121
Alberdi: Bases..., pp. 473 y 450; Abnegación..., p. 390. La expresión «genios invisibles» es de G. Ferrero: Pouvoir, les Génies Invisibles de la Cité, París, 1945.
122
Alberdi: Notas de 1866, EP, VII, pp. 80 y 117.
123
Alberdi: La diplomacia de Buenos Aires y los intereses americanos y europeos en el Plata /1864/, OC, VI, pp. 245-250 y 258.
124
Alberdi: El proyecto de Código Civil para la República Argentina /1867/, OC, VII, pp. 90 y 110. Véase también, sobre este punto, la relación que Alberdi traza entre derechos civiles, gobierno e intereses materiales: «Los caminos son todo para la prosperidad de un país, pero no son el Gobierno. Son los auxiliares soberanos, los brazos del Gobierno pero no pueden suplirlo cuando falta. Un ferrocarril no puede administrar la justicia de un país, no darle leyes, ni hacer su policía, ni dirigir su ejército y su defensa, ni recibir, ni nombrar ministros extranjeros, ni pagar la lista civil y militar [...] Las empresas y los intereses materiales son bienes teóricos y sin realidad donde falta el Gobierno que debe proteger su seguridad eficazmente. Se ha dicho, con razón, que los países son susceptibles de cultivo, no según que son fértiles, sino según que son libres y seguros [...] Esos grandes intereses harán surgir el Gobierno deseado, como surgió de ellos el pensamiento del Gobierno patrio de 1810. Estudiar esos intereses, conocerlos, protegerlos, darles el puesto prominente que reclaman y merecen en la vida del país, es todo el arte del gobierno y de la política para los Estados de Sud-América, cuyas cuestiones todas son económicas. Población, caminos, capitales, crédito, riqueza, comercio, navegación, inmigración, puertos, tarifas, tratados de comercio, he ahí la sustancia y la materia del Gobierno, de la diplomacia, de la guerra y de la paz en la América independiente. No es extraño que todo el nuevo régimen estribe en intereses económicos, cuando todo el régimen colonial era un código de herejías y atentados contra los buenos principios económicos»
(Crisis permanente de las repúblicas del Plata /1866/, OC VI, pp. 418-420).
125
Sarmiento: Argirópolis..., p. 38; «Representación nacional», Progreso, 24/4/45, OC, IX, pp. 141-143; M. Cané: «Sarmiento en París», La Biblioteca, año I, tomo II, 1896, p. 527; Sarmiento: «Entendámonos», El Nacional, 8/8/55, OC, XXV, pp. 43-44. Véase también «Teorías», El Nacional, 19/6/55, OC, XXV, pp. 21-23; «Principios y táctica de la prensa», El Nacional, 7/3/56, OC, XXV, p. 135.
126
Sarmiento: Viajes..., pp. 126 y 116.
127
Sarmiento: Viajes..., pp. 119-120 y 124-125.
128
Sarmiento: Viajes..., p. 128; Estado de las repúblicas sudamericanas..., pp. 8 y 10.
129
Sarmiento: Estado de las repúblicas sudamericanas..., p. 13; Viajes..., p. 361.
130
Sarmiento: Estado de las repúblicas sudamericanas..., pp. 14 y 82.