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Agustín Moreto



PERSONAJES
 

 
DON JUAN DE LARA.
DON GARCÍA DE TOLEDO.
DON DIEGO DE VARGAS.
MILLÁN,   criado, gracioso.
DOÑA LEONOR.
DOÑA ANA.
INÉS,   criada.
CASILDA,   criada.
GINÉS,   criado.
JUSEPICO,   paje.
MANUELICO,   paje.
UN ESPORTILLERO.
 

La escena es en Madrid.

 




ArribaAbajoJornada I

 

Calle.

 

Escena I

 

DOÑA LEONOR y INÉS, con mantos; DON JUAN y MILLÁN, de soldados; aquel con hábito de Santiago.

 
DON JUAN
Espera, Leonor, detente;
que ni yo entiendo tu queja,
ni sé qué dices.
DOÑA LEONOR
Don Juan,
no es menester que la entiendas.
Vamos, Inés.
INÉS
Ya te sigo.
5
DON JUAN
¿De suerte Leonor, que niegas
a mi noticia el delito
para honestar la sentencia?
¡Qué poco debe de ser,
y qué mucha la cautela 10
o el alivio que en dejarme
siente ya la intercadencia
del amor que me has tenido,
pues de parte de mi ofensa,
para dar vida a mi culpa, 15
como interesada en ella,
temiendo que te la hielo
el aire de mi respuesta,
el calor de la silencio
tiene abrigada la queja! 20
Pues vete, Leonor, ¿qué aguardas?
Vete ya, y mi pecho sienta
haber llegado contigo
mi amor a tanta tibieza,
que por dejarle te vales 25
de fingidas apariencias.
¿Fingidas dije? Es error;
que si a este fin las intentas,
creeré que tengo la culpa
de querer tú que la tenga. 30
MILLÁN
¿Qué es irse, sin que primero
nos diga toda su pena
dénos la queja muy clara,
o pensaremos que es yema.
DOÑA LEONOR
Pues ¿es, don Juan, tu traición 35
tan recatada y discreta,
que ha menester, de ignorada,
que yo aquí te la refiera?
Mas digo mal, que tú eres,
si hombre al fin, de tal cautela, 40
oye por mi respeto sabes
serlo sin que lo parezcas;
porque ir un coche de damas
por el Prado, y tú tras ellas,
vendiendo a sus atenciones 45
el desaire por fineza;
llegar otro coche a hablarlas,
empeñarte tú por ellas,
sacar la espada y reñir
en público una pendencia, 50
no era cosa, que llegar
a mi noticia pudiera;
porque en el Prado y de día,
donde la Corte pasea,
¿quién lo pudiera contar 55
donde mis ansias lo oyeran?
MILLÁN
No es nada lo que ha soltado.
DON JUAN
Y ¿esa, Leonor, es la queja?
DOÑA LEONOR
Queja no, porque tras esto
no hubo mas correspondencia 60
que escribirte aquella dama,
y tú responderle a ella;
que es cosa que no excusarán
caballeros de tus prendas.
MILLÁN
¡Jesús! Si aquí no hay conjuro, 65
gato negro y yerbas secas,
no hay brujas en Baraona.
INÉS
Yo lo vi todo.
MILLÁN
¿Por tela
de cedazo volteado?
INÉS
Claro está.
MILLÁN
Será de cerdas;
70
yo apostaré que en él anda
haba como berenjena.
DON JUAN
Leonor, a no persuadirme
a que puede ser fineza
de amor (que en efecto es niño 75
que con medrosas ideas
tiene las sombras que mira
por cuerpos que le amedrentan),
según lo que estás de parte
de mi culpa, siendo incierta, 80
creyera que, de cansada,
la procura tu tibieza.
¿No puede ser eso engaño?
Y ¿no puede ser que tenga,
como en mis sucesos, parte 85
en tu mudanza mi estrella?
Pues si la tiene, y movida
de sus impulsos me dejas,
no has de llevar de razón
ni aun esa breve apariencia; 90
porque todo tu argumento
es como en otros, que aprietan,
verdad el antecedente
y falsa la consecuencia.
Verdad fue hallarme en el Prado, 95
yendo yo a una diligencia
de pretensión al Retiro;
y al pasar la puentezuela,
como es uso del paseo,
ir acaso a tomar vuelta 100
junto a mí un coche de damas;
encontrarse allí con ellas
otro de unos caballeros,
cuyo cochero en las ruedas
el coche trabó de suerte, 105
que el otro volear pudiera;
a las voces de las damas
acudir yo con presteza;
detener aquel cochero;
decir sus dueños: «Apriesa 110
anda» replicarlos yo;
volverle a instar que anduviera;
decirle yo: «Si te mueves
te he de romper la cabeza»;
no pararse a mi razón, 115
y viendo la desvergüenza,
sacar la espada y cumplirlo
por entero la promesa;
salir todos los del coche,
cerrar con ellos, ser fuerza 120
ver mi lado defendido
de cuantos estaban cerca;
conocer mi razón todos,
y sin más medio que verla,
como nube de verano 125
deshacerse la pendencia;
irse el coche de las damas,
sin que yo las conociera,
haberse informado acaso
de mi posada y quién era, 130
porque en Madrid, de los hombres
como yo es fácil saberla;
hallar a la noche en casa
un papel de alguna de ellas,
que decía: «Agradecida 135
os quiere ver quien desea
del empeño que os costó
estimaros la fineza».
Responderle yo al instante:
«Caballeros de mis prendas 140
premio y agradecimiento
tienen por lo que profesala
en cumplir su obligación;
yo la cumplí y cobré della».
Éste ha sido todo el caso, 145
y porque quedes más cierta
de que yo no la conozco,
su papel te dará señas
de que no la vi en mi vida.

 (Muestra un papel.) 

