejete muy pulcro, vestido de negro: Afeminados ademanes pedagógicos, una afectada condescendencia de dómine escolástico: El peluquín, los anteojos, el pañuelo que lleva a la garganta y le oculta el blanco de la camisa como un alzacuello, le infligen un carácter santurrón y sospechoso de mandadero de monjas: Le dicen el Sastre Penela. En voz baja conversan con la Sini. El Golfante le muestra una fotografía entre cínico y amurriado.) | ||||
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EL GOLFANTE.- El retrato de un pingo en camisa. ¡Mira si te reconoces! En la cartera del interfecto ha sido exhumado. | ||||
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LA SINI.- ¡Se lo ha dado el canalla, sinvergüenza! | ||||
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EL GOLFANTE.- Trabajaba el endoso. | ||||
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LA SINI.- Anduvo un mes encaprichado por sacarme esa fotografía. ¡El aprecio que hizo el asqueroso! Entre unos y otros me habéis puesto en [313] el pie de perderme. ¡Ya nada se me da! Hoy contigo... Mañana se acabó el conquis, pues a ganarlo para los dos con mi cuerpo. ¿Cómo estaba de parné la cartera? | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Limpia! Este amigo me ha dado una ayuda muy superior para desmontar la pedrería del alfiler y los solitarios. Como que el hombre se maneja sin herramientas. ¡Es un águila! En nueve mil melopeas pignoramos el lote, en la calle de la Montera. Por cierto que voy a quemar la papeleta. | ||||
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EL SASTRE.- ¡Aquí, no! ¡Prudencia! Pasa al evacuatorio. | ||||
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EL GOLFANTE.- En la cartera había documentos que en unas buenas manos son sacadineros. Dos pagarés de veinte mil pesetas con la firma del Pachá Bum-Bum. Una carta del propio invicto sujeto solicitando demoras, y una ficha de juego. | ||||
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LA SINI.- De Bellas Artes. ¡Cinco mil del ala! Dámela, que hay que cobrarla, y a no tardar. | ||||
[314] | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Cómo se cobra? | ||||
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LA SINI.- Presentándose en caja. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Es un paso comprometido! | ||||
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LA SINI.- ¡Cinco mil beatas no son para dejarlas en el aire! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Conforme! Los documentos, estoy a vueltas... Hacerlos desaparecer es quemar un cheque al portador. | ||||
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EL SASTRE.- Hay que operar con mucho quinqué. Los presentas tú al cobro, y te ponen a la sombra: Se requieren otras circunstancias. Los que actúan en esos negocios son sujetos con muy buenas relaciones, que visitan los Ministerios. ¡El Batuco, que estos tiempos ha dado los mejores golpes, tiene padrinos hasta en la Gran Peña! Una masonería como la de los sarasas. [315] El Batuco ha puesto a modo de una Agencia: ¡Una oficina en toda regla! Si queréis entenderos con él, fijamente está en los billares. | ||||
|
EL GOLFANTE.- ¿No será venderse? | ||||
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EL SASTRE.- Vosotros los pensáis y aluego resolvéis. El Batuco vive de esas operaciones y su crédito está en portarse con decencia. Conoce como nadie el compromiso de ciertos negocios y puede daros una luz. Hoy todo lo hace la organización. ¡Vierais la oficina, montada con teléfono y máquina de escribir!... ¡Propiamente una Agencia! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Mira, Penela, que la mucha gente es buena en las procesiones! | ||||
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EL SASTRE.- Para sacarle lo suyo a esos papeles hace falta el organismo de una Agencia. ¡Son otros horizontes! ¡Ahí tienes las contratas del ramo de Guerra! Para ti, cero, ni pensar en ello. [316] ¡Para un organismo, ponerse las botas! Es su función propia... Ahora, si vosotros tenéis otro pensamiento... | ||||
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LA SINI.- ¡Tan incentiva pintura los sentidos me enajena! ¡Suba usted por el Batuco! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Se puede uno confiar? | ||||
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EL SASTRE.- Hombre, yo siempre le he visto proceder como un caballero, y el asunto vuestro es un caso corriente. | ||||
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EL GOLFANTE.- Pues a no tardar. | ||||
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EL SASTRE.- Míralo, que baja de los billares. Don Arsenio, media palabra. | ||||
