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ArribaAbajoArtículo 42.º: De la isla de Cuba

1.º Se halla situada a la entrada del golfo de México y frente a la del Gran Canal de Bahama, entre los 19º 25' y 23º 30' latitud Norte y los 74º 48' y 85º de longitud Oeste, con un largo de 216 leguas en línea recta de Este a Oeste, 311 siguiendo la curvatura de su figura, 38 en su mayor ancho desde el alto o cabo de Juan Dañué al Norte hasta cabo Cruz al Sur, 20 en su ancho medio, y 10 en lo más estrecho de su cuerpo desde la bahía de Cabañas al Norte hasta la ensenada de Guanimar al Sur. Tiene cerca de 700 de circunferencia, sin incluir la de sus extensos puertos, y 3.496 de superficie, sin contar la perteneciente a la isla de Pinos y Cayo [...], habitados, y a diferentes islotes que pueden habitarse. Dista de Haití, que le demora al Este, 14 leguas y 24 de Jamaica, que le demora al Sur, formando ambas un canal con la provincia de Cuba.

2.º Dicha isla, cuyas circunstancias y producciones la tienen designada para figurar como la Albión   —218→   del Nuevo Mundo, fue descubierta por el inmortal Colón, que desembarcó en ella sobre las costas del Príncipe y de Baracoa en 1492, dejándola en seguida, sin saber si era isla, para continuar hacia el Oriente, en cuyo viaje descubrió a Santo Domingo, según queda dicho.

Diego Velázquez, a la cabeza de 300 hombres y por elección que hizo de su persona el sucesor de la casa de Colón gobernador de Santo Domingo, la ocupó en 1511; y su conquista, después de la derrota y destrucción del cacique Hatuey procedente de Haití, único que mostró ferocidad varonil para no humillarse a sus opresores, costó a éstos cortos e insignificantes esfuerzos. Antes de haberla ocupado Velázquez, fue el español Ocampo quien averiguó que era isla, dándola vuelta en 1508; Pánfilo Narváez descubrió el Bayamo, en territorio del Camagüey, a Jagua y el territorio de Trinidad y Santi Espíritu.

La primera población de Cuba y su capital, antes de Santiago de Cuba, con la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, fue la ciudad de Baracoa; hasta el de 1602 no se erigió la isla en capitanía general, anexa al gobierno de La Habana, llamado en su fundación puerto de Carenas, en cuyo intermedio fue saqueada esta última ciudad por un corsario francés en 1542, atacada sin fruto por otros individuos de la misma nación en 1545, y más adelante en 1586 invadida por ingleses, también infructuosamente. En los puertos de Santiago y de La   —219→   Habana se organizaron las fuerzas que hicieron desaparecer el poderoso imperio de Moctezuma.

En 1604 verificaron los franceses un desembarco en que hicieron prisionero y se llevaron al obispo que se hallaba a la sazón en visita. Fueron rechazados y escarmentados en otro que emprendieron a pocos meses, y lo mismo sucedió a los ingleses en 1622, 1623 y 1638; ocuparon en fin a La Habana en 1662 y la evacuaron después de haberla incendiado.

En 1678 sufrió la isla grandes terremotos; trataron luego de invadirla los franceses de Santo Domingo con una fuerza de 1.000 hombres; se destruyeron ellos mismos en la obscuridad de la noche, por haberse dividido y reputádose enemigos a poco tiempo del desembarco; y de resultas de semejante acontecimiento, votaron los habitantes una fiesta solemne anual a un Santo Cristo, a quien se figuraron haber visto pelear a su favor, envuelto en un capote rojo.

En 1741 fue sitiada la misma Habana por los ingleses y rechazados con pérdida; la tomaron en 1762, en que la atacaron con fuerzas considerables; la devolvieron en 1763 recibiendo en cambio las Floridas. Fue descubierta en 1812 una horrible conspiración de esclavos, dirigidos por el negro Aponte, y se les escarmentó, decapitando a éste y otros ocho de sus colaboradores.

En 1823 fue también denunciado el proyecto de independencia que capitaneaba el teniente coronel   —220→   don José Lemus, sujeto reputado justamente por valiente; le noticiaron oportunamente el denuncio, le faltó resolución para aprovechar los momentos y fue preso con otros muchos; la mayoría se libró de igual suerte, en consideración a su número y temerse a su ramificación, que era muy extensa. Mas después la policía ha sido muy vigilante, y momentáneos los esfuerzos que se han indicado en el continente para emanciparla.

El primer obispo de Cuba fue electo en 1516; su primera catedral, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, fue erigida en Baracoa en 1518 y trasladada a Santiago en 1523; comprendía la diócesis a la Louisiana y las Floridas; se dividió en dos obispados en 1788, llegando a La Habana su primer obispo en 1789; se erigió Santiago en arzobispado en 1804.

La isla no tuvo jefe de apostadero propio en La Habana hasta el año de 1767; su primer intendente se estableció en 1765; se dividió la isla en tres provincias, a saber: Santiago, Príncipe y La Habana en 1813, en que se erigió la superintendencia general en esta última ciudad. [...] la precedente división en 1318, y más posteriormente se han formado las provincias de Cuatro Villas y de Matanzas, según se dirá.

3.º La división actual de Cuba data desde el año de 1825, y es de la manera siguiente.

  —221→  

DepartamentosSeccionesProvincias Capitales de provinciaPoblación
OrientalSantiago
Bayamo
Holguín
Baracoa
CubaSantiago44.000
Centro Puerto Príncipe Puerto Príncipe Puerto Príncipe24.000
Puerto Príncipe
Santi Espíritu
Villa-Clara
Los Remedios
Trinidad
Cienfuegos
Cuatro VillasTrinidad12.000
OccidentalMatanzasMatanzasMatanzas20.000
Alacranes
Jaruco
Güines
Santiago
San Antonio
Guanajay
Palacios
Pinal del Río
Cano
La Habana
Isla de Pinos
La HabanaLa Habana110.000

Las cuatro secciones del departamento oriental están subdivididas en nueve comandancias de armas, mandadas por oficiales subalternos; y aquéllas por jefes dependientes de un comandante general de departamento, que sólo se mezcla en asuntos de guerra y reside regularmente en Santiago de Cuba, donde tiene también su asiento el gobernador militar y político de la provincia, que es el segundo jefe del departamento.

El gobernador militar y político de la provincia del Príncipe, que compone una sola sección del centro, es el jefe de la misma, con residencia en la ciudad de aquel nombre. Las cinco secciones de Cuatro Villas están mandadas por otros jefes, dependientes del comandante general del departamento, que reside en Trinidad, y tiene por segundo al   —222→   gobernador militar y político de la provincia. Todo el departamento se halla subdividido en 11 comandancias subalternas de armas.

En el departamento occidental forman secciones el pequeño distrito del gobierno de la nueva provincia de Matanzas y el de la tenencia de gobierno de la Nueva Filipinas, o Pinal del Río, que es su cabecera, sin otros jefes militares que sus gobernadores, dependientes del comandante general, cuyo destino sirve el segundo jefe de la isla, llamado cabo subalterno, residente en La Habana, y subordinado al capitán general que manda el todo. El departamento consta de 28 comandancias de armas, dependientes de los jefes de sección.

En lo político hay otra subdivisión, a saber: en el Oriente, además del gobierno político de la provincia, cuatro tenientes gobernadores con residencia en el Bayamo, Holguín, Baracoa y Jiguani; y 87 capitanías rurales de partido, servidas por individuos que nombra a su voluntad el gobernador de la provincia y ejercen jurisdicción pedánea; el Centro cuenta 71 capitanías de partido, servidas del mismo modo por individuos que nombran en sus respectivas provincias los gobernadores del Príncipe y de las Cuatro Villas, perteneciendo a esta última el pequeño distrito de Jagua, que forma la tenencia gobernación de Cienfuegos, creada recientemente; en el Occidente hay 80 partidos, de cuyo número elige cinco el gobernador de Matanzas, siendo el resto de nombramiento del capitán general   —223→   de la isla, como gobernador político de la provincia de La Habana, a que pertenece la tenencia ya mencionada de la Nueva Filipinas. Dichos jueces pedáneos permanecen en sus destinos a voluntad de quien los nombra, o más bien de los secretarios de gobierno, que a usanza española sacan grandes utilidades, vendiendo al mejor postor aquellos destinos.

En el año de 1817 se estimaba la población total de la isla en 544.998 individuos, clasificados en la manera siguiente.

Blancos238.796
Pardos libres59.682
Morenos ídem54.375
Esclavos191.145

Por el censo de 1827 se dan a la misma 704.487, según se ve a continuación.

Blancos311.051
Pardos libres57.514
Morenos ídem48.980
Esclavos286.942

De los cuales corresponden a razón de 201'5 por legua de superficie en el modo siguiente.

De blancos89
De color libres30'5
De esclavos82

Distribuidos los mismos por departamentos resultan, a saber:

DepartamentosLeguas de superficieBlancosLibresEsclavosTotal
Oriental 848 7/9 194'454'3232'5481'2
Centro1420 1/961'117'129'6115'5
Occidental1227 3/938'929'438'6106'9

  —224→  

La precitada población en unas partes se halla apiñada y en otras deja grandes desiertos sin cultivo de ninguna especie. Lo más poblado de la isla es el terreno comprendido entre punta Hicacos y Bahía Honda, en una extensión de 40 leguas de Este a Oeste y con una superficie de 500, en que habita más de la mitad del número total de almas, que se cree superior al dado por dicha estadística, pues se estima, con datos muy fundados, en 900.000 individuos, por lo menos. Después del trozo predicho, los más poblados son: el de Santiago de Cuba y el territorio de Cuatro Villas, excluso el de Santi Espíritu y Cienfuegos. De la población calculada hay:

Blancos440.000
De color libres120.000
Esclavos340.000

Para el precedente cómputo, y teniendo a la vista las estadísticas formadas en Cuba y varias noticias exactas, ha servido de gobierno: 1.º que aquéllas se han hecho en gran parte con arreglo a padrones cuaresmales, siempre inexactos; o bajo la garantía de capitanes de partido, que han fijado por aproximación la que juzgaron tener en alguna de sus [...]; 2.º que no han podido incluirse en ellas los contrabandistas y muchos habitantes de la costa y de los Cayos, dados a la piratería15; 3.º ni los que huyen en Cuba de todo   —225→   poblado y se ocultan, para libertarse del servicio de la marina y de la milicia activa a que los obligan; 4.º ni el número verdadero de esclavos que reservan cuidadosamente los propietarios para contribuir con pocos al trabajo de obras militares16; 5.º ni los africanos que se introducen clandestinamente en número considerable, y perderían si los declararan; 6.º ni, en fin, la multitud de emigrados del continente que diariamente alteran la población. El mayor número de éstos ha entrado en Cuba después del censo que se cita, en 1828, 1829 y 1830, a consecuencia de las dos expulsiones de españoles hechas en México.

