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Fernando Iwasaki

Prosa peruana actual: Campeones del sufrimiento

Cuando el Sr. N se entera por una entrevista que el Sr. X, otro escritor, ha nombrado como favoritos suyos a los señores A, B y N, esa inclusión puede dejar perplejo al señor N, quien considera que la obra del Sr. A, digamos, es primitiva y trivial. No quiero confundir ni al Sr. C, al Sr. D, ni al Sr. X, todos los cuales me agradan.

Vladimir Nabokov

No nos une el amor, sino el espanto.

Jorge Luis Borges

Todo escritor peruano es a la larga un derrotado.

Mario Vargas Llosa

Como me considero un privilegiado por disfrutar de un espacio propio en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, me haría ilusión dedicar unas líneas a presentar a los más importantes narradores peruanos de mi generación; es decir, a quienes nacimos entre 1960 y 1970. Siempre he sostenido que un escritor no puede encerrarse dentro de su propia tradición literaria nacional, pero ya que en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes figuro como «peruano», me gustaría convocar a otros paisanos que comparten conmigo lecturas, obsesiones y circunstancias, para dar a conocer sus nombres y especialmente sus títulos.

Los límites cronológicos que me he impuesto me impiden incluir a estupendos narradores algo mayores que nosotros, como Fernando Ampuero (1949), Leyla Bartet (1950), Siu Kam Wen (1951), Liliana Costa (1952), Giovanna Pollarolo (1952), Alonso Cueto (1954), Guillermo Niño de Guzmán (1955), Luis Nieto Degregori (1955) y Pilar Dughi (1956), así como a notables escritores bastante más jóvenes, como Santiago Roncagliolo (1975), Sergio Galarza (1976), Daniel Alarcón (1977), Diego Trelles Paz (1977), Carlos Yushimito (1977), Claudia Ulloa Donoso (1979), Mónica Beleván (1982) o Luis Hernán Castañeda (1982). Tampoco pretendo ser exhaustivo en mi enumeración, pues sólo voy a presentar a quienes he leído con placer, entusiasmo y admiración. Algunos de ellos son amigos muy queridos y a otros apenas los conozco, pero todos están aquí por mi consideración personal hacia sus obras.

No descarto que más de uno se horrorice al encontrarse aquí junto a los demás, pero mejor que se vaya acostumbrando, porque en cualquier biblioteca del mundo, seguro que todos estamos -¡ay!- en la misma estantería.

Sé que hablar de generaciones es harto arbitrario, mas no creo andar muy descaminado si aseguro que los escritores peruanos nacidos entre 1960 y 1970 compartimos vivencias muy concretas, como las dictaduras militares de Juan Velasco Alvarado (1968-1975) y Francisco Morales Bermúdez (1975-1980), la efervescencia democrática de las elecciones al congreso constituyente de 1977 y las presidenciales de 1980, la violencia criminal y terrorista de Sendero Luminoso, la hiperinflación de la década de los 80 y el retorno al autoritarismo en la década de los 90, por no hablar de una educación sentimental marcada por ciertas películas, muchas canciones, más de un mito generacional y la promoción de futbolistas más brillantes de la historia peruana, con quienes ganamos el Sudamericano de 1975 y asistimos a los mundiales de México 70, Argentina 78 y España 82.

Finalmente, los escritores nacidos entre 1960 y 1970 fuimos los mejores admiradores de Mario Vargas Llosa, Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce Echenique, a quienes leímos sin envidia, con admiración y prescindiendo de las discrepancias ideológicas, porque ellos fueron los primeros escritores peruanos con prestigio universal. De hecho, gracias a ellos aprendimos que la gran literatura europea, norteamericana y latinoamericana también nos concierne, y gracias a ellos cada uno de nosotros ha construido su propia tradición literaria.

Mientras hacía el inventario de los autores de mi generación, reparé divertido en que yo fui el primero en publicar un libro de narrativa, pues Tres noches de corbata apareció en 1987. Por lo tanto, quisiera dejar claro que la única autoridad que me asiste es la que concede la antigüedad.

