Ibérica por la libertad
Volumen 14, N.º 7-8, 15 de julio-agosto de 1966

La situación de la Iglesia española
IBÉRICA es un boletín de información dedicado a los asuntos españoles y patrocinado por un grupo de americanos que creen que la lucha de España por la libertad es una parte de la lucha universal por la libertad, y que hay que combatir sin descanso en cada frente y contra cada forma que el totalitarismo presente.
IBÉRICA se consagra a la España del futuro, a la España liberal que será una amiga y una aliada de los Estados Unidos en el sentido espiritual y no sólo en sentido material.
IBÉRICA ofrece a todos los españoles que mantienen sus esperanzas en una España libre y democrática, la oportunidad de expresar sus opiniones al pueblo americano y a los países de Hispano-América. Para aquellos que no son españoles, pero que simpatizan con estas aspiraciones, quedan abiertas así mismo las páginas de IBÉRICA.
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Panorama de la economía española2
Las recientes declaraciones del Ministro de Comercio en Barcelona con motivo de la inauguración de la XXXIV Feria Internacional de Muestras vienen a ser el reconocimiento explícito por parte del Gobierno de los desequilibrios que padece nuestra economía, que se han manifestado primero en la tensión alcista de los precios y después en el déficit alarmante de la balanza comercial, síntomas ambos de una inflación reptante que campea sobre nuestro país desde hace más de tres lustros, salvando la etapa de la estabilización de los años 1959 y 1960.
En la ciencia económica existen reglas fundamentales que subordinan la conducta de los agentes: el equilibrio presupuestario, la nivelación de la balanza de pagos exteriores, la formación progresiva del capital mediante el ahorro y el ajuste de la masa monetaria a la producción. Si el mecanismo de estas reglas se quebranta, produciendo un exceso de la demanda global, sea cualquiera el factor determinante, la ecuación de los precios se rompe dando paso a la creación de medios de pago sin contrapartida y consiguientemente a la aparición del fenómeno inflacionista.
La coyuntura alcista encadena el tirón de los salarios, porque los salarios y los precios se encuentran en una relación indisoluble y la competitividad exportadora decrece al aumentarse la desventaja de los países menos desarrollados en el mercado internacional enunciada por la ley de costos comparativos. Alcanzado este punto -omega- del proceso económico, el fantasma de la crisis comienza a vislumbrarse, y como el Estado no puede exponerse a la quiebra de pagos exteriores se imponen las medidas restrictivas o estabilizadoras con su natural secuela -la recesión-. Esto es lo que ha dado a entender el Ministro de Comercio ahora, en Barcelona, y lo que ya se viene apreciando desde hace meses a través de la contracción deliberada de la demanda mediante la limitación del crédito y la supresión o aplazamiento de subvenciones a la construcción de viviendas.
Es evidente que el gobierno tiene la capacidad y el deber de utilizar sus poderes para influir sobre la actividad económica: el presupuesto, la fiscalidad y el crédito son instrumentos que pueden cebar o desalentar aquella actividad, y esta función, que Keynes puso magistralmente de relieve, ha tenido ya una experiencia positiva.
Las medidas adoptadas en el mes de enero por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos (Circular 2/66 de la Vicesecretaría de Ordenación Económica) se inscriben en aquella línea y el impacto condigno a esta terapéutica de urgencia, preconizado por la teoría cuantitativa, no se ha hecho esperar en el sector de los precios cuyo aumento incesante ha sido frenado.
Pero esta solución de emergencia, este reajuste parcial, no resuelve el grave problema que tiene planteada la economía española que presenta unas tendencias inflacionistas cuasi-permanentes demostrando que existen causas profundas y estructurales que es preciso conocer, analizar y corregir. Esta opinión se avala con algunos datos a la vista como son la descapitalización de la empresa, insuficiente productividad tanto en el sector agrario como industrial, ausencia de control eficaz en una parte del sector público, preferencias de liquidez muy pronunciadas, gastos presupuestarios excesivos (ampliando el concepto del presupuesto al gasto público total), tasa de capitalización y autofinanciación insuficiente, manipulación defectuosa del crédito y administración pública retardataria y anticuada.
Hace unos días, el conocido y sagaz periodista Augusto Assía dirigía una carta al director de un periódico bilbaíno defendiéndose contra el reproche, al parecer de un alto funcionario del Ministerio de Comercio, a propósito de la posición de España frente al Mercado Común. Assía argumentaba que no ha abogado por la destrucción de ninguna industria, pero que la piedra de toque está «en lo que se pueda producir a precios competitivos», llamando la atención sobre la reducción de producciones agrícolas capaces de competir en el mercado internacional y advirtiendo que Dinamarca y Nueva Zelanda (países agrícolas) son los de más alto nivel de vida: que a fin de proteger una industria poco eficiente (cita el caso de tractores) hay que pagar aranceles que elevan su costo en un cincuenta por ciento, y quien dice tractores dice otras máquinas agrícolas, abonos, insecticidas y desinfectantes, cuyo elevado costo «hace imposible el desarrollo de la agricultura competitiva en el Mercado Común», y añade que en España se fabrican más modelos de neveras y televisores que en los Estados Unidos, con lo cual da a entender que la concentración industrial, fenómeno inseparable del desarrollo, brilla por su ausencia.
No hay duda que la expansión es una necesidad prioritaria porque de ella depende el progreso, el aumento del bienestar y en último término la armonía social. Sobre esta necesidad se elabora el PLAN para coordinar racionalmente los esfuerzos y los recursos, y como complemento la llamada «política de rentas» hoy a la moda, inscrita en la planificación como medio de promover una distribución más equitativa de los beneficios de la expansión.
Ahora bien, el PLAN no es una panacea que resuelva por modo automático o derivado los complicados problemas del desarrollo, mediante un repertorio de normas coercitivas e indicativas. Sería deseable que las cosas tuvieran esa fácil simplicidad que algunos creen, pero la realidad es mucho más compleja y ahí la tenemos delante de nosotros a los dos años y medio de la puesta en marcha de nuestro Plan de Desarrollo. Los resultados son muy distintos que los proyectados y las distorsiones y los desequilibrios bien patentes para que puedan disimularse con una fraseología más o menos ingeniosa.
ABC, Madrid 29 junio
Si el Plan falla, la incongruencia de los medios con los fines queda al descubierto y sería equivocado equiparar nuestro movimiento pendular entre crecimiento y recesión que es la consecuencia de aquel fallo al de otros países que también han padecido esas oscilaciones, porque la productividad, la coordinación y las variaciones coyunturales en uno y otro caso tienen una distinta base de partida. Ni nuestra agricultura, ni nuestra industria, ni nuestra tasa de capitalización están al nivel de aquellos países que han sufrido esos altibajos en su expansión, y por consiguiente las medidas de corrección no pueden ser las mismas.
Aceptar el ciclo económico -auge-depresión- como fenómeno normal de la economía dinámica y aplicar las correcciones propias de los desfases coyunturales al despegue de una «economía de notarios» como era la nuestra hasta hace poco, es un error garrafal en el que ya incurrimos antes y de cuyas consecuencias nos libramos gracias al turismo y a la emigración de obreros al extranjero. Suponer que con las restricciones monetarias y la elevación de aranceles se arregla este «bache» marginando toda una serie de cuestiones que están ahí, vivitas y coleando, es como suponer que una gastritis crónica se cura con una simple dieta. En España hay muchas empresas mal utilladas, escasez de ahorro, defectuosa formación profesional, inflación de los circuitos de distribución, modesta mecanización del campo, estatuto anacrónico de la propiedad rural, falta de concentración industrial y agraria, despilfarro en algunos sectores del gasto público, rémora fiscal e incongruencia del sistema tributario con el objetivo de la expansión y como coronamiento de este incompleto cuadro un permanente descontento del mundo laboral por razones de otro tipo que también cuentan a la hora del rendimiento, sin olvidar la perpetuación de prejuicios y hábitos mentales que inconscientemente frenan la voluntad de expansión.
Decía el Comité Económico de la OECE en su informe de 1960, que el motor principal de una expansión sana (en una economía de mercado, se entiende) no puede ser otro que la inversión privada. Pero para que la inversión privada se produzca en volumen importante es preciso que concurran dos elementos, uno material, el ahorro, es decir el excedente de la producción no consumido, y otro psicológico, las expectativas de los empresarios, ya que el acicate que mueve la empresa, decía Keynes, no es la frugalidad del beneficio. A la base, la estabilidad de la moneda dentro de los límites tolerados por una economía expansiva.
Si no hay ahorro suficiente, propio o foráneo, ni clima de confianza, ni mercado consumidor interior o exterior que permita el incremento de la producción, y los precios se mueven con desorden, entonces el Plan en lugar de ser instrumento de expansión en el equilibrio se convierte en un factor de perturbación con todo el descrédito que ello comporta, porque deja en precario los tres objetivos más importantes de la política económica, a saber: el pleno empleo, la estabilidad de los precios y el equilibrio de la balanza exterior (incluido el turismo).
Y eso es lo que nos está pasando, ya que el óptimo empleo se mantiene en apariencia debido a la emigración y al exceso de plantilla en muchas empresas: la estabilidad de los precios se está consiguiendo a duras penas, con las importaciones de choque y la contracción de la demanda, y por lo que respecta al equilibrio de los pagos exteriores ya ni siquiera se logra con los ingresos procedentes del turismo.
En materia económica no hay milagros sino acierto y perseverancia. Toda construcción mental que se separe de este enunciado es ajena a la realidad. Nadie puede extrañarse del aumento de las importaciones, magnitud que guarda relación con el aumento de la renta nacional y con las «exportaciones» del turismo. De otro modo entraría en juego el tipo de cambio de la peseta y se produciría un reajuste por la minoración de turistas. Y nadie debe lamentarse de lo exiguo de nuestras exportaciones, que en una economía internacional competitiva se apoyan primordialmente sobre la calidad y el precio de los productos, cuando es notorio que nuestra productividad en muchas industrias no alcanza a los dos tercios de la productividad media de los países del Mercado Común. Lo que sí es preciso lamentar es nuestra contextura económica, descubrir sus fallas, estudiarlas y poner el remedio racional que exigen, y después de esta regeneración a través de un «plan previo» formular el Plan de Desarrollo principalmente sobre los sectores de grandes economías externas como son la infraestructura agraria, los transportes, el crédito, la fiscalidad y la educación. De no hacerlo así nos moveremos siempre en el plano de las apariencias y de los convencionalismos que sólo nos pueden conducir a una expansión anémica fácilmente vulnerable si el turismo no compensa, como viene haciéndolo estos últimos años, nuestra debilidad competitiva.
