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ArribaActo II

 

Entran GERARDO y LUCRECIA.

 
GERARDO
   Lucrecia bella, el Príncipe Troyano, 1225
que tan por su mal fue pastor Ideo,
cuando admitió a duelo soberano
tres derechos divinos y un deseo,
no vio distinto, no, en medio del llano
lo que yo junto en vuestro lecho veo: 1230
beldad desnuda con saber armado
y valor de excelencias coronado;
   y así en mi bolsa he dado
a Venus los estrechos dulces nudos,
a Juno el oro, a Palas los escudos. 1235
   Reales plumas (cuyo dulce vuelo
si de plumas no fue, fue de reales)
me levantaron hoy a vuestro cielo,
adonde el néctar se sirvió en cristales
y en los rubíes dos, que admira el suelo, 1240
cuantos labran dulcísimos panales,
hechos abejas de Hibla, los amores:
que son miel y no dejan de ser flores.
   ¡Soberanos favores!
Ser de Venus, si no Adonis segundo, 1245
el primer Ganimedes en el mundo.
   Lasciva invidia le consume el pecho
al decano inmortal del alto coro
que, por manchar un casto y otro lecho,
fingió ser cisne ya, mintió ser toro; 1250
de que por más hermosa causa, hecho
luciente pluvia yo de granos de oro,
si engañar al cuidado no he sabido
de un padre rey, de un viejo prevenido,
   al menos de un marido 1255
frustrar sé los designios

 (Aparte). 

(de quien hube
los granos de oro que llovió la nube).
No cuente piedra, no, este alegre día,
que a tanta dicha su blancura es poca;
cuéntenle perlas, que el Oriente fía 1260
de la purpúrea concha de tu boca;
cristal le cuente, que la industria mía
en tu roca gozó, que ya no es roca,
sino cuerpo de espumas animado
que venera por madre el Dios vendado. 1265
   ¡Dichoso el que a tu lado
no a lumbre muerta en noche gozó obscura,
sino con sol, el sol de tu hermosura!
LUCRECIA
Bien quedo lisonjeada
del servicio que te he hecho, 1270
si tanto vas satisfecho
cuanto me dejas pagada;
y aunque te he servido en nada,
estimar puedes, Gerardo,
que del lecho que mal guardo 1275
las primeras son tus huellas;
disculpen el yerro ellas,
pues son de pie tan gallardo.
   Que aunque de estos yerros es
cualquiera disculpa mala, 1280
o bien los lime la gala,
o los dore el interés,
pondérenmelos después
la que tragar brasas pudo,
o la que al puñal desnudo 1285
dio el pecho, que admitirán
la lima de tal galán
y el oro de tanto escudo.
GERARDO
   Esto, señora Lucrecia,
no es sino como se toma, 1290
que de la que admiró Roma
hiciera donaire Grecia.
Necia fue Porcia, y más necia
la de tu nombre, y lo fundo
en que a Porcia echó del mundo 1295
el no admitir segundo hombre,
y nada a la de tu nombre,
admitido ya el segundo.
LUCRECIA
   Cuando no sea a la malicia
del vulgo, en todo ignorante, 1300
la satisfacción bastante
de tu gracia y mi codicia,
defenderá mi justicia
un Doctor que me ha inducido
a todo lo que has querido; 1305
un Doctor tan bachiller,
que es salud de la mujer
y enfermedad del marido.
GERARDO
Que el vulgo se satisfaga
no lo solicito, amiga, 1310
antes le dejo que diga,
como él me deje que haga.
Que es impertinente y vaga
la satisfacción del necio,
pues cuanto más la da recio 1315
tanto más la hace pregón,
y así de satisfacción
la convierte en menosprecio.
   Holguémonos, por tu vida,
sin dar a nadie respuesta, 1320
que acusación manifiesta
es la excusa no pedida.
LUCRECIA
Mejor es que te despida,
porque no venga Tancredo.
GERARDO
No tengas, Lucrecia, miedo; 1325
que yo sé que anda ocupado,
y estar sobre su cuidado
como sobre prendas puedo.
LUCRECIA
No es nuevo el entrar en casa,
en el lecho sí, Gerardo, 1330
y así del lecho me guardo
no le diga lo que pasa.
   Su cielo dará una voz,
que es cielo y sabrá tronar,
cuando no me sepan dar 1335
sus sábanas una coz;
   que de las sábanas pueden
las piernas, aunque de holanda,
darme una coz, y no blanda.
GERARDO
A toda razón exceden 1340
tus temores.
LUCRECIA
Mil testigos
es la conciencia del reo,
y cuantos doy pasos, creo
que son lenguas de enemigos.