|
(EL BATUCO accede, saludando con el puro: Chato, renegrido, brisas de perfumería y anillos de jugador, caña de nudos, bombín, botas amarillas con primores: Un jastialote tosco, con hechura de picador.) | ||||
[317] | ||||
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EL BATUCO.- ¿Qué cuenta el amigo Penela? | ||||
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EL SASTRE.- Estaba con una pata en el aire para remontarme en su busca y captura. Me había comprometido a relacionarle con esta interesante pareja. Tienen algunos documentos que desean negociar: Cartas y pagarés de un personaje. ¿Qué dice usted? | ||||
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EL BATUCO.- Acaso se pudiera intentar alguna travesura. ¡No sé! Sin conocer el asunto es imposible aventurar una opinión... Hay que estudiarlo. ¿Quién es el personaje? | ||||
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EL SASTRE.- Un heroico príncipe de la Milicia. | ||||
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EL BATUCO.- ¿Con mando? | ||||
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EL SASTRE.- Con mando. | ||||
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EL BATUCO.- ¿Quién negocia los papeles? | ||||
[318] | ||||
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EL SASTRE.- Esta joven e inexperta pareja. Paseando, se han encontrado una cartera. | ||||
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EL BATUCO.- El propietario habrá dado parte a la Poli. Esos documentos de crédito en nuestras manos son papeles mojados. | ||||
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LA SINI.- El propietario no ha dado parte. | ||||
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EL BATUCO.- ¿Seguro? | ||||
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LA SINI.- Tomó el tren para un viaje que será largo, y a última hora le faltó el tiempo hasta para las despedidas. | ||||
|
EL BATUCO.- Entendido. ¿Pueden verse los documentos? | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Naturaca! | ||||
|
(EL GOLFANTE saca del pecho un legajillo sujeto con una goma. El Batuco, disimulado, [319] hace el ojeo: Se detiene sobre una carta, silabea reticente.) | ||||
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EL BATUCO.- «La rubiales se alegrará de verle, Chuletas de Sargento cantará guajiras y tirará el pego.» | ||||
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LA SINI.- El viaje del andoba saltó impensadamente. | ||||
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EL BATUCO ¿Muy largo, ha dicho usted? | ||||
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LA SINI.- Para una temporada. | ||||
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EL BATUCO.- ¡Hablemos claro! ¡Esta carta es un lazo, una encerrona manifiesta! ¿Quién ha taladrado el billete al viajero? ¿No lo saben ustedes? | ||||
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LA SINI.- Le dió un aire al quinqué y se apagó para no verlo. | ||||
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EL BATUCO.- ¡Como siempre! Y algún vivales se adelantó a tomar la cartera. ¿He dado en el clavo? | ||||
[320] | ||||
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LA SINI.- Ve usted más que un astrónomo. Usted debe predecir el tiempo. | ||||
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EL BATUCO.- Me alegro de no haberme equivocado. Es caso para estudiarse y meditarse... De gran mompori si se sabe encauzar. Yo trabajo en una esfera más modesta. El negocio que ustedes traen es de los de Prensa y Parlamento. Yo soy un maleta, pero tengo buenas relaciones. Don Alfredo Toledano, el Director de El Constitucional, me aprecia y puedo hablarle. Verá el asunto, que es un águila, y de los primeros espadas. Un hombre tan travieso puede amenazar con una campaña. En manos de un hombre de pluma estos papeles son un río de oro, en las nuestras un compromiso. Ese es mi dictamen. Con la amenaza de una campaña de información periodística se puede sacar buena tajada. ¡Don Alfredo chanela como nadie la marcha de estos negocios! Cuando la repatriación, formó una Sociedad. ¡Un organismo de lo más genial, para la explotación de altos empleados! Si ustedes están conformes, me pondré al habla con el maestro. | ||||
[321] | ||||
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LA SINI.- ¡A no dejarlo! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Dónde nos avistamos? | ||||
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EL BATUCO.- Aquí. ¿Hace? | ||||
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EL SASTRE.- Entiendo que aquí ya nos hemos lucido bastante. En todas las circunstancias de la vida conviene andarse con quinqué... | ||||