Mientras esta convicción no se imponga no saldremos del círculo vicioso: pecar, hacer penitencia y volver a pecar, y esto puede ser grave en una época en que la supertécnica y la organización están alcanzando cimas de las que nuestra economía, por desgracia, está muy alejada.
Madrid, julio 1966
Dentro de ese noble caudal de ponderación y serenidad políticas que es vertido, mes a mes, en el Editorial de Ibérica, merece ser especialmente destacado el del último 15 de marzo titulado «La solución es una».
En él se analizan breve y objetivamente las diversas soluciones (?) que se ofrecen por unos y por otros para la sustitución del franquismo -¿no sería mejor la destitución?- y se concluye con pleno acierto: «Sólo un período democrático que organice y aplique las libertades y garantías humanas, puede hacer posible que se establezca una forma estatal respetada y acatada por todos, yendo a una consulta electoral en la que libremente elija la nación su forma de gobierno». «No hay varias soluciones al problema español; la solución no es más que una: un gobierno sin signo institucional que organice el ejercicio de las libertades ciudadanas, resucite el derecho de la libertad de palabra y reunión, la libertad de prensa y el reconocimiento de los partidos de la oposición».
Vuela el pensamiento, sin querer, hacia otro trabajo trascendente, también publicado en Ibérica (del 15-IX-65) por una de las más ilustres personalidades españolas contemporáneas, el eximio arquitecto de fama mundial don Félix Candela. Llevaba el título, altamente explícito, de «España-Democracia-Constitución».
En él se estipulaba: «La línea divisoria estratégica y táctica está hoy planteada entre dictadura y Democracia. Y con esta última se encuentra, a todas luces, el futuro bienestar de España». «La implantación de la Democracia ha seguido un camino unánime en los regímenes del mundo contemporáneo: Elecciones Constituyentes a Cortes Constituyentes que elaboren y promulguen la Constitución de la Nación. Todas las españolas y todos los españoles, sean cuales fueren sus actitudes, antecedentes o credos, tendrán derecho a difundirlos pacíficamente y a sustentarlos con su voto. El conjunto de todos los de la ciudadanía española, sin excepción, determinarán la voluntad nacional que habrá de cumplirse inexorablemente».
Candela no se conforma con exponer esta programación científicamente correcta en el terreno técnico y jurídico al aplicarle la justa terminología -vigente para toda Iberoamérica- de Constitucionalismo; habituado al rigor teórico-práctico de concebir y construir, formula a su vez la cimentación sólida imprescindible para hacer hoy viable la construcción -elevar a realidad objetiva- de su bello edificio hispano-democrático-constitucional.
A tal fin sugiere «una Junta Constitucional de españoles eminentes en todos los campos, capaces por sí mismos de despertar general confianza sin levantar nocivos recelos y actuando con la exclusiva representación de su propia personalidad», a la que asigna una doble función: la preparatoria: «Encabezar desde ahora el Constitucionalismo Español»; y 2.ª, resolutoria: «Convocar y presidir en su día las Elecciones a Cortes Constituyentes en las que resignaría el poder». «El establecimiento de la Junta Constitucional es urgente por cuanto aparecería de pronto ante los españoles esperanzados como una solución pacífica y responsable, debidamente preparada y organizada, a la cada día más grave situación que está creando en España la prolongación de una dictadura ya sin futuro».
Pero ni siquiera en este planteamiento sobre el papel -sobre plano- detiene Candela la praxis de su enjundiosa teorización político-constructiva. No bastan los cimientos; de acuerdo con la resistencia de los materiales disponibles, hay que proyectar el cálculo de la estructura que levante y sostenga el edificio.
Esmeradamente cuidadoso de no dejar nada sin análisis ni previsión, se preocupa de precisar, en el caso concreto dado, los sistemas constructivos más eficaces, las formas más adecuadas de actuación. Han de ser «incruentas, pacíficas, seguras..., fundamentalmente basadas en un incesante trabajo de convicción y propaganda capaz de impregnar a la Nación entera con la fecunda idea constitucional». «Un camino pacífico; concorde con la esencia democrática del objetivo constitucional; compatible con las benéficas actividades simultáneas de cada tendencia; y de tal fuerza arrolladora -la opinión nacional decidida y unánime- que no hay otra en el mundo capaz de resistirla».
Tal es su desarrollo consecuente y eficientemente metodológico hasta el fin glorioso del próximo período constitucional de España, ya casi abierto por las valiosas fuerzas de la oposición en el intrépido juego de sus inquietudes democráticas, y hasta por ciertas capas oficiales en el entrenamiento ineludible con su problemática actual. He aquí el obvio camino que conduce, confirmándola de lleno, a la unicidad de solución en el jugoso editorial de Ibérica, cuyo título nos complace reafirmar desde aquí fraternalmente unido al de Félix Candela: «La solución es una»: «España - Democracia - Constitución».
JOAQUÍN MUÑIZ
Madrid, abril 1966
Si adviniese la monarquía del ABC no sería peor que el régimen actual (existe eso que se llama «imposibilidad metafísica»), pero tampoco podría ser mejor. Sería, pues, igual. Todo quedaría lo mismo y ora izasen al trono al padre, Juan; ora le trepasen al hijo, Juan Carlos; ora descendieran sobre él al espíritu santo o sea Javier, en calidad de mística paloma, nada cambiaría salvo motes, rostros, carnaval y chirimbolos. Porque, señores, se trata de una cuestión de virus. Del virus fascista. Y este virus pasaría al «nuevo» organismo, trasmitido de sangre a sangre, como se trasmiten, específicamente, ciertos morbos: por contagio o por herencia.
Se trabaja mucho por la causa monárquica. Trabajan por ella los banqueros y los hombres de negocios, sin que falten el señor de Maniferro y el señor de Chiquiznaque; trabajan los obispos de rompe y rasga, a la española, de la vieja escuela; trabajan los aristócratas (ya era hora), sin ausencia del pequeño marqués a quien improvisaron gran financiero, ni de la duquesa fiambre, ni de las ye-yés del barrio de Salamanca; trabajan, a su manera, charlando en sus cachupinadas los cursiláceos del quiero y no puedo, el señor de Pellejín y la señora y el señor de Cacaseno... ¡Tal es el cuadro de valores de la Monarquía! Con relación al censo español nunca dieron los votantes monárquicos más de un quince o un veinte por ciento; los demás, hasta las grandes mayorías, se los sacaban de la manga los caciques electoreros y los ministros de la Gobernación de Alfonso XIII.
Quien también trabaja por la restauración borbónica -y esto sí, es muy importante- es la secta. El Opus Dei. El Opus trabaja sin descanso. Lo hace con habilidad, criptoicamente, y dispone de medios poderosos. Sus afiliados como casi todos los monárquicos son «continuistas» y prefieren el príncipe a su padre, el nauta de Estoril. Y no porque éste ofrezca la menor proclividad liberal sino porque hizo como si la ofreciese allá por los años 45 y 47, recusando con ello, entonces, al régimen franquista.
En efecto, el 19 de marzo de 1945 cuando ya vencedores los aliados supuso don Juan que estos barrerían a la dictadura española como hijuela que fue de los regímenes totalitarios de Hitler y Mussolini, y, olvidándose de que él, don Juan, se presentó en las filas franquistas al comienzo de la guerra civil para luchar como voluntario contra los españoles del otro bando, oferta que no le aceptaron los rebeldes, lanzó un manifiesto al país, en el que entre otras cosas, decía (los subrayados son nuestros): «El régimen implantado por el general Franco, inspirado en los regímenes totalitarios de las potencias del Eje, es absolutamente contrario a las tradiciones de nuestro pueblo y fundamentalmente incompatible con las condiciones que la guerra ha creado en el mundo. La política exterior seguida por el régimen compromete el futuro de la nación».
Y más adelante: «Nunca hice secreto de mi oposición fundamental y formal a la política interior del general Franco. Por estas razones decido para aliviar mi conciencia de la angustia, cada día más pesada que me causan mis responsabilidades, levantar bien alto la voz y pedir solemnemente al general Franco que, reconociendo el fracaso de su concepción totalitaria del Estado, abandone el poder y deje libre el tránsito para la restauración del régimen tradicional de España, único capaz de garantizar la religión, el orden y la libertad. En otro manifiesto posterior (7 de abril de 1947), afirmaba don Juan, refiriéndose a los principios que constituyen el fundamento de la monarquía, que: «no pueden ser modificados sin la acción conjunta del rey y la nación representada en las Cortes».
Pese a todo, como Juan Carlos no quiere suplantar a su padre, el Opus y los continuistas transigen con don Juan. Este, por su parte, desde aquellas humoradas de los manifiestos y cuando se convenció de que el franquismo no tenía nada que temer de las democracias extranjeras, se sometió a Franco y no volvió a cometer ninguna incorrección. Desde entonces, don Juan, que como los niños buenos come y calla, aliviada ya su conciencia de la angustia que sintió el año 45, espera a que un día le lleven a casa su credencial de rey de España, para en seguida lanzar otro manifiesto al país, en el tono que aconsejen las circunstancias y entregarse, sin réplica, al continuismo franquista. Porque solamente a cambio de eso le extenderían la credencial.
Publicado en El Heraldo de México, 16 junio
NEW YORK, 15 junio: -El New York Times de hoy publica una crónica de su corresponsal en Madrid sobre una entrevista celebrada con el profesor Enrique Tierno Galván, uno de los dirigentes socialistas del interior de España. Extractamos de dicha crónica los siguientes párrafos:
«Describiendo la monarquía como la salida más razonable para España cuando el general Franco deje la vida política, señala a Don Juan como el hombre más adecuado para llegar a ser rey. El profesor Enrique Tierno Galván dijo que creía que en las circunstancias existentes, muchos socialistas aceptarían esta fórmula».