 (Aparte). 

¿Tisberto amigo, soy yo 1345
la que te desdeñó ya?
Sí, soy; y rendida está
quien tus señas arrastró.
   No es Amor quien me ha rendido,
sino un vengativo afán 1350
por quitalle a una el galán,
que me quitaba el marido.
 

(Llama TANCREDO adentro).

 
TANCREDO
Lucrecia.
LUCRECIA
¡Ay, triste de mí!
GERARDO
Subid acá.
LUCRECIA
¿Qué haré?,
que el chapín me niega el pie, 1355
confesando la que fui.
 

(Entran TANCREDO y el DOCTOR).

 
TANCREDO
   El Doctor viene conmigo,
Lucrecia.
LUCRECIA
Acá está Gerardo.
GERARDO
Muy gran rato ha que os aguardo.
TANCREDO
Buen alcaide es un amigo. 1360
DOCTOR
   Y más tal amigo, a quien
le entregara yo el Peñón.
GERARDO
No se perdiera, patrón.
DOCTOR
¿Acabóse aquello?
GERARDO
Bien.
TANCREDO
   ¿Son menester otros mil? 1365
GERARDO
Antes sobraron aquéllos.
Bésoos las manos por ellos.
DOCTOR
¡Oh ceremonia gentil!
GERARDO
Pedíos el dinero yo
para lo que efecto no hubo, 1370
y en lo que conmigo estuvo
riquísimo me dejó.
   Volví a traellos volando,
y no hallándoos aquí,
a Lucrecia se los di, 1375
con quien me he estado hablando.
LUCRECIA
¿Cómo? ¿Cuál? ¿Qué?
TANCREDO
Ten sosiego.
GERARDO
Los cien escudos os pido,
que traje a vuestro marido
y os los di a vos.
LUCRECIA
No los niego.
1380
DOCTOR
Quisiéralos la señora
para oro y para plata.
TANCREDO
Este bastidor la mata,
Doctor.
DOCTOR
Es gran bordadora.
LUCRECIA

 (Aparte). 

   Quisiéralos, vive Dios, 1385
para hacer de ellos dos pagas
a quien entrara dos dagas
por las almas de los dos.
¿Tal burla a Lucrecia?
TANCREDO
Amigo,
gran pagador sois.
GERARDO
Tancredo, 1390
1390
pagándoos, pagado quedo
de mis intentos; y digo
   que, dándoos los cien ducados
en vuestra propia moneda,
aun escrúpulo me queda 1395
de que os los vuelvo encornados.
TANCREDO
   Con la brevedad sospecho
que me queréis engañar.
DOCTOR
Osaría yo apostar
que el engaño ya está hecho. 1400
TANCREDO
¿Cómo?
DOCTOR
Como si esta tarde
te pidiese mil escudos,
el zurrón no tendría nudos
y del cofre harías alarde.
TANCREDO
   ¿Jesús, Doctor, quién lo duda? 1405
GERARDO
Bien sabe la que está allí
lo que tú tienes en mí,
y lo calla, aunque no es muda.
   Ella a lo menos dirá
que, en baja ocasión ni en alta, 1410
no hace Tancredo falta
adonde Gerardo está.
   Yo se lo estaba diciendo
cuando tú entrabas en casa.
DOCTOR
Bien sé de eso lo que pasa. 1415
TANCREDO
Y yo, Gerardo, lo entiendo.
LUCRECIA
(Aparte).
   ¿Hay quien paciencia me preste,
para que en tantos enojos
no me saque a mí dos ojos 1420
por sacalle un ojo a éste?
TANCREDO
¿Qué dices, Lucrecia?
LUCRECIA
Digo
que puedes fïar, señor,
la salud de este Doctor
y la honra de este amigo. 1425
   Cuando más suma tan breve
de dinero mal prestado
que, aunque a ti te lo ha pagado,
a mí todo me lo debe.
TANCREDO
¿Por qué?
LUCRECIA
Porque a negallo
1430
estuve casi resuelta;
y si lo niego, otra vuelta
era forzoso el pagallo.
TANCREDO
   Es verdad que algo alterada
te reconocí Lucrecia. 1435
LUCRECIA
Alterada como necia,
y necia como burlada.
TANCREDO
¿Y qué burla fue?
LUCRECIA
Escuchad,
aunque mi honra me cuesta.
 