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EL BATUCO.- Pues pasen ustedes por la Agencia. Pez, 31. | ||||
|
LA SINI.- ¡A ver si hacemos changa! | ||||
|
EL BATUCO.- ¡Seguramente! Huyo veloz como la corza herida. | ||||
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EL SASTRE.- ¡Orégano sea! | ||||
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EL GOLFANTE.- Sinibalda. | ||||
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LA SINI.- ¿Qué se ofrece? | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Y de la ficha, qué? | ||||
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LA SINI.- ¡Cobrarla! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Estás en ello? | ||||
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LA SINI.- ¡Naturaca! | ||||
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EL GOLFANTE.- En tus manos la dejo. Yo me najo para cambiar de vitola en el Aguila. | ||||
[323] | ||||
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA QVINTA *QUINTA* | ||||
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(UN MIRADOR EN EL CIRCULO DE BELLAS ARTES. Tumbados en mecedoras, luciendo los calcetines, fuman y bostezan tres señores socios:-Un viejales camastrón, un goma quitolis y el chulapo ayudante en el tapete verde.-Se oye la gresca del billar, el restallo de los tacos, las súbitas aclamaciones. El viejales camastrón, con los lentes de oro en la punta de la nariz, repasa los periódicos. Filo de la acera encienden sus faroles los simones. Pasa la calle el campaneo de los tranvías y el alarido de los pregones.) | ||||
|
PREGONES ¡Constitucional! ¡Constitucional! ¡Constitucional! ¡Clamor de la Noche! ¡Corres! ¡Heraldo! [324] ¡El Constitucional, con los misterios de Madrid Moderno! | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¡Cerrojazo de Cortes, crimen en puerta! ¡Señores, qué manera de hinchar el perro! | ||||
|
EL QUITOLIS.- ¿Cree usted una fantasía la información de El Constitucional? | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Completamente. ¡La serpiente de mar que se almuerza a un bañista todos los veranos! ¡Las orgías de Madrid Moderno! ¿Ustedes creen en esas saturnales con surtido de rubias y morenas? | ||||
|
EL CHULAPO.- No las llamemos saturnales, llamémoslas juergas. Ese antro de locura será alguna Villa-Laura o Villa-Ernestina. | ||||
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EL CAMASTRÓN.- ¿Y ese personaje? | ||||
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EL CHULAPO.- Cualquiera. Uno de tantos beneméritos carcamales [325] que le paga a la querida un hotel a plazos. | ||||
|
EL QUITOLIS.- La información alude claramente a una ilustre figura, que ejerció altos mandos en Ultramar. | ||||
|
EL CHULAPO.- ¡Ultramar! Toda la baraja de Generales. | ||||
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EL QUITOLIS.- No lo será, pero quien tiene un apaño en Madrid Moderno... | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¿Con una rubia? Es indispensable el agua oxigenada. Vea usted los epígrafes: «La rubia opulenta.» ¿Corresponden las señas? | ||||
|
EL QUITOLIS.- Sí, señor, corresponden. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Pues ya sólo falta el nombre del tío cachondo para que decretemos su fusilamiento. | ||||
|
EL QUITOLIS.- La alusión del periódico es diáfana. | ||||
[326] | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¡Seré yo ciego! | ||||
|
EL CHULAPO.- Yo creo que todos menos usted la hemos entendido. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Son ustedes unos linces. | ||||
|
EL CHULAPO.- Y usted un camándulas. Usted sabe más de lo que dice El Constitucional. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Yo no sé nada. Oigo verdaderas aberraciones y me abstengo de darles crédito. | ||||
|
EL CHULAPO.- Sin darles crédito y como tales hablillas, usted no está tan en la higuera. Usted guarda un notición estupendo. ¡Tiemble usted que se lo pueden escacharrar! Se le ha visto en muy buena compañía. ¡Una rubia opulenta! | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Rubias opulentas hay muchas. La que yo saludé aquí esta tarde, sin duda lo es. | ||||
[327] | ||||
|
EL CHULAPO.- Parece que a esa gachí le rinde las armas un invicto Marte. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¡Es usted arbitrario! | ||||
|
EL CHULAPO.- ¡La chachipé! | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Y aun cuando así sea. ¿Qué consecuencias quiere usted deducir? | ||||
|
EL CHULAPO.- Ninguna. Señalar coincidencias. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Muy malévolamente. Otros muchos están en el caso de Agustín Miranda. Un solterón con una querida rubia. ¡Van ustedes demasiado lejos! | ||||