4.º Las costas de Cuba son quizá las más sucias y peligrosas que pueden presentarse a los navegantes; las unas son cenagosas, y las otras orilladas por largas cadenas de cayos y arrecifes que hacen imposible o difícil su acceso, excepto para embarcaciones de poco calado, únicas que frecuentan aquellos espacios y sus tortuosos canalizos.

Costa septentrional

Desde punta Maysí, la más oriental de la isla, corriendo al Oeste, hasta el puerto de Manatí se cuentan 208½ millas; esta parte pertenece toda al departamento oriental. Desde dicha punta hasta el puerto de Juragua es alternativamente   —226→   escarpada y de grandes playas de arena, sin arrecifes ni estorbo alguno que impida aproximársele a una milla de distancia; se cuentan en este trozo los puertos siguientes.

Mata: a 15 millas de Maysí, pequeño y sólo capaz para embarcaciones que no pasen de 12 pies de calado; está formado por un placer que rodea la costa y le da 500 varas de diámetro.

Baracoa: a 9 millas de costa escarpada desde el anterior y formado por la punta oriental de su nombre y la de Majana; su fondeadero tiene más de dos millas de extensión, pero desabrigado para los Nortes; admite toda clase de embarcaciones; el mejor anclaje es el próximo a la playa de Miel, tiene la boca a la brisa, y por consiguiente mucha marejada; hay que esperar el terral de la noche para poder salir; y cinco millas al Oeste se levanta el monte llamado Yunque de Baracoa, que se divisa a 12 leguas.

Maraví: a cinco millas del anterior; pequeño, abrigado, con una entrada de 246 varas de ancho; sólo admite embarcaciones menores.

Navas: a siete millas y con 500 varas de diámetro; de fácil entrada y descubierto a los Nortes; admite bergantines regulares.

Cayaguaneque: a dos millas; desabrigado y sólo útil para barcos muy pequeños.

Taco: a tres millas; abrigado, con fondo para toda clase de buques; pero con entrada que forma barra, obstruida por peñascos que sólo dejan una   —227→   abertura de 123 varas, con fondo para embarcaciones que no calen más de 12 pies; dista dos millas y media, de playa arenosa, de punta Juragua, que forma un fondeadero capaz de toda clase de buques, pero peligroso y desabrigado.

Desde el anterior hasta la bahía de Nipe se halla la costa rodeada de arrecifes considerables, que sólo dejan franca la entrada a los puertos que se dirán; la playa, en el primer trozo de 17½ millas, es arenosa en partes y de piso firme y pedregoso en otras; en el segundo trozo de 34 millas, es pantanosa con pequeños intervalos arenosos; los pantanos son resultado de lo bajo de la tierra, donde derraman varios riachuelos que desembocan en este espacio, además del río Sagua.

Moa: distante 18 millas de Juragua, que es lo que bordea la punta Guarico; es puerto hermoso, abrigado, capaz de toda clase de buques y formado por el cayo Moa; el canal de su entrada tiene 500 varas de ancho; y cuatro leguas al interior se levantan las sierras del mismo nombre.

Jaguaneque: a 12½ millas; pequeño, de difícil entrada y sólo propio para barcos chicos; sobre este trozo de costa se ven los cayos Burros y Arenas.

Cananova: a dos millas; fácil de tomarse, pero sólo útil para embarcaciones muy pequeñas.

Cebollas: a tres millas; de difícil entrada y salida, y con fondo para sólo embarcaciones menores.

Tánamo: a ocho millas; puerto grande e inmejorable para toda clase de buques.

  —228→  

Cabónico y Levisa: a ocho millas; con entrada común, que luego separa una lengua de tierra; admiten bergantines.

Nipe o Mayari: hermosa bahía a seis millas de Levisa, con quien se comunica por dos arroyos; tiene de Este a Oeste 13 millas de extensión; su entrada es fácil y espaciosa; se necesita para la salida esperar los terrales; se considera por todos títulos como uno de los puertos más importantes de Cuba, y se volverá a mencionar cuando se hable de su población. Al interior corren las sierras llamadas de Cristal.

Desde Nipe a Manatí tiene la costa 108 millas; toda ella, excepto en dos o tres trozos, se ve erizada de arrecifes, o escarpada, o cenagosa, con muy cortos y pocos intervalos de playa. Generalmente los puertos que se nombrarán tienen también su circunferencia encenagada y cubierta de mangles.

Banes: a 12 millas de Nipe; este trozo es limpio y abordable; la boca del puerto tiene 369 varas de ancho; el canal que dirige hacia la ensenada es tortuoso, bueno para entrar y malo para salir, por estar a la brisa. Es puerto que admite toda clase de buques.

Samá: a 32 millas del anterior siguiendo el rodeo de punta Mulas, erizada de escollos, y a 18 en línea recta; es muy conocido este puerto por la figura del Pan de Samá, que se descubre a siete leguas; sólo admite embarcaciones que no calen más de 12 pies.

  —229→  

Naranjas: a cinco millas; en cuyo intervalo, además del Pan de Samá, corren al Noroeste unas sierras que rematan al Oeste un gran escarpado de peñascos blancos; a continuación de éstos hay un grande arenal llamado Guardaboca, y a su extremo Sur un mogote en figura piramidal, entre el cual y la sierra de los Naranjos se halla la boca del puerto de que se trata; capaz para toda clase de embarcaciones, con tal de evitar algunos bajos.

Vita: a cinco millas, la mitad de playa limpia y la otra mitad de arrecifes; admite buques de 18 pies de calado, y es fácil de tomarse y de dejarse.

Bariay: a tres millas y media de costa limpia; fácil de tomarse y abrigado, pero sólo capaz de embarcaciones pequeñas.

Jujuru: a una milla del anterior, con fondo para embarcaciones de 20 pies de calado, pero sólo útil para barcos pequeños por lo estrecho con exceso de su boca.

Jibara: a cinco millas y media del anterior, y costa limpia; tiene entrada fácil; admite embarcaciones de 250 toneladas; es el puerto por donde hace su principal tráfico la ciudad y partido de Holguín; y en [...] del mismo nombre, que se ven hacia el interior, sobresale la Silla.

Puerto del Padre: a 24 millas, de las cuales 11 son de costa escarpada, 6 de playa limpia y las restantes de arrecifes, cubiertas de palmeras miraguanas que crecen poco, pero forman vista agradable; es cómodo, seguro y capaz de toda clase de   —230→   buques; tiene cerca de dos leguas de Este a Oeste, cuatro millas de Norte a Sur, y una entrada muy larga, con 500 varas de ancho.

Malagueta: a cinco millas de costa de arrecifes; es propiamente una laguna marítima de costas anegadizas y sólo capaz de embarcaciones pequeñas. Está sembrada de cayos.

Manatí: término de la costa septentrional del departamento oriental, a quien pertenece, y principio de la del centro; dista del anterior 15 millas de costa de arrecifes; es otro lagunazo que se interna dos leguas y lo contornean tierras anegadizas; aunque con mucho fondo, su entrada sólo admite embarcaciones pequeñas. Dentro del mismo puerto se levanta el cerro Mañuecos, que se ve a más de seis leguas. Al oeste corren las sierras del Fardo.

Desde Manatí hasta el alto de Juan Dañué hay 38½ millas, y en el intermedio a ocho y media Nuevas Grandes, perteneciente ya a la provincia del Príncipe; con entrada difícil y estrecha que sólo admite buques de 12 pies; este trozo de costa tiene muchos arrecifes.

Nuevitas: a 11 millas de costa de igual calidad; puerto principal del Príncipe, con entrada tortuosa y difícil; es una grande y hermosa bahía, muy segura y en que entra toda clase de buques.

Juan Dañué: a 19 millas, todas de arrecifes; se da dicho nombre a un montecito aislado de poca elevación, el cual forma en su remate una meseta llamada Alto de Dañué, de que ya se ha hablado.

  —231→  

Desde la salida de Nuevitas, orillando a esta punta, o promontorio, se levanta un placer que cubre exteriormente la costa restante de la provincia del Príncipe y la de los distritos de Santi Espíritu, los Remedios y Villa-Clara, pertenecientes a la provincia de Cuatro Villas, formando a la vez el cantil o parte meridional del Viejo Canal de Bahama para terminar sobre punta Hicacos, correspondiente al departamento occidental en la gobernación de Matanzas.

Dicho placer marca su figura y dirección por una multitud de islitas, cayos y arrecifes, que algunos denominan Jardín del Rey, los cuales dan paso peligroso, por sus canalizos, a las embarcaciones menores que intentan entrar a los surgideros que se dirán. Seis millas de arrecifes al Noroeste de Juan Dañué, lo primevo que se distingue es la pequeña isla Guajaba, visible a seis leguas, y muy conocida por sus cuatro montañitas, que figuran a lo lejos otros tantos islotes; está habitada. Cayo Romano, formado por dos islas a ocho millas de la anterior; su parte oriental es elevada y la occidental anegadiza; las separa un canal de 1000 varas de ancho; tienen reunidas 16 leguas de largo y tres en su mayor ancho; está habitada y abunda en ganados. Cayo Coco, habitado, tres millas al Oeste del anterior. Cayo Cruz, de cinco millas de largo y dos de ancho, y también habitado; corre al Nordeste de Cayo Romano; y todos ellos están defendidos exteriormente, en la dirección del placer, por una   —232→   línea de cayos pequeños y de arrecifes temibles, a cuyo abrigo se burlan los piratas de la vigilancia de los cruceros ingleses y americanos. Cayo Verde, Cayo Confites, Cayo Barril y Cayo Paredón son los principales entre aquéllos; entre los otros, el bajo Tributario es el más nombrado. Al Paredón se puede acercar cualquier clase de buque, pues se halla franco por su frente y tiene buen fondeadero.

Al Oeste-Noroeste de Cayo Coco se ve otra infinidad de arrecifes y cayos que forman una larga cadena de 48 millas hasta Cayo Francés, que tiene buen fondeadero y es muy conocido por tres mogotes, de los cuales hay dos más unidos llamados Tetas de la Viuda. Aún continúa la cadena, pero ya de cayos menores y grandes escollos, que casi corren paralelos a la costa, dejando ver las sierras Morena y de Limones, y terminando en Cayo Monos y Cayo Piedras, que tienen buenos fondeaderos y se hallan próximos a punta Hicacos.