PETER ELMORE (Lima, 1960): Crítico, ensayista y autor de las novelas Enigma de los cuerpos (1995), Las pruebas del fuego (1999) y El fondo de las aguas (2006), además del estudio El perfil de la palabra (2002) y los ensayos Los muros invisibles (1993), La fábrica de la memoria (1997) y La estación de los encuentros (2010). Las novelas de Peter Elmore proponen problemas y enigmas inspirados en el género policial, aunque los desenlaces de los misterios y las pesquisas llevadas a cabo para resolverlos provoquen más desasosiego y perplejidad que las policiales al uso, gracias a la irrupción de lo fantástico. Así, en El enigma de los cuerpos uno descubre el abyecto metabolismo de la ciudad; en Las pruebas del fuego la trama histórica impregna el presente; y en El fondo de las aguas la nocturnidad disuelve las fronteras entre el sueño y la vigilia. Las tres novelas suponen un espacio urbano, porque la ciudad es el moderno laberinto de nuestro tiempo y Peter Elmore sabe que los laberintos consienten mitos, héroes y monstruos.

«Enigma de los cuerpos», Peisa (Lima, 1995) «Las pruebas del fuego», Peisa (Lima, 1999) «El fondo de las aguas», Peisa (Lima, 2006)

ENRIQUE PROCHAZKA (Lima, 1960): Antropólogo, filósofo, consultor para políticas sociales y autor de la novela Casa (2004) y de los libros de relatos Un único desierto (1997) y Cuarenta sílabas, catorce palabras (2005). Las obras de Prochazka son tan originales y fascinantes, como escasas y difíciles de encontrar. Enrique Vila-Matas descubrió a Prochazka para los lectores españoles en «Plan para el más allá» (El País, 17.01.06) y aquellos elogios fueron decisivos para la edición española de Casa (451 Editores, Madrid, 2007), aunque Prochazka sigue siendo un autor injustamente desconocido. Se trata de un escritor exigente y de un lector todavía más exquisito, pues su obra convoca mentores tan diversos como Stirner, Borges, Wittgenstein, Elíade y Schopenhauer. Diez años después de su primera edición, la editorial Matalamanga reeditó Un único desierto y me pidió un epílogo que titulé «Teoría del oasis», donde escribí que «la originalidad de Prochazka está en su mirada, porque Prochazka contempla el mundo desde los márgenes, desde las afueras, desde la frontera [...] Desde un oasis extraterritorial donde caben todas las lenguas, todas las patrias y todas las sangres».

«Un único desierto», Lluvia editores (Lima, 1997) «Casa», Lluvia editores (Lima, 2004) «Cuarenta sílabas, catorce palabras», Lluvia editores (Lima, 2005)

CARLOS HERRERA (Arequipa, 1960): Diplomático de carrera y autor de los libros de cuentos Morgana (1988), Las musas y los muertos (1997) y Crueldad del ajedrez (1999), así como de las novelas Blanco y negro (1995), Crónicas del argonauta ciego (2002) y Gris: las vidas de la penumbra (2004). A caballo entre la crónica, la literatura y la gastronomía, se encuentra su sabrosa Historia de Manuel de Masías, el hombre que creó el rocoto relleno y cocinó para el diablo (2005). Siento una predilección especial por Crónicas del argonauta ciego y Crueldad del ajedrez, dos libros desconocidos fuera del Perú y que descubrirían para los lectores de todo el mundo a un narrador elegante, irónico e inteligente. Ambos obtuvimos una mención honrosa en la III Bienal del Premio Copé de Cuento y nuestros primeros relatos se publicaron juntos en Cordillera Negra y los cuentos ganadores del premio copé 1983 (1984).

 «Blanco y negro. La razón contradictoria de U. García», Peisa (Lima, 1995) «Crónicas del argonauta ciego», Peisa (Lima, 2002) «Gris: Las vidas de la penumbra», Peisa (Lima, 2004)

JOSÉ DE PIÉROLA (Lima, 1961): Ingeniero, filólogo y traductor. Descubrí su obra gracias a la edición española de En el vientre de la noche (1999), cuento ganador del XII Premio «Max Aub». En aquella contraportada se anunciaban obras todavía inéditas, pero que ya se encuentran a disposición de los lectores como la novela Shatranj (2005) y los relatos reunidos en Sur y norte (2008). Es autor de dos novelas acerca de la violencia terrorista que padeció el Perú en la década de los 90 -Un beso de invierno (2001) y El camino de regreso (2007)-, y de una novela experimental, Summa caligramática (2009), donde explora el olvido, una de las formas de la memoria. Más información en su web.

«Un beso de invierno», Banco Central de Reserva del Perú (Lima, 2001) «Shatranj: El juego de los reyes», Norma (Lima, 2005)

MARIO SUÁREZ SÍMICH (Lima, 1963): Periodista y filólogo. Es autor de las novelas El paraíso del arcángel San Gabriel (2003) y El tiempo que muere en nuestros brazos (2004), dos ficciones históricas que tienen la ambición del compromiso y la reflexión social, pues los personajes y acontecimientos novelados por Mario Suárez siempre ofrecen un contrapunto con el presente de la realidad peruana. Su prólogo a El paraíso del Arcángel San Gabriel es toda una declaración de principios sobre la función de la novela histórica en un país como el Perú.

«El paraíso del arcángel San Gabriel», Naylamp editores (Lima, 2003) «El tiempo que muere en nuestros brazos», Naylamp editores (Lima, 2004)

ROCÍO SILVA SANTISTEBAN (Lima, 1963): Periodista, filóloga y sobre todo poeta, Rocío Silva Santisteban sólo ha publicado un libro de cuentos -Me perturbas (1995)-, con el que adquirió carta de ciudad en la república de los narradores. Probablemente se trate de la primera obra de ambición feminista en la historia de la literatura peruana. Quiero creer que Rocío tiene narraciones inéditas que no publica, porque su obra poética, filológica y periodística la absorben por completo. Más información en su blog «Kolumna Okupa».

«Me perturbas», Santo Oficio (Lima, 1995)

JORGE EDUARDO BENAVIDES (Arequipa, 1964): Abogado, politólogo, especialista en talleres literarios y autor de los libros de relatos Cuentario (1989) y La noche de Morgana (2005), así como de las novelas Los años inútiles (2002), El año que rompí contigo (2003), Un millón de soles (2007) y La paz de los vencidos (2009). En más de un lugar he dejado constancia de mi rotunda admiración por la obra de Jorge Eduardo Benavides y sobre todo por Los años inútiles, una de las mejores novelas latinoamericanas de los últimos años. La técnica narrativa de Benavides es fastuosa y su maestría lo sitúa a la misma altura de Antonio Muñoz Molina, como discípulos de Onetti y Vargas Llosa. Más información en jorgeeduardobenavides y en la página del Centro de Formación de Novelistas.

«Cuentario y otros relatos», Okura editores (Lima, 1989) «Los años inútiles», Alfaguara (Madrid, 2002) «La paz de los vencidos», Alfaguara (Lima, 2009)

PATRICIA DE SOUZA (Ayacucho, 1964): Especialista en Literatura Comparada y autora de las novelas Cuando llegue la noche (1994), La mentira de un fauno (1998), El último cuerpo de Úrsula (2000), Stabat Mater (2001), Electra en la ciudad (2006), Aquella imagen que transpira (2006), Ellos dos (2007) y Erótika: escenas de la vida sexual (2008). El mundo literario de Patricia de Souza está habitado por criaturas dolientes o que toman conciencia a través del dolor existencial y corporal. Su propuesta estética resulta siempre arriesgada y nada condescendiente con sus lectores. Más información en su blog «Palincestos».

«La mentira de un fauno», Santo Oficio (Lima, 1998) «El último cuerpo de Úrsula», Seix Barral (Barcelona, 2000)

JAIME BAYLY (Lima, 1965): Periodista y figura mediática en los medios audiovisuales de España y América Latina, Jaime Bayly además es autor de una prolífica obra donde encontramos las novelas No se lo digas a nadie (1994), Fue ayer y no me acuerdo (1995), Los últimos días de la prensa (1996), La noche es virgen (1997), Yo amo a mi mami (1998), Los amigos que perdí (1999), La mujer de mi hermano (2002), El huracán lleva tu nombre (2004), Y de repente, un ángel (2005), El canalla sentimental (2008) y El cojo y el loco (2009). Aunque mi favorita sigue siendo Los últimos días de la prensa, la obra de Jaime Bayly ha ganado con los años, y no comparto los juicios de un sector de la crítica peruana que le niega sus credenciales literarias. Son notorias las influencias de Manuel Puig y Eduardo Mendicutti en sus últimas obras, Roberto Bolaño lo cubrió de elogios y Bayly fue el primer escritor peruano que ganó el prestigioso Premio Herralde de Anagrama. Su sentido del humor es corrosivo, maligno y desopilante.

«No se lo digas a nadie», Seix Barral (Barcelona, 1994) «Los últimos días de "La Prensa"», Peisa (Lima, 1996)

JAIME BEDOYA (Lima, 1965): Periodista y autor de tres maravillosos libros de crónicas. A saber, Ay qué rico (1991), Kilómetro cero (1995) y Mal menor (2004), aunque si Jaime compilara sus crónicas y artículos dispersos por distintas revistas, sin duda disfrutaríamos de otras compilaciones tan estupendas como las primeras. Jaime Bedoya tiene un talento tan extraordinario como su discreción literaria. Me encantaría que se animara a publicar más.

«Ay qué rico. Crónicas periodísticas», Mosca Azul (Lima, 1991) «Kilómetro cero», Mosca Azul (Lima, 1995)

JAVIER ARÉVALO (Lima, 1965): Periodista, fotógrafo y guionista. Es autor de los libros de cuentos Una trampa para el comandante (1989) y Previo al silencio (1995), además de las novelas Nocturno de ron y gatos (1994), Instrucciones para atrapar a un ángel (1995), Vértigo bajo la luna llena (1997), El beso de la flama (2001) y Gracias, Señor, por tu venganza (2007). La obra de Javier Arévalo oscila entre un lirismo canalla y un erotismo maldito. Si se atreviera, podría escribir la versión peruana de El miedo a los animales del mexicano Enrique Serna.

«Nocturno de ron y gatos», Peisa (Lima, 1994) «El beso de la flama», Ópera Prima (Madrid, 2001)

JULIO VILLANUEVA CHANG (Lima, 1967): Periodista, editor y cronista. Fundó la revista Etiqueta Negra –baluarte del llamado «Nuevo periodismo latinoamericano»- y es autor de la compilación de crónicas Mariposas y murciélagos (1999) y Elogios criminales (2010), género que durante los últimos años ha despertado el interés y la curiosidad de críticos y editores. Las crónicas de Julio Villanueva Chang no son ficciones, pero describen el lado más inverosímil de la realidad y por eso tienen dignidad literaria.

«Mariposas y murciélagos. Crónicas y perfiles», UPC (Lima, 1999) «Elogios criminales», Mondadori (Santiago, 2010)

IVÁN THAYS (Lima, 1968): Crítico, filólogo y sin duda el blogger literario número uno del mundo de habla hispana. Es autor de las novelas Escena de caza (1995), El viaje interior (1999), La disciplina de la vanidad (2000) y Un lugar llamado Oreja de Perro (2008), así como del libro de cuentos Las fotografías de Frances Farmer (1992), corregido y aumentado en una edición gaditana de 2002. Iván Thays ya era suficientemente reconocido antes de ser finalista del Premio Herralde en 2007, pero desde entonces su prestigio no ha hecho más que aumentar. No obstante, su popularidad se me antoja inversamente proporcional a su timidez y ello le convierte en el crítico más implacable de su propia obra, que a partir de Un lugar llamado Oreja de Perro -finalista del Premio Herralde- opta por una técnica narrativa más arriesgada y de múltiples niveles, donde destaca una prosa que sintoniza muy bien con las miradas de los distintos personajes y los diferentes registros de la escritura. Su blog «Moleskine Literario» tiene más enlaces que cualquier suplemento literario español o latinoamericano.

«Las fotografías de Frances Farmer», Ediciones Pedernal (Lima, 1992) «El viaje interior», Peisa (Lima, 1999) «La disciplina de la vanidad», Fondo Editorial PCUP (Lima, 2000)

RICARDO SUMALAVIA (Lima, 1968): Crítico, filólogo, editor, autor de la novela Que la tierra te sea leve (2008) y de los libros de relatos Habitaciones (1993), Retratos familiares (2001) y Enciclopedia mínima (2004), además de compilador de varias antologías de cuentos. Es uno de los más sobresalientes escritores de microficción en habla hispana, como lo demuestra su presencia en múltiples antologías de Europa y América Latina. No obstante, quisiera destacar su talento para manejar distintos registros como el fantástico, el policial e incluso el erótico, tanto en la nerviosa lentitud del microrrelato, como en la serena velocidad de la novela. En el blog «Gambito de peón» compila una antología hispánica de microrrelato y en «Primeras Impresiones / La Cueva» reseña sus lecturas.

«Habitaciones», Colmillo Blanco (Lima, 2002), 2.ª edición  «Retratos familiares», Fondo Editorial PUCP (Lima, 2001) «Enciclopedia mínima», Fondo Editorial PUCP (Lima, 2004)

MARÍA LUISA DEL RÍO (Lima, 1968): Periodista, fotógrafa y autora del libro de cuentos No mires atrás (2006) y de la guía literaria Cusco bizarro (2008). María Luisa del Río es una escritora sui generis que ha sabido condensar en su literatura lo mejor de la poesía, la crónica y los libros de viajes. Sus prosas breves y sentenciosas le confieren una frescura y originalidad desconocida hasta ahora en la literatura peruana. Me encanta.

«No mires atrás», Solar (Lima, 2009), 2.ª edición

LORENZO HELGUERO (Lima, 1968): Poeta y además autor de dos títulos de narrativa como El amor en los tiempos del cole (2000) -un libro bellísimo a caballo entre el diario, las memorias y el microrrelato- y Entre el cielo y el suelo (2008), una novela caleidoscópica que se presenta como un ejercicio de estilo basado en los distintos puntos de vista de los personajes.

«El amor en los tiempos del cole», Colmillo Blanco (Lima, 2000) «Entre el cielo y el suelo», Alfaguara (Lima, 2008)

SANTIAGO DEL PRADO (Lima, 1969): No dispongo de información acerca de Santiago del Prado, pero me basta con decir que su única y extraordinaria novela -Camino de Ximena (2002)- es un prodigio de humor, melancolía e irreverencia. Una mezcla explosiva de Jardiel Poncela, Oquendo de Amat y el Marqués de Sade. Un revival de la vanguardia y una maravilla que merecería ser mejor conocida fuera del Perú.

«Camino de Ximena», Norma (Lima, 2002)

ENRIQUE PLANAS RAVENNA (Lima, 1970): Periodista, dramaturgo, crítico de cine y autor de las novelas Orquídeas del paraíso (1996), Alrededor de Alicia (1999) y Puesta en escena (2002), tres propuestas muy distintas entre sí, pero que tienen en común lugares cerrados, atmósferas opresivas, secuencias fragmentarias y conflictos de identidad. Enrique Planas es un maestro de los monólogos y de la tensión narrativa. Su obra apenas se conoce fuera del Perú, a pesar de que Planas es una de las más sólidas figuras de la nueva narrativa peruana contemporánea.

«Alrededor de Alicia», Banco Central de Reserva del Perú (Lima, 1999) «Puesta en escena», Alfaguara (Lima, 2002) «Orquídeas del paraíso», Norma (Lima, 2009), 2.ª edición

SANDRO BOSSIO SUÁREZ (Huancayo, 1970): Periodista y autor de la novela El llanto en las tinieblas (2002), del libro de cuentos Crónica de amores furtivos (2008) y de la recopilación de artículos Sabatorio (2010). En El llanto en las tinieblas demuestra un talento especial para la ficción histórica y en Crónica de amores furtivos despliega una variedad de registros que van del fantástico al histórico, pasando por el policial. Para mí, Sandro tiene un mérito enorme porque escribe y publica desde Huancayo, una ciudad de provincias más bien distante de los círculos culturales limeños.

«El llanto en las tinieblas», UNMSM (Lima, 2002)

MARCO GARCÍA FALCÓN (Lima, 1970): Filólogo, crítico literario y autor del libro de cuentos París personal (2002) y de la novela El cielo de Capri (2007), dos obras que cifran un mundo literario donde los viajes, las lecturas y la educación sentimental de sus criaturas, deslumbrarían al lector más exigente.