|
(SE ACERCA un babieca fúnebre, alto, macilento: La nuez afirmativa, desnuda, impúdicamente despepitada, incrusta un movimiento de émbolo entre los foques del cuello: El lazo de la chalina, vejado, deshilachado, se [328] abolia con murria de filósofo estoico, a lo largo de la pechera: La calva aparatosa con orla de melenas, las manos flacas, los dedos largos de organista, razonan su expresión anómala y como deformada, de músico fugado de una orquesta. Toda la figura diluye una melancolía de vals, chafada por el humo de los cafés, el roce de los divanes, las deudas con el mozo, las discusiones interminables.) | ||||
|
EL BABIECA.- ¡La gran noticia! | ||||
|
EL CHULAPO.- ¡Ya se la escacharraron a Don Paco! No hay nada secreto. ¡Ya se la escacharraron! | ||||
|
EL BABIECA.- ¿Han leído ustedes la información de El Constitucional? ¿Saben ustedes cuáles son los nombres verdaderos? | ||||
|
EL CHULAPO.- No es difícil ponerlos. | ||||
|
EL BABIECA.- ¿Saben ustedes que la rubia estuvo aquí esta tarde? | ||||
[329] | ||||
|
EL CHULAPO.- Ya lo sabemos. | ||||
|
EL BABIECA.- ¿Y que cobró en la caja una ficha de cinco mil beatas? | ||||
|
EL QUITOLIS.- ¿Pago de servicios? Yo no estaba tan enterado. ¡Cinco mil del ala!... | ||||
|
EL BABIECA.- Hay otra versión más truculenta. | ||||
|
EL CHULAPO.- ¡Ole! | ||||
|
EL BABIECA.- ¡Que le dieron pasaporte al Pollo de Cartagena! | ||||
|
EL CHULAPO.- ¿Don Joselito? ¡Si acabo de verle en los billares! | ||||
|
EL BABIECA.- Imposible. Nadie le ha visto desde ayer tarde. | ||||
[330] | ||||
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EL CHULAPO.- ¿Está usted seguro? ¿A quién, entonces, he saludado yo en los billares? | ||||
|
EL BABIECA.- Don Joselito llevaba precisamente una ficha de cinco mil pesetas. La única que faltaba al hacer el recuento. | ||||
|
EL CHULAPO.- ¿Es la que cobró la rubia? | ||||
|
EL BABIECA.- Indudablemente. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¡Don Joselito estará con una trúpita! | ||||
|
EL QUITOLIS.- Eso no se me había ocurrido. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- El Constitucional le había sugestionado a usted la idea del crimen. | ||||
|
EL QUITOLIS.- ¡A ver si resulta todo ello una plancha periodística! | ||||
[331] | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Verán ustedes cómo nadie exige responsabilidades. | ||||
|
(ENTRA un chisgarabís: Frégoli, monóculo, abrigo al brazo, fuma afectadamente en pipa: Es meritorio en la Redacción de «El Diario Universal»: El Conde de Romanones, para premiar sus buenos oficios, le ha conseguido una plaza de ama de leche en la Inclusa.) | ||||
|
EL REPÓRTER.- ¡La gran bomba! Voy a telefonear a mi periódico. Se ha verificado un duelo en condiciones muy graves entre el General Miranda y Don Joselito Benegas. | ||||
|
EL CHULAPO.- ¿Por la rubia? | ||||
|
EL REPÓRTER.- Eso se cuenta. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¿Usted nos dirá quién es el muerto? ¿Porque, seguramente, habrá un muerto? ¡Acaso dos! | ||||
[332] | ||||
|
EL REPÓRTER.- ¡No se atufe usted conmigo! Soy eco opaco de un rumor. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Acabe usted. | ||||
|
EL REPÓRTER.- En la timba decían algunos que Don Joselito estaba agonizando en un hotel de Vicálvaro. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- Esos ya quieren llevarse el suceso al distrito de Canillejas. ¡Señores, no hay derecho! ¡Formemos la liga Pro Madrid Moderno! Afirmemos el folletín del hombre descuartizado y la rubia opulenta. ¡Ese duelo es una comedia casera! No admitamos esa ñoñez. El descuartizado y la rubia se nos hacen indispensables para pasar el verano. | ||||
|
EL CHULAPO.- ¿Bachiller, qué dicen en Teléfonos de la información de El Constitucional? | ||||
|
EL REPÓRTER.- Para empezar, demasiado lanzada... De no [333] resultar un éxito periodístico, pueden fácilmente tirarse una plancha... Sin embargo, algunos compañeros que han interrogado a los vecinos del hotel obtuvieron datos muy interesantes. Un vigilante de consumos asegura haber visto a la rubia, que escapaba con un gatera. Y son varios los vecinos que afirman haber oído voces pidiendo socorro. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¿Pero no sostenía a la rubia un Marte Ultramarino? Veo mucha laguna. | ||||
|
EL QUITOLIS.- Indudablemente. | ||||
|
EL CHULAPO.- ¿Y se cree que haya habido encerrona? | ||||
|
EL REPÓRTER.- Me abstengo de opinar... La maledicencia señala a un invicto Marte. Todo el barrio coincide en afirmarlo. | ||||
|
EL QUITOLIS.- Allí habrá caído como una bomba la información de El Constitucional. | ||||