Los puertos o surgideros principales del cuerpo de la isla, en el largo espacio de costa que intercepta la cadena descrita, son: en la provincia del Príncipe, Jigüey y Sábana la Mar; Moron en Santi Espíritu; y el Cayo en los Remedios; todos ellos sólo sirven para embarcaciones pequeñas, de las que pueden entrar por los canalizos. El litoral del centro termina en la embocadura del río Sierra Morena.

En el estado actual de Cuba, el trozo de costa que media entre punta Hicacos y Bahía Honda es el   —233→   más importante y uno de los pocos que puede llamarse libre de estorbos que impidan la aproximación de los buques. Se hallan en un espacio de 96½ millas la capital y puerto de La Habana, cuatro bahías espaciosas, cómodas y seguras, mucho tráfico, puntos montañosos que ofrecen demarcaciones fijas, vigías que es imposible confundir y muchos surgideros que facilitan el comercio de cabotaje.

Pasada la punta Hicacos se encuentra, 13 millas al Oeste-Suroeste, la bahía de Matanzas; y en el intermedio el fondeadero de Camarioca, que es insignificante y de costas anegadizas. De dicha bahía se hablará después, lo mismo que de los puertos de La Habana, distante 50 millas al Oeste, del Mariel, distante del anterior 21, de Cabañas, que le sigue 13½, y de Bahía Honda, distante de éste 12, casi al mismo rumbo.

Entre Matanzas y La Habana dista de la primera 12 millas el puertecito de Bacunayagua, con costas elevadas, Puerto Escondido, dos del precedente, y luego tres el de Arcos de Canasí, útiles sólo para barcos costeros. En el resto de la misma costa se halla Santa Cruz, Jarusa y [...], de los cuales el segundo admite embarcaciones que lleguen a 150 toneladas; el último dista cuatro millas y media a barlovento de La Habana.

Siguiendo de la precedente hacia el Mariel, hay otros surgideros pequeños formados por las bocas de los ríos; Banes es el principal y capaz de bergantines.   —234→   Entre el Mariel y Bahía Honda se hallan los de la Dominica y la Herradura, que son menores.

Desde la misma Bahía Honda al cabo San Antonio se cuentan 132 millas, cuyo trozo de costa, enteramente diverso del anterior, es muy semejante al que hay entre Juan Dañué y punta Hicacos, porque a seis millas Oeste de Bahía Honda principia una cadena de arrecifes que se prolonga paralela a la isla por más de 100 millas con el nombre de Bajos de Santa Isabel, terminando en el grupo de los Colorados, 24 millas al Norte-Nordeste de dicho cabo.

El precitado arrecife corre siempre separado de la costa de seis a ocho millas, dejando seis abras o canales que dan paso a las embarcaciones, si no exceden de 150 toneladas. El trozo o grupo de los colorados que se extiende frente a la costa llamado de los Órganos, no tiene abra alguna en un espacio de 45 millas. Los surgideros principales de todo el trozo son: Pozas, o Hinojal, Baja y Mantua. Al Sur de los Órganos está la hermosa ensenada del Espíritu Santo, vulgarmente de Juan López, con contornos cenagosos y capaz de toda clase de embarcaciones. El resto hasta el callo San Antonio, el más occidental de la isla, está cubierto en el primer tercio de pantanos, y en el resto de seboruco, excepto el frontón del mismo cabo, que es de costa baja cubierta de arboleda con algunas rancherías, buenos fondeaderos y agua abundante del sitio llamado Cueva de la Sorda, y de los Pocillos.

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Costa meridional

Volviendo a principiar al Oriente por punta Maysí, cuya playa es baja y peligrosa por sus arrecifes, pronto se levanta al Sur su terreno, contándose seis y media millas de costa alta hasta la cala de Obando, que es de playa de arena e insignificante. A punta Negra hay otras cuatro de costa limpia, pero temible por lo encrespado del mar y el choque que le hacen dar las brisas.

Baitiquerí: a 36 millas de costa limpia y que permite atracarse; la dirección de toda ella es al Oeste; y el antedicho puerto, aunque muy abrigado y con buenas aguadas, es muy pequeño y sólo capaz para barcos chicos.

Puerto Escondido: a 15 millas, con una entrada de 90 varas de ancho; abrigado de todos vientos, y con varias ensenadas capaces de cualquier buque; es peligroso al tomarlo si se hace sin práctico.

Guantánamo, o bahía de Cumberland: a 12 millas del anterior; tiene en su interior porción de buenos puertos y es uno cuya descripción se hará después.

Santiago de Cuba: a 48 millas, se describirá al tratar de la ciudad.

Cabo Cruz: 99 millas al Oeste, todas de costa limpia y hondable, que permite aproximarse a dos millas. En este trozo hay algunas ensenadas y fondeaderos de poca importancia y solo útiles para embarcaciones pequeñas de cabotaje; la del Portillo   —236→   es la principal; son muy conocidas las demás de la gente del país, por la demarcación sencilla que les proporcionan las serranías del Cobre y el cerro de Tarquino, de quienes se hablará en su lugar.

Desde el cabo predicho roba la costa hacia el Nordeste 70 millas, formando una ensenada en donde desemboca el caudaloso Cauto, y luego el Jobabo, límite del departamento oriental con el del centro por el Sur. La entrada peligrosa a la ensenada, por Cabo Cruz, se llama canal de Balandras, no encontrándose en toda la costa hasta el Cauto otro fondeadero útil sino el puerto del Manzanillo, que es muy concurrido por buques de Jamaica y de los Estados Unidos, que hacen comercio con la villa del Bayamo a que pertenece.

Desde la embocadura del Jobabo se cuentan 266 millas a la del río Guaurabo en Trinidad. Todo este litoral del Sur se halla resguardado, exteriormente, en distancia de 30 a 60 millas, por un placer que se extiende del Sureste al Noroeste entre Cabo Cruz y la boca del Guaurabo, dejándose ver en su superficie una multitud de cayos y escollos denominados Jardín de la Reina, cuya proximidad es peligrosa en las crecidas de las mareas, porque, aun cuando hay en dicho espacio canalizos y fondeaderos excelentes para toda clase de buques, es evidente el peligro si falla la precaución y no se llevan buenos prácticos. Cayo Bretón es el más occidental del grupo que se halla al Noroeste de Cayo Grande, de quien lo divide la abertura   —237→   de un temible arrecife, llamado Boca Grande. Entre todos los cayos de esta parte los más conocidos son: el pequeño de Puga, donde la reventazón es extraordinaria, y Cayo Blanco, que es el más occidental del placer y se ve guarnecido de piedras blancas.

Salvados estos canalizos y escollos, tiene el cuerpo de la isla diferentes surgideros que admiten embarcaciones menores. El único capaz de bergantines de guerra es puerto Romero, perteneciente al Príncipe, de quien dependen igualmente la Cruz y Vertientes, con otros de la clase dicha. Los surgideros del Tolete, Palo Alto, Tallabacoa y Zaza, en la gobernación de Cuatro Villas, son semejantes a los anteriores y sólo frecuentados por contrabandistas de Jamaica y de los Caimanes, distantes 44 leguas.

También se encuentran dentro del placer las entradas a los puertos del Masio y Casilda, que admiten goletas de guerra y se hallan próximos a Trinidad y entre sí. El primero es mejor que el segundo, porque éste apenas tiene 1000 varas de extensión, es de menos fondo, necesita de prácticos para entrar y salir y no es tan abrigado. La embocadura del Guarabo se halla fuera del placer y es el fondeadero principal de las embarcaciones que trafican con Trinidad, o tratan de hacer aguada.

A la bahía de Jagua, en la tenencia gobernación de Cienfuegos, hay 34 millas de costa limpia, y escarpada en algunos trozos; se ven las sierras de San   —238→   Juan o de Trinidad a 21 leguas; desembocan en esta parte de costa varios ríos de bastante caudal; y forman los mismos regulares abrigos para embarcaciones costeras que no excedan de seis pies de calado. Jagua es otro de los puertos de que se hablará más adelante.

Ensenada de Cochinos: 28 millas al Oeste del anterior y todas de seboruco impenetrable, lo mismo que la costa oriental de la ensenada, que tiene un mal fondeadero en la occidental, que es de playa.

El límite del departamento del centro y de la provincia de Cuatro Villas, en la tenencia gobernación del Cienfuegos, se halla en la ensenada de Broa, formada por punta Gorda de Mangles y la punta de Mayabeque, que ya es perteneciente a la gobernación de La Habana. Dicha ensenada se interna siete leguas, en que desembocan varios ríos y desagües de la gran ciénaga de Zapata, que cubre y obstruye interiormente, por espacio de 12 leguas, el trozo de costa que media entre ella y la de Cochinos, donde sólo hay algunos embarcaderos de mala calidad. Las bocas de los ríos Mayabeque y Cagio, dentro de la ensenada de Broa, tienen buenos surgideros y aguadas, y el segundo admite bergantines.

En la predicha ensenada principia a estrecharse el cuerpo de la isla y corre su costa hacia el Oeste otras 6o millas hasta la embocadura del río Cuyaguatege, cuyo interior es también de ciénega, con ancho de dos a tres leguas en tiempo de seca, pero   —239→   que en el de lluvias se confunde en algunos parajes con el mar. En el mismo litoral se encuentran el puerto del Batavanó, abrigado y capaz de bergantines de guerra; la ensenada de Majana, o Guanimar, formada por las puntas Corojal y Salinas, y de que ya se ha hablado, la cual admite buques del mismo tamaño; el estero de Sabana la Mar, muy frecuentado por barcos menores, en que se hace el contrabando; lo mismo que por los surgideros de Carraguao, San Diego y el estero de los Conventos, situados dentro de la ensenada de Ayaniguas, y por los de Coloma, San Lorenzo, Guasimal, Guano y Galafre, a quien sigue la boca del Cuyaguatege, facilitando todos el comercio de cabotaje, bien que este río sólo admite lanchas.

Hasta el cabo de San Antonio hay 84 millas en la manera siguiente: una milla a la ensenada de Cortés, que sin embargo de ser un lagunazo marítimo con tres brazas y media, de poco sirve, porque se interponen a su entrada tres cayitos que sólo dejan canalizos, cuando más con cinco o seis pies de agua.

