41
Véase nota V. Schwarzreiters, al final del tomo III. (N. del a.)
42
¡No, no!; eso no puede ser. (N. del a.)
43
Aunque situada en una frontera expuesta y aguerrida, nunca fué tomada por un enemigo, sino que conservó el orgulloso nombre de Peronne la Pucelle hasta que el duque de Wéllington, gran destructor de esa clase de reputaciones, tomó a plaza en su memorable avance sobre París en 1815. (N. del a.)
44
D'Hymbercourt, o Imbercourt, fué llevado a la muerte por los habitantes de Gante con el canciller de Borgoña, en el año 1477. María de Borgoña, hija de Carlos el Temerario, apareció enlutada en el mercado, y con lágrimas rogó por la vida de sus servidores a los vasallos rebelados, pero fué en vano. (N. del a.)
45
Véase nota VI. Felipe des Comines, al final del tomo III. (N. del a.)
46
Véase nota VII. Entrevista de Luis y Carlos después de la batalla de Montl'hery, al final del tomo III. (N. del a.)
47
El bufón de Carlos de Borgoña, del que más adelante se habla. (N. del a.)
48
La llegada de tres hermanos, príncipes de las Casas de Saboya; de monseñor de Lau, a quien el rey había mantenido largo tiempo en prisión; de sir Poncet de Rivière, y del Señor de Urfé -escritor de novelas de estilo peculiar-, portadores todos estos nobles del emblema de Borgoña, a saber: la cruz de San Andrés, inspiró a Luis tales sospechas, que con muy poco tacto político pidió ser alojado en el antiguo castillo de Peronne, haciéndose él mismo un cautivo sin escape. -Ved Memorias del año 1468, por Comines. (N. del a.)
49
Este gesto, muy indicador de un carácter fiero, es también, por tradición de escena, característico de Ricardo III, de Shakespeare. (N. del a.)
50
Así fué llamado un conde de Douglas. (N. del a.)