[334] | ||||
|
EL REPÓRTER.- Allí saben mucho más de lo que cuenta el periódico. | ||||
|
EL CAMASTRÓN.- ¡El hombre descuartizado! ¡Se nos presenta un gran verano! | ||||
|
(IRRUMPE rodante y estruendosa la bola del mingo, y dos jugadores en mangas de camisa aparecen blandiendo los tacos: Vociferan , se increpan. Los pregones callejeros llegan en ráfagas.) | ||||
|
PREGONES ¡El Constitucional! ¡Constitucional! ¡Constitucional! ¡Clamor de la Noche! ¡Corres! ¡Heraldo! ¡El Constitucional!, con los misterios de Madrid Moderno. | ||||
[335] | ||||
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA SEXTA | ||||
|
(UN SALON, CON GRANDES CORTINAJES DE TERCIOPELO ROJO, MOLDURONES Y DORADAS RIMBOMBANCIAS. Lujo oficial con cargo al presupuesto. Sobre una mesilla portátil, la botella de whisky, el sifón y dos copas. El Vencedor de Periquito Pérez, a medios pelos, en mangas de camisa, con pantalón de uniforme, fuma tumbado en una mecedora, y alterna algún requerimiento a la copa. Detrás, el asistente, inmóvil, sostiene por los hombros la guerrera de Su Excelencia. Asoma el Capitán Chuletas de Sargento.) | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¿Hay permiso, mi general? | ||||
[336] | ||||
|
EL GENERAL.- Adelante. | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¿Ha leído usted El Constitucional de esta noche? ¡Una infamia! | ||||
|
EL GENERAL.- Un chantage. | ||||
|
EL CAPITÁN.- Si usted me autoriza, yo breo de una paliza al Director. | ||||
|
EL GENERAL.- Sería aumentar el escándalo. | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¿Y qué se hace? | ||||
|
EL GENERAL.- Arrojarle un mendrugo. En estos casos no puede hacerse otra cosa... Las leyes nos dejan indefensos ante los ataques de esos grajos inadaptados. Necesitamos un diplomático y usted no lo es. ¡Chuletas, estoy convencido de que vamos al caos! Esta intromisión de la gacetilla en el privado de nuestros hogares es intolerable. | ||||
[337] | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¡La protesta viva del honor militar se deja oír en todas partes! | ||||
|
EL GENERAL.- Sinibaldo, saldremos al paso de esta acción deletérea. Las Cámaras y la Prensa son los dos focos de donde parte toda la insubordinación que aqueja, engañándole, al pueblo español. Siempre he sido enemigo de que los organismos armados actúen en política, sin embargo, en esta ocasión me siento impulsado a cambiar de propósito. Necesitamos un diplomático y usted no lo es. Toque usted el timbre. ¿Y el fiambre? | ||||
|
EL CAPITÁN.- Encajonado, pero sin decidirme a facturarlo. | ||||
|
(UN OFICIAL con divisas de ayudante asomó rompiendo cortinas, y quedó al canto, las acharoladas botas en compás de cuarenta y cinco grados.) | ||||
|
EL AYUDANTE.- ¡A la orden, mi General! | ||||
[338] | ||||
|
EL GENERAL.- A Totó necesitaba. ¿Qué hace Totó? | ||||
|
EL AYUDANTE.- Tomando café. | ||||
|
EL GENERAL.- Dígale usted que se digne molestarse. | ||||
|
EL AYUDANTE.- ¿Eso no más, mi General? | ||||
|
EL GENERAL.- Eso no más. Póngase usted al teléfono y pida comunicación con el Cuartel de San Gil. Que pase un momento a conferenciar conmigo el Coronel. Quedo esperando a Totó. Puede usted retirarse. | ||||
|
EL AYUDANTE.- ¡A la orden, mi General! | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¡El fiambre en el sótano es un compromiso, mi General! | ||||
|
EL GENERAL.- ¡Y gordo! | ||||
[339] | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¡Mi General, hay que decidirse, y montar a caballo! | ||||
|
EL GENERAL.- Redactaré un manifiesto al país. ¡Me sacrificaré una vez más por la Patria, por la Religión y por la Monarquía! Las figuras más ilustres del generalato y los jefes con mando de tropas, celebramos recientemente una asamblea... Faltó mi aquiescencia: ¡Con ella ya se hubiera dado el golpe! | ||||
|
EL CAPITÁN.- El golpe sólo puede darlo usted. | ||||
|
EL GENERAL.- Naturalmente, yo soy el único que inspira confianza en las altas esferas. Allí saben que puedo ser un viva la virgen, pero que soy un patriota y que sólo me mueve el amor a las Instituciones. Eso mismo de que soy un viva la virgen prueba que no me guía la ambición, sino el amor a España. Yo sé que esa frase ha sido pronunciada por una Augusta Persona. ¡Un viva la virgen, señora, va a salvar el Trono de San Fernando! | ||||
[340] | ||||
|
EL CAPITÁN.- Mi General, usted, si se decide y lo hace, tendrá estatuas en cada plaza. | ||||
|
EL GENERAL.- ¡Me decido, Chuletas! ¡Estoy decidido! Pero no quiero perturbar la vida normal del país con una algarada revolucionaria. No montaré a caballo. Nada de pronunciamientos con sargentos que ascienden a capitanes. Una acción consciente y orgánica de los cuadros de Jefes. Que actúen los núcleos profesionales de la Milicia. Hoy no puede contarse con el soldado ni con el pueblo! | ||||