A punta [...], terreno que llaman de la Grifa en jurisdicción de Filipinas, hay 15 millas, y 6 a cabo Francés; este espacio, conocido por ensenada de Juan Claro, se halla obstruido por seborucales y es donde se levanta el Paredón y choca el mar con furia inexplicable. A cabo Corrientes, más al Oeste, hay 36 millas y 16 a punta del Holandés,   —240→   que es la distancia o circunferencia de la ensenada que lleva el mismo nombre. Al cabo San Antonio hay 10 millas.

Todo el trozo de costa comprendido entre cabo Francés y punta Holandés es de seboruco pocas veces interrumpido, elevado casi perpendicularmente 25 varas, y en algunos parajes más; como sucede en María la Gorda, a tres millas de cabo Corrientes, y en el sitio de los Balcones, de que volverá a hacerse mención, y cuya proximidad es peligrosa para los navegantes. La punta del Holandés ofrece en sus peñascos muchos caprichos, efectos quizá de algún terremoto.

El litoral descrito, desde 10 millas al Oeste de Jagua hasta punta de Piedras, es muy semejante al intermedio de Juan Dañué y punta Hicacos, y al de cabo Cruz y boca del Guaurabo, pues despide varios arrecifes y el gran placer en que se halla la isla de Pinos y diferentes cayos, que, como aquéllos, obstruyen la navegación por muchas leguas y la hacen peligrosa para los que no tengan prácticos a bordo.

La isla de Pinos, de 25 leguas de circunferencia y distante de 21 a 30 millas de las costas del Batavanó, es montañosa y se halla dividida en dos partes por un canal marítimo que corre de Este a Oeste sin ningún inconveniente para hacerlo cómodamente navegable. Sus principales fondeaderos son los ríos Casas y Nuevas, y sus comunicaciones con el continente se hacen por 304 canalizos que se forman   —241→   por el laberinto de cayos y escollos que la circuyen; el más frecuentado está entre punta Fisga y Cayo de Dios, sobre la ensenada de Ayaniguas.

La navegación de Cuba desde su extremo occidental hacia el oriental es penosa y dilatada a causa de las corrientes y brisas opuestas. Los buques de algún calado tienen que desembocar el Gran Canal de Bahama para despasar luego el Banco por el Este y dirigirse por el primer canal de Desemboques a la cabeza de la isla. Del anterior rodeo no se libran las embarcaciones que salen del Sur, aun cuando su viaje sea para Europa. En tiempo de Nortes su costa septentrional sólo se aborda con muchas precauciones y nunca sin peligro. Su freu oriental es frecuentado por los buques americanos que se dirigen a la parte occidental de Haití, Jamaica, Cartagena, Centro-América, Yucatán y aun Veracruz.

5.º Las montañas de Cuba no son por su elevación de la primera importancia, aunque sí más elevadas que las de Jamaica. Las más considerables se encuentran en el departamento oriental, circuyendo por el Norte y el Este la gobernación de Santiago de Cuba, [...] nombres de sierras de Holguín, de Cristal, de Moa y Cuchillas de Baracoa, las cuales, reuniéndose con las de Santa Catalina, que corren por el Sur, forman entre sí un extenso grupo de cerros escabrosos con diferentes denominaciones, de donde nacen multitud de arroyos permanentes que se reúnen o van directamente al mar   —242→   entre márgenes escarpadas y lechos pedregosos que hacen más quebrado el terreno.

A sotavento de la ciudad de Santiago de Cuba y distancia de ocho o diez leguas de los ramales que sirven de contrafuerte a las sierras de Santa Catalina se levantan las del Santuario del Cobre, que se ven a 33 leguas y se encadenan o forman en continuación al Oeste las Cuchillas de Tarquino, que descienden progresivamente a morir entre el cabo Cruz y la embocadura del Cauto, dirección del puerto del Manzanillo. Se cree que las del Cobre sean las más elevadas de la isla, pero no están medidas.

La gobernación del Príncipe tiene únicamente al Norte las serranías de Cubitas y algunas otras eminencias que sólo merecen el nombre de colinas sobre terrenos sumamente quebrados que hacen los tránsitos penosos y difíciles, aun después de salvar las grandes llanuras que tiene la provincia, atascosas en unos parajes, encenagadas en otros, y cortadas a cada paso por multitud de arroyos que sin cesar forman nuevos cauces.

En la gobernación de Cuatro Villas, llamada así por haberse compuesto en su creación de la ciudad de Trinidad y de las villas de Santi Espíritu, Santa Clara y San Juan de los Remedios, se presenta otro grupo de serranías escarpadas e intransitables que se acercan más al litoral meridional o de Trinidad, y se llaman de San Juan, a que pertenece el Potrerillo, que sobresale por su elevación y se ve a   —243→   21 leguas. Las lomas del Bonao, a cuyo extremo oriental se ve el Pan de Santi Espíritu o de Azúcar, son ramales de la misma serranía al Este; y lo mismo al Oeste las de Gavilán y al Noroeste las que denominan Sierra Morena, de las cuales se desprenden las lomas llamadas Tetas de la Bella, o de la Viuda, Limones, Santa Clara, y Tetas de Camarioca. Al Suroeste del puerto de Matanzas se ve el Pan de su nombre, que sirve a los navegantes por el Norte de punto de demarcación y aparece como aislado, redondo en su superficie, sin puntas, y sin otra desigualdad que una hendedura en su parte superior.

Las sierras de Jaruco se levantan a continuación al Oeste y forman al Suroeste las Tetas de Managua, que también sirven de punto de reconocimiento a los que se dirigen del Noroeste al puerto de La Habana. En el distrito de este departamento las notables son: las cordilleras del Cuzco, que principian a levantarse a espaldas del Mariel, donde se eleva la Mesa con la denominación de sierras del Anafe, y tomando otras se internan y atraviesan a lo largo de Este a Oeste la tenencia gobernación de Filipinas, dividiéndola en septentrional y meridional, para morir en el cabo San Antonio, después de haber arrojado hacia ambos rumbos multitud de brazos de que nacen infinitos arroyos, a cuya corriente rápida se atribuyen los socavones en que abunda este distrito. Las cimas del Cuzco se ven a 26 leguas; una de las más elevadas al Suroeste de la isla es el monte Cuyaguatege.

  —244→  

Las montañas de la isla de Pinos se ven a 16 leguas; generalmente se las llama sierras de Siguanea, a su cima más elevada Ojos de Agua y a otra más baja Vivijagua, ambas escarpadas. De ellas nacen varios ríos que hacen anegadizos muchos trozos de costa, en especial la que media entre la embocadura del río Nueces y la ensenada de Siguanea.

No hay volcanes; la parte oriental está sujeta a fuertes temblores. Tampoco se encuentra oro, aunque fundadamente se cree que lo hay; el cobre que se saca de las montañas del mismo nombre es excelente y siempre se ha aprovechado para utensilios domésticos; hay piedra imán, pizarra, cristal de roca, chachapote, mármoles de diversas clases, y mucha piedra pómez en la isla de Pinos. Las aguas minerales son de diferentes clases, pero las más conocidas y muy en uso son las de Guanabacoa, a dos leguas de La Habana, y las termales de San Diego en las serranías del Cuzco, jurisdicción de la tenencia de Filipinas.

6.º A la vez que en la isla hay extensos pantanos y varios esteros y lagunas marítimas, no hay lagos de importancia en el interior; en la gobernación de Filipinas hay al Sur de la cordillera dos lagunas insignificantes llamadas del Espíritu Santo y de Macurijes; ésta es formada por el río Palacios. La ciénega de Zapata, de que ya se habló, tiene de tres a cinco millas de ancho y resguarda por el Sur de toda agresión marítima las secciones de Alacranes y de los Güines.

  —245→  

En la isla de Pinos la ciénega principal es la de San Juan; la de Saguanea, con cuatro o seis brazas de profundidad y nueve pies en su boca, aumenta su caudal con las aguas que derrama el canal que divide en dos partes a la isla.

7.º La tenencia de Filipinas y la provincia de Santiago de son más abundantes en ríos y arroyos que los demás distritos. Aquéllos, casi todos merecen comprenderse en la clase segunda por su corto curso y pobre caudal, que no obstante derraman fuera de su cauce antes de desembocar, anegando las costas por la inferioridad de su nivel. De los que corren por las llanuras, la mayoría desaparece en tiempo de seca. Los que corren por tierras quebradas se conservan todo el año y tienen un curso precipitado. Varios hay que son navegables en mayor o menor distancia; como el Cauto, que recibe embarcaciones de 18 toneladas hasta 16 leguas adentro; Zaza y Sagua la Grande, en la gobernación de Cuatro Villas, que desembocan al Sur y al Norte y son navegables para barcos de 10 toneladas de 7 a 10 leguas; y los ríos Pinal, Palacios, San Juan y Cuyaguatege, que lo son a menos [...] para embarcaciones más chicas, y desembocan al Sur, en la tenencia de Filipinas. Además de éstos, se cuentan como de segundo orden los siguientes.

Departamento oriental

Sección de Baracoa: Maysí, Yumurí, Bomo y Moa, que desembocan en la costa del Norte.

  —246→  

Sección de Holguín: el importante Mayarí, de quien se hablará, y el cual nace en las sierras de Cristal y desemboca en la bahía de su nombre o de Nipe: Río Seco, Jigüey y Marañón corren al Cauto; el Jobabo, limítrofe con el Príncipe y departamento del centro, desemboca al Sur.

Sección del Bayamo: además del Cauto, recibe muchas vertientes que bajan de la sierra del Cobre y Cuchillas de Tarquino, y contribuyen a dar importancia a las llanuras que atraviesan y en que entran también el Baire, Contramaestre y el caudaloso Jarayabo, cuyas aguas proveen a muchos ingenios y cafetales; las márgenes del Cauto están formadas por barrancas elevadas cortadas a pique.

Sección de Cuba: sus ríos, inútiles para la navegación, valen mucho para poder regar terrenos muy fértiles; el Barima nace del Cobre y se precipita al mar por el Sur; Sardinero, Aguadores, Juragua, Guantánamo y Yáteras, nacen de las sierras y ramales de Santa Catalina y desembocan al mismo rumbo.

Centro

Gobernación del Príncipe: desembocan al Norte varios arroyos y el río Jigüey; al Sur, Macuriges, Vertientes, Santa Cruz y otros arroyos como el Guyabo.

Gobernación de Cuatro Villas: al Norte, Palma, Limones y Cabaguan, que nacen con otros de las sierras de San Juan, de donde parten hacia el Sur Palo Alto; Zaza, por donde hace su comercio   —247→   Santi Espíritu y es engrosado por el Tinicú y otros; Jatibónico, Iguanojo, con aguas delicadas, Guaurabo, Guaigimico, Gavilán, Gavilancito y Arimao, engrosados con el Matagua, Hay, Agabama, Manatí, Caracuey, Guanallaras, Cabagan, Río Hondo, Yaguanabo y Huertas.

