1
Versión revisada del publicado en Ángel Esteban / Gracia Morales / Álvaro Salvador (eds.), Literatura y música popular en Hispanoamérica, Granada, AEELH / Método / Universidad de Granada, 2002 (pp. 563-568).
2
Referencia completa en Bibliografía al final. Todas las citas textuales de Ariel están tomadas de la misma edición; las de Reconquista lo están de la edición de las novelas de Gamboa hecha por el Fondo de Cultura Económica.
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Salavor Arteaga, conversando con su amigo el novelista Covarrubias , declara: ... «únicamente los intelectuales podríamos, queriéndolo, intentar la portentosa cura, despertar el país que duerme amodorrado sin nutrir una sola esperanza, enseñarlo a andar, a leer, a cumplir sus obligaciones y a demandar sus derechos...»
(1092). En el discurso inaugural de la UNAM, también Justo Sierra apelaría a la responsabilidad, el compromiso y el altruismo de los estudiantes: «... sois un grupo de perpetua selección dentro de la substancia popular, y tenéis encomendada la realización de un ideal político y social que se resume así: democracia y libertad»
[...]«no podremos moralmente olvidarnos nunca de la humanidad ni de la patria»
(cit. en Quirarte: 77).
4
Ver Jorge Eduardo Arellano.
5
...«un viaje típico, de los que han ido desapareciendo poco a poco, viaje a la española antigua, de los buenos siglos iberos»
(929)
«Y lo raro es que no hemos tenido un solo gobierno, a partir del virreinal, que no emplee literatos y de ese modo proteja a su manera las letras patrias»
(1022)
6
El texto está recogido en el segundo tomo del diario del escritor (Gamboa, 1995-II: 45-51).
7
«El presuroso crecimiento de nuestras democracias [...] por la afluencia inmigratoria, que se incorpora a un núcleo aún débil para verificar un antiguo trabajo de asimilación y encauzar el torrente humano con los medios que ofrecen la solidez secular de la estructura social -el orden político seguro y los elementos de una cultura que haya arraigado íntimamente-, nos expone en el porvenir a los peligros de la degeneración democrática, que ahoga bajo la fuerza ciega del número la noción de calidad»
(49).
8
Emir Rodríguez Monegal cita a Alfonso Reyes: «Y entonces la primera lectura de Rodó nos hizo comprender a algunos que hay una misión solidaria en los pueblos, y que nosotros dependíamos de todos los que dependían de nosotros. A él, en un despertar de la conciencia, debemos algunos la noción exacta de la fraternidad americana. ¡Y hasta por estar a mil leguas de las mecánicas preocupaciones políticas era más exacta esa noción! [...] Porque la fraternidad americana no debe ser más que una realidad espiritual, entendida e impulsada de pocos, y comunicada de ahí a las gentes como una descarga de viento: como una alma»
( introducción a Rodó, 1967: 1466).