(En secreto el DOCTOR con GERARDO).

 
DOCTOR
Mayor burla sería ésta 1440
si dijese la verdad.
   Barajadle el naipe vos,
o harélo yo.
GERARDO
Has de saber
que le acabo de hacer
un picón, y aun creo que dos. 1445
TANCREDO
Veamos.
GERARDO
Yo me fingí
corredor de unos bordados,
para lo cual cien ducados
en tus doblones le di.
TANCREDO
Extremada.
GERARDO
Luego yo,
1450
de la ganancia, es verdad
que le pedí la mitad,
y que la mitad me dio.
TANCREDO
¿Aceptaste?
GERARDO
Luego a la hora.
Tras esto, de corretaje 1455
le pedí no sé qué gaje.
TANCREDO
¿Diolo?
GERARDO
Sí.
TANCREDO
Es gran bordadora.
DOCTOR
   Baste ya, señores. Dalde
lugar.
TANCREDO
Ella está perdida.
LUCRECIA

 (Aparte). 

Es verdad que estoy corrida 1460
como picada de balde.
Mas los huesos de los Laras
de moros los vea pisados,
si no hiciere cruzados
los doblones de sus caras. 1465
 

(Entra TISBERTO).

 
TISBERTO
¿Está acá el Doctor?
TANCREDO
¿Sobrino?
TISBERTO
Bésoos las manos, señor.
Vengo a buscar al Doctor.
DOCTOR
Aquí está el Doctor Carlino.
TISBERTO
   Don Tristán te anda buscando. 1470
LUCRECIA
¿Qué tiene mi tío?
TISBERTO
Nada.
DOCTOR
¿Dónde queda?
TISBERTO
En su posada.
DOCTOR
¿Solo?
TISBERTO
Con Enrico hablando.
DOCTOR
Luego iré.

 (Vuélvese a TANCREDO y dice en secreto). 

Oídme, Tancredo,
aunque Lucrecia nos vea: 1475
esta noche es bien que sea.
TANCREDO
¿Quieres matarme? Habla quedo.
 

(Hablan en secreto TANCREDO y el DOCTOR).

 
GERARDO
Lucrecia bella.
LUCRECIA
Alevoso.

 (Vuélvese a TISBERTO). 

Tisberto, llégate acá.

 (Hablan en secreto). 

GERARDO
¿Así se desdeña ya 1480
un amigo semi-esposo?
No quiero serte pesado.
Goce el pobre de Tisberto,
sobre tres años de muerto,
algo de resucitado. 1485
Lo que ha padecido el pobre
resistiendo a tu desdén,
escollo al mar no tan bien,
ni al Austro se opuso robre.
TANCREDO
Buena es la traza.
DOCTOR
Excelente.
1490
TANCREDO
¿Quién, pues, hará ese ademán?
DOCTOR
¿Quién? Tisberto y Don Tristán.
TANCREDO
A toda ley, un pariente:
   Tisberto, sobrino mío,
por suya mi honra precia; 1495
Don Tristán, tío de Lucrecia,
con más de padre que tío.
DOCTOR
   Muy bien les puedes fïar
este negocio y tu casa.
TANCREDO
Bien entiendes lo que pasa 1500
de Pamplona y Gibraltar,
y desde el cabo de Gata
al cabo de San Vicente,
más leal y más valiente
no sirve al Rey, ni armas trata, 1505
que Tisberto.
DOCTOR
Escucha, pues.
 

(Vuelven a hablar en secreto TISBERTO y LUCRECIA).