«El doctor Tierno, en una entrevista celebrada en su domicilio, dijo que este apoyo de su grupo socialista... representa una apreciación de la situación política de España, pero que no debe entenderse como abandono de los principios republicanos socialistas». (El subrayado es nuestro).
El profesor Tierno insiste en que la monarquía debe ser constitucional, admitiendo la pluralidad de partidos, el sufragio universal y la existencia de sindicatos independientes, evitando, además, todas las discriminaciones debidas a la Guerra Civil española. Añade el dirigente socialista que el pretendiente Don Juan está de acuerdo con que la monarquía debe tener las citadas características, y que los socialistas españoles del exterior aceptarían la solución monárquica con Don Juan y las expresadas bases. Esto ha sido conocido por el profesor Tierno a través de su reciente entrevista, en París, con el dirigente socialista en el exterior Rodolfo Llopis. Nota de la redacción: Las citadas declaraciones del profesor Tierno Galván fueron retransmitidas a Madrid por el corresponsal de ABC, pero por no ajustarse dicha retransmisión a los verdaderos conceptos del entrevistado, éste ha dirigido una carta al director del ABC, que insertamos a continuación.
CARTA DEL PROFESOR TIERNO GALVÁN AL ABC
Con fecha 17 de junio, el profesor Tierno Galván ha dirigido al Director de ABC la siguiente carta:
MANIFESTACIONES DE DON RODOLFO LLOPIS
PARÍS, 30 junio: -El dirigente socialista español en el exilio, don Rodolfo Llopis, ha publicado en Le Socialiste de esta fecha, un artículo titulado «Las cosas claras. Acabemos con los equívocos». Llopis comienza refiriéndose a la interpretación dada por el corresponsal de ABC en Washington, Massip, a la entrevista celebrada hace poco en Madrid entre el profesor Tierno Galván y el corresponsal del New York Times, Tad Szulc. Massip dice que, según Tierno Galván en dicha entrevista, muchos socialistas, entre ellos los jefes socialistas exilados, aceptarían la fórmula monárquica. Entre esos jefes está Rodolfo Llopis.
Damos aquí los párrafos fundamentales del artículo de Llopis:
A continuación inserta dicho periódico la carta del Sr. Tierno Galván dirigida al ABC. Comenta la información «imperfectamente resumida» de las declaraciones del Sr. Tierno y dice: «A regañadientes se ha visto obligado el ABC a publicar dicha carta, pero acompañada de una rencorosa nota de la Redacción llamándole "anticuado" y "reaccionario".»
MENSAJE DEL CONDE DE BARCELONA
MADRID, 25 junio, Ibérica: -El ABC de hoy informa que ayer por la moche, en un restaurante de la calle de Alcalá, más de un millar de personas se reunieron en la tradicional cena de San Juan, para celebrar la onomástica del Conde de Barcelona, quien con este motivo les hizo llegar un mensaje, del que reproducimos los párrafos esenciales.
(N. del C.: El subrayado es de ABC)
HOMENAJE A SALVADOR DE MADARIAGA
El 23 de este mes de julio Don Salvador de Madariaga cumplirá 80 años. Con este motivo se organizan varios actos en su honor. Lea Universidad de Oxford le concederá el título de Doctor Honoris Causa el día 30 de este mes; en Bruselas, el Colegio de Europa, del que fue su presidente fundador en 1950, ofrecerá al ilustre escritor un Liber Amicorum que recogerá trabajos originales de un grupo de amigos, especialistas en algunas de las materias por él tratadas. Por su parte los refugiados españoles en París están organizando un gran acto para rendirle el homenaje que su vida y su obra merecen.
El Comité Spanish Refugee Aid, trabaja para establecer una beca en su nombre para muchachos españoles exilados. El candidato, o los candidatos, serán escogidos entre las 10.000 familias de españoles refugiados en Francia necesitadas de ayuda. El Comité desea que ese fondo alcance, por lo menos, 10.000 dólares para poder ayudar en sus estudios al mayor número posible de muchachos.
Esperamos que nuestros lectores cooperarán a la formación de este fondo.
FRANCO EN BARCELONA
BARCELONA, 24 junio, Ibérica: -«Apoteósica», «inenarrable», son los adjetivos que, unánimemente, la prensa de Barcelona utiliza para calificar la reacción del público barcelonés ante la visita del generalísimo. Es cierto, sin embargo, que la abundancia de adjetivos encomiásticos y ditirámbicos figuraba en todos los editoriales de los periódicos, pero han sido muy escasos los artículos de alabanza firmados con nombre y apellidos de los periodistas.
El dispositivo de seguridad fue, como siempre, eficaz y numeroso. Días antes de la visita de Franco, la policía controló exactamente el número de personas que habitan en las viviendas situadas a lo largo del recorrido que debía efectuar el jefe del Estado. En sus desplazamientos por el interior de la ciudad, el coche negro de Franco, réplica del utilizado por Hitler -un coche blindado con cristales a prueba de bala va acompañado de siete coches más (dos de ellos, descapotados, transportan a sus guardaespaldas personales, con uniforme de campaña, color caki, y boina roja) y rodeado de una escolta de 30 motoristas armados con metralletas. La comitiva se abre paso por el centro de la ciudad con una avanzadilla motorizada de la policía armada motorizada, secundada por otra de la Guardia Civil, las cuales transmiten por radio de onda corta la orden de abrir paso a la policía armada de a pie, la cual controla, con varias horas de anterioridad, el recorrido a efectuar.
La entrada a la catedral se efectuó por rigurosa invitación, que era controlada dos veces en el pórtico del templo. Al salir el generalísimo, después de la misa y el Te Deum, jóvenes falangistas gritaron: «Ni Corona, ni Borbones; revolución». A esto se añadieran gritos de: «Franco, sí». Era fácil comprobar que este público, compuesto además por mucha gente venida de fuera de la ciudad, contaba con la protección de la policía.
Debemos señalar que el Caudillo comenzó por inaugurar un monumento a la batalla del Ebro. Esto quiere decir que en el espíritu del Gobierno, el corte violento de la nación en 1936, debe perpetuarse exaltándolo.
AVISO
COMO EN AÑOS ANTERIORES, NUESTRA REVISTA NO APARECERÁ EN EL MES DE AGOSTO.
INFORME PRESENTADO AL CONGRESO INTERNACIONAL DEL PEN CLUB
El Gobierno español ha impuesto fuertes multas a los escritores catalanes, profesores de la Universidad e intelectuales. Los cargos formulados son la asistencia a la reunión celebrada por los estudiantes con objeto de nombrar una Unión de estudiantes libres contra la obligatoria Unión de Estudiantes falangistas. La lista de las multas, totalizadas en 2.500.000 ptas. (aproximadamente $45.000) va anexa.
Ha sido nombrado por el Gobierno un magistrado especial para investigar los recientes incidentes en la Universidad de Barcelona. Pero antes de que se haya formulado ninguna conclusión, el Gobierno ha privado de sus cátedras y sueldos correspondientes a 18 profesores. Son, en general, hombres jóvenes y tienen pocas oportunidades de poder continuar su carrera académica bajo el presente Régimen.
Todos han apelado contra las multas. Según el derecho español, un tercio de las multas debe ser depositado al presentar la apelación -en este caso llega el total a un millón de pesetas-. La apelación se ha presentado, no ante ninguna autoridad judicial, sino ante la misma autoridad que ha impuesto las multas, en este caso el Gobierno. Es poco probable que las multas sean reducidas o condonadas.
Diecinueve personas, entre las 33 sancionadas, han declarado que carecen de posibilidades financieras para pagarlas. El profesor Jordi Rubió, el más notable profesor de Cataluña, que ha dedicado toda su vida al estudio de la Historia y Literatura catalanas y que tiene ahora 82 años, ha manifestado que tiene que vender su biblioteca, formada por tres generaciones de universitarios, si tiene que pagar la multa impuesta de 200.000 ptas. Según las leyes españolas, a una persona que no pague o no pueda pagar la multa impuesta, se le confiscarán sus propiedades hasta cubrir el total de la multa. Si la persona multada no posee bienes, ingresará en la prisión y cumplirá, por cada 100 ptas., un día de prisión. Así, el profesor Jordi Rubió tendrá que permanecer en prisión 2.000 días.
Estas sanciones, aunque aparentemente impuestas en conexión con la agitación de la Universidad de Barcelona, de hecho forman parte de la política del Régimen contra la cultura y lengua catalana, hablada por unos 7 millones en el Estado español. La enseñanza de la lengua catalana está prohibida en todos los centros de educación. El total de la prensa catalana (24 diarios y 400 publicaciones periódicas antes del régimen de Franco) ha sido totalmente suspendido. Desde 1939 a 1947 han estado proscritos completamente los libros en catalán, incluso la Biblia y las traducciones de los clásicos griegos y latinos. Ahora el número de libros en catalán publicados al año puede cifrarse en 200, es decir, la cuarta parte de los publicados en la generación anterior.
La contestación más adecuada al momento actual, nos parece que es la publicidad. Es aconsejable concentrarla en estos tres puntos: 1) que las multas forman parte de la política oficial contra la cultura catalana -esa política odia la publicidad sobre las persecuciones-; 2) que estas multas y las persecuciones contradicen la propaganda oficial sobre la «liberalización» del Régimen franquista; y 3) que siendo España un miembro de las Naciones Unidas y de la UNESCO, aplicando continuamente la política de discriminación cultural y lingüística rompe todos los principios de esas organizaciones internacionales creadas para la protección de la cultura y minorías nacionales. No es deseable que España entre en el Consejo de Europa».
Este escrito fue presentado por los representantes del PEN CLUB de Cataluña al Congreso Internacional de dicha asociación, celebrado en New York, del 12 al 18 de junio de este año.
LECTURAS: TAL VEZ MAÑANA
Virgilio Botella Pastor (Novela). Impresa en París, 1965
Lo fundamental para todo novelista y, en general, para todos los escritores, es la libertad. De ahí que los novelistas que viven y crean en España no puedan darnos una evocación fidedigna de España, no obstante el mérito de su insistente labor.