Éste es, Leonor; y no sientas 150
que esté mi satisfacción
tan fácil, clara y abierta,
porque malogre el intento
con que mi culpa acrecientas.
Que yo habiendo conocido 155
como hasta ahora debiera,
que te cansa el ver un hombre
que de sí mismo es ofensa,
ajado de la fortuna
pobre, abatido y sin seña 160
del logro de su esperanza
(que nadie vive sin ella);
como por merecer premio
que fuese a tu plática ofrenda,
la flor de mi juventud 165
me fui a gastar en la guerra
al sangriento horror de Marte
repetiré la violencia
a hallar premio en una bala,
que ponga fin a mis quejas. 170
Muera yo de desdichado;
que, a pesar de las estrellas,
también para un triste hay muerte,
aunque su industria la aleja.
MILLÁN
Dices bien, vamos a balas, 175
que es gran cosa morir dellas,
y no aquí de melecinas.
DOÑA LEONOR
Detente, don Juan, espera.
MILLÁN
¿Qué ha de esperar un pobre hombre
tras tantas impertinencias? 180
DOÑA LEONOR
¿Dónde vas?
MILLÁN
A buscar balas
en casa de la confitera
del Caballero de Gracia.
DOÑA LEONOR
No hagas burla de mi pena.
¿Don Juan?
DON JUAN
¿Qué quieres, Leonor?
185
DOÑA LEONOR
¿Qué he de querer? Que no ofendas
mi fineza, que me escuches,
y que de una vez no quieras
darme la satisfacción,
y hacerme culpa la queja; 190
que en la sencillez de amor
es maliciosa destreza
la que juntar sabe a un tiempo
la herida con la defensa.
DON JUAN
¿Malicia es satisfacerte 195
no lo es dar tú la queja,
suponiéndome el delito
para obligarme a la pena?
Vamos, Millán.
MILLÁN
Millán, vamos.
DOÑA LEONOR
Aguarda.
DON JUAN
No me detengas,
200
Leonor. Si lo solicitas,
¿Por qué lo excusas tú mesma?
Yo conozco aun en mi sangre
méritos de mi nobleza,
que no me da la fortuna 205
con que de ti dignos sean.
Lo que mi nobleza alcanza,
lo desmiente mi pobreza;
pues, si sé que tú lo sabes,
¿Quién es tan necio que espera 210
que pronuncien las palabras
lo que articulan las señas?
MILLÁN
¿Qué pobreza ni qué haca?
Vive Dios, que me enfurezca.
Mi amo es don Juan de Lara; 215
y si se pone en las tejas,
de la casa de los Laras
es mi amo la cabeza;
y a santiagos de Santiago
ganó un remiendo en la guerra; 220
y si no trae buena ropa,
es por ser tal su nobleza,
que el remiendo de la capa
a la camisa le llega;
y ha llevado por ganarla 225
más botes que una receta,
y gastó más en heridas
que otros en mangas y medias;
y te han tirado más balas
que a gatos en azoteas; 230
y si ayuna es devoción,
y si sin cenar se acuesta,
es por querer mal a Judas
y tener miedo a la cena;
y del gasto de su casa 235
será probanza más cierta
el queso y los panecillos
que debemos en la tienda.
Y es mucha superchería
tratarnos desta manera; 240
y vamos de aquí, Señor.
DOÑA LEONOR
Vuelve, Millán.
MILLÁN
No doy vuelta,
sino por una valona.
DOÑA LEONOR
¿Qué dices?
MILLÁN
Que ésta está vieja.
DOÑA LEONOR
Don Juan, si mi amor estimas, 245
y la fe segura es necia,
enojarte mis temores
es no quererme discreta.
¿Tan seguros sois los hombres,
que una mujer de mis prendas, 250
en un indicio tan claro,
ofendió con la sospecha?
Si no me hubiera ofendido
una tan viva apariencia,
fuera preciso faltarme 255
el discurso o la fineza.
Pues si mi amor acredita
mi temor, con él me deja;
súfreme, don Juan, celosa,
para no quererme necia. 260
Estar con razón quejosa,
¿qué es querer dejarte piensas?
Pues ¿qué pensarás, don Juan,
si me hallaras satisfecha?
Los celos nunca despiden, 265
antes, si se advierte, ruegan;
que el dar la queja un amante
es por no querer tenerla.
Queja y ruego todo es uno
en amor, mas quien la alienta 270
disfraza el golpe del ruego
al sonido de su queja.
Y si no, dé tu razón
a esta pregunta respuesta:
quien no intenta la venganza, 275
¿para qué dice la ofensa?
Mas esto tú no lo ignoras;
ea don Juan, llega, llega.
Ruégaselo tú, Millán.
MILLÁN
Cierto, que yo no quisiera 280
arriesgar mi autoridad
a un desaire, si lo niega.
Ah, Señor, si yo lo pido,
¿Querrás?
DOÑA LEONOR
Díselo de veras.
MILLÁN
¿De veras? Pues concertemos 285
cuánto, mirado en conciencia,
valdrá poco más o menos
ajustar esta pendencia.
DOÑA LEONOR
¿Quieres paga?
MILLÁN
Mis derechos;
¿No es justo? ¿Quieres que sea 290
alcahuete del Campillo?
DOÑA LEONOR
Toma este diamante.
MILLÁN
Venga.
DON JUAN
Aparte, pícaro.
MILLÁN
Nolo.
DON JUAN
¿Tal Infamia emprendes?
MILLÁN
Etiam.
DON JUAN
¿Para qué?
MILLÁN
Para sacar
295
de empeño un lío de prendas,
y el vestido del figón.
DON JUAN
Vive el cielo, que la lengua
te arranque aquí si no callas.
MILLÁN
Vive Dios, que la gallega 300
me ha dicho que han de vender
el coleto en la taberna.
DOÑA LEONOR
¿Qué dices, don Juan?
DON JUAN
Leonor,
¿Qué ha de decir quien desea
para ver, luz en tus ojos? 305
MILLÁN
¿Hay infamia como aquesta?
Que haga las paces de balde
quien hace un mes que no cena
y la noche que hay guisado
le hace de carne de huerta? 310
DOÑA LEONOR
Pues, don Juan, aquí el temor
de mi hermano me desvela.
A la hora señalada
mi fe esta noche te espera
para que de tus temores 315
te aseguren mis finezas
toma los brazos, y adiós.

 (Abrázale.) 