 
TISBERTO
¿Qué te movió el llanto mío?
A no estar allí mi tío
me derribara a tus pies.
   ¿Pero qué importa que esté? 1510
Dame las manos, señora.
LUCRECIA
No es tiempo, Tisberto, ahora
de besar mano ni pie,
   cuando ofrezco a tu esperanza
lo que ha tanto que te niego, 1515
si de tu espada mi ruego
impetra cierta venganza.
TISBERTO
   ¿Quiés que le quite algún guante
al animal más feroz
el imperio de mi voz, 1520
las armas de mi semblante?
   ¿Quiés con un solo bastón
que te hurte el brazo mío,
aunque en poder de mi tío
te corone un escuadrón? 1525
   ¿Quiés que, después de hurtada,
asegure nuestro amor
la Troya de mi valor,
cuyos muros son mi espada?
LUCRECIA
   No quiero, amigo gallardo, 1530
tu voz, tu bastón, tu Troya,
sino que... (escucha, no me oya
este traidor de Gerardo).
 

(Vuelven a hablar en secreto).

 
GERARDO
   De estas dos balanzas vengo
a servir hoy de fïel, 1535
y lo que yo tengo de él
lleve Judas, si algo tengo.
   Lamedores del Doctor
regalado me han el pecho,
de manera que estoy hecho 1540
un magistral lamedor.
   Andaba yo antes muy necio
diciendo lo que sentía,
sintiendo lo que decía
y dándolo todo a un precio; 1545
   ofreciendo mi persona
con voluntad verdadera
a manquitos, que de cera
se ofrecían a Madona;
   ya a lo moderno he de andar, 1550
colear quiero y lamer:
al más lamido morder
y al mordido saludar.
   A Lucrecia tengo en pan;
en pastel me falta ahora 1555
de echar, si puedo, a Leonora,
que está para Don Tristán.
   Picarésela a lo menos,
pues tiene dientes gastados.
Mas, necio, ¿diez mil ducados 1560
con un ángel no son buenos?
   Bonísimos; ¿pues qué aguardo?
LUCRECIA
¿Qué te rascas?
TISBERTO

 (Aparte). 

¡Cosa es recia,
hermosísima Lucrecia,
cruzar la cara a Gerardo! 1565
   ¿A un amigo cuchillada?
LUCRECIA
¿Qué me respondes?
TISBERTO

 (Aparte). 

Que quiero
consultárselo primero
al licenciado almohada.
   No porque sepas mi tío 1570
quiere bien a esa mujer
has, Lucrecia, de querer
que mate un amigo mío.
LUCRECIA
   ¿Pues, señor don Manuel,
tal león tenéis delante 1575
que, en vez de quitarle el guante,
dejáis que me dé con él?
   ¿Tan gran escuadrón de gente
es la espada de Gerardo,
que el bastón de Mandricardo 1580
me desampara vilmente?
   ¿Y paladión tan fïero
vuestra Troya atemoriza,
que ha convertido en ceniza
los muros que eran de acero? 1585
TISBERTO
   Lucrecia, así Dios me guarde
que treinta paciencias pierdo,
de que, en naciendo uno cuerdo,
le bauticen por cobarde.
DOCTOR
   Las cosas bien se harán 1590
si no se altera el concierto;
lleva instruido a Tisberto,
que yo tendré a Don Tristán.
TANCREDO
   Pues, Doctor, luego a la hora
seremos allá los dos. 1595
DOCTOR
Señora Lucrecia, adiós.
GERARDO
Adiós Lucrecia, señora.
LUCRECIA
   ¿Disolviéronse los tratos?
TANCREDO
Entra acá, Tisberto amigo.
DOCTOR
«Quod scripsi scripsi», digo. 1600
LUCRECIA
Palabritas de Pilatos. 1600
 

(Éntranse TANCREDO, LUCRECIA y TISBERTO).

