Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.

  —25→  


Arriba Libros I


Luis Bagué Quílez



I

Dublineses (James Joyce)



Alzas la espada de los muertos
mientras tía Soledad toca al piano
unos acordes que no creíste oír.
Llaman a la puerta otros smokings,
invitados que saludan al perchero
y cuelgan la ropa en el anfitrión.
Pero tú te entregas al llanto de Polifemo
sobre la colcha triste de tu madre,
sí, mamá, que ahora prepara su famoso ponche.
Has vuelto a arañar la sepultura
y a llevarte a los labios el pedazo de tierra
que rompió tu anhelo de morir virgen.
La tormenta ilumina la cocina
con su tenue luz preñada de rayos.
Tras la celosía vivimos en rojo,
el mismo color del cielo.
Un trueno solo enciende tu rostro,
ardes de miedo y luego... luego
te clavas sobre mi pecho
y recuerdo tu temor a la tormenta,
a los rayos, al rojo tras la celosía.



II

Las armas secretas (Cortázar)



No salen luciérnagas de tu música, Johny,
le repite Dedé en la cama mientras apura el café
negro que les ha enviado la marquesa tras una noche
con los chicos, donde cada uno desafinaba un piano
ante la vigilia de los astros de ajenjo (sobre todo Poe).
Llega a la redacción un largo periódico y reconozco
a Carter lanzando el saxo por la ventana
o en los típicos paseos en metro en que despista su pasado
o en la Rive-Gauche al humo de los Gauloises
intentando dejar el rastro de Perseo sobre la acera.
Él ríe sobre el titular que anuncia su muerte, y ni
siquiera Dedé siente pena por aquel loco nuestro
que maullaba las notas persiguiendo a su perseguidor.