DON JUAN
Vida con ellos me dejas
de aquí a la noche.
MILLÁN
Laus Deo.
Mírenlos; ¡tan fácil fuera 320
reducir a Cataluña!
DON JUAN
Yo llegaré hasta la puerta.
DOÑA LEONOR
Don Juan, no pases de aquí.
DON JUAN
Ya conoces mi obediencia.
DOÑA LEONOR
Adiós.
MILLÁN
Con la colorada.
325
DON JUAN
¿Vas ya, Leonor, satisfecha?
DOÑA LEONOR
¿No basta desenojada?
DON JUAN
¿Quién te enojó?
DOÑA LEONOR
Mi sospecha.
DON JUAN
Pues ¿aún dudas?
DOÑA LEONOR
Soy amante.
DON JUAN
¿No me crees?
DOÑA LEONOR
Eso quisiera.
330
DON JUAN
¿Quién te lo estorba?
DOÑA LEONOR
Mi amor.
DON JUAN
¿Por qué?
DOÑA LEONOR
Porque lo desea.
DON JUAN
Pues ¿no lo ve?
DOÑA LEONOR
No; que es fe.
DON JUAN
Mejor cree.
DOÑA LEONOR
Sí, pero es ciega.
DON JUAN
Pues yo iré esta noche.
DOÑA LEONOR
¿A qué?
335
DON JUAN
A que sin duda lo veas.
DOÑA LEONOR
Quiera amor que lo conozca.
DON JUAN
Quieras tú que amor lo quiera.
MILLÁN
Acabóse en tiquis miquis:
propio paso de comedia. 340
 

(Vase DOÑA LEONOR con INÉS.)

 


Escena II

 

DON JUAN, MILLÁN.

 
DON JUAN
¿Millán?
MILLÁN
No de la Cogulla.
DON JUAN
¿Por qué?
MILLÁN
En Castilla la Vieja
los de la Cogulla tienen
cosa de un millón de renta.
DON JUAN
Gran gusto son unos celos, 345
si un dulce fin los concierta.
MILLÁN
Y principalmente cuando
la hora de comer se llega,
y sólo ese plato dulce
hay que poner en la mesa. 350
DON JUAN
¿Siempre de eso has de hablar, necio?
MILLÁN
¡Pesia el alma de mi abuela!
¿De qué he de hablar a las doce,
si está nuestra chimenea
como viudo de entierro? 355
¿Tus tripas no consideran
que a tal hora en cualquier casa
anda un almirez, que suena
a los órganos de Móstoles,
y el olor de las especias 360
se entra tanto por el alma,
que el azafrán nos penetra
la cara, pues de, hambre estamos
amarillos como cera?
Pues ¿luego hay apelación? 365
Las pistolas la tendera
tiene ya de lo fiado
tan cargadas, que revientan.
Mira si hay mayor desdicha,
pues es tal nuestra miseria, 370
que hasta las bocas tenemos
empeñadas en la tienda.
El broquel ha ya tres meses
que está con la pastelera;
y como tiene el broquel, 375
riñe siempre que me encuentra.
Y aun el broquel empeñado
antes da alivio que pena,
porque con eso tenemos
empeñadas las pendencias. 380
Si vas a pedir prestado,
sólo hay quien preste paciencia
si a la conversación vas,
por si un barato se suelta,
suelen jugar dos amigos 385
(que te debe dar cualquiera)
tres horas, y se levantan
en paz a las dos y media.
Tus Padres ya se murieron,
y aún no sabes de tu tierra 390
si son muertos todavía.
La Guerra voló tu hacienda;
de ir y venir cada día
al secretario de Guerra,
sólo traemos más hambre, 395
porque da a las dos audiencia.
Y tras toda esta desdicha,
sólo es lo que me consuela
que en la corte pretensiones,
aunque largas, son inciertas. 400
DON JUAN
Millán...
MILLÁN
Voto a san Millán.
¿Para esto tienes respuesta?
DON JUAN
¿No sabes cómo he servido?
MILLÁN
¿Servido? Como bayeta
de rodrigón de desván, 405
que les dura un año nueva,
dos raída y cuatro rota,
hasta que algún luto pescan,
que por él pienso que cantan
sin dada el requiem aeternam. 410
DON JUAN
Don García de Toledo,
hermano de Leonor bella
es un caballero ilustre,
de alta sangre y rica hacienda.
No me atrevo a declarar, 415
viéndome en tanta pobreza;
que aun si estuviera decente
para hablar en su presencia,
conociendo mi valor,
mis servicios y nobleza, 420
no dudo que acetaría
el casamiento.
MILLÁN
Pues deja
esta empresa, y de la dama
que envió el papel aceta
lo que ofrece agradecida; 425
que aunque no sabemos della,
ni quién es ni dónde vive,
bien que el nombre se me acuerda,
que era doña Ana de Vargas,
por mayor me han dado señas 430
de que es una indiana que
trae toda la China a cuestas.
DON JUAN
Villano, si a hablar me vuelves
de otra que Leonor no sea,
te he de matar, vive el cielo; 435
y agora, agora lo hiciera,
a ni pensar que te burlas.
MILLÁN
Pues ¿había de hablar de veras,
siendo esta una mujer rica,
que con su amor te remedias, 440
y estás muriendo de hambre?


Escena III

 

CASILDA, tapada. Dichos.

 
CASILDA
¿Ce?
MILLÁN
¿Qué tapada es aquesta?
DON JUAN
¿Llamáisme a mí?
 

(Responde CASILDA por señas.)

 
MILLÁN
Que no dice;
y a mí sí, dice por señas.
DON JUAN
Pues ¿buscáis este criado? 445
MILLÁN
¿No lo ves? Oiga, ¿te pesa?
Pues ¿no sirves a Leonor?
DON JUAN
A ti te llama; anda, llega.
 

(Hace nuevas señas CASILDA.)

 
MILLÁN
¿Oyes? Dice que te vayas.
DON JUAN
Ve; que yo estoy a la vuelta. 450

 (Vase.) 



Escena IV

 

CASILDA, MILLÁN.

 
MILLÁN

 (Aparte.) 

Madre de Dios, si de mí
se ha enamorado esta necia,
y me trae algún socorro.
CASILDA
¿Cómo no llegáis?
MILLÁN
¿Sois negra?
CASILDA
¿Negra?
MILLÁN
Es que yo espero el cuervo,
455
y quisiera ver sus señas;
mas no veo el panecillo,
por más que encorvo las cejas.
CASILDA
¿Hambre tiene?
MILLÁN
De sitiado.
CASILDA
Sígame.
MILLÁN
¿Dónde me lleva?
460
Mire que estoy en ayunas.
CASILDA
Así le he menester. Venga.
Pues ¿me lleva a sacar manchas?
CASILDA
Ésa es la casa.
MILLÁN
¿Tan cerca?
CASILDA
Y en aqueste cuarto bajo. 465
 

(Éntranse por una puerta y salen por otra.)

