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Rafael Altamira

Biografía de Rafael Altamira

Rafael Altamira (1866-1951) nace en Alicante; ciudad en la que pasa sus primeros años y en la que hace bachillerato. En julio de 1882 se traslada a Valencia, donde cursará la carrera de derecho. Tras terminar sus estudios de derecho se traslada a Madrid para realizar el doctorado. Entra en contacto con la Institución Libre de Enseñanza, que marcará para siempre sus ideas, sus preocupaciones educativas y su actitud ética. Trabaja en el Museo de Instrucción Primera, más adelante Museo Pedagócico y escribe La enseñanza de la historia, cuya primera edición se publica en 1891. Dirige el periódico republicano La Justicia, y la Revista Crítica de Historia y Literatura Españolas, Portuguesas e Hispanoamericanas. Gana la cátedra de Historia del Derecho Español en la Universidad de Oviedo. Contribuye a la literatura posterior al desastre del 98 con su Psicología del pueblo español, publicada en 1902, pero escrita en su mayor parte en 1898 y participa en la Extensión Universitaria. Publica y traduce obras, entre las que sobresale la Historia de España y de la civilización española 1900-1911, que alcanzaría cuatro ediciones hasta 1928-1929.

En 1909 realizó un viaje por casi toda Hispanoamérica de notable repercusión para España y los países visitados y que se encuentra relatado en su libro Mi viaje a América. A su regreso fue nombrado director general de Enseñanza Primaria. De 1911 a 1913 intenta llevar a cabo las ideas innovadoras de la Institución. Nombrado luego profesor del Instituto Diplomático y Consular en 1914 gana la cátedra de Historia de las Instituciones Políticas y Civiles de América de la Universidad de Madrid.

En la Primera Guerra Mundial trabaja a favor de los aliados, publica La guerra actual y la opinión española. En 1920 es elegido miembro de la Comisión de Juristas encargado por el Consejo de la Sociedad de las Naciones de redactar el anteproyecto del Tribunal de justicia Internacional y en 1921 es nombrado uno de los nueve jueces primeros titulares del mismo. Desde 1921 hasta 1940 en que deja de funcionar el tribunal, Altamira despliega una gran actividad internacional jurídica y pacifista.

En 1929 comienza la preparación de sus Obras completas donde se incluyen, además de otras ya citadas, su Historia de la civilización española, el Epítome de historia de España, Cuestiones modernas de historia, De historia y arte, Cuestiones obreras, Giner educador, Ideario político, etc. La guerra y el exilio le impedirán la realización del proyecto.

Tras la Guerra Civil, Altamira permanece en La Haya decidido a no colaborar con el Gobierno instalado en España y se traslada a México, en cuya capital residen sus hijos. Sus actividades son constantes, dicta cursos en el Colegio de México y en la UNAM, participa en actividades del exilio republicano y es propuesto candidato al Premio Nobel de la Paz. Durante esta etapa final recopila la mayor cantidad posible de sus materiales.

Algunas de sus obras fundamentales ven la luz en este período: Máximas y reflexiones, Manual de historia de España, Proceso histórico de la historiografía humana, Los elementos de la civilización y del carácter español, el Ensayo sobre Felipe II. Hombre de Estado, Diccionario castellano de palabras jurídicas y técnicas tomadas de la legislación indiana, además de una multitud de artículos y folletos sobre temas históricos, americanistas, pacifistas y otros de carácter autobiográfico y la revisión de su extensa producción americanista. Una buena parte de su obra permanece inédita, entre otras pueden destacarse una tercera edición de la Psicología del pueblo español o una renovada Historia de España y de la civilización española, que se titularía ahora Historia de España.