|
EL CAPITÁN.- ¡El soldado y el pueblo están anarquizados! | ||||
|
(TOTO aparece en la puerta: Rubio oralino, pecoso, menudo: Un dije escarlata con el uniforme de los Húsares de Pavía.) | ||||
|
TOTÓ.- ¡A la orden, mi General! | ||||
|
EL GENERAL.- Totó, vas a lucirte en una comisión. Ponte al teléfono y pide comunicación con el Director [341] de El Constitucional. ¿Estás enterado del derrote que me tiran? | ||||
|
TOTÓ.- ¡Y no me explico lo que van buscando!... Si no es una paliza... | ||||
|
EL GENERAL.- Dinero. | ||||
|
TOTÓ.- Pero usted los llevará a los Tribunales. Un proceso por difamación. | ||||
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EL GENERAL.- ¿Un proceso ahora, cuando medito la salvación de España? En estos momentos me debo por entero a la Patria. Tengo un deber religioso que cumplir. ¡La Salud Pública reclama un Directorio Militar! Mi vida futura está en ese naipe. Hay que acallar esa campaña insidiosa. Ponte al habla con el Director de El Constitucional. Invítale a que conferencie conmigo. | ||||
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TOTÓ.- El Brigadier Frontaura espera que usted le reciba, mi General. | ||||
[342] | ||||
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EL GENERAL.- Que pase. | ||||
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TOTÓ.- Mi Brigadier, puede usted pasar. | ||||
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EL BRIGADIER.- ¡He leído El Constitucional! ¡Supongo que necesitas padrinos para esa cucaracha! | ||||
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EL GENERAL.- Fede, yo no puedo batirme con un guiñapo. ¡Ladran por un mendrugo! ¡Se lo tiro! | ||||
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EL BRIGADIER.- ¡Eres olímpico! | ||||
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EL GENERAL.- Aprovecho la ocasión para decirte que he renunciado mi empleo de pararrayos del actual Gobierno. | ||||
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EL BRIGADIER.- Algo sabía. | ||||
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EL GENERAL.- Pues eres el primero a quien comunico esta resolución. | ||||
[343] | ||||
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EL BRIGADIER.- Los acontecimientos están en el ambiente. | ||||
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EL GENERAL.- Si ha de salvarse el país, si no hemos de ser una colonia extranjera, es fatal que tome las riendas el Ejército. | ||||
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EL BRIGADIER.- No podías sustraerte. Me parece que más de una vez hemos discutido tu apoyo al actual Gobierno. | ||||
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EL GENERAL.- Pero yo no quiero dar el espectáculo de un pronunciamiento isabelino. | ||||
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(EL AYUDANTE asoma de nuevo entre cortinas, la mano levantada a los márgenes de la boca, las botas en ángulo.) | ||||
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EL AYUDANTE.- Una Comisión de Jefes y Oficiales desea conferenciar con vuecencia. | ||||
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EL GENERAL.- ¿Ha dicho usted una Comisión de Jefes y Oficiales? ¿Quién la preside? | ||||
[344] | ||||
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EL AYUDANTE.- El Coronel Camarasa. | ||||
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EL GENERAL.- ¿Por qué Camarasa? | ||||
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EL AYUDANTE.- Acaso como más antiguo. | ||||
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EL GENERAL.- ¿Viene sobre el pleito de recompensas? | ||||
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EL AYUDANTE.- Seguramente, no. Paco Prendes, a medias palabras, me dijo que la idea surgió al leer la información de El Constitucional. Se pensó en un desfile de Jefes y Oficiales. Luego se desistió, acordándose que sólo viniese una representación. | ||||
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EL GENERAL.- Hágalos usted pasar. Me conmueve profundamente este rasgo de la familia militar. ¡Mientras la honra de cada uno sea la honra de todos, seremos fuertes! | ||||
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(EL GENERAL se abrochaba la guerrera, se ajustaba el fajín, se miraba las uñas y [345] la punta brillante de las botas. El Ayudante, barbilindo, cuadrado, la mano en la sien, se incrustaba en un quicio de la puerta, dejando pasar a la Comisión. El Coronel Camarasa, que venía al frente, era pequeño, bizco, con un gesto avisado y chato de faldero con lentes: Se le caían a cada momento.) | ||||