 
 

(Sala en casa de DON DIEGO.)

 
MILLÁN
Muy grande jaula es aquesta.
CASILDA
Y ¿es chico el pájaro acaso?
MILLÁN
Desván creí en mi conciencia,
y iba resuelto a pecar
si algo de almorzar me dieran. 470
CASILDA
Y ¿con qué se contentara?
MILLÁN
Con cosa de diez docenas
de huevos y diez libras
de tocino, y una pierna
de carnero en otras diez 475
librillas de arroz envuelta.
CASILDA
Mucho cuenta por el diez.
MILLÁN
Tengo con el diez gran cuenta.
CASILDA
Pues aguarde en esta sala;
que ya salgo.
MILLÁN
Escucha, espera;
480
mujer, ¿de quién soy llamado?
CASILDA
De una mujer de altas prendas.
MILLÁN
¿Quiere que se las empeñe?
CASILDA
Es muy rica.
MILLÁN
Pues ¿qué intenta?
CASILDA
No sé; ella os llama.
MILLÁN
¿Es a juicio?
485
Porque te pierdo en conciencia.
CASILDA
Parece que tiene miedo.
MILLÁN
Sí tengo.
CASILDA

 (Destapándose.) 

Pues duda fuera;
¿Conóceme?
MILLÁN
Sí, ella es;
mas yo no sé quién es ella. 490
CASILDA
¿Ya olvidó el lance del Prado?
MILLÁN
Válgate el diablo, ¿tú eras?
¡Jesús, y lo que has crecido!
CASILDA
¿De ayer acá? Buena es ésa.
MILLÁN
¿Vives aquí?
CASILDA
Con mi ama.
495
MILLÁN
¡Jesús! ¿La indiana?
CASILDA
La mesma.
MILLÁN

 (Aparte. 

Al lado de Leonor vive;
por Dios que la han hecho buena.)
Pues, ¿cómo no me dijiste,
cuando el papel, estas señas? 500
CASILDA
Porque no osaba mi ama
que tú a su casa vinieras,
porque vive con su hermano,
que es la misma quinta esencia
de la miseria y los celos, 505
siendo tanta su riqueza,
que tiene, aunque miserable,
más dinero que miseria;
es fábula de Madrid
su mezquindad, y si viera 510
que entrabas aquí, llevaras
hecha rajas la cabeza.
MILLÁN
Pesia el alma que me hizo;
pues ¿a eso me traes?
CASILDA
No temas;
que a estas horas no está en casa. 515
MILLÁN
Puesto señora, ¿que intenta?
CASILDA
Está perdiendo el juicio
por don Juan.
MILLÁN
¡Qué linda es esa!
Pues ¿no haremos que nos valga?
CASILDA
No te perderás con ella. 520
MILLÁN
¿Tiene que dar?
CASILDA
Es señora
de la mitad de la hacienda.
MILLÁN
Y ¿tiene oro?
CASILDA
Como paja.
MILLÁN
¿Tiene plata?
CASILDA
Como tierra.
MILLÁN
¿Y vellón?
CASILDA
Como burrajo.
525
MILLÁN
Y ¿tras esto se le suelta?
CASILDA
Como a una media de pelo.
MILLÁN
Señores, yo hallé la tierra
que dicen que está empedrado
con torreznos y manteca. 530
CASILDA
Yo entro allá.

 (Vase.) 



Escena V

 

MILLÁN, luego, DOÑA ANA y CASILDA.

 
MILLÁN
¡Jesús, qué estrados,
qué sillas y qué alacenas!
Y ¿con esto es miserable?
Mas si tiene tales telas,
¿cómo ha de ser, bobo un hombre 535
que anda con tales piezas?
 

(Salen DOÑA ANA y CASILDA.)

 
DOÑA ANA
¿Es éste?
MILLÁN
El dicho Millán.
DOÑA ANA
Mucho me huelga de verte.
MILLÁN
Por Dios...
DOÑA ANA
Es agradecerte
lo que no debo a don Juan; 540
porque, según lo que infiero
de su respuesta, don Juan
anda muy poco galán,
por andar más caballero;
pues subiendo que yo sé 545
su valor y su nobleza,
ajada en tanta pobreza,
no venir, negarse fue,
con términos cortesanos,
al Premio de su valor. 550
MILLÁN
Pues no se pierda el favor;
que aquí estoy yo con dos manos.
DOÑA ANA
Yo con una le quería;
porque sé de una señora
a quien su brío enamora, 555
de hermosura y bizarría;
que en su sangre no hay quien nota
sino timbres de honor llenos;
y si se casa, lo menos
son cien mil pesos de dote, 560
que le estima, y puedo yo
ir la boda disponiendo.
CASILDA

 (Aparte a MILLÁN.) 

¿Ah Millancillo?
MILLÁN

 (Aparte de CASILDA.) 

Ya entiendo.
CASILDA
Ve en ella.
MILLÁN
No, sino no.
DOÑA ANA
Al empeño agradecida 565
que tuvo por mí, quisiera
ser de sus bodas tercera.
MILLÁN
Pues, señora de mi vida,
no dilates dicha tal.
DOÑA ANA
¿Se casará?
MILLÁN
De cogote;
570
con cien mil pesos de dote
se casará un provincial.
DOÑA ANA
Sólo el sí suyo se espera.
MILLÁN
Sahumado te le traeré,
y ¿dónde hablarte podré? 575
DOÑA ANA
Por esa reja postrera
desde las diez; que estas son
las horas de aseguralle.
MILLÁN
Seré a las once en la calle
más puntual que un león. 580

  (Aparte. 

¿Qué haré cielos?
Que a don Juan decirle esto no es posible
sin que de su amor terrible
pruebe la furia Millán.
Pues que se cuente de mí 585
que aquesto dejé de perder,
pudiendo aquesta mujer
valernos un Potosí,
Nequa quam. Yo haré que sea
tal embuste el que he de hacer 590
con los dos, que yo he de ser
el primero que lo crea.
Comience la trampa aquí.)
Señora, voylo a emprender.
DOÑA ANA
Pues no dejes de volver. 595
MILLÁN
Fuera no volver por mí.
DOÑA ANA
Pues vete.
CASILDA
Detente, espera...
Mi señor; ¡azar!
MILLÁN
Y encuentro.
DOÑA ANA
¿Qué dices?
CASILDA
Que entra acá dentro.
DOÑA ANA
Pues procura tú echar fuera 600
a Millán.
MILLÁN
Lindos regalos
me estrenan.
DOÑA ANA
Gran mal recelo.