Occidental

La gobernación de Matanzas tiene a San Juan y a Canímar, de bastante importancia por el país que riegan; al Yumurí y a San Agustín que desembocan al Norte.

La gobernación de La Habana saca del río Güines ventajas superiores a las que dan otros ríos de la isla, porque antes de llegar pobremente a la costa del Sur deja sus aguas a porción de ingenios y haciendas, que disfrutan así riego permanente; descarga en la ensenada de Broa, lo mismo que el Guamon, Mora, Nuevo y Belén; ya se ha hablado del Mayabeque y el Cagio. Al Norte desaguan Chorrera, Jaimanita, Mosquitos, Guajabón, la Dominica, Cabañas, San Diego, Bahía Honda y Santiago, que por necesidad son importantes en un país agricultor, donde se padecen algunas secas terribles.

La tenencia gobernación de Filipinas cuenta siete ríos de algún caudal: 20 regulares y 58 menores, fuera de varios arroyos más pequeños, que corren al mar por rumbos opuestos, según se expresa a continuación.

  —248→  

Corren hacia el Norte Corren hacia el Sur
CacaragícaraRegularesSan Juan De bastante caudal
Río BlancoPalacios
Río del MedioSan Diego
La VegaRío Hondo
San Marcos Pinal o Guama
CaimitosSan CristóbalRegulares
PuercosSanta Cruz
Pan de AzúcarBacunaguas
Santa LucíaHerradura
La BajaPaso Viejo
SaludoSan Sebastián
MantuaSan Juan
Guadiana: de bastante caudal y de los
primeros de la isla
Galafro
Cuyamatege

El Cuyaguatege es mayor que todos y comparable al Cauto, pero obstruido en su barra, por donde sólo pueden entrar barcas pequeñas; dicho río y el de San Diego tienen un curso singular, cuya descripción se reserva para el artículo de curiosidades. Los demás sólo tienen de notable las ciénagas que forman al desembocar, el abrigo que proporcionan en sus abras a los barcos costeros y el terreno rico y variado que fertilizan.

Los ríos Nuevas y Casas en la isla de Pinos tienen regular caudal; los de Guayabo, Indios y Santa Fe son menores; y el último de agua excelente.

8.º Los bosques, tanto de Cuba como de la isla de Pinos, son muy considerables y en nada ceden a los mejores de otros países en maderas de construcción, más abundantes y variadas que las preciosas; son muy conocidas y se demuestran los usos de las siguientes.

Cedros, excelentes para construcción, fábricas   —249→   y muebles; caobas, inferiores a las de Haití, para construcción y muebles; ébano, para muebles; granadillo, para obras de torno; ocuje, para construcción y arboladura; sabicú, para construcción y masas de ingenios; moruro, para curtiduría, y también fustete; tengue, para horcones y puntales; vigaragua, palos torneados; damajagua, para construcción, catres y muebles; guayacán, para motonería y los usos que se han anotado en Haití; quiro, para yugos; levisa, para fábricas y muelles; chicharrón, para construcción y carruajes; yocuma y jequis, para fábricas; yabas, yaruas, mondacapullos, pinos y mangles, para construcción; tiata, brasilete, mora y agalla, para tintes y la primera para curar la ictericia; yaya, para fábricas de paja; jagüey, para bateas y baños; navaco, para varas de carruaje y cujes; gicaco, guaraná, cují, azulejo, raspalengua, birijí, jía, palobronco, cocuyo y yamagüey, para leña; aguadita, para leña y carbón; yaití, para cercas y leña; guaney, para cercas; guaguasí, ateje, macurillo, majagüilla, agracejo, vigueta y macagua, para techumbre; tayajabita, maboa, guao, giguy y quiebra-hacha, para horcones; guairaje, para barracas de paja; dagame, para ejes y montajes; sabino, nogal, para papeleras, mesas, construcción y otros usos; manajú, para bastones y báculos; roble, encina, son de uso bien conocido y las segundas inagotables en la jurisdicción de Filipinas; hueso, para construcción y montonería; guacacoa,   —250→   para sogas; daguilla, para obras finas; ácana, para construcción y balaustrería; agua, para cosas de talla y techos; yausmao, para duelas; guasime, para arquería; chichicaste, da hilo semejante al cáñamo; baria, para remos y varas de carruaje; lengua de vaca, para fábricas y horcones; jagua, para varas y rayos de carruaje; caaba, madera resinosa; laurel, madera de olor, y lo mismo el arraigán; cabo de hacha, para lo que expresa su nombre; yareyes, se hacen en el Príncipe sogas muy buenas; corojos, dan buena pita de mucho consumo; palmas de diferentes clases, tamarindos, jobos, ceibos, almácigos; júcaros de grandor extraordinario, pero sin aplicación, lo mismo que el lanero; giba, cañafístola y palo-blanco, usados en la medicina; maguey, de uso conocido, y varios árboles que son inútiles para los usos que se han anotado.

El ramón es pasto excelente para el ganado, el guayamaro para caballerías, el buniato para cría de abejas y la jayavocana para cáusticos; las plantas que se crían en los campos de Cuba son muy variadas; hay también abundancia de flores de todas clases.

Los frutales más comunes son: naranjos, cuya fruta es comparable a la más exquisita de Marruecos, anones, cocos, zapotes, zapotillos y mameyes; piñas, comparables a las de Jamaica, melones muy ricos y lo mismo patillas, guayabas, hicacos, plátanos, dominicos y guineos; muchas frutas silvestres   —251→   de diversas clases; toda clase de legumbres y raíces; excelente yuca, jengibre, arroz, maíz, trigo superior en el distrito de las Cuatro Villas, especialmente en Villa Clara; casia, algodón, anís, cacao y otras muchas producciones.

La riqueza principal del país consiste en azúcar, café, tabaco en que sobresale el de la Vuelta de Abajo y el de la isla de Pinos; mucha cera exquisita, aguardiente, miel de purga y otros artículos a cuyo beneficio se dedican los habitantes.

Para inteligencia del modo con que se hallan distribuidos los campos en Cuba, se manifiesta a continuación el significado de corral, hato, potrero, estancia, ingenio, cafetal, sitio y ceja de monte.

Corral. Se llaman así las haciendas destinadas a la cría de ganado de cerda, en que hay algún ganado vacuno, las cuales tienen un terreno casi circular, dándose a cada una por lo general una extensión cuyo radio se aproxima a una legua provincial que es de 5.000 varas.

Hato. Hacienda que consta comúnmente de dos leguas provinciales de radio, destinada a la cría de ganado vacuno, cerda y caballar; suelen pertenecer a dos, tres o más propietarios, que los manejan según convenio; también se gobiernan por arrendatarios, que, o parten con el dueño al fin del año las crías, o pagan arrendamiento en dinero tanto del ganado como del terreno; unos y otros se obligan siempre a devolver la finca a su dueño en el estado y con el número de cabezas que la reciben.

  —252→  

Potrero. Hacienda cercada de piedra seca, o de arbolado muy unido, que no dé paso a ninguna clase de animal; son destinados para engordar el ganado de las tres clases dichas; una gran parte de estos terrenos sirve para la siembra de maíz, plantando muchos frutales a inmediación de las casas; están próximos comúnmente a los hatos o a las poblaciones; constan de cuatro caballerías de tierra, arriba, según la riqueza del propietario; se regulan cinco negros para cada caballería de esta clase de haciendas; y hay en ellas cobertizos capaces hasta de 150 hombres; cada caballería equivale, según real orden, a 60 fanegadas.

Estancia. Posesión compuesta desde media hasta tres caballerías de tierra dedicadas al cultivo de malojo, llamado allí maloja, verdura y viandas del país; tienen por lo general grandes arboledas de frutales; son en corto número las que se hallan cercadas; están situadas comúnmente cerca de las poblaciones; suelen tener una casa construida de guano, alojamiento para los esclavos, gallinero y chiquero, y en algunas cobertizos para 100 hombres.

Ingenio. Hacienda donde se cultiva la caña y se elabora azúcar; sus tierras [...] 10 caballerías los menores, hasta 50 los mayores; las dotaciones están en razón de los recursos del propietario; nunca bajan de 50 esclavos y suben hasta 300; tienen una extensión proporcionada para el cultivo de verduras y viandas; sus fábricas son hermosas y mayores que en otra clase de haciendas; con   —253→   cobertizos capaces de 450 hombres, y mucha arboleda de frutales a inmediación de la casa principal. Los ingenios de grandes dotaciones sólo tienen cercada aquella parte que destinan para el mantenimiento de sus grandes boyadas. Indistintamente se llama ingenio el de agua, vapor o bueyes de que son por lo común, siendo consiguiente inmenso el número de yuntas que emplean para la molienda, la cual sólo se hace de Noviembre hasta las primeras aguas de Mayo, y para la extracción de frutos que se hace en carretas hasta los puertos. El tiempo de la molienda se llama zafra; pocos ingenios hay de agua y con regadío; algunos pasan de 400 negros.

Cafetal. En extensión se gradúa desde cuatro hasta 18 caballerías; su dotación es de 10 esclavos a lo menos por caballería; están cercados de piedra o de árboles; tienen extensión proporcionada en que se cultivan verduras y viandas; plantan frutales como en las demás haciendas; son sus fábricas bastante capaces, con buen almacén y molino; y comúnmente hay cobertizo para 400 hombres.

Sitio. Posesión intermedia de tres a cinco caballerías destinada al cultivo de verduras y viandas que se venden en las poblaciones y haciendas que tienen a su proximidad. Comúnmente están sin cercar; se prefiere la siembra de yuca agria para elaborar cazabe; las fábricas constan de vivienda para el dueño y para los esclavos, gallinero, chiquero y oficina en que rayan la yuca y acaban   —254→   de beneficiarla. Hay también sitios de cría que llevan este nombre porque, atendido el corto número de animales que tienen, no merecen el de hatos.

Sabana. Se da este nombre a un terreno llano cubierto de yerba donde pastan los ganados, y que son equivalentes a los prados o praderas; las tierras de esta clase componen gran parte de las que se destinan para hatos; su piso es comúnmente firme, aun en tiempo de lluvias; es raro encontrar sombra, sino a largas distancias en los manchones de bosque, o matorrales que llaman cejas de monte; aún es más rara el agua corriente.