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EL CORONEL CAMARASA.- Mi General, la familia militar ha visto con dolor, pero sin asombro, removerse la sentina de víboras y asestar su veneno sobre la honra inmaculada de Su Excelencia. Se quiere distraer al país con campañas de escándalo. Mi General, la familia militar llora con viriles lágrimas de fuego la mengua de la Patria. Un Príncipe de la Milicia no puede ser ultrajado, porque son uno mismo su honor y el de la Bandera. El Gobierno, que no ha ordenado la recogida de ese papelucho inmundo... | ||||
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EL GENERAL.- La ha ordenado, pero tarde, cuando se había agotado la tirada. No puede decirse que tenga mucho que agradecerle al Gobierno. ¡Si por ventura no es inspirador de esa campaña! El Presidente, con quien he conferenciado esta [346] mañana, conocía mi resolución de dar un manifiesto al país. Entre ustedes, alguno sabe de este asunto tanto como yo. Señores, el Gobierno, calumniándome, cubriéndome de lodo, quiere anular el proyectado movimiento militar. Tengo que hablar con algunos elementos. Si los amigos son amigos, ésta será la última noche del Gobierno. | ||||
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EL CORONEL CAMARASA.- ¡Mi General, mande usted ensillar el caballo! | ||||
[347] | ||||
ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN | ||||
ESCENA ULTIMA | ||||
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(UNA ESTACION DE FERROCARRIL: SALA DE TERCERA. Sórdidas mugres. Un diván de gutapercha vomita el pelote del henchido. De un clavo cuelgan el quepis y la chaqueta galoneada de un empleado de la vía. Sórdido silencio turbado por estrépitos de carretillas y silbatadas, martillos y flejes. En un silo de sombra la pareja de dos bultos cuchichea. Son allí el Golfante del Organillo y la Sinibalda.) | ||||
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LA SINI.- ¡Dos horas de retraso! ¡Hay que verlo! | ||||
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EL GOLFANTE.- Presentaremos una demanda de daños a la Compañía. | ||||
[348] | ||||
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LA SINI.- ¡Asadura! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Por qué no? | ||||
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LA SINI.- ¡Te arrastra! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Dos horas dices!... ¡Pon cuatro! | ||||
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LA SINI.- ¡Y eso se consiente! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Que acabarás por pedir el libro de reclamaciones! | ||||
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LA SINI.- ¡Dale con la pelma! ¡Después de tantos afanes, que ahora nos echen el guante!... ¡Estaría bueno! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Y todo puede suceder! | ||||
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LA SINI.- ¡Qué negras entrañas tienes! | ||||
[349] | ||||
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(LLEGAN de fuera marciales acordes. Una compañía de pistolos con bandera y música penetra en el andén. Un zanganote de blusa azul, quepis y alpargatas abre las puertas de la sala de espera. El Coronel, que viste de gala, con guantes blancos, obeso y ramplón, besa el anillo a un Señor Obispo. Su Ilustrísima le bendice, agitanado y vistoso en el negro ruedo de sus familiares. Sonríe embobada la Comisión de Damas de la Cruz Roja. Pueblan el andén chisteras y levitas de personajes: Muchos manteos, fajines y bandas. Los repartidos corros promueven rumorosas mareas de encomio y plácemes. El humo de una locomotora que maniobra en agujas, infla todas las figuras alineadas al canto del andén, llena de aire los bélicos metales de figles y trombones, estremece platillos y bombos, despepita cornetines y clarinetes. Llega el tren Real.) | ||||
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LA SINI.- ¡Si no pensé que todo este aparato era para nosotros! | ||||
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EL GOLFANTE.- Demasiada goma. Hay que hacerse cargo. | ||||
[350] | ||||
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LA SINI.- Ya me vi con esposas, entre bayonetas. | ||||
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EL GOLFANTE.- Menudo pisto que ibas a darte. Nada menos que una compañía con bandera. ¡Ni que fueses la Chata! | ||||
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LA SINI.- ¡Pues no has estado tú sin canguelo! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Qué va! | ||||