 (Vase.) 

MILLÁN
¿Hay algún santo en el cielo,
abogado de los palos?
CASILDA
No sé qué hacer, que ya ha entrado; 605
procura escurrirte afuera.

 (Vase.) 

MILLÁN
Mujer del demonio, espera
que diré que me has llamado.


Escena VI

 

DON GARCÍA, DON DIEGO, GINÉS. MILLÁN, oculto.

 
DON DIEGO
Llega sillas, Ginés.
DON GARCÍA
Sólo os quisiera.
DON DIEGO
Pues sólo me tenéis. Vete allá fuera. 610
 

(Vase GINÉS.)

 
MILLÁN

 (Al paño.) 

Cielos, ¡qué miro! Aqueste es don García,
hermano de Leonor; la dicha mía
le trae para escaparme mientras hable;
y el don Diego aun de traza es miserable.
DON DIEGO
Decid lo que mandáis.

  (Aparte. 

Temblando he estado
615
de que me vengas a pedir prestado.)
DON GARCÍA
Pues yo soy don García de Toledo.
DON DIEGO
Por vos y por verino no me puedo
excusar la noticia, y es ociosa.
DON GARCÍA
Pues lo que le prevengo es otra cosa, 620
que es la razón de hablaros enojado.
DON DIEGO

 (Aparte. 

Peor es esto que pedir prestado.)
¿Vos enojado?
DON GARCÍA
Y ofendido el brío.
DON DIEGO
Tenga usted; ¿eso para en desafío?
DON GARCÍA
No llegan a ese extremo mis cuidados. 625
DON DIEGO
Porque me costó uno mil ducados,
y el duelo que en aquesto hubiere habido,
aquí hemos de dejarlo con olvido;
y así, mire si al campo usted me lleva,
porque primero reñiré en la cueva. 630
MILLÁN

 (Sale.) 

Ahora escurrirme puedo.
DON GARCÍA
Es pues el caso...
 

(Tropieza MILLÁN con una silla, y vuélvese a curar.)

 
MILLÁN

 (Aparte.) 

Tente, hombre del demonio. Helóme el paso.
DON GARCÍA
Que yo estoy ofendido de que siendo
tan notoria mi fama y mi nobleza,
ven mi esfera (bien digo) y mi riqueza, 635
vos deis nota, mirando mis balcones,
de perder a mi honor las atenciones;
porque mi hermana solo ser mirada
puede de quien pretenda ser su esposo.
Y si con este fin ella os agrada, 640
teniendo hermana vos, que hará dichoso
con dote y hermosura a cualquier dueño;
y sabiendo mi sangre, y que mi renta
seis mil ducados son, parece afrenta
haber con el escándalo hecho empeño 645
lo que de entrambos fuera conveniencia,
propuesto con amor a la prudencia.
Y así...
DON DIEGO
Tened, que lo que está entendido,
pierde el tiempo y estorba referido;
y si ese honrado escrúpulo os desvela... 650
MILLÁN

 (Al paño.) 

¿No quieren darme pan y callejuela?
DON DIEGO
Verdad es que he mirado vuestra casa
y de esa mi señora la hermosura,
en quien confieso que a cuidado pasa
mi atención; y ha olvidado mi cordura, 655
poniendo la ocasión a mi cuidado
el natural favor que da su agrado.
MILLÁN

 (Aparte.) 

¿Qué escucho? Por saberlo les perdono
la mitad del peligro de los palos;
mas ahora, que están bien divertidos, 660
me zafo; en mis pies vayan mis sentidos.
Yo fingiré que entraba, si me encuentra.

 (Vuelve a salir.)  

DON DIEGO
Aunque nunca bastó... Pero ¿quién entra?
MILLÁN
Yo.
DON DIEGO
¿Cómo? ¿Quién es yo?
MILLÁN
¿Qué sé yo? Un hombre.
DON DIEGO
¿Cómo aquí entráis?
MILLÁN
¿Yo? Bueno.
DON DIEGO
¿Venís loco?
665
MILLÁN
¿No me conoce?
DON DIEGO
No.
MILLÁN
Ni yo tampoco.
DON DIEGO
Villano, vive Dios...
MILLÁN
Quedo; que vengo
A cobrar una letra.

 (Aparte. 

Si me agarra.)
DON DIEGO
¿De qué la letra es?
MILLÁN
De la guitarra,
Digo de mi amo el mercader flamenco. 670
DON DIEGO
¿Qué amo? Hablad, decid, ¿cómo se llama?
MILLÁN
Balán Samuel.

 (Aparte. 

No se cómo me escurra.)
DON DIEGO
¿Balán Samuel?
MILLÁN
Desciende de la burra.
DON GARCÍA
Éste es un loco, y no debe enojaros.
DON DIEGO
Idos, y ved que aquí puede libraros 675
de la ignorancia el privilegio loco.
MILLÁN
Pues ¿a cobrar no he de venir tampoco?
DON DIEGO
Y si a cobrar venís, sabed la casa;
que si volvéis a repetir el yerro,
bajar por un balcón será el atajo. 680
MILLÁN
Mire usted que es aqueste cuarto bajo.
DON DIEGO
Pues pozo tiene; andad.
MILLÁN
Y yo testigo;
Adiós; Balán Samuel vaya conmigo.

 (Vase.) 



Escena VII

 

DON DIEGO, DON GARCÍA.