«París personal», Fondo Editorial PUCP (Lima, 2002)

Aquí podría terminar este inventario de los narradores peruanos de mi generación, de no ser porque considero de justicia mencionar a otros tres autores que son imprescindibles para mí, aunque disuenen con respecto a los demás porque el primero es poeta, el segundo no es peruano y el tercero es inédito.

EDUARDO CHIRINOS (Lima, 1960): Es uno de los mejores poetas peruanos contemporáneos, pero al mismo tiempo es uno de mis mejores amigos desde mi más remota infancia. Gracias a él descubrí a los quince años Historias de cronopios y de famas de Julio Cortázar, y cuando apareció Cuadernos de Horacio Morel (1981) -el primer libro publicado por un autor de mi generación- comprendí que me estaba invitando a seguir su ejemplo. Lo incluyo entre los narradores nacidos en los 60 porque también ha compilado dos bellas ediciones de sus ensayos, crónicas y misceláneas: Epístola a los transeúntes (2000) y Los largos oficios inservibles (2004).

«Epístola a los transeúntes», Fondo Editorial PUCP (Lima, 2000) «Los largos oficios inservibles», Norma (Lima, 2004)

MARIO BELLATIN (México, 1960): Antes de regresar a su país natal, Mario Bellatin vivió largos años en Lima, donde publicó las novelas Mujeres de sal (1986), Efecto invernadero (1992), Canon perpetuo (1993) y Salón de belleza (1994), cuyas ediciones peruanas son verdaderas golosinas para los bibliófilos. El insólito mundo de Bellatin ya se encontraba formulado en aquellas breves pero densas novelas consteladas de poesía, soledad y extrañamiento. Recuerdo que reseñé Efecto invernadero y Canon perpetuo en Cambio 16 de Madrid, porque me parecía el más notable de los escritores peruanos de aquel momento. Sin embargo, aunque Mario nos haya salido mexicano, sigo pensando que es uno de los autores latinoamericanos más extraordinarios de mi generación.

laquo;Efecto invernadero», Jaime Campodónico editor (Lima, 1992) «Canon perpetuo», Jaime Campodónico editor (Lima, 1993) «Salón de belleza», Jaime Campodónico editor (Lima, 1994)

MARIO GHIBELLINI (1960): A pesar de que todavía no ha publicado ni un solo libro, no quiero terminar esta enumeración sin mencionar a Mario Ghibellini, porque me consta que tiene maravillosos cuentos escondidos y hasta una breve novela inédita que se resiste a publicar por pudor. Mario Ghibellini fue finalista de la III Bienal del Premio Copé de Cuento con «La revancha de Red Demon» (1983) y ganó una mención honrosa en «El cuento de las mil palabras» con «Melusina» (1986), narraciones que le valieron para ser incluido en la antología En el camino. Nuevos cuentistas peruanos (1986), compilada por Guillermo Niño de Guzmán. Desde entonces, Ghibellini no ha vuelto publicar y a mí me pesa, pues Mario siempre me animó a escribir y a mí ahora me haría ilusión dar a conocer su obra. De hecho, Enrique Vila-Matas me ha preguntado más de una vez por «tu amigo peruano de las 95 páginas que nunca se acaban».

«Cordillera Negra», Petroperú (Lima, 1984) «En el camino. Nuevos cuentistas peruanos», INC (Lima, 1986)

Cuando falleció Sebastián Salazar Bondy, Mario Vargas Llosa sentenció que «todo escritor peruano es a la larga un derrotado». No creo que mi generación escape a esa maldición que tantos estragos ha provocado en la historia de nuestra literatura, pero hemos cantado tantas veces el estribillo de aquel vals que resume nuestra idiosincrasia:

Mas yo no podría, aunque quisiera,
castigar como debo tu falsía,
castígala, Señor, con toda tu energía.
Que sufra mucho, pero que nunca muera.
¡Ay, Aurora, te adoro todavía!

Que no creo que nadie nos gane sufriendo.

Fernando Iwasaki
Sevilla, otoño de 2010