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LA SINI.- Ver cómo perdías el rosicler fué lo que más me ha sobresaltado. | ||||
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EL GOLFANTE.- ¿Que perdí el color? | ||||
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LA SINI.- ¡Y tanto! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Habrá sido a causa de mis ideas! Las pompas monárquicas son un agravio a la dignidad ciudadana. | ||||
[351] | ||||
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LA SINI.- ¡Ahora sales con esa petenera! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Mis principios! | ||||
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LA SINI.- ¡Y un jamón! | ||||
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EL GOLFANTE.- Vamos a verle la jeta al Monarca. | ||||
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(EN EL ANDEN, una tarasca pechona y fondona, leía su discurso frente al vagón regio. Una Doña Simplicia, Delegada del Club Femina, Presidenta de las Señoras de San Vicente y de las Damas de la Cruz Roja, Hermana Mayor de las Beatas Catequistas de Orbaneja. La tarasca infla la pechuga buchona, resplandeciente de cruces y bandas, recoge el cordón de los lentes, tremola el fascículo de su discurso.) DOÑA SIMPLICIA.- Señor: Las mujeres españolas nunca han sido ajenas a los dolores y angustias de la Patria. Somos hijas de Teresa de Jesús, María Pita, Agustina de Aragón y Mariana Pineda. [352] Como ellas sentimos, e intérpretes de aquellos corazones acrisolados, no podemos menos de unirnos a la acción regeneradora iniciada por nuestro glorioso Ejército. ¡Un Príncipe de la Milicia levanta su espada victoriosa y sus luces inundan los corazones de las madres españolas! Nosotras, ángeles de los hogares, juntamos nuestras débiles voces al himno marcial de las Instituciones Militares. ¡Señor, en unánime coro os ofrecemos nuestras fervientes oraciones y los más cordiales impulsos de nuestras almas, fortalecidas por la bendición de la Iglesia, Madre Amantísima de Vuestra Dinastía! Como antaño el estudiante de las aulas salmantinas alfombraba con el roto manteo el paso de su dama, nosotras alfombramos vuestro paso con nuestros corazones. ¡Vuestros son, tomadlos! ¡Ungido por el derecho divino, simbolizáis y encarnáis todas las glorias patrias! ¿Cómo negaros nada, diga lo que quiera Calderón? | ||||
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(EL MONARCA, asomado por la ventanilla del vagón, contraía con una sonrisa belfona la carátula de unto, y picardeaba los ojos pardillos sobre la delegación de beatas catequistas. [353] Aplaudió, campechano, el final del discurso, sacando la figura alombrigada y una voz de caña hueca.) | ||||
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EL MONARCA.- Ilustrísimo Señor Obispo: Señoras y Señores: Las muestras de amor que en esta hora recibo de mi pueblo son, sin duda, la expresión del sentimiento nacional, fielmente recogido por mi Ejército. Tened confianza en vuestro Rey. ¡El antiguo Régimen es un fiambre, y los fiambres no resucitan! | ||||
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VOCES ¡Viva el Rey! ¡Viva España! ¡Viva el Ejército! | ||||
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SU ILUSTRÍSIMA.- ¡Viva el Rey Católico de España! | ||||
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UNA BEATA ¡Católico y simpático! | ||||
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DOÑA SIMPLICIA.- ¡Viva el Rey intelectual! ¡Muera el ateísmo universitario! | ||||
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UN PATRIOTA.- ¡Viva el Rey con todos los atributos viriles! | ||||
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EL PROFESOR DE HISTORIA.- ¡Viva el nieto de San Fernando! | ||||
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EL GOLFANTE.- ¡Viva el regenerador de la sociedad! | ||||
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LA SINI.- ¡Don Joselito de mi vida, le rezaré por el alma! ¡Carajeta, si usted no la diña, la hubiera diñado la Madre Patria! ¡De risa me escacho! | ||||
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(EL TREN Real dejaba el andén, despedido con salvas de aplausos y vítores. Doña Simplicia derretíase recibiendo los plácemes del Señor Obispo. Un repórter metía la husma, solicitando las cuartillas del discurso para publicarlas en El Lábaro de Orbaneja.) | ||||
[355] | ||||
| Páginas | |
| ESPERPENTO DE LAS GALAS DEL DIFUNTO..... | 9 |
| ESPERPENTO DE LOS CUERNOS DE DON FRIOLERA.... | 93 |
| ESPERPENTO DE LA HIJA DEL CAPITAN....... | 267 |
[357]
ACABOSE DE IMPRIMIR ESTE LIBRO
EN LA IMPRENTA RIVADENEYRA
DE MADRID A LOS III DIAS
DEL MES DE JUNIO
DE MCMXXX
AÑOS