Existían el año anterior de 1831 en toda la isla:

Ingenios con sus alambiques1.300
Estancias, quintas, sitios de labor y huertas con riego13.947
Cafetales2.067
Algodonales76
Vegas de tabaco5.534
Cacaguales60

9.º Hace pocos años que Cuba era escasísima en ganados de todas clases, y sus mantenimientos carísimos sin guardar proporción con los recursos de los habitantes; y aunque los americanos del Norte sacan aún grandes [...] de los víveres que importan, en pocas partes se vive con tanta regularidad y baratura, así por la concurrencia del comercio como por el fomento que cada día toma el país en todos los renglones de primera necesidad, y por lo que se encuentra a propósito para mantener lujo en las mesas.

  —255→  

Especialmente ha progresado la cría de ganado vacuno y caballar, sin lo cual sería imposible sostener los ingenios y el gran tráfico que hay de carruajes de comodidad y para el comercio. La provincia del Príncipe, cuya extensión es de 50 leguas de Este a Oeste entre el río Jobabo y el arroyo Guyabo, es la que cría mejores ganados; después le sigue la isla de Pinos; el de cerda es numeroso; hay bastante cabrío y lanar; se cuentan 7.330 hatos o haciendas de cría, y 3.098 potreros.

En los bosques sólo hay jabalíes y venados y ningún animal venenoso; se cuentan 1.686 colmenares que dan excelente cera blanca, reputándose como la más superior la que se saca en el territorio de Cuatro Villas. Hay algunas plagas de insectos molestos y varios perjudiciales; la vivijagua destruye los sembrados, y la nigua acosa hasta los animales. El país es escaso de aves así domésticas como de campo; sus costas abundan en pescados excelentes semejantes a los de Haití; y en la isla de Pinos, además de muchos cocodrilos, abunda la tortuga común y la de carey.

10.º Se ha hablado de la perspectiva amurallada que presentan [...] las costas tajadas de seboruco entre el cabo Corrientes y la punta del Holandés; pero en ésta se diversifica tan curioso espectáculo, por cuanto corriendo la costa hacia el cabo de San Antonio continúa la muralla dos millas, figurando al extremo una tala de árboles, que forma un contraste singular con la bella y frondosa   —256→   arboleda que le sigue y en que termina el todo.

El río San Diego nace de la cuchilla del Gavilán, cordillera del Cuzco y tierras de Cayguanabo, y cuando llega al pie del ramal principal de la cordillera se facilita el paso por una gruta de 14 varas de ancho, 15 a 20 de elevación y 70 a 80 de largo en línea recta, hasta que sale a tierras de Galalón, por donde continúa a San Pedro de las Galeras, en que existen, dentro de su mismo cauce, los célebres baños de San Diego; este río se dirige al Sur engrosado con varios riachuelos, dividiéndose en dos brazos, de los cuales el menor desemboca por sí con el nombre de Carraguao, y el mayor se une al de Palacios que desemboca en la ensenada de Dayaniguas.

Es sorprendente el curso del caudaloso Cuyaguatege; nace al Sur de las cuchillas de San Sebastián y del Gato, terreno de Cabezas, en la misma cordillera del Cuzco; recibe al Cantarote, que nace de la loma de las Calabazas y al Juan Alonso, que sale del cuerpo principal de la sierra en el sitio llamado del Infierno; anda media legua y se engruesa con el Lagunillas y el Caliente, que nacen en las lomas de su nombre; corre media milla más y se sumerge en una gruta de la misma serranía, dejándose ver a poco espacio por una abra profunda, en que se sumerge de nuevo estrepitosamente, para volver a nacer en tierras de Lazo, después de correr por un subterráneo de más de 250 varas; aún de allí continúa y recibe dos ríos más en   —257→   un espacio de media legua; atraviesa una quiebra de la serranía llamada Mal-paso; recibe en tres leguas de curso otros tres ríos; se le une el río Portales, que se precipita sobre su cauce por un salto de 50 varas; y engrosado por siete más, desemboca en la laguna o ensenada de Cortés.

Es constante que todo el litoral del Batavanó se halla socavado por las aguas del mar, que se internan bastante, sin que los habitantes tengan recelo por la desaparición y hundimiento de algunos riachuelos.

11.º Descripción de las poblaciones.

A propósito se ha dejado para este lugar hablar no sólo de los puertos principales y más frecuentados de Cuba donde hay poblaciones formalizadas y aduanas, sino también de otros que, por la calidad de su anclaje y su abrigo, merecen una descripción especial. Los más frecuentados de la isla por su orden son: La Habana, Matanzas, Santiago de Cuba, Nuevitas, Manzanillo, Trinidad o Guaurabo, etc. Los puertos mejores son Tánamo, Nipe, Bahía Honda, Cabañas, Mariel, Jagua, La Habana, Matanzas, Santiago de Cuba y Guantánamo; su descripción los dará a conocer y les valdrá el lugar que juzguen los inteligentes, quienes con bastante generalidad colocan en primer lugar a Guantánamo.

Tánamo: tiene todas las ventajas de ser capaz para cualquier número y para toda clase de buques; es muy abrigado; fácil de tomarse y dejarse con todos vientos; con ricas aguadas; y en mi escaso entender superior a todos los de la isla por su situación hacia la cabeza y parte septentrional de todo el país, dominando la entrada al Canal Viejo. Tiene cercanías de terrenos feraces y cubiertos de bosques con excelentes maderas de construcción.

Nipe: capaz de abrigar todas las escuadras de Europa; tiene el gran defecto de no poder salirse por el día, según se ha dicho, de cuyo defecto o inconveniente adolecen muchos puertos de Cuba, hermosísimos en todo lo demás. Los progresos de Nipe, declarado   —258→   puerto de tercera clase para el comercio, no dejarán de ser brillantes por sus comunicaciones centrales en la provincia a que pertenece; y por inmensas ventajas que le da el río Mayarí, que desemboca en su fondo después de haber regado las hermosas vegas en que se encuentran las siembras principales de tabaco de la gobernación.

Matanzas: metido en lo interior de la bahía de su nombre, admite toda clase de buques; es muy abrigado de los Nortes, que son los vientos más temibles en aquella costa; pero su salida difícil exige hacerla con terral por la noche; o a remolque hasta situarse en el placer de punta Maya, donde hay buen fondo para esperar y dar la vela según acomode.

La Habana: su extensión, sus fondeaderos y las comodidades que proporciona el número de embarcaciones que lo frecuentan, le dan la primera importancia; su boca es estrecha y peligrosa; no se puede entrar y salir cuando se quiere; porque para lo primero, si hay vientos del Sureste, es necesario fondearse fuera en el placer del Morro, lo cual es muy expuesto en tiempo de Nortes o huracanes; para lo segundo, si soplan Nortes o nordestean las brisas, se arma mucha mar en la boca; sufren mucho los buques en los huracanes.

Mariel: es capaz de toda clase de buques; tiene una legua de Norte a Sur, ofreciendo por únicos defectos el tener una entrada que se estrecha a 50 varas y ser su dirección abierta a los Nortes. La Mesa del Mariel se ve a 11 leguas; las costas de la bahía son cenagosas.

Cabañas: puerto espacioso con cinco millas de Este a Oeste y dos y media de Norte a Sur sin contar con la ensenada que forma su boca y un gran lagunazo que se prolonga hacia el Este navegable para canoas; es abrigado de todos vientos; capaz de toda clase de buques; y con una entrada amplia, a cuyo [...] islita; sus costas interiores están cubiertas de bosques y encenagadas.

Bahía Honda: su defecto, como el del anterior, consiste en hallarse a sotavento aun de La Habana; pero con terrenos a su proximidad cubiertos de cafetales y plantíos de mucha importancia, donde se cosechan de las principales producciones de Cuba, especialmente tabaco de la Vuelta de Abajo. Su espaciosa bahía es muy abrigada y tiene un diámetro de tres millas; su canal de 369 varas de ancho, aunque con cayo a la entrada, es navegable para   —259→   buques de cualquier porte, pero su costa interior, cenagosa y cubierta de mangles, es enfermiza.

Jagua al Sur: es el puerto principal de la tenencia gobernación de Cienfuegos, y su espaciosa bahía de 12 millas de largo y cuatro de ancho, bastante abrigada, es reputada por muchos como la primera de Cuba; pero su canal de dos millas de largo es sumamente estrecho y tortuoso y la circunferencia de toda la bahía anegadiza, malsana y con mucha plaga.

Guantánamo: tiene 10 leguas de circunferencia y la multitud de puertos que se forman en ella, cómodos todos, abrigados y aptos para cualquier clase de buques, le dan una superioridad indisputable sobre cuantos existen conocidos en el mundo; puede contener con separación cuantas escuadras se quieran; su boca exterior, amplia y limpia, tiene cerca de dos millas de ancho; sus márgenes son excelentes y continuación de valles muy fértiles; los bosques con maderas útiles de construcción están a la mano; desembocan, dentro, ríos que facilitan buenas aguadas; y cuando Cuba llegue a ocupar el rango que la pertenece, Guantánamo no se verá reducido a la nulidad que hoy tiene. Tánamo sólo puede disputarle la primacía por su posición ventajosa para dirigirse a todas partes sin rodeos, ni viajes de remontada; y ambos puertos, con el de Mochima en Venezuela y el de Antón Gil en la costa oriental de Madagascar, al cual se considera el primero de todos, quizá sean los mejores conocidos.

Poblaciones del Oriente

Santiago de Cuba: ciudad capital de su provincia y del departamento, con uno de los mejores puertos de la isla por su capacidad para toda clase de buques, pero con entrada difícil y tortuosa; la defienden el castillo del Morro, la Estrella y otros fuertes; y puede considerarse como plaza de cuarto orden; es residencia de las autoridades que se han nombrado y de otras subalternas, del arzobispo, intendente y cónsules extranjeros. Su aduana es la segunda de la isla en cuanto a recaudación. Tiene calles malas y regulares edificios. Contaba en 1822 con 40.300 almas, a saber: 9.198 blancos, 6.135 pardos libres, 4.129 morenos ídem, 1.544 pardos esclavos y 19.298 esclavos africanos y criollos; desde aquella fecha se le ha dado ya más, ya menos población; y como el número   —260→   de esclavos se ha disminuido en la ciudad por haberse fomentado la agricultura, y a la vez se ha aumentado el de los blancos por las emigraciones del continente, se fija aproximadamente el número en 44.000. Santa Catalina, próxima a Guantánamo, Caney, Tiguabos, el Cobre, con un santuario del Nuestra Señora del mismo nombre muy concurrido de peregrinos, y cuyas alhajas se reputan de gran riqueza, Mayarí, al Norte, con mucho comercio en tabaco de Cuba, y Ongolosongo son sus pueblos mejores. Se han formado dos colonias extranjeras.