 
DOCTOR
   Buena dejas a Lucrecia.
GERARDO
Mejor queda su marido.
DOCTOR
Mi tonto esta tarde ha sido,
mientras ella fue tu necia. 1605
GERARDO
¿Cómo?
DOCTOR
Después lo sabrás,
que ahora el tiempo nos falta
para la burla más alta
que se habrá hecho jamás.
GERARDO
   Extremada fue la mía. 1610
DOCTOR
Fuelo tanto, que por eso
he yo nuevamente impreso
la que encuadernar quería.
Deseo con tanto extremo
que te cases con Leonora, 1615
que pienso luego a la hora
meter vela y calar remo.
GERARDO
   Pues, si he de decir verdad,
yo más que tú lo deseo,
por hacer tan rico empleo 1620
de virtud y de beldad.
   Mas tan prendado está Enrico
con Don Tristán, que lo dejo.
DOCTOR
¿No ves que tiene de viejo
lo que le sobra de rico? 1625
   Y más que sabe la dama
que se anda meando en pie,
si bien yo la he dicho que
tiene zalea en la cama.
   Un poco al fin de la unción 1630
y mucho de la avaricia
van templando la codicia
y apagando la afición.
   Cuanto y más que mi cuidado
aun no te dijo denantes 1635
los fundamentos bastantes
que en este edificio he echado,
   gastando con ella yo
mucho más material
que en el Alcázar Real 1640
de Toledo se gastó.
   Con que tengo las paredes
del edificio gallardo
en tal punto que, Gerardo,
esta noche cubrir puedes. 1645
GERARDO
   ¡Oh leal siempre Doctor!
DOCTOR

 (Aparte). 

¡Tan leal como el del beso!
GERARDO
¿Qué traza, pues, das?
DOCTOR
A eso
voy, señor Gobernador.
   A jugar os podéis ir 1650
al mandracho de Marcelo,
hasta que el Argos del cielo
sus ojos comience a abrir.
   Saldréis luego, y contra vos
un hombre meterá mano, 1655
a quien le daréis de llano
un espaldarazo o dos;
   no sean grandes, que al más chico
voces dará sin concierto:
«¡Qué me han muerto, que me han muerto!», 1660
y a las voces saldrá Enrico.
   Fomente con eficacia
vuestra turbación mi enredo,
que él os ha de meter miedo
ponderando la desgracia. 1665
   Vos socarrón, él cumplido,
pensando que os hace engaño,
tanto apretará en su daño
que os daréis vos por vencido;
   y en su posada ligero 1670
entrará, que no debiera,
no un caballo de madera,
sino un garañón de acero.
   Del brazo os ha de meter,
o yo me pelaré éstas, 1675
donde las cosas dispuestas
halléis a vuestro placer.
GERARDO
   ¿Quién, amigo, no te abraza?
DOCTOR
Abrazos pienso huillos,
que ajan los abanillos 1680
y no valen en la plaza.
GERARDO
   Esta bolsa que, pendiente
como lámpara de plata,
sesenta doblones ata
(si no digo ciento y veinte 1685
   escudos, por alegrarte
con la multiplicación),
te ofrece mi devoción.
DOCTOR
Las manos he de besarte.
GERARDO
   Éstos y más gané ayer, 1690
y hoy con ellos he ganado
no menos que un nuevo estado:
que estado es tomar mujer.
   Y más, Doctor, la gentil
hermosa dama que ofreces; 1695
que es duquesa diez mil veces,
pues trae ducados diez mil.
DOCTOR
   Al encuentro ya nos salen
Don Tristán y Enrico juntos.
GERARDO
Tomado hemos grandes puntos 1700
contra los dos, si nos valen.
DOCTOR
Déjalos, y a mi posada
a Bertucho ve a mandar
que me traiga a este lugar
mi ferreruelo y mi espada. 1705
   Y vuelve luego al mandracho,
que se va poniendo el sol.
GERARDO
¿Ha de entender español
a estas horas el borracho?
 

(Vase GERARDO y salen DON TRISTÁN y ENRICO).

 
DON TRISTÁN
Todo hoy te ando a buscar. 1710
DOCTOR
Aunque lo hubiera sabido,
mis enfermos me han tenido,
que hay muchos en la ciudad.
DON TRISTÁN
¿Qué hay enfermedades?
DOCTOR
Muchas,
y aun casi epidemiales. 1715
DON TRISTÁN
Renegaré de mis males.
ENRICO
Ya el Doctor pesca sus truchas.
DON TRISTÁN
   Esperad, que luego salgo.
 

(Vase DON TRISTÁN).