Los escritores españoles exilados pueden laborar con libertad y logran darnos en sus obras frutos sanos de sus concepciones. Así, Botella Pastor, exilado de su patria, España, nos va dando en sus novelas, escritas con la distancia necesaria para la apreciación de los hechos, aunque el recuerdo quede vivo, episodios y vidas del exilio con una mesura y una noble sinceridad de gran escritor.
Tal Vez Mañana es la cuarta novela de su ambicioso plan que va logrando cumplidamente a través de sus anteriores novelas, en las que encontramos realidad y belleza. En esta su última producción se conjugan la convivencia mexicana y española.
Nos anuncia el autor dos novelas más: La Babel Encantada y Noche Oscura. Botella Pastor llegará a darnos los episodios del exilio noblemente vividos, que se incorporarán un día a la literatura española como «Episodios españoles de la generación exilada».
V. K.
Continuismo o democracia
Que el sistema ha quebrado lo prueba, si pruebas hacían falta, esa desaforada búsqueda de «instituciones», de leyes más o menos fundamentales, de remedios en suma para un enfermo grave o, si se prefiere otra imagen, de asideros para no caer hacia el abismo.
Naturalmente que cuando los hombres y los grupos sociales minoritarios que están en el poder, hablan de «institucionalizar», de «nuevas estructuras», de «liberalizar» y «ponerse a tono con nuestro tiempo», no intentan sino salvar la nave en la que llevan treinta años embarcados (ellos mismos y, en raros casos, sus papás). Si esos señores fuesen demócratas, tan solo una pizca de liberales, hace tiempo que hubieran intentado devolver a la nación sus derechos o que hubieran roto con el sistema. Así lo hicieron quienes sintieron honestamente que la democracia era el camino a seguir; así hicieron los Ridruejo, Laín, Maravall, Tovar y otros más, insultados hoy de la manera más cobarde por un folletito «Los nuevos liberales», sin pie de imprenta, que a todo el mundo consta que ha sido impreso y distribuido a cargo del Ministerio de Información (y hasta se sabe el nombre del redactor) y que circula por toda España sin que servicios de policía y correos opongan ninguna traba a ello. Y estos liberales son insultados (apenas, no injuria quien quiere, sino quien puede) por los que desde los despachos ministeriales descubren las excelencias de buscar unas instituciones -si son monárquicas, todavía mejor- que les aseguren seguir disfrutando la posición privilegiada que hoy ocupan.
Dicho claramente y aunque el término no haya sido admitido por la Real Academia (ya lo admitirá) todo lo que hoy se intenta desde las esferas del Poder e incluso desde una falsa oposición (que no ha sido nunca tal, sino competencia) es pura y simplemente continuismo. Se trata de continuar, de durar... Pero cuando se tiene el caletre más despejado que un Alonso Vega o un Carrero Blanco, se sabe que por «las bravas» eso de durar se va a poner muy feo. Hay, pues, que ponerse simpático, y un tanto «demócrata», «europeo», partidario del «Estado de Derecho», etc. De palabra, sin duda; pero haciendo minúsculas concesiones.
El continuismo es hoy cosa seria y, por consiguiente, el valladar más importante que se opone ya a una solución democrática para España. ¿Quiénes son los continuistas? Ya lo hemos dicho: no solo los viejos espadones nostálgicos del pasado, ni un Sr. Bau, un Sr. Iturmendi, etc. No, esos miran tan solo hacia atrás y ya son puras estatuas de sal. Hay otros numerosos continuistas de gran alcance.
Veamos, por ejemplo, el caso del Sr. Romero, director del diario Pueblo y procurador en Cortes. El Sr. Romero dice y escribe que «la política debe hacerse con la participación de todos», que «deseamos una España vertebrada y abierta». Su periódico ataca todos los días a «reaccionarios», patronos y, por supuesto, la ha emprendido contra los curas que manifestaron en Barcelona. Pero a la hora de la verdad, ¿qué escribe el Sr. Romero?
«El Régimen es, al lado de otras cosas, un punto de partida, y a lo largo de él se llegará a lo que el pueblo español quiera o diga... Todo lo que sea ver al Régimen en su conjunto como un bloque desconsiderado de gobernantes de derechas es un error profundo». Para acabar diciendo que «el Régimen se acerca cada día más a ser un estado de legalidad..., que se acostumbra a las huelgas», etc., etc. En suma, que se hace «buen chico» y hasta un poco izquierdista. El caso es durar, el caso es que siga todo el gran tinglado de la farsa, aun a costa de hacer indescriptibles contorsiones demagógicas cada día de la semana. Pero..., por favor, ¡que dure esto! Porque cuando parece que no va a durar, el director de Pueblo que dice hay que ser «un poco liberal..., un poco socialista..., un poco conservador..., hay que ser progresista porque no se debe ser anticuado ni ir contra la corriente» (Ni ir contra la corriente, la confesión es de talla). Entonces arremete contra el profesor Prados, contra el profesor Tierno, contra la revista Cuadernos para el Diálogo, etc., etc. Al intentar combatir al profesor Prados Arrarte, el Sr. Romero demuestra que no está dispuesto a dialogar objetivamente sobre la guerra civil (allá él); al rebatir, respetuosamente, es verdad, a Tierno Galván, expresa sus reservas ante las formulaciones democráticas. Pero al atacar al valiente número publicado este mes por la revista Cuadernos para el Diálogo (donde se hace el «Balance de una libertad», la de prensa, se defiende a los curas de Barcelona, se pide la democratización de la Universidad, y se da tribuna a Ridruejo para defenderse de un zafio ataque de la revista falangista SP), el director de Pueblo le acusa de tirar petardos, y amenaza con que «uno también tiene su saco de petardos debajo de la silla». ¿Qué quiere decir todo esto? Todo el mundo lo sabe: dialoguemos, hagamos algún pinito liberal, pero sigamos mandando nosotros. Por favor, no caigamos en esa terrible «democracia inorgánica» en la que cada español cuenta tanto y tiene los mismos derechos que su vecino de la esquina.
Gama de «continuistas»
Pero este es solo un ejemplo. Hace pocos días, el Sr. Solís, al dar posesión a tres nuevos presidentes nacionales de Sindicatos (los antiguos «Jefes», nombrados por él como siempre, que a su vez dependen del jefe del Estado y del Movimiento, pura democracia como ustedes ven), ha anunciado que se prepara una nueva ley sindical «ya que la de 1940 se encuentra superada y resulta estrecha para la desbordante actividad sindical de nuestros días». ¿Otra ley sindical? Sí, pero que esos «presidentes» se sigan nombrando desde arriba, que los sindicatos sean un conglomerado de patronos y obreros, que la libertad sindical no exista, que el asalariado cotice obligatoriamente para ese hipertrófico aparato de la Organización Sindical. Sobre todo durar, continuar ahí; y continuar mañana, con la máscara de la «independencia» de la Organización Sindical.
No son esos tan solo los continuistas. ¿Qué otra cosa pretenden esos prelados que nunca criticaron la politización total de sacerdotes y organizaciones católicas y que hoy se enfrentan con el clero joven, y que acaban de prohibir todas las reuniones de las organizaciones de Acción Católica, «hasta darles una nueva reglamentación», es decir, hasta poder maniatarlas y amordazarlas, porque ya pasó la época en que eran un juguete de ese Poder al que están aliados los obispos y por el que han sido nombrados? Los prelados también quieren hablar de «la cuestión social», pero que esto dure. Van a reunirse en «Conferencia episcopal extraordinaria en el mes de julio. Si las preocupaciones religiosas tuvieran en ellos el primado sobre las políticas, de seguro que la nueva Pastoral -que va a referirse al Concilio- declararía clausurada la etapa que ellos mismos iniciaron con una Pastoral del 1.º de julio de 1937, que tanto ha entristecido y sigue entristeciendo a numerosísimos católicos.
No paran ahí los continuistas. Para gran sorpresa de muchos, ha sentado plaza de continuismo el pretendiente al trono, Don Juan de Borbón, conde de Barcelona. Precisamente, cuando don José María Pemán acababa de publicar en ABC un artículo en que se decían cosas como las siguientes: «Ni Don Juan ni San Juan Bautista que viniera en persona sabría encontrarle los botones y palancas para echar a andar esta máquina institucional con mucha más nomenclatura -Cortes, municipios, sindicatos, asociaciones- que autenticidades»; cuando Pemán había comparado al Movimiento y su intento de «puertas y ventanas abiertas para todos» con el fracaso de la U.P. de Primo de Rivera, Don Juan envía un mensaje a sus fieles reunidos en ágape en la calle de Alcalá para celebrar la onomástica del futuro rey, en el cual se dice: «La Monarquía debe lealmente tomar como punto de partida lo que existe en la actualidad y ser el instrumento que permita la realización de esa evolución hacia la perfección de que tiene necesidad el pueblo español». Don Juan insiste en que el deber de los españoles es desear el éxito de lo que existe hoy y «evitar todo lo que pudiera perturbarlo por actos que no han correspondido jamás a mi pensamiento». Como verán ustedes la analogía es asombrosa entre lo que dice el director de Pueblo y lo que dice Don Juan de Barbón.
LIBERTAD DE PRENSA
ANTES Y DESPUÉS DE LA NUEVA LEY
Al fin y a la postre, cabe preguntarse qué es lo existente, aunque ya el propio Pemán da una idea, no total, pero sí certera, de este «punto de partida» tan ensalzado.
Un examen de «lo existente»
Lo existente es, sin duda, la Ley de prensa, abriendo cautelosamente la espita, pero desatando procedimiento judicial -tras previa requisa- de Signo (de la Juventud de Acción Católica), Montejurra de los carlistas, Mundo Social de la obra Fomento Social de la Compañía de Jesús. Una ley que se apoya en un sistema, en el cual no se percibe hasta ahora la posibilidad de utilizar la prensa si no se «entra en el juego» dirigido desde el Ministerio de Información.
Lo existente son las Cortes. Para calificarlas tomamos la pluma de diario poco sospechoso como es Informaciones: «Hay tres clases de procuradores: designados, natos y electivos... Vemos que teóricamente todo está bien... Sin embargo resulta que si bien determinados procuradores son electos, los cargos que los hacen elegibles no son de elección sino de nombramiento. Es decir, que son procuradores gracias a que antes han sido nombrados para un cargo determinado por la Administración y en el momento en que cesen en estos cesarán como procuradores».
En las Cortes, añadimos, no hay ningún procurador elegido democráticamente, como no sea, poniéndose benévolos, los cuatro o cinco representantes de colegios profesionales (abogados, etc.).
Lo existente es también el engendro, nacido muerto, de las Agrupaciones Profesionales de Estudiantes (APE), condenadas por estudiantes, profesores e incluso padres de familia (en el caso concreto de Barcelona para estos últimos). Ahora, ante la avalancha, se manipula de nuevo una reforma de tales Asociaciones non-natas. ¿Por quién? Por un señor que se titula Presidente del Consejo Nacional de Estudiantes, que es una criatura del fenecido SEU y que atiende por el nombre de Ortega Escós; por este señor, decimos, y por el Ministro. Diálogo muy democrático, como ustedes ven. Quieren hacer alguna que otra reformita, pero mantener esas APE asépticas dentro de la Universidad sin perjuicio de estar controladas por el Movimiento. Todo esto es muy aleccionador, porque las APE son el paradigma mejor de la «liberalización» partiendo de «lo existente».
Lo existente es, también, la jerarquía eclesiástica amordazando a las organizaciones del apostolado seglar, tolerando que, cuando un sacerdote habla del respeto a las libertades en el púlpito sea groseramente interrumpido por cualquier falangista o «alférez provisional» al grito de «He venido a oír misa y no un mitin político» (Conocemos este caso de Sevilla, pero sabemos que hubo varios más). ¿Cuál es el catolicismo de esos prelados? Vamos a responder con una anécdota ocurrida hace varias semanas en Sahagún. Pasaba una procesión y entre el público que la contemplaba había dos jóvenes profesores de Madrid en unión de sus esposas. Uno de ellos estaba fumando. Se le acerca un guardia civil, que ya llegaría a la cincuentena y le interpela ásperamente: «¿Usted es extranjero o qué? -Soy español. -Pues entonces, ya se está usted quitando el pitillo de la boca o se lo quito yo de una bofetada. ¿Somos católicos o no?». Creo que el hecho no necesita comentarios, pero debo añadir que los civiles pidieron la documentación a los profesores en términos amenazadores.
Lo existente son las expulsiones de catedráticos, las multas a prestigiosos intelectuales que creen posible ejercer el derecho de reunión, rendir homenaje a Machado o asistir a una asamblea de estudiantes.
Lo existente es el Plan de desarrollo que no se cumple, mientras el Sr. López Rodó se permite decir que «el fantasma del desempleo se ha replegado a posiciones raquíticas», curando en realidad hay un millón o más de trabajadores españoles ganándose el pan en los países de Europa occidental, cuando ha habido que rehacer todos los planes de la producción siderúrgica, cuando (para decirlo todo) el propio Sr. López Rodó dijo a los expertos del Instituto Nacional de Estadística, al finalizar el año 1965, que «no era posible que saliese un alza tan importante del coste de la vida» (y se rebajó un poquito), cuando él y todo el Gobierno se niegan a que aumenten los salarios más del 7% y todavía arrastra por ahí el salario mínimo de 60 pts., a pesar de que hasta los más timoratos (v. un editorial de YA hace pocos días) estiman que eso no puede seguir así. Y no hablemos de la despoblación del campo, de las inversiones privadas agrarias muy por debajo de las ya mínimas que se habían previsto.
He ahí lo existente. ¿Cuáles serán sus raras cualidades para tanto aferrarse a él? Cierto que no se trata de imitar a Prim y a sus amigos del pacto de Ostende en el pasado siglo, adoptando como consigna «derribar con estruendo lo existente», para luego quedarse a la mitad del camino. La mayoría de los españoles no quiere estruendos ni violencias, pero tampoco está dispuesta a seguir a bordo del navío «lo existente» que hace agua por todas partes, menos por el puente donde aún se mantiene la minoría que ostenta el mando.
Voces autorizadas
Sin posiciones extremas, hay voces autorizadas y representativas que no comparten la opinión de «partir de lo existente». El profesor Tierno Galván se ha visto obligado a puntualizar unas declaraciones que hizo al New York Times para decir que estima la monarquía como «salida» y no como «solución». Y aun así tendría que ser democrática con los siguientes rasgos: consentimiento popular; pluralidad de partidos políticos; sufragio universal; sindicatos libres; ausencia total de discriminaciones por razones de la pasada contienda civil».
¿Parece que está claro, no? Pues para el Sr. Romero no lo está. Pero quien se lleva la palma es ABC. Para el periódico de Luca de Tena y la aristocracia monárquica, los criterios de Tierno son «sorprendentemente anticuados, y en este sentido reaccionarios, como la ideología de los partidos de la izquierda burguesa en la época de la República española».
Otro eminente profesor, el Sr. Jiménez de Marga, acaba de poner los puntos sobre las íes en la revista barcelonesa Destino. Comentando las «Cartas» publicadas en La Vanguardia por el que fue preceptor de don Juan Carlos de Borbón, el Sr. Jiménez de Parga escribe: «En las siete epístolas de Ángel López-Amo (el preceptor) se percibe un fuerte olor anticonstitucional y antidemocrático... Hasta ahora sospechábamos que don Juan Carlos de Borbón había recibido unas lecciones mal orientadas... Ya no solo sospechamos, sino que sabemos lo que al príncipe se le ha enseñado».
En Cuadernos para el Diálogo se dice en uno de los editoriales: «La elección y la renovación periódica de los titulares de la autoridad es un requisito imprescindible de la necesaria concurrencia para que se pueda hablar de democracia», y en las mismas columnas Dionisio Ridruejo denuncia la maniobra del falangista Rodrigo Royo (director de S.P.) el intento de atemorización, de hacer «dramatismo adrede», aunque -añade Ridruejo- «nadie piensa en España que la futura convivencia en la libertad sea posible partiendo de un dramático ajuste de cuentas, de una nueva Causa General, de una venganza colectiva. Es a Royo al que le interesa que esa perspectiva amenazadora aparezca abierta y que no sean posibles ni la reconciliación ni la generosidad».
No nos es posible citar todo lo que se dice y escribe, pero en una encuesta de Signo, el profesor Aguilar Navarro insiste en la necesidad de la libertad sindical, y en «el común denominador de las protestas de la juventud universitaria y del mundo obrero, actitud compartida por el profesor Elías Díaz y el abogado Sr. Peces-barba. Estos profesores y otros más (Ángel Vegas, Roberto Mesa) insisten en la necesidad -para la Universidad- de que se obtengan estructuras más justas en la sociedad española.
Al mismo tiempo, la protesta crece en la Universidad de Barcelona: como es sabido, un juez especial, el Dr. Batlle, ha incoado expediente a 68 profesores de aquella Universidad, que se ven amenazados por haberse dirigido al Ministro pidiendo la dimisión del Rector y el reconocimiento del Sindicato democrático, así como por haber ayudado a éste. El vicerrector de Barcelona, don Martín de Riquer, y el secretario general, don Rafael Entrena, han dimitido por solidaridad con los 68 profesores. Por su parte, el claustro de la Facultad de Derecho acordó solidarizarse con la carta enviada al Rector por 37 catedráticos, pidiéndole el reconocimiento del Sindicato democrático; igualmente decidió pedir al Ministro el sobreseimiento de todos los expedientes incoados tanto a profesores como a alumnos.
Por su parte, los 68 acusados insisten en que el Rector pidió la entrada de fuerza pública en la Universidad, sin cumplir los requisitos exigidos por el art. 33 del Reglamento de disciplina académica. Por otra parte, se muestran sorprendidos de ser sometidos por dirigir escritos a las autoridades académicas, lo que les parece ser un derecho inalienable.
La situación en la Universidad y en la calle es tal, que un monárquico, el marqués de San Juan de Puerto Rico, decía el otro día en una carta abierta al diario Madrid, que «la Monarquía, difícilmente puede ganar en unas elecciones».
La verdad se abre paso
La verdad se abre paso, aunque ese paso se le cierre cada día por los «liberalizadores» de pega que están instalados en «lo existente». El ejemplo más palmario está, al igual que en la Universidad, en el movimiento obrero. Cada día hay más huelgas, plantes y manifestaciones sin que los «verticales» figuren para nada. Un día es en Fábrica de Mieres, otro en Construcciones Aeronáuticas de Madrid; otro en la «Perkins», también de la capital, conflicto que los jefes sindicales tienen que admitir sea decidido y llevado por asambleas libres de obreros. Esta semana el conflicto ha sido en la RENFE, y las comisiones obreras han dado un plazo de una semana para que se resuelva la desigualdad de primas, las discriminaciones contra el personal femenino y los descuentos abusivos de salarios so pretexto de impuesto de utilidades. Por su parte, trescientos delegados, enlaces y representantes de varios miles de trabajadores de la Construcción (que firmaron previamente para ello) se presentaron el otro día en la Delegación provincial de Sindicatos, se reunieron, y entregaron las conclusiones al secretario provincial, ya que el Jefazo y el presidente de la llamada Sección social no dieron la cara.
En Vizcaya, las Comisiones obreras han entregado también un documento a la Organización sindical anunciando que irán a las elecciones «con el único fin de constituir un sindicato auténticamente obrero, representativo y libre», y pidiendo al mismo tiempo un salario mínimo de 250 pts.
Las cosas se han puesto muy serias con la presentación de pliegos de reivindicaciones al Ministro de Trabajo por las Comisiones obreras de todas las profesiones y oficios en Madrid. Desde hace una semana se ha venido anunciando que dichas Comisiones entregarían al Sr. Romeo un pliego con once puntos de reivindicaciones, el martes día 28 por la tarde. El pliego pide salario mínimo de 250 pts., derecho de huelga, derecho de reunión en los lugares de trabajo y en los locales sindicales, garantías para las elecciones sindicales que deberían ser controladas por delegaciones elegidas por los trabajadores, prohibición de acumular cargos sindicales y en la administración del Estado. El documento va firmado por 30.000 trabajadores madrileños.

Al mismo tiempo, numerosas organizaciones pidieron que todos acompañasen a las Comisiones a hacer entrega del pliego; entre esas organizaciones figuraban las Hermandades Obreras de Acción Católica (HOAC), la juventud Obrera Católica, la Alianza Sindical Obrera (ASO) y el Partido comunista. Por su parte, 300 intelectuales han hecho público un documento solidarizándose con las reivindicaciones obreras expresadas en dicho pliego.
Reacción oficial: un primer comunicado de la Dirección general de Seguridad hablando de «consignas marxistas» (¡ya salió aquello!) y amenazando con la detención de agitadores y manifestantes. Otro documento, difundido por prensa y radio, de la Organización Sindical (oficial) de Madrid diciendo que «no ha sido convocada manifestación alguna» y que solo ella es «la auténtica representación de los trabajadores madrileños». Del domingo al lunes fueron convocados a la Dirección General de Seguridad, los miembros de comisiones y enlaces sindicales Srs. Camacho (Metalurgia), Deogracias (Construcción), Hernández y Martínez Conde.
Se les amenazó a propósito de la manifestación, y ellos dijeron que no sabían nada, puesto que las Comisiones solo iban a entregar sus pliegos sin salirse del marco estrictamente sindical y profesional. Por fin, los dejaron en libertad.
Concentraciones obreras y movilización de la policía
Ayer se movilizaron varios miles de policías: grises a pie, a caballo, en jeeps y la brigada social en pleno y con refuerzos. Los cortejos obreros empezaron a formarse al salir de los lugares de trabajo, pero fueron disueltos una y otra vez, llegando al centro de Madrid solo unos cuatro o cinco mil (es difícil la evaluación porque lo que hubo, en realidad, fue una serie de manifestaciones simultáneas). Aquí y allá se formaron grupos y pequeñas manifestaciones a los gritos de «¡Libertad!» y los guardias cargaron inmediatamente a la vez que se practicaban centenares de detenciones. Los miembros designados por las Comisiones no pudieron llegar hasta el Ministerio porque la policía les cerró el paso (se piensa que van a elevar sus conclusiones a todas las autoridades civiles, eclesiásticas, etc., explicando la denegación del derecho de petición de que son víctimas).
Hay unos treinta detenidos, entre ellos don Ceferino Maeztu, de la Comisión de Artes Gráficas, antiguo falangista, director de la Agencia «Fiel», don Víctor Martínez-Conde; dirigente de las Hermandades Obreras de Acción Católica, el Sr. Hernando, de la Comisión de Electricidad, también de los llamados «falangistas de izquierda», y el Sr. Camacho, ya citado, de la Metalurgia, de quien se dice es de tendencia pro comunista (esta calificación es asunto delicado en este país). Lo que está fuera de duda es que calificar de «maniobra comunista» una acción -y toda una corriente que persiste en el país- en la que participan los obreros católicos, socialistas, antiguos falangistas y sin duda también comunistas o «progresistas» (no hay manera de borrarlos del mapa por las bravas, que ese es un fracaso más del régimen), que está refrendada por decenas de millares de trabajadores, eso sí que es una maniobra gubernamental bastante tosca; ya nadie está dispuesto a creer aquí los gritos de «¡que viene el Coco», para mayor regocijo de los que llevan veintisiete años siendo no el Coco fantomático, sino el Terror real sobre España.
El caso es que «lo existente» también quiere negar la existencia del movimiento obrero que hace caso omiso de sus desvencijados sindicatos verticales, esos que quiere reformar el Sr. Solís, seguramente para «evolucionar hacia la perfección partiendo de ahí».
Si se quería algo más para calificar «lo existente» basta con leer el discurso del jefe del Estado en Tortosa. Nada más lamentable, en cuanto autosatisfacción, retórica común, afirmaciones desmentidas por la realidad. Léanlo; nosotros no podemos desperdiciar nuestro espacio en reproducir tan geniales pensamientos. Pero su lectura me recuerda aquello que contaba la esposa de un prestigioso profesor español a quien, en un viaje por el extranjero, le preguntaron: ¿ha leído usted el último discurso de Franco? «Sí, lo leí hace veinte años», respondió nuestra amiga.
La única diferencia -podríamos añadir- es que ahora advierte: «Yo no puedo hacer más que agotar mi vida en vuestro servicio». Mientras la va agotando, monárquicos y neofalangistas, aristócratas, obispos nostálgicos de antes del Concilio, altos funcionarios que acumulan sinecuras y capitanes de empresa que hacen beneficios insospechados en cualquier país de Europa occidental, se disponen a «partir de lo existente» para continuar disputándose el botín del puerto de Arrebatacapas, mientras 30 millones de españoles siguen siendo considerados como menores de edad.
Españoles que, como dice Ridruejo, no quieren «la segunda vuelta», solo quieren la transformación pacífica. Pero eso, sí, la democracia. Esta democracia que tan «reaccionaria» le parece al ABC. ¿Y si probáramos a ver qué pasa con ella?
TELMO LORENZO
Madrid, 29 de Junio de 1966
La profusión de rumores y noticias -muchas de ellas «globos sondas»- que circulan en España, llevan a la prensa toda, en particular a la extranjera, porque la del interior sigue finalidades propias, a predecir, en una competencia legítima, el futuro político de los españoles, y acoge aquellas noticias o rumores que presentan una posibilidad.
El rumor de que el conde de Barcelona se proclamaría Rey de España el día 24 de junio, indujo al periódico Paris-Presse a solicitar de Don Juan una entrevista y, en efecto, envió a uno de sus redactores a Estoril. Gran interés ha despertado la repetida noticia de la celebración de un referéndum, anunciado y aplazado tantas veces, la última en el mes de junio, pero vuelta a aplazar. Se comenta también, valgan lo que valgan, las actitudes en la hora actual de los grupos falangistas, del Movimiento, etc., que van en escala ascendente desde la adhesión incondicional a Franco hasta la República presidencialista.
Pero son los sectores monárquicos los que invocan su mejor derecho para ser atendidos en la articulación del futuro de España. En esta línea he aquí el panorama: la rama carlista no acepta como futuro rey sino a Hugo Carlos, aunque no es español, si bien hemos de convenir en que en esto de «importar reyes», España tiene buena tradición. Entre los monárquicos partidarios de los otros Borbones, hay dos tendencias: los que sostienen la candidatura del joven Juan Carlos y los partidarios del pretendiente Don Juan de Borbón. Este grupo -sin que la cifra pueda inquietar- es el más numeroso e impaciente, hasta el punto que no espera más que la llegada de un telegrama de Estoril anunciando la llegada del yate «Giralda». Así lo señala un monárquico tan caracterizado como el marqués de Quintanar en un artículo publicado en el cotidiano ABC titulado «Barco a la vista». Su entusiasmo monárquico le lleva ya, en su alucinadora espera, hasta «oír los pasos del Rey en la escalera». El hombre de la calle, ese hombre que espera siempre que suceda algo nuevo en su país, leyó el artículo con su sonrisa burlona y esperó otras noticias que le aclararan la situación. Y las noticias llegaron.
El conde de Barcelona ha dirigido un mensaje a los monárquicos reunidos el 24 de junio, día de San Juan, en un restaurante madrileño, mensaje publicado por el mencionado periódico ABC al día siguiente. En ese escrito Don Juan de Borbón expresa sin equívocos que es él quien encarna la Institución monárquica, que la monarquía es continuidad y que ha de partir lealmente de lo actual. Quiérase o no hay que reconocer que con honesta claridad Don Juan declara que -en el caso de llegar a ser rey de España- partirá de la situación actual, es decir, que se apoyará en las fuerzas que sostienen al franquismo y sentará sus pasos en las estructuras existentes: franquismo con Rey, que sustituirá al reino con Franco. Es el criterio de todos aquellos españoles que se ven expuestos a la subida al trono de Don Juan de Borbón llevado de la mano del general Franco.
Salgan de su error los engañados con las promesas de una monarquía liberal en España; el general Franco impondrá sus condiciones a su protegido, sea quien fuere el que aspire al trono. Y por si alguna duda pudiera caber sobre este juicio, ahí están las declaraciones del general Franco hechas durante su gira por Cataluña. Ha afirmado que su régimen ha hecho una «revolución social»; ha ridiculizado «la democracia de forma» y ha afirmado que, si las cosas van como él quiere, no habrá ningún cambio fundamental después de su ausencia de la escena política.
Los que de buena fe esperaban una monarquía liberal, deben desengañarse. El general Franco, después de haber permitido ciertas actividades públicas de los monárquicos, creyendo que ha ido muy lejos vuelve a apoyarse en el Movimiento -amorfo y heterogéneo- para programar la fórmula del futuro de España. Que se desengañen los engañados: la monarquía de Franco no puede asentarse en el país. Ni los carlistas, ni los falangistas, ni los monárquicos liberales, y no digamos los grupos y partidos afines a la República, se prestarían a apoyar semejante ficción. Además, es sabido dentro y fuera de España que no sólo existe allá un vivo sentimiento republicano, sino fidelidad a esos principios y devoción a aquellas figuras que encarnan la lealtad a los mismos. Ahí está la reacción popular ante la muerte del general Don Vicente Rojo, jefe que fue del Estado Mayor del Ejército republicano; en él miles de españoles rindieron tributo a la República.
Engañados de ayer y desengañados de hoy han de considerar que la estabilidad futura del país no se logrará sino emprendiendo el camino que el pueblo elija, dentro de la legalidad.
JOSÉ M.ª DE SEMPRÚN HA MUERTO
A la hora de cerrar esta edición, recibimos un cable con esta triste noticia. Sin poder extendernos ahora sobre este doloroso suceso, que nos conmueve profundamente, nos referiremos a él en el próximo número.
Hay que guardar el estatus quo
NEW YORK, 8 julio: -El New York Times de hoy inserta una crónica de su corresponsal en Madrid, de la que damos los siguientes extractos: Ayer terminó la gira del general Franco por Cataluña. De esta campaña podemos sacar las siguientes afirmaciones: se ha declarado contra la «democracia de forma», ha proclamado la gran «revolución hecha durante su reinado» y que, «si» las cosas van como él quiere, ningún cambio de base se producirá en España cuando él deje la escena política».
Después de haber permitido varias actividades a los monárquicos, parece que vuelve a apoyarse en el Movimiento. Ha señalado también que puede vetar los planes para una sucesión monárquica.
Aumenta la agitación obrera
MADRID, 21 junio, Ibérica: -Pese a todas las restricciones, las Comisiones Obreras, organismos al margen de lo oficial pero que son fidedigna representación del proletariado, continúan en su lucha. La comisión de Artes Gráficas ha conseguido su propósito de una nueva convención colectiva con un aumento del 26% en los salarios. Los representantes de todas las comisiones de los diferentes ramos de Madrid han elevado un escrito a los «mandos» sindicales oficiales reclamando todo género de garantías para las elecciones sindicales oficiales convocadas para este otoño. Recaban sobre todo el derecho de libre expresión, el de libre asociación y el de libre reunión en los lugares de trabajo y en los locales sindicales.
Tanto estas comisiones como otras de otras partes de España piden una fuerte elevación del salario mínimo, mantenido todavía en 60 pesetas diarias. Los organismos oficiales insisten en que es una enormidad la subida del salario a un mínimo de 130 pesetas, y que lo más que podría conseguirse, según indicó el ministro del Plan de Desarrollo, sería un salario mínimo de 80 o 90 pesetas diarias. Los trabajadores insisten en la insuficiencia de este aumento.
Nuevas agitaciones obreras
MADRID, 17, junio, Ibérica: -Las Comisiones Obreras de Vizcaya, especie de sindicato al margen del oficial y sin tendencia política, han enviado un documento a las autoridades sindicales oficiales aduciendo que no obstante la ineficacia del sindicalismo oficial y que éste no representa los intereses de los trabajadores, han decidido asistir a las próximas elecciones sindicales como prueba de su insistente lucha en pro de un sindicalismo auténticamente obrero. Reclaman un salario mínimo de 250 pesetas diarias (el actual mínimo es de 60) sometido a escala móvil y la semana de 44 horas.
Conflictos industriales
BRUSELAS, 24 junio, Ibérica: -El Boletín informativo de la Confederación Internacional del Trabajo, de ayer 23, con referencia a los conflictos industriales en España, dice: «1.800 trabajadores de la "Fábrica de Mieres", factoría metálica de Asturias, han decidido, para protestar contra el mantenimiento de los bajos sueldos, no entrar en los bares, no adquirir periódicos, ni asistir a los espectáculos. Este boicot se viene practicando desde hace unas semanas.
Unos 800 trabajadores empleados en la fábrica de metales «Bosuga», cerca de Barcelona, han sido despedidos de sus puestos por la huelga de brazos caídos que venían sosteniendo dentro de la fábrica desde los primeros días de junio. Esta acción de los obreros va dirigida a la consecución de un contrato colectivo de mejores condiciones.
Coma consecuencia de las exigencias formuladas por los trabajadores, con el deseo de incorporarlos a los nuevos contratos colectivos de trabajo, han sido despedidos 125 trabajadores de la fábrica de metales ZAR de Bilbao.
Boicot contra el transporte
BRUSELAS, 30 junio: -El Boletín de la Confederación Internacional del Trabajo, inserta hoy la noticia siguiente: «Siguiendo el ejemplo de los obreros de Mieres, Asturias, unos 1.500 trabajadores de una fábrica de aviones cerca de Madrid, han decidido no usar los autobuses que les suministra la factoría para facilitarles la ida y vuelta al trabajo y realizan a pie un trayecto de unos ocho kilómetros. Esta resolución ha sido tomada en solidaridad con los trabajadores que piden mejoras de salarios y subsidios familiares. Cuando los trabajadores volvían de la fábrica hacia Madrid, la policía detuvo a muchos y dispersó a los restantes».
Los doscientos
MADRID, 21 junio, Ibérica: -Recientemente, la Hoja Oficial del Lunes, de Bilbao, publicó la siguiente nota: «Una simple ojeada al famoso DICODI (Directorio de Consejeros y Directores, edición 1965) nos revela diáfanamente este hecho de aterradora magnitud: que la economía española está prácticamente manipulada por menos de dos centenares de personas, unidas entre sí por tan fuertes y precisas vinculaciones, que forman una estructura casi monolítica». Esta amarga realidad debe ser uno de los puntos esenciales sobre los que opere el legislador, con talante de cirujano de hierro, a la hora de reformar el urgente ordenamiento legal español, de las sociedades anónimas. La concentración del poder económico en un número reducido de individuos da origen a un monopolio de hecho en la administración y dirección de las grandes empresas. La diferencia entre la demagogia falangista y «cristiana» y la realidad es realmente asombrosa.
El Mercado Común negociara con España
MADRID, 14 junio, Ibérica: -El corresponsal del ABC en Bruselas confirma que el Mercado Común negociará con España. «La Comisión propondrá las soluciones técnicas para lograr el acercamiento español a la Comunidad, sin excluir ninguna entre las previstas en el Tratado de Roma». Confirma que «el Consejo de Ministros las examinará antes de fin de julio, y las negociaciones podrán abrirse en otoño». Estima que España ha dado un paso adelante en su acercamiento al Mercado Común, pero reconoce que dicho paso sólo representa la primera fase de un proceso complejísimo que durará probablemente años. El corresponsal añade: «Ahora vamos a negociar sin ideas preconcebidas ni por parte de ellos ni por parte nuestra. Es la fórmula de la razón, y posiblemente, si esta fórmula se hubiese adoptado por ellos y por nosotros -tengamos la honestidad de confesarlo- desde hace algunos años, no habríamos perdido tanto, tantísimo tiempo como hemos perdido todos juntos».
España y el Mercado Común
LONDRES, 17 junio: -El corresponsal de Financial Times en Bruselas informa que debido a los últimos esfuerzos de España para entrar en alguna clase de relaciones formales con el Mercado Común, el Consejo de Ministros de esta entidad solicitó a la Comisión Especial nombrada al efecto, informara a finales de este verano acerca de las conversaciones iniciales con el gobierno español sobre los problemas comerciales. Sin embargo, varios gobiernos miembros de dicho Mercado Común, especialmente el gobierno holandés, insistieron en las dificultades políticas que han surgido siempre en la Comunidad Europea para tratar con España.
Parece ser que la última proposición del gobierno español consiste en lograr un acuerdo con el Mercado Común similar al celebrado con Grecia, aunque sin ninguna ayuda.
Esto permitiría ir eliminando las barreras que se alzan entre España y el Mercado Común y quizá llegar a convertirse España en un verdadero socio de esta Comunidad.
Las primeras discusiones entre las autoridades españolas y los miembros de la dicha Comisión comenzaron en Bruselas durante el pasado diciembre. Se limitaron a estudiar las líneas generales de los problemas comerciales del Mercado Común respecto a la industria española. Esto fue seguido de un cambio de documentos y la Comisión espera realizar nuevas reuniones con las autoridades españolas antes de completar su informe.
Las divisiones en Falange
MADRID, 18 junio, Ibérica: -También se habla de que el referéndum que se sometería al pueblo español sobre todavía imprecisos cambios gubernamentales, necesitaría un plazo de doce meses. La Falange se halla muy dividida respecto a lo que pueda ser en realidad dicho referéndum. A tal punto que a la llamada ala izquierda de Falange le acaban de cerrar el «Círculo de José Antonio» por haber publicado en su boletín un ataque contra el gobierno y el propio Movimiento Nacional, a quien acusa de estar al servicio de «los grupos de presión capitalista».
España y la OTAN
MADRID, 17 junio, Ibérica: -ABC de hoy publica el siguiente despacho de la Agencia Efe: «El secretario de Estado, Dean Rusk, manifestó a una comisión del Congreso que los Estados Unidos verían con satisfacción que España fuera miembro del OTAN. Pero -añadió- no parece que el tiempo sea propicio para que esa cuestión sea suscitada». «La invitación para que España forme parte de la OTAN, siguió diciendo el secretario de Estado, deberá ser hecha por unanimidad de los miembros, unanimidad que no existe en los actuales momentos».
Territorios hispano-africanos
PARÍS, 19 junio, Ibérica: -En la reciente reunión del Comité de Descolonización de la ONU, celebrada en Addis-Abeba, el representante de Marruecos ha declarado que su gobierno estima que los territorios marroquíes todavía bajo el dominio español, deben por lo menos ser libres, ya que no parece posible un acuerdo con España para que dichos territorios le sean devueltos a Marruecos. Por su parte el delegado de Mauritania, disconforme con dicha apreciación, ha pedido que la región del Sahara español sea devuelta a. Mauritania.
Se asegura que el gobierno de España ha respondido en forma ponderada a tales manifestaciones, aduciendo que tanto Fernando Poo como la Guinea española disfrutan de una amplia autonomía que ha merecido elogios por parte de numerosos países africanos, y que como el resto de sus territorios en África están poblados por gran mayoría de españoles, se trata de provincias españolas. Pero se agregó que la única reivindicación discutible sería la de Ifni.
Por la república italiana
ROMA, 21 junio, Ibérica: -El diario La Voce Republicana ha publicado un artículo de José M. Semprún Gurrea, titulado «Los republicanos españoles por la República italiana», en el cual, tras reforzar la adhesión de los republicanos españoles a sus hermanos de Italia, dice: «La gran diferencia existente entre los dos casos es que mientras la República española nació en el máximo apogeo del totalitarismo, la República italiana se inició cuando el totalitarismo había sido destruido». «Nos atrevemos a asegurar aquí -añade Semprún Gurrea- que estos veinte años han sido el comienzo de una larga carrera histórica, en el curso de la cual se unirá un día a la República italiana su hermana mediterránea».
Miles de personas en el entierro del Gen. Rojo
MADRID, 15 junio, Ibérica: -Mientras Franco exaltaba «su» victoria del Ebro como una victoria española, miles de españoles acompañaban al cementerio los restos del héroe del Ebro, del «otro lado», el general don Vicente Rojo. La aglomeración fue tal que hubo que disponer un servicio especial de Guardia Civil de carreteras para ordenar la circulación de coches camino del cementerio del Este.
En efecto, el general Rojo, jefe que fue del Estado Mayor Central del Ejército Republicano, ha fallecido en Madrid a la edad de 71 años. Después de la guerra civil española se trasladó a Buenos Aires, y posteriormente a Bolivia, en donde fue profesor de la Escuela Militar, en Cochabamba. Regresó a España en 1958.
La anteriormente citada aglomeración se debió a que más de dos mil personas desfilaron por la calle Ríos Rosas, donde había estado viviendo el general Rojo, acompañando sus restos al cementerio. Toda la oposición estuvo presente en su casa y en el entierro, y algunos generales franquistas -entre ellos el general Muñoz Grandes- también.
La prensa española dio la noticia de la muerte del general Rojo escuetamente, pero sin ataque alguno contra su memoria. Incluso el periódico falangista Arriba hace un elogio del general republicano.
Plante de soldados
MADRID, 20 junio, Ibérica: -En el cuartel del regimiento de infantería de guarnición en Sabiñánigo (Huesca), las pésimas condiciones del rancho obligaron a un plante de soldados. Estos, seis en número, fueron condenados a tres años de prisión militar, unos en Valencia y otros en Cádiz. Habiendo sido obligados a vestirse de civil se negaron a salir sin su uniforme militar, siendo violentamente obligados a ponerse unos «monos».
Las deducciones de todo esto no pueden ser sino sumamente amargas para el sufrido pueblo español.
Expedientes disciplinarios
BARCELONA, 24 junio, Ibérica: -Se reunió la junta de la Facultad de Derecho para tratar de los expedientes disciplinarios incoados a 68 profesores adjuntos de esta Universidad. Ante la firme decisión del rector de mantener su postura intransigente, el vicerrector, Martín de Riquer, y el secretario, Entrena, han decidido dimitir de sus cargos. Martín de Riquer es un antiguo falangista, pero en los últimos años se ha caracterizado por una postura liberal.
Otra vez el referéndum
MADRID, 20 junio, Ibérica: -Se estima que la celebración del referéndum en el mes de junio será imposible por escasez de tiempo. Se desconoce el verdadero planteamiento de dicho referéndum. Sin embargo parece que una de las finalidades fundamentales sería separar la jefatura del Estado de la del gobierno. No se cree que en el referéndum se proponga la designación del hijo del pretendiente a la Corona. No obstante se asegura que el Opus Dei presiona fuertemente para que se prepare tal designación con vistas a asegurar un «continuismo político».
Secuestran otra revista católica
MADRID, 3 julio, Ibérica: -Las autoridades españolas han secuestrado otra publicación católica -la tercera en un mes- por criticar los ataques de que han sido víctimas muchos sacerdotes en Barcelona, por parte de la policía. Confiscaron 7.500 ejemplares de Madre y Maestra, revista mensual para mujeres publicada por la Congregación de Misioneros del Sagrado Corazón. Dichos 7.500 ejemplares habían sido depositados en el correo para los suscritores, y el cargo hecho fue que el director de la revista atacaba a las autoridades en dicho número. El director, padre Juan Arias, secretario general de dicha Congregación, reside en Roma donde es, además, corresponsal de un periódico madrileño favorable, por supuesto, al gobierno español.
Para pagar las multas
NEW YORK, 26 junio: -El New York Times de hoy, en una crónica de su corresponsal en Barcelona, dice: «Para pagar las multas impuestas recientemente por el gobierno español a los artistas e intelectuales españoles que protestaron contra los atropellos que por parte de la policía fueron objeto recientemente en esta ciudad sacerdotes y estudiantes, se ha celebrado una subasta de cuadros y manuscritos en una de las más importantes galerías de París. Han cedido alguna de sus obras los pintores Picasso, Miró, Tapies, y otros. Entre los manuscritos se subastaron algunos de Sartre y Simone de Beauvoir. La venta ha sobrepasado en unos ocho mil dólares el importe de las multas, que ascendían a 42.583 dólares. El resto será aplicado al pago de otras multas impuestas a otros intelectuales y artistas de Madrid».
«El pintor Miró no aceptó hace algún tiempo, en este mismo año, su designación de miembro de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, aduciendo que antes que él debería formar parte de dicha academia Pablo Picasso. Éste, como se sabe, es enemigo del actual régimen político español y no ha aceptado las invitaciones para visitar España. Sin embargo, en Barcelona existe un museo dedicado exclusivamente a sus obras».
Reportajes sobre Rusia
MADRID, 16 junio, Ibérica: -Reproducimos del diario YA: «Rusia hoy: bajo el común denominador de "Desde Rusia con las cartas boca arriba", YA iniciará el próximo sábado la publicación de una serie de 15 crónicas del corresponsal de la Agencia Logos que acaba de efectuar un recorrido de tres semanas por la Unión Soviética. En sus reportajes, plenos de amenidad e interés, el periodista español nos ofrece una visión espléndida y real de la Rusia de hoy».
La jerarquía opuesta a los extremismos
NEW YORK, julio 2: -El New York Times de hoy publica una comunicación de su corresponsal en Madrid, Tad Szulc, acerca de la pastoral de la Jerarquía Católica española dada a conocer el día anterior. Dicho documento, inspirado en encíclicas de los Papas Juan XXIII y Pablo VI, aconseja libertad política, libertad sindical y reformas sociales para España.
«Mientras se hace hincapié en que la Iglesia española no se alía con una determinada política o un determinado sistema de cultura, el documento expresa que la jerarquía intervendría en el caso de incompatibilidad entre la situación política y los principios morales». El documento añade que «no es éste el caso en España». Pero que: «Pensando en el futuro, los principios de moral y Orden supernatural nos obligarán a repudiar tanto un sistema de opresión arbitraria como un sistema basado en el ateísmo o en el agnosticismo religioso, ambos contrarios a la fe de la mayoría de los españoles».
División en la Iglesia española
MADRID, 6 julio, Ibérica: -Aumenta la división en la Iglesia Española entre la jerarquía, defensora insistente del régimen y, en consecuencia, reacia a darle efectividad en España al espíritu del Concilio Vaticano II, por un lado, y por otro la mayoría de los simples sacerdotes que, por el contrario, desean el acatamiento a dicho espíritu, y por lo tanto menos adhesión incondicional, y hasta ninguna, al régimen franquista. Estos últimos se sienten reforzados con la actuación de muchos laicos.
La reciente pastoral de la Conferencia Episcopal Española no ha contentado a gran parte de la jerarquía ni a los dichos sacerdotes. Además de esa doble división se dan, en cada lado, una serie de facetas que confirman que la disciplina en la Iglesia Española está en crisis, lo que constituye uno de los principales factores para que en la España de hoy aumente la inquietud que ya se sufre con motivo de la necesaria sustitución del general Franco.
Opus Dei y «Siglo XX»
BARCELONA, 24 junio, Ibérica: -El señor Salvador Paniker, millonario de origen indio establecido en Barcelona, propietario de numerosos negocios en la India y en España y hermano de Raimundo Paniker, el teólogo más brillante del Opus Dei, se reunió ayer con los propietarios de la revista Siglo XX para tratar de su adquisición. Actualmente dicha revista pertenece al grupo de presión que controla El Correo Catalán y que encabezan los señores Víctor Sagi (quien asimismo controla gran parte de los espacios publicitarios en TVE) y Baigual.
La redacción de la revista Siglo XX se había distinguido por su progresismo hasta el momento en que la gerencia, presionada por el Ministerio de Información, decidió suspender temporalmente la edición de la revista. La decisión fue tomada después de una entrevista personal entre el Sr. Baigual y el Sr. Jiménez Quílez, Director General de Prensa. Ahora parece que la actual gerencia está dispuesta a vender la revista al Sr. Paniker, lo que quiere decir que sería absorbida por un grupo del Opus Dei.
La jerarquía y la disciplina
NEW YORK, 24 junio: -El New York Times de hoy publica una crónica desde Barcelona de su corresponsal Tad Szulc, de la que damos los siguientes párrafos: «La crisis de la Iglesia Católica en España se ha profundizado con la determinación de la jerarquía de disciplinar la inclinación liberal de Acción Católica, manifestada en la última afirmación de independencia.
La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, organismo rector de la jerarquía, votó la noche anterior -después de dos días de secretas deliberaciones en Madrid- la suspensión, indefinida de la reunión de los grupos de Acción Católica, fijada ya. La determinación ha sido tomada después de desaprobar las conclusiones de la convención nacional de líderes de Acción Católica celebrada en los días 9 al 12. Está pendiente un estudio de la jerarquía sobre la situación creada. Acción Católica está nominalmente bajo la disciplina de la Iglesia».
«Reformas urgentes
Aunque las conclusiones de Acción Católica no se han hecho públicas, un portavoz del grupo ha manifestado privadamente que la Conferencia ha hecho un llamamiento para que se eliminen consideraciones políticas en los nombramientos de los obispos; porque se ponga fin a las actividades políticas de los miembros claves de la jerarquía; y por un diálogo entre todos los católicos de España. Estas declaraciones políticas han sido largamente comentadas por los 250 jefes que asistieron a la Conferencia del Valle de los Caídos».
«Publicaciones confiscadas
Hoy mismo, 2.080 ejemplares de la edición internacional de la revista norteamericana Life, han sido destruidos por orden oficial, por insertar a toda página una información de la batalla de los sacerdotes. Al mismo tiempo circula un documento confidencial, que el Régimen ha hecho asequible, descubriendo que el Gobierno había sugerido al arzobispo de Barcelona, Mons. Modrego, buscar la manera de eliminar a los sacerdotes rebeldes de sus parroquias.
El documento da cuenta de una conferencia sostenida entre el arzobispo Modrego y el Gobernador civil de Barcelona, Ibáñez Freire, el 12 de mayo, un día después de la batalla de los sacerdotes».
La hermandad del refugio
LISBOA, 25 junio, Ibérica: -Ha pasado el día de ayer sin que la especial proclamación del pretendiente. Don Juan haya tenido efecto, confirmándose, pues, que sólo se trataba de rumores. El pretendiente ha sido saludado por muchos visitantes con motivo de su onomástico y nombrado protector de la Hermandad del Refugio, por los dirigentes de la misma.