 
DON DIEGO
Perdonad.
DON GARCÍA
Proseguid, señor don Diego.
DON DIEGO
Digo pues que jamás el fiel sosiego 685
del recato alteró mi pensamiento;
mas pues llega a tratarse el casamiento
de los dos, sin que medie la violencia,
se ha de ajustar también la conveniencia.
¿Vos no habéis de dotar a vuestra hermana? 690
DON GARCÍA
No; porque a un mayorazgo vinculados
tiene de renta cuatro mil ducados.
DON DIEGO
¿En juros?
DON GARCÍA
No, Señor; tierras y casas.
DON DIEGO
Linda hacienda; y las casas ¿en qué parte?
DON GARCÍA
En la calle Mayor.
DON DIEGO
Famoso asiento;
695
y ¿son libres de huésped de aposento?
DON GARCÍA
Y de otra cualquier carga.
DON DIEGO
Yo tengo una
de las del privilegio de Laguna;
tiene cien pies de fondo, con cochera,
y setenta y dos pies de delantera, 700
que no la trocaré por un tesoro;
en fin, es una pieza como un oro.
DON GARCÍA
Ni yo; que son las casas de mi hermana
libres y juntas.
DON DIEGO
¿Todas en manzana?
Con ese dote, que es puro dinero, 705
es contento casarse un caballero.
DON GARCÍA
Pues si a voluntad está tan llana,
yo el dote no pregunto a vuestra hermana
y el concierto la plática concluya.
DON DIEGO
La mitad de mi hacienda es toda suya. 710
DON GARCÍA
Pues ¿qué resta que hacer?
DON DIEGO
Daros la mano.
DON GARCÍA
La palabra es bastante.
DON DIEGO
Eso no es llano.
Escritura ha de haber de lo tratado;
que para aqueso pago yo un letrado.
DON GARCÍA
Pues señalad el plazo.
DON DIEGO
Eso deseo;
715
Mañana, que no es día de correo.
DON GARCÍA
Pues yo os vendré a buscar.
DON DIEGO
No; yo iré a veros.
DON GARCÍA
Parientes somos ya.
DON DIEGO
Mis caballeros.
DON GARCÍA
Adiós.

  (Vase.) 

DON DIEGO
Adiós. No tiene tanto agrado
desde que le imagino mi cuñado. 720

 (Vase.) 



Escena VIII

 

Calle. Dos casas con rejas bajas. Noche.

 
 

DON JUAN, MILLÁN.

 
DON JUAN
¡Jesús, Jesús, qué locuras!
¿Eso te has puesto a pensar?
MILLÁN
Si lo has de ver y tocar,
señor, ¿para qué me apuras?
DON JUAN
¿Mercader tienes?
MILLÁN
Pues ¿no?
725
DON JUAN
Pues como el crédito cobra,
y él por ellas nos socorra,
mil firmas te daré yo.
MILLÁN
Viéndote en pobrezas tantas,
que en tu amor a firme apuestas. 730
Pues siempre en tu amor te acuestas
del modo que te levantas,
me acordó mi hambre prolija
de un mercader rico y sano
de mi tierra, zamorano, 735
que está como una botija.
Éste sabe bien de mí
que te tengo que callar,
y si le pido ha de dar;
y más si llego por ti 740
con título de prestallo,
a honestar la petición,
huirá de la negación
para que no cante el gallo.
Tu nombre en ninguna tienda, 745
por tu bizarría, es nuevo
y si tu firma le llevo.
Me ha de dar toda su hacienda.
DON JUAN
¡Qué desatinado estás!
Pues ¿eso se puede creer? 750
MILLÁN
Si yo traigo que comer
señor, ¿no lo probará si
así el pan busca el pobrete
y de carpintero campa;
que ninguno hace una trampa, 755
que no le sobre un zoquete.
DON JUAN
Firma tienes y licencia.
veamos, ¿qué de ella se infiere?
MILLÁN
Si ella no te enriqueciere,
se me vuelva de sentencia. 760

  (Aparte. 

Sobre esta firma que ha dado
traigo ya escrito un papel
para la Indiana y en él
aceta amor de contado;
que, como ella ha visto ya 765
firma de mi amo, al instante
lo creerá. Y aunque de amante
el papel sin firma va,
como ella no le ha de ver,
ni él a ella, si yo puedo, 770
para que dure el enredo,
este crédito ha de ser.
La letra que yo hago es
a la firma parecida;
con que va la trampa urdida, 775
que engañará a un calabrés.
Con eso y mis buenas mañas,
que yo me las sabré dar,
a esta indiana he de quitar
los pelos de las pestañas. 780
Salgan a luz sus doblones,
ya pienso en lo que se fragua
la boca se me hace agua
de imaginar en capones;
que debe creer don Juan, 785
como el mercader que ignora
de alcarrazas de Zamora,
son barros de Natán.)
DON JUAN
Acábame de decir
lo de la tapada de hoy. 790
MILLÁN
¡Ay, Señor, y cuál estoy!
Hay mucho que discurrir;
la más bella moza hallé,
y está loca la cuitada.
DON JUAN
¿Loca?
MILLÁN
Loca.
DON JUAN
Y ¿está atada?
795
MILLÁN
A mis pensamientos.
DON JUAN
¿Qué?
MILLÁN
Me está la pobre adorando,
y es un propio serafín.
DON JUAN
Anda, puerco galopín;
¿Conmigo te estás burlando? 800
MILLÁN
Pues a mí, el no dineros,
¿Qué me falta?
DON JUAN
Me das risa,
¿a un borracho sin camisa?
MILLÁN
Por eso Amor está en cueros.
Tú a mí, aunque yo estoy contigo, 805
no me has visto bien de día;
¿Sabes tú la simpatía
que tiene estotra conmigo?
Esto de la inclinación
tiene varios pareceres, 810
¿no has visto mi muchas mujeres
perdidas por un capón?
Si reparas a los ojos,
los de malos pies adoran;
las preñadas se enamoran 815
de los que tienen antojos.
Las muchachas de un muchacho,
de un zaino las cejijuntas,
y una mujer que hacía puntas
se enamoró de un gabacho; 820
y porque veas el efeto,
la hora es ya, la seña haré;
retírate allí, porque
no me culpen el secreto.
 

(Hace MILLÁN una seña, y abren la ventana.)

 


Escena IX

 

DOÑA ANA y CASILDA, que salen a una ventana. Dichos.

 
DON JUAN
¡Jesús, qué locura! ¿A ti? 825
MILLÁN
Verás si el pago lo ahona.

 (Acércase a la reja.)  

CASILDA
¿Eres Millán?
MILLÁN
De Cardona.
CASILDA
Ya mi señora está aquí.
DON JUAN
Abrieron; ¡quedo aturdido!
Cosas de Madrid serán. 830
MILLÁN

 (Aparte.) 