 
ENRICO
Seis veces en media hora
ha entrado.
DOCTOR
Para Leonora
1720
es como un oro el hidalgo.
ENRICO
   ¿Tan enfermo y tan galán?
DOCTOR
Solicitad, pues, aprisa
un orinal con camisa,
que eso mismo es Don Tristán. 1725
Pues, Enrico,...
ENRICO
Ten silencio.
DOCTOR
¿A un viejo que un muerto es
tan hermosa viva quiés
juntar! ¡Oh cruel Mecencio!
ENRICO
   Haz diligencia en sus años. 1730
DOCTOR
Descuídate, que mi pluma
hará muy presto la suma
de ellos o de sus engaños.
ENRICO
¿Es amigo de vivir?
DOCTOR
Tanto como yo tu amigo. 1735
Escúchame lo que digo.
ENRICO
¿Quién te dejará de oír?
DOCTOR
   Va, pues, de juego; ya sabes
en cuán estrecha prisión
vive Casilda, y que son 1740
de su libertad las llaves
   los celos y la persona
de Gerardo. ¡Amistad santa,
al que hoy los fueros quebranta
de tu santa ley, perdona!, 1745
   que lágrimas de una dama,
vertidas por un galán,
todo aquello borrarán
que escribiere quien me infama.
ENRICO
Pues qué, ¿llora por mí?
DOCTOR
Llora
1750
ríos tan crecidos que,
perdido en sus ondas pie,
me han arrojado aquí ahora.
   Presupuesto, pues, que quiere
lo que estáis vos deseando 1755
y que ha remitido el cuando
a lo que yo dispusiere,
pues tanto importa ausentallo
por una noche o por dos
para que la gocéis vos; 1760
vistos bien los autos, fallo
que esta noche será bien,
que al salir temprano o tarde
de jugar, alguien aguarde
a Gerardo (y daré quien 1765
lo haga) y, a las primeras
cuchilladas, los pies vuelva
como corzo que en la selva
plumas se calza ligeras.
 

(Entra DON TRISTÁN).

 
DON TRISTÁN
Perdonad mi dilación. 1770
ENRICO
Perdonad nuestro recato.
DOCTOR
Quien nos deja cada rato
no busque conversación.
DON TRISTÁN
Doctor, no me olvides.

 (Aparte). 

Reina
de los jazmines, Leonora, 1775
más canas gozan la Aurora,
que las que Don Tristán peina;
   y lisonjera y suave,
flores ciñe y perlas llueve
sobre los copos de nieve 1780
que teñir tinta no sabe.
DOCTOR
   Ofreceréme yo al punto
y, encareciendo el suceso,
al recluso haré preso
y aun al herido difunto. 1785
Con lo cual, dos, tres y aun cuatro
días, si no son más ya,
de esta fábula podrá
ser tu aposento teatro.
DON TRISTÁN
   Que teatro su aposento 1790
será, a Carlino le oí;
y teatro para mí,
tálamo es de casamiento.
   Será pues bien que mañana,
si la estangurria porfía, 1795
me purgue, y luego otro día
no deje rastro de cana.
   Quedaré sano y galán
con tinta y con medicina,
que una purga es la piscina 1800
y la alheña es un Jordán.
ENRICO
   Bien está, pero ¿no ves
que en casa de una doncella,
sin mujer mayor con ella,
es yerro y peligro es 1805
   entrar humana criatura?
DOCTOR
A ese escrúpulo perdona,
que do asiste tu persona
el peligro se asegura.
   La prudencia es de tu hermana 1810
oráculo en la ciudad, 1810
y templo de honestidad
es su edad florida y cana.
   Pues sus años, aunque verdes,
maduro ofrecen el seso; 1815
no lo dejes, no, por eso,
que una grande ocasión pierdes.
DON TRISTÁN
Dios te dé salud, Doctor.
¡Qué bien que le has respondido!
Aunque oyo mal de este oído 1820
y de este otro oyo peor.
Sin duda alguna quería
oponer Enrico ahora
a la poca de Leonora
la desigual edad mía; 1825
   pues el Doctor respondió,
haciendo gallardo oficio
(que en la prudencia y el juicio
más años tiene que yo),
   que no dejase pasar 1830
tan bien nacida ocasión,
porque yo no soy halcón
de los que se han de soltar.
   Bien a fe se va poniendo.
Quiero entrar, pero no es bien 1835
dar señas de viejo a quien
por mozo me estoy vendiendo.
A las calzas es mejor
atreverme, pues son mías,
que cuando un vecino a Olías 1840
diere más, salvo mi honor.
DOCTOR
   El término es corto, Enrico:
o acometello, o dejallo.
ENRICO
Obedeciéndote callo
y callando te replico. 1845
   Hágase, mas Don Tristán
cosa alguna entienda de ello.
DOCTOR
¿Pues para qué ha de sabello?
DON TRISTÁN
Efectuado lo han;
   y sin duda que es conmigo, 1850
pues me nombraron a mí,
y siendo como es así,
mi buena suerte bendigo.
DOCTOR
   Ve a prevenir tu aposento,
mientras yo de esta laguna 1855
Meotis, sin sonda alguna,
su fondo y sus grados cuento.
DON TRISTÁN
   Muy bien mis cosas entablo.
Vuele mi fortuna, vuele.
DOCTOR
Por nuestro Señor, que huele 1860
a vísperas del diablo.
ENRICO
   Pues a fe que huele mal.
DOCTOR
¡Que sin decir al que pasa:
«Agua va», las de esta casa
derramen un orinal! 1865
ENRICO
   Terrible cosa es, señor. 1865
Yo me voy, a Dios quedad.
DON TRISTÁN
Bésoos las manos.
DOCTOR
Andad.
ENRICO
Lo dicho, dicho, Doctor.

 (Vase ENRICO). 

DON TRISTÁN
¿Qué hay, pues, de nuevo mi Rey? 1870
DOCTOR
Que vuesa merced se cure.
DON TRISTÁN
¿Acabóse?
DOCTOR
No me apure,
que soy amigo de ley.
   Púrguese luego a la hora,
que importa.
DON TRISTÁN
Bástame eso.
1875
Las manos, Doctor, os beso:
mía es la bella Leonora.
DOCTOR

 (Aparte). 

Convertido se ha per Deum
en gramático nefando,
pues le hallo declinando 1880
siempre a: «Meus, mea, meum».
DON TRISTÁN
¿Cuándo esta purga cruel
se recetará?
DOCTOR
Al momento.
DON TRISTÁN
¿Hola, oís? De mi aposento
me bajad tinta y papel. 1885
DOCTOR
   ¿Habéis tomado el jarabe
estos cuatro o cinco días?
DON TRISTÁN
Sábenlo las triplas mías,
y mi paciencia lo sabe.
DOCTOR
¿La orina?
DON TRISTÁN
No pidáis tal,
1890
que es tarde y no la he tomado.
DOCTOR

 (Aparte). 

(Si ya no lo ha disculpado
ser de lienzo el orinal).
Venga el pulso.
DON TRISTÁN
¿Ambos queréis?
DOCTOR
¿Qué sentís?
DON TRISTÁN
Nada.
DOCTOR
Prometo
1895
que está muy flaco el sujeto.
¿Qué edad, amigo, tenéis?
DON TRISTÁN
   ¿Pues manda la medicina
que se informen de la edad?
DOCTOR
Sí, y vuestra debilidad 1900
favorece esta doctrina.
   Galeno que enseñó ya
a todos el A B C
de nuestro arte, y más a mí,
que soy en nuestra edad yo 1905
de los médicos el Bu,
   en un consejo que da
de febribus sine spe,
en griego nos dice así:
«Agios oheph, nepható 1910
apoton chirios i mu»,
   que porque se entienda acá
en romance lo diré:
«Médico, si estás en ti,
no purgues a nadie, no, 1915
sin que sepas su edad tú»,
   porque con la edad está
tan flaco el sujeto, que
Avicena a un alfaquí
con dos dracmas le mató 1920
de sen en alcuzcuzú;
   y así, como tanto va,
si no me traéis la fe
de vuestro bautismo aquí,
en vano drogas nos dio 1925
Ceilán, Malaca y Pegú.
   Porque muy bueno será
que maté a vuesa mercé,
y que digan por ahí
que un doctor le recetó 1930
canina de Bercebú.
   De mí tal no se dirá
si vuestros años no sé,
aunque me pongan allí
cuantas barras envió 1935
en sus flotas el Perú.
DON TRISTÁN
¿Que en griego está escrito eso?
DOCTOR
¿Cómo escrito? En letras de oro;
a no sabello de coro,
os lo trujera aquí impreso. 1940
DON TRISTÁN
¡Válgame Dios!
DOCTOR
¡Lindo sois!
Pues escuchadme, os lo ruego,
como a Hipócrates en griego,
en arábigo a Averrois:
«Guahalet...»
DON TRISTÁN
¿Algarabía
1945
sabéis?
DOCTOR
Muy bien.
DON TRISTÁN
San Germán
la puerta os abra de Orán,
postigo de Berbería.
No más textos.
DOCTOR
Pues, señor,
la edad venga.
DON TRISTÁN
¿La edad mía?
1950
DOCTOR
Voyme.
DON TRISTÁN
Deteneos, que el día
hace de San Salvador.
Treinta, cuarenta...
DOCTOR
¡Oh que extraños
alambiques!
DON TRISTÁN
Y aun sudores.
DOCTOR
¿Hay partos con más dolores? 1955
Alúmbreos Dios.
DON TRISTÁN
Cincuenta años.
DOCTOR
   Crecidito es el infante.
Vuélvase la pluma atrás,
que la vida iba no más,
si diera un paso adelante. 1960
   Gracias hoy vuestra salud
a su ángel dé custodio,
de que no fue el polipodio
vísperas del ataúd;
   pues de tanta edad ajeno, 1965
si calláis, el papel tomo
y caer me dejo a plomo
con tres onzas de veneno.
DON TRISTÁN
¿Es posible, Doctor?
DOCTOR
Sí,
que a cada edad hay su droga, 1970
y para vos fuera soga
lo que es toca para mí.
DON TRISTÁN
   Pues cincuenta y cinco son,
Doctor, mis años.
DOCTOR
Buen punto
para dejaros difunto 1975
con el diacatolicón.
DON TRISTÁN
   Buena burla fuera esa.
DOCTOR
No fuera menor; y en suma
si no queréis sea mi pluma
la azada de vuestra huesa, 1980
   no me tengáis más en calma,
que del cuerpo es quien os cura
tan confesor, como el cura
es el médico del alma.
   Verdad es que va la vida. 1985
DON TRISTÁN
¡Oh qué angustias! ¡Oh qué afrenta!
Salen...
DOCTOR
¿Qué decís?
DON TRISTÁN
Sesenta
ensucia la mal teñida.
DOCTOR
   Si son canas, tinta poca
las desmentirá más bien, 1990
mas si son años, el sen
tormento os dará de toca.
DON TRISTÁN
¿Cómo así?
DOCTOR
Como hará,
si tenéis sesenta y cinco,
deis al purgatorio un brinco, 1995
si no le dais más allá.

 (Aparte). 

(Buen brazo ha sido mi ingenio).
¿Escribo?
DON TRISTÁN
¿Qué prisa es ésta?
Aun más por saber nos resta.
DOCTOR
¿Es, por dicha, otro quinquenio? 2000
DON TRISTÁN
No, sino, por mi desdicha,
otros dos.
DOCTOR
Gracioso aliño
será daros como a niño
un poco de maná en chicha.
¿Setenta, y pasáis?
DON TRISTÁN
Callad.
2005
DOCTOR
¿A quién pensabais coger
con el falso?
DON TRISTÁN
A una mujer.
DOCTOR
¿Falsos a la falsedad?
   Y a quien, os prometo a Dios,
que en siendo algo noche obscura, 2010
si le entra cierta figura,
se piensa restar con vos.
DON TRISTÁN
   ¿Cómo, Doctor? ¿Mi Leonora
figuras espera?
DOCTOR
Sí,
y una le ha de entrar por mí. 2015
DON TRISTÁN
¿Por vos?
DOCTOR
Dentro de una hora.



[La comedia quedó inconclusa. La crítica ha señalado como causas su contenido despreocupadamente inmoral o la conocida inconstancia gongorina].