Y así son sus sonetos, intocables, rutilantes. Como un asteroide nuevo de la constelación de la Poesía, en un atardecer, el telescopio de mi alma lo ha descubierto. Ha nacido un Poeta, fotógrafo de oficio, «que el yunque del amor hizo poeta...», tal como él mismo dice en uno de sus sonetos.
Rafael Duyos Giorgeta.