Bien puedo hablar; que don Juan
lo alcanza a tiro de oído.
DOÑA ANA
¿Qué hay, Millán?
MILLÁN
Brava respuesta.
DOÑA ANA
Pues ¿qué traes?
MILLÁN
Responsión
y acepta con condición 835
que tú seas la propuesta;
que sin dote ni invenciones
te quiere, por ti se muere;
mas si es otra, no la quiere
aunque tenga dos millones 840
este papel te dará

 (Dásele.) 

más razón; que yo concluyo
por no ser largo.
DOÑA ANA
Y ¿es suyo?
MILLÁN
Su firma te lo dirá.
DOÑA ANA
Pues ¿cómo con tanto amor 845
aún no me ha venido a ver?
MILLÁN
Pues eso no puede ser.
DOÑA ANA
¿Por qué?
MILLÁN
Fuera grande error.
DOÑA ANA
¿En qué?
MILLÁN
Yo sé que te adora.
DOÑA ANA
Pues ¿qué duda?
MILLÁN
Algún delito.
850
DOÑA ANA
¿De qué, el yo lo permito?
MILLÁN
Hablemos claro, Señora
mi señor no hay más que sea
en sangre y en bizarría;
mas está tal, que de día 855
no osa que nadie le vea;
su pobreza le retira
y en casa sufre el calor.
DOÑA ANA
Pues ¡si es de noche!
MILLÁN
Peor,
que anda una ronda que mira 860
desde la planta al copele
con un linternón que dan;
pues si topan a don Juan
descalzo, que aún no es juanete,
¿Quieres que responda al cabo, 865
si un alcalde le encontrara?
¿Quién va allá? «Don Juan de Lara,
de chicha y nabo?»
DOÑA ANA
Yo le podré socorrer.
MILLÁN
¡Santa Bárbara bendita, 870
que en el cielo estás escrita?
¿Qué es lo que has dicho, mujer?
DOÑA ANA
Pues ¿qué?
MILLÁN
Don Juan, que se alaba
de que es del Cid su nobleza,
ha de hacer esa bajeza? 875

  (Aparte. 

Vive Cristo, que se clava.)
DOÑA ANA
¿Si yo en secreto lo ordeno?
MILLÁN
¡Jesús, qué error tan profundo!
Quemará sobre eso el mundo.

  (Aparte. 

Sopla, musa; que va bueno.) 880
DOÑA ANA
Yo intervine por mi mano,
por ser de un deudo, en su ausencia,
en una correspondencia
de las que tiene mi hermano.
De esto resultó que yo 885
dos vales suyos guardé,
que a algún empeño libré
que hasta aquí no se ofreció.
Como es tan continuo el dallos
mi hermano en sus diligencias 890
por sus muchas dependencias,
n hay duda alguna en cobrallos
habiéndolo de callar.
Esto asegurado así,
si yo te los doy a ti, 895
y tú los vas a cobrar
sin que don Juan lo supiese,
¿Qué riesgo hay?
MILLÁN
Riesgo hay en todo;
mas si fuere de ese modo
pudiera ser que lo hiciese. 900

  (Aparte. 

¡Jesús, y qué brava mina!
Señores, que habiendo aquí
a pie quedó un Potosí,
¡Haya quien vaya a la China!)
DOÑA ANA
Pues yo en ir por él no tardo 905
más que en leer este papel.
MILLÁN
¿El vale?
DOÑA ANA
Sí.
MILLÁN
¿Vas por él?
DOÑA ANA
Al punto vuelvo.

 (Quítase de la ventana.)  



Escena X

 

CASILDA, a la ventana; DON JUAN y MILLÁN, en la calle; aquel retirado.

 
MILLÁN
Ya aguardo.
Bravo va; mi amo está atento.
Finjo gravedad con tos. 910

 (Tose.) 

DON JUAN
Esto es sueño; ¡vive Dios,
que pierdo mi entendimiento!
MILLÁN
¡Casilda, raros sucesos!
CASILDA
Tú la entraste por buen lado.
MILLÁN
A flux pintó de contado. 915
CASILDA
¿Qué tocaré yo?
MILLÁN
Esos huesos.
CASILDA
Y ¿no más?
MILLÁN
Te traeré luego
un laúd.
CASILDA
¡Ah galopín!
Mira en la rota que al fin
las miserias de don Diego 920
de Vargas van a parar.
MILLÁN
Pues por Dios, que siento que
se llame Vargas.
CASILDA
¿Por qué?
MILLÁN
Porque lo ha de averiguar.
CASILDA
Mas ya vuelve.
MILLÁN
Pues si agarro...
925
CASILDA
Calla, y no te desabroches;
que han de valerte estas noches
cuando menos un catarro.


Escena XI

 

DOÑA ANA, a la ventana. Dichos.

 
DOÑA ANA
Millán, ya leí el papel:
verdad es cuanto me has dicho; 930
toma el vale.
MILLÁN
¿Susodicho?
Y ¿qué es lo que viene en él?
DOÑA ANA
Quinientos escudos son;
y como fueres gastando
me puedes ir avisando. 935
MILLÁN
Con toda satisfacción.
DOÑA ANA
Adiós.
MILLÁN
¿Volveré?
DOÑA ANA
Pues ¿no?

 (Quítase de la ventana.)  

CASILDA
Oyes, tráeme una cosilla.

 (Retírase también.)  



Escena XII

 

DON JUAN y MILLÁN.

 
MILLÁN
Yo te haré una seguidilla
de Casilda, casildó. 940
Salto y brinco de contento
coche pienso poner hoy.

  (Acércase a DON JUAN.) 

DON JUAN
¿Qué tienes, loco?
MILLÁN
Que estoy
que pierdo el sentido atento.
DON JUAN
Y ¿es hermosa?
MILLÁN
¿Qué eso ignores?
945
Como un oro.
DON JUAN
Pues ¿qué has hecho?
MILLÁN
Me ha metido en este pecho
más de quinientos favores.
Esto es amor. ¡Ah Señor,
si tú a la Indiana quisieras, 950
qué dichoso que te vieras!
DON JUAN
Villano, loco, traidor...
MILLÁN
Señor, ¿has perdido el seso?
DON JUAN
¿Deso me hablas?
MILLÁN
Bien, por Dios;
pues yo sé que hay más de dos 955
que te andan royendo el queso;
por advertencia vana
no te he dicho que este día
ha reñido don García
con un hombre por su hermanita. 960
DON JUAN
¿Qué es lo que dices, traidor?
Que te arrancaré la lengua
si mientes...
MILLÁN
Tuya es la mengua.
 

(Abren la otra reja.)

 
DON JUAN
Mas calla; que ya Leonor
en la reja está.
MILLÁN
Pues dalle.
965


Escena XIII

 

DOÑA LEONOR y INÉS que salen a la otra ventana. DON JUAN y MILLÁN, en la calle; luego, DON GARCÍA, de barrio.

 
DOÑA LEONOR
Ya, Inés, mi hermano se ha ido.
¿Si dona Juan habrá venido?
INÉS
Ya yo le he visto en la calle.
DON GARCÍA

 (Sale.) 

A la conversación iba,
sin dar a mi hermana aviso 970
de sus bodas y las mías;
mas antes de ir, pues ya miro
que está el fresco en la ventana
como otras muchas, decirlo
es atención que la debo; 975
que es yerro a su regocijo
dilatar la buena nueva.
DON JUAN

 (Aparte a MILLÁN.) 

¿Qué es esto? ¿Un hombre no has visto
que hacia la reja se llega?
MILLÁN
Sí veo.
DON JUAN
Pues encubrirnos
980
y acercarnos más importa.
 

(Se aproximan, con recato, a la reja donde está DOÑA LEONOR.)

 
DON GARCÍA
¿Leonor?
DOÑA LEONOR
¿Hermano?
DON JUAN
¿Has oído?
Su hermano es.
MILLÁN
De padre y madre.
DON GARCÍA
Tengo que darte un aviso;
de gusto es... Pero después 985
te lo diré.
DOÑA LEONOR
Pues ¿qué ha habido?
No me dilates el gusto.
DON GARCÍA
Aunque pudiera contigo
haberme antes enojado
porque hubieses permitido, 990
aunque en lícito agasajo,
de don Diego, mi vecino,
el decente galanteo,
ya, Leonor, te lo permito
porque él ha de ser tu esposo; 995
que así lo hemos convenido,
siéndolo yo de su hermana.
Págame ahora el aviso
en alegrarte; y adiós.

  (Vase.) 



Escena XIV

 

DOÑA LEONOR y INÉS, a la ventana; DON JUAN y MILLÁN, en la calle.

 
MILLÁN
Desáteme aquese lío. 1000
DOÑA LEONOR
¡Válgame el cielo! ¿Qué escucho?
Inés, sin alma respiro;
¿qué impensado mal es éste?
DON JUAN
Esto es, ingrata, haber visto
tus traiciones y mi engaño, 1005
tus cautelas y mi olvido,
mi muerte y tus falsedades,
mi tormento y tu delito.
Caiga un rayo, que en ceniza
vuelva los alientos míos, 1010
si es que abrasa más un rayo
que el fuego que yo respiro.
DOÑA LEONOR
¡Don Juan, don Juan, ah señor!
(¡ay de mí!) vuelve, ¿qué has visto?
¿Qué has escuchado?
DON JUAN
¿Qué dices?
1015
DOÑA LEONOR
Que yo... Si tú aquí has oído...
DON JUAN
¿Qué dices?
DOÑA LEONOR
Digo, Señor...
¿Qué sé yo lo que me digo?
Que yo no...
DON JUAN
¡Ah falsa, ah tirana!
Venenoso basilisco, 1020
que en tus luces lisonjeras
me has disfrazado el hechizo.
¿Eran éstos, eran éstos
los celos y los retiros?
¿Eran éstas las sospechas 1025
que acreditaban de fino
tu amor falso y alevoso,
que al incauto pecho mío
la luz que dio para incendio,
resultó aquí para aviso? 1030
¿Eran aquestas las quejas
con que a mí tu pecho esquivo,
como el cazador astuto,
fingiendo el amante silbo,
al lazo desesperado 1035
llama al simple pajarillo?
¡Mal haya el ciego delirio
del amor, que por lisonja
creyó lo que era peligro!
Yo lo erré, Leonor, no tú; 1040
yo mismo (¡ay de mí!), yo mismo
guié en mi tirana mano
a la garganta el cuchillo.
Yo tuve la culpa, yo,
de mí me quejo yo mismo; 1045
que si en el ingrato obrar
como ingrato era preciso,
la culpa tuvo el piadoso
que le ocasionó el delito;
y pues yo tuve la culpa, 1050
iré al horror y al sonido
de la cadena que arrastro
a llorar los yerros míos.

 (Vase.) 



Escena XV

 

DOÑA LEONOR y INÉS, a la ventana, MILLÁN, en la calle.

 
DOÑA LEONOR
¡Ah don Juan, señor! ¡Ay cielos!
¿Quién tanta desdicha ha visto 1055
sin dar causa? ¡Estoy mortal!
Sin escucharme se ha ido.
MILLÁN
¿Qué ha de escuchar? Valga el diablo
el bergante mal nacido,
que no se las traga a toda 1060
picadas como pepinos.
DOÑA LEONOR
¿Millán?
MILLÁN
Aquí no hay Millán.
DOÑA LEONOR
Escucha, mira.
MILLÁN
Ya miro.
DOÑA LEONOR
Llámale.
MILLÁN
¡Ah falsa, ah tirana!
DOÑA LEONOR
¿Qué dices?
MILLÁN
Lo que yo he oído.
1065
DOÑA LEONOR
¿Qué has oído?
MILLÁN
Mis agravios.
DOÑA LEONOR
¿Qué agravios?
MILLÁN
Yo los he visto.
DOÑA LEONOR
Ven, no te vayas.
MILLÁN
Sí quiero.
DOÑA LEONOR
¿Por qué?
MILLÁN
Porque he conocido...
DOÑA LEONOR
¿Qué has conocido?
MILLÁN
Mi mal.
1070
DOÑA LEONOR
¿Cuál?
MILLÁN
El que Dios es servido.
DOÑA LEONOR
Llámame a don Juan.
MILLÁN
Soy noble.
DOÑA LEONOR
Tráele aquí.
MILLÁN
Voy ofendido.
DOÑA LEONOR
¿De qué?
MILLÁN
De celos rabiosos.
DOÑA LEONOR
¡Oh, mal haya mi destino. 1075
Que, sin recelar el daño.
Me ha llevado al precipicio!
MILLÁN
¡Mal haya quien muere de hambre,
pudiendo morir de ahíto!



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