Bayamo: villa de 18.000 almas, cabeza de sección y de la tenencia gobernación de su nombre; de hermosa planta en una llanura; mal caserío, y jurisdicción abundante en buenos caballos y ganado vacuno, a cuya cría dedican sus habitantes. Hace su comercio por el Manzanillo, cuyo pueblo progresa por el río Cauto hacia el Sur, y hacia el Norte por las costas de Holguín. Le pertenecen los pueblos de las Tunas, bien situado en el interior; Vicana, Horno, Cauto del Embarcadero y otros menores.

Holguín: ciudad de 12.000 almas, cabeza de sección de la tenencia gobernación de su nombre; con jurisdicción compuesta de hermosas sabanas arenosas y fértiles; bien situada en una llanura deliciosa que riegan los ríos Jigüe y Marañón; hace su comercio por Gibara, cuya fortificación o batería principal está situada en la punta Yarey a sotavento de la entrada. Le pertenecen, entre otros, los pueblos de Banes y Barlay sobre la costa, Tacumura y San Benito, todos de mal plantaje y caserío.

Baracoa: ciudad de 4.500 almas, cabeza de sección y de la tenencia gobernación de su nombre, bien situada, con cielo alegre; pero que poco podrá aumentar por la clase de terrenos que la rodean y en que hay muy pocas labranzas de café; abunda en plátanos, cocos, las mejores piñas de la [...] frutas que exportan; se dedican a la cría de cerdos y otros animales; y le pertenecen, entre otros pueblos más miserables, Guinao, Santa Cruz y Mata.

Jiguaní: pueblo de 8.000 almas, con caserío miserable; cabeza de partido y de la tenencia gobernación de su nombre; su jurisdicción es la que comprende mayor número de indígenas, inclusos en el total de la población blanca de la isla; dependía del Bayamo y se gobierna hace poco tiempo por separado, no contando en su distrito pueblo alguno.

  —261→  

Poblaciones del Centro

Príncipe: ciudad capital de la gobernación de la provincia y cabeza de su sección, residencia de la audiencia de Cuba; está situada en una hermosa llanura sobre los arroyos Tínima y Paso-Real, que se pasan por puentes, los más hermosos que hay en la isla; contiene el vecindario que se le ha anotado en 4.600 casas; el convento e iglesia de la Merced son de buena arquitectura; y su elevada torre sobre los cuatro arcos que forman la entrada principal del templo lo hermosea mucho; cuenta 19 templos más, inclusos los conventos de San Francisco y San Juan de Dios; es residencia de un intendente que extiende su jurisdicción a la provincia de Cuatro Villas; hace su comercio principal con los Estados Unidos por Nuevitas; y poco con Jamaica por Santa Cruz y Vertientes; tienen sus naturales reputación de ser los más advertidos de Cuba; y su jurisdicción es compuesta de pueblos miserables o de bojíos.

Trinidad: sobre el Guaurabo, cabeza de sección; ciudad capital de Cuatro Villas y residencia de las autoridades que se han nombrado; carece de todo establecimiento útil; tiene habitantes muy ricos y caserío regular, y hace bastante comercio con la Jamaica y con los Estados Unidos del Norte, que tienen allí un vice-cónsul; ha sufrido mucho en varios huracanes, y sólo cuenta con cuatro pueblecitos miserables en su jurisdicción a saber: Egido, San Juan, Ay y Palmarejo.

Villa de Santa Clara: cabeza de sección con regular caserío; habitantes bastante acomodados; le pertenecen, entre otros, Sagua la Grande, su principal puerto, la Esperanza y el Quemado.

Villa de Santi Espíritu: cabeza de sección; vecindario generalmente pobre; sus pueblos principales, Moron, Ciego de Ávila, Gibaro y Miñas.

Villa de San [...]: cabeza de sección; vecindario acomodado; hace mucho comercio de contrabando con Providencia; es su costa abrigo de muchos piratas; tiene partidos bastante ricos, y se consideran como de los mejores Santa Fe y Vega Alta.

Fernandina: en terreno malsano y colonia establecida en la bahía de Jagua; cabeza de la tenencia gobernación de Cienfuegos; defiende la bahía una mala fortaleza y componen la jurisdicción los partidos de Camarones, Arimao, Yaguaramas y la Soledad.

  —262→  

Poblaciones de Occidente

Matanzas: ciudad capital de la pequeña provincia de su nombre; rápidamente aumentada desde 1822; con buen caserío y tanto comercio que en 1830 ingresó su tesorería la cantidad de 722.072 pesos 2 y medio reales, lo que la coloca en un lugar que casi supera a los demás puertos, a excepción del de La Habana. Yúmuri, Ceiba-Mocha y Canasí son sus pueblos principales.

La Habana: capital de la isla y una de las primeras ciudades de la América, a la parte occidental de la entrada de su puerto; está amurallada por parte de tierra; tiene sus manzanas trazadas con irregularidad y sus calles a cordel, pero no paralelas con exactitud, estrechas, muy sucias de fango e incómodas para la gente que anda a pie por la concurrencia de carruajes de comodidad y de comercio; tiene hermosos edificios, en especial la casa de gobierno, la de correos, que sirve en el día de intendencia, la iglesia de San Francisco, y diferentes casas particulares; su teatro es obra de bello gusto; la catedral, donde se hallan depositados los restos del inmortal Colón, es pequeña, pero bien construida y con buenas pinturas; la plaza del mercado es muy surtida y con jardín la de armas; la alameda de Paula, sobre un costado de la bahía a la proximidad del teatro, sirve de punto de reunión brillante por la noche; es regular la iluminación de sus calles; están dentro de su recinto los conventos de Santo Domingo, la Merced, Betlemitas y San Juan de Dios para hombres, y Santa Catalina y Santa Teresa para mujeres; el colegio para niñas titulado de San Francisco de Sales; el hermoso cuartel de la fuerza inmediato al muelle; y el banco real establecido con [...] 14 de Octubre de 1832. El muelle corre casi todo el costado oriental de la ciudad; y aunque jamás tiene claros desocupados, se aumenta extraordinariamente el número de buques que atracan en tiempo de zafra.

La bahía se halla defendida a su entrada por el castillo del Morro y la batería de los Apóstoles que cruzan los fuegos con los del castillo de la Punta, próximo a la ciudad. La ciudadela de la Cabaña sobre la colina oriental que forma lo estrecho del canal domina el todo. En ese mismo litoral se halla el pueblo de Regla, con   —263→   desembarcadero para Guanabacoa y lo interior de la isla hacia el Este.

La parte exterior de La Habana es muy bella y con calles más desahogadas que la interior; entre ella y la muralla corre de Norte a Sur la alameda o paseo de quitrines y volantas, que son los carruajes de uso para toda clase de personas medio decentes; cualquiera de ellos puesto de nuevo no baja de 1.600 pesos, o pasa de 2.000 con el lacayo, que si es alquilado cuesta de 16 a 24 pesos mensuales, además del alimento y de vestido para salir con el dueño; si el lacayo es comprado vale de 600 a 800. El precio común de un esclavo es 500 pesos dentro de los barracones; semejante valor es un gran cebo para los especuladores.

En dicha ciudad exterior hay otro teatro; y además el arsenal y la hermosa factoría del tabaco al fondo de la bahía; la casa de la beneficencia y el cuartel de caballería. A poca distancia de su circunferencia, que se ha pensado ceñir con una gran muralla y foso que se comunique de la bahía a la costa, se ven el castillo de Atarés y el del Príncipe dominando la campiña; este último es quizá la mejor fortificación de Cuba.

El gran defecto de esta populosa ciudad, reputada por plaza fuerte de primer orden, es la falta de agua; no todas las casas aljibes y la que se conduce a la ciudad interior por una zanja descubierta es de mala calidad y la única que bebe la mayoría del pueblo y de que hacen aguada los buques.

Las poblaciones principales de la gobernación, inclusa la tenencia de Filipinas, son las siguientes:

LA HABANAFILIPINAS
CiudadesPueblos
JaracoPinal del Río
San Felipe y Santiago del BejucalConsolación del Sur
Santa María del RosarioConsolación del Norte
SantiagoSan Diego de los Palacios
VillasSan Juan Martínez
San Antonio de los BañosMantua
GüinesBoxa
GuanabacoaGuanes del Sur
Pueblos
Luyano
Güira de Melena
San José de [...]
Guamulas
Palacios
Quivicán
San Marcos
Guanajai
Alquisar
Calvario
Madruga
Batavanó
Wajay
Managua
Bahía Honda
Mariel
Guanabo
Cibacoa
Alacranes
Pipián
Lagunillas
Tapaste
Melena del Sur

  —264→  

Entre las poblaciones anteriores, las villas y el pueblo de Guanajai son las de mayor vecindario; dicho pueblo y la villa de San Antonio tienen un clima muy saludable y se ocupan por las tropas que llegan de Europa hasta que se aclimatan; la de Guanabacoa es la que tiene mejores edificios y forma por sus baños un lugar de temporada muy divertido para los habaneros.

En toda la isla cuentan 87.806 casas. Los establecimientos de piedad que existían a fin del año anterior en los tres departamentos son: en Cuba, el hospital de consolación desde 1827; en el Príncipe, el de San Lorenzo desde 1749; en Cuatro Villas, hospitales de caridad en Trinidad, Santi Espíritu, Villa Clara y los Remedios; en Matanzas, otro de igual naturaleza; en La Habana, el de Paula para mujeres desde 1663, San Lázaro desde 1776, Cuna o Expósitos desde 1766 organizada en 14 de Octubre de 1832 con el título de Real Casa de la Maternidad; y hospitales de Misericordia en Guanabacoa, Santiago, Bejucal, el Rosario, Güines, San Felipe, Quivicán, Guanajai y Río Blanco. Todos están bien dotados, y el carácter humano de los cubanos en nada resalta más que en los auxilios con que contribuyen para mejorar la asistencia de los enfermos.

Para los militares hay otros hospitales en Baracoa, Santiago de Cuba, Príncipe, Trinidad y Guanabacoa; en La Habana existen dos, titulados general de San Felipe y de San Ambrosio.

El mejor establecimiento de Cuba es la casa de beneficencia de La Habana, fundada en 1793 a expensas de su vecindario para recoger y educar niños huérfanos de ambos sexos, y aumentada después con un departamento en edificio separado donde se cuidan varones dementes desde 1812, con otro para mujeres de la misma clase desde 1829, y otro en fin para recoger los mendigos desde 1830. Sólo el ramo de educación que reciben los niños, a quienes se asiste con todo esmero, sean blancos o de color, estimula a elogiar esta casa de piedad.

  —265→  

12.º La única antigüedad de Cuba data desde el tiempo de la fundación de La Habana en 1518, y consiste en la cruz que sirvió en el primer sacrificio santo que se celebró.

Su edificio mejor es la casa de gobierno, a que se hallan unidas, componiendo un cuerpo, la cárcel, capaz de 400 personas, y la municipalidad; los bajos del mismo palacio están ocupados por las escribanías públicas, concentradas así en un punto con conocida utilidad de la plaga de litigantes que hay en aquella ciudad; la salida de cada oficina es independiente y todas dan a un gran portal de desahogo que llena, como todo el edificio que sostiene, el frente occidental de la plaza de armas.

13.º Los habitantes se componen de blancos criollos y de europeos, que son en bastante número, y de pardos y negros; es insignificante el de los indígenas. El carácter y costumbres de los blancos criollos sirve de modelo a los de color libres; y los europeos se amoldan, aunque no mucho, a lo que observan; son francos, espléndidos, ponderativos, valientes, amigos de figurar aunque sacrifiquen lo mejor de su fortuna; muy afectos por esto a vestir [...], llevar galones, o adquirir un título; bastante versátiles, hospitalarios, dados al juego y al pasatiempo, de gran penetración y memoria, aplicados hasta los 20 años de edad; buenos amigos, cuando llegan a serlo; y muy cuidadosos de sus familias. Las mujeres son lindas y de mucha gracia, aseadísimas y con todos los adornos   —266→   que seducen en la sociedad; amigas con exceso de lujo; vivas, generosas, apasionadas a pasatiempos y celosas con ridiculez de su rango. En las ciudades, amigas de darse tono. En los campos, familiares con fraternidad. El gran lujo de las familias es mayor también en las fincas que en el pueblo; así es que, en tiempo de la zafra, sus gastos en comilonas, bailes y juego absorben rentas inmensas que en otras partes servirían de capitales.

El lujo en vestir lino y seda es extraordinario, y especialmente en La Habana, que sirve de modelo; ya se ha dicho lo que importa un carruaje, y nada se hace con uno solo, porque debe tenerse otro para el paseo de fiesta; todo se completa en aquella capital con el crecido alquiler de las casas, pues la más inferior no baja de 90 a 100 pesos mensuales. La única fortuna de un padre de familia consiste en que el alimento es barato y hay facilidad para ganar lo necesario.

Los libres de color marchan por la misma senda; una morena libre no se presentará en público sin su vestido de batista con buenos encajes y dijes de perlas o de esmeraldas. Los pardos no manifiestan vehementes aspiraciones por igualarse a los blancos, pero son muy cuidadosos en no asociarse con negros, quienes aparentan conformarse, jactándose de que su sangre es más pura. Es el país de la aristocracia, bien que menos repugnancia siente una blanca en unirse a un pardo, que la resistencia que opone uno de este color antes que   —267→   entre un negro en su familia; esto mismo se nota entre los haitianos pardos17.

14.º Toda la industria esta reducida a la agricultura, cuya gran utilidad no cede en beneficio de los agricultores, sino de los negociantes, quienes además de la ganancia regular que produce el tráfico, sacan la grandísima de recibir los frutos al precio que imponen para adelantar fondos de refacción, que no necesitarían aquéllos si excusaran sus inconsiderados despilfarros en tiempo de la zafra. Existían en toda la isla por fin de 1851.

Tejares703
Tenerias30
Fundiciones15
Cererías10
Tanques de miel5

La importación y exportación de toda la sila en 1830 fue la que sigue.

ImportaciónPesosCentavos
Importación nacional4.739.77662 ½
Id. estranjera10.195.50312 1/3
Id. a depósito1.236.3836 ½
Total16.171.36281 ¼
Exportación
Exportación para España3.740.74787 ¾
Id. para otras naciones10.609.07618 ¾
Efectos salidos del depósito1.521.14468 ¾
Total13.870.96875

  —268→  

Artículos principales de exportación en dicho año.

Aguardiente5.594pipas
Azúcar7.868.881arrobas
Cera38.740id.
Café1.798.598id.
Miel66.218bocoyes
Tabaco en rama4.008.950libras
Id. elaborado407.152id.

El total de buques ha sido

EntradasSalidas
Extranjeros1.2231.210
Españoles572550
Total1.7951.760

En 1831 hubo po solo el puerto de La Habana la exportación que se anota a continuación.

Aguardiente3.054pipas
Azúcar4.325.016arrobas
Cera24.043id.
Café1.378.174id.
Miel36.145bocoyes
Tabaco en rama411.015libras
Id. elaborado314.244id.

En el mismo año ha ascendido el número de buques que han hecho el comercio por el precitado puerto de La Habana a 2040 según se demuestra.

EspañolesExtranjerosTotal
Entradas3256771.002
Salidas3317071.038

15.º No hay canales; se ha proyectado uno hace años para la comunicación de La Habana con la costa del Sur por el puerto del Batavanó. Los caminos en tiempo de aguas, esto es desde Mayo a fin de Noviembre, son generalmente intransitables; en los meses de seca se va en carruaje cómodamente desde La Habana a Santiago de Cuba. Los caminos transversales, entre los pueblos y fincas del territorio más poblado en la gobernación de La Habana, se andan en ruedas en cualquier estación, con más o menos penalidad; en todas las rutas de la isla, cuando no cruzan por terrenos fragosos y quebrados, depende su bondad de   —269→   la calidad del suelo, casi siempre atascoso. Usándose en Cuba leguas de 5.000 varas se cuentan las principales distancias en la manera siguiente.

Caminos principales de rueda hacia el Oriente
De La HabanaA Matanzas22
A Trinidad80
Al Príncipe por Matanzas151
A Santiago por el Príncipe230
Hacia el Occidente
Camino del NorteA Bahía Honda24
A Mantua, último pueblo por el Occidente62
Camino del SurA los Palacios38
A Guane, último pueblo por el Occidente 65

Los caminos transversales de las serranías del Cuzco son malísimos; los de Santiago de Cuba son pésimos; excepto en verano, el central descrito; para Baracoa hay dos: uno interno al través de las montañas, y otro que orillea próximamente la costa del Sur; los del Príncipe, como país llano, dependen de las estaciones; su puerto principal le queda a 32 leguas.

Todos los caminos carecen de pulperías donde pernoctar; pero hay una hospitalidad indecible en los bojíos más míseros y ningún robo, cuando en la capital son tan frecuentes y efecto sin duda del libertinaje en que vive el pueblo bajo, y de la multitud de marineros que, cometido el robo y asesinato, tienen un refugio próximo en los buques atracados a tierra. En tiempo de seca se padece mucha falta de agua. Cada diez días hay un correo que reparte la correspondencia por el camino central.

16.º El aspecto del país es muy agradable, menos sobre las fajas de ciénaga del Batavanó y otros   —270→   puntos, cuya morada es detestable. El cielo de Cuba es bellísimo, el verdor y frondosidad de los campos es siempre igual, y en los países agricultores la hermosura de las habitaciones que hay en cada finca causa efectos sorprendentes. Pera todo cesa en los días lluviosos cuando hay tormentas, siempre furiosas y terribles. También suele ser combatida parcialmente la isla por huracanes. De Julio a Octubre es cuando más llueve. En la parte Oriental se sienten fuertes temblores. El clima es cálido generalmente, pero suavizado por las brisas y terrales; en los lugares de alguna elevación se disfruta de una primavera perpetua; en La Habana y las poblaciones situadas sobre la costa constantemente se halla el termómetro de Fahrenheit entre 80 y 87 grados durante los meses de calor, pasando raras veces de 90 arriba. De Noviembre a fin de Febrero hay siempre una temperatura más suave, que suele convertirse en frío, por pocas horas, cuando soplan Nortes; es la única Antilla en cuyas montañas ha helado en dicha estación. Las costas son enfermizas por lo común y sujetas al vómito, pero los europeos o americanos de tierras frías que se internan un par de millas no corren peligro y se aclimatan en un año; los mismos, cuando viajan por la noche y duermen al raso, suelen ser acometidos por el mal de ojos llamado gota-serena.

17.º La religión Cristiana Apostólica Romana es la única que se consiente, y la de los hijos de la isla. Hay un arzobispo   —271→   en Santiago de Cuba y un obispo en La Habana, que dividen jurisdicción en el arroyo Guyabo, límite entre el Príncipe y Cuatro Villas. El obispo disfruta de 60 a 70.000 pesos; todo el clero tiene regulares comodidades. Los religiosos betlemitas son ricos; los de otras órdenes viven con mediocridad; es desconocido su influjo en La Habana, pero lo tienen en el resto de la isla.

18.º La educación está bastante atrasada, excepto en dicha capital, donde hay regulares establecimientos; por una real orden, muy estrecha, está prohibido a los padres de familia que manden sus hijos a recibir estudios en países libres. En la misma ciudad se da excelente trato a las niñas, que se educan en el colegio de San Francisco de Sales, fundado en 1691; se les enseña, además de lo acostumbrado para su sexo, piano e idioma francés, cuya lengua se ha generalizado bastante. En la isla existen personas de mucho saber.

Los otros establecimientos principales de la isla son: en La Habana, su universidad fundada en 1728, con 145 doctores en el año pasado; escuela de matemáticas y de cirugía; el seminario de San Carlos fundado en 1774; Real Sociedad Patriótica, en 1793, con diputaciones en diferentes pueblos de la isla; la real casa de Beneficencia ya mencionada, la cual cuenta más de 400 individuos bien asistidos; jardín botánico, con sección de agricultura, organizados en 1828; escuela gratuita de dibujo desde 1818; real museo de anatomía descriptiva   —272→   desde 1823, y al cual está agregada una sección de historia; academia de parteras desde 1828. En Santiago de Cuba hay una sociedad patriótica, más antigua que la de La Habana, pues se estableció en 1787, y tiene diferentes diputaciones dentro de su provincia; el seminario de San Basilio para filosofía y teología erigido en 1723. Para toda la isla existe en el pueblo de Regla desde 1812 una escuela náutica; y aunque, con proporción a la población que recibe educación, hay pocas escuelas de primeras letras, se enumeran en desquite, fuera de los que habitan esparcidos en los pueblos pