Página principal


BREVE MUESTRA... DE ALGUNOS POEMAS DE ÁNGEL GONZÁLEZ

      Carta sin despedida

     
      A veces,      
mi egoísmo me llena
de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia.
 
A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo distinta.
Ni en corazón ni en alma te pareces
a la que amaba sólo hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible y por lejano.
 
Pero el odio también me modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes, yo te reconozco,
identifico tu perfil primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como sigues
siendo,
como serás ya siempre, mientras te ame.

       Siguiente poema




El autor
Su obra
    Catálogo
    "A veces, en octubre, es lo que pasa..."
    Breve muestra... de algunos poemas de Ángel González
Estudios e investigación
Biblioteca de imágenes
Biblioteca de signos
Biblioteca de voces
Biblioteca de enlaces
Página mantenida por el Taller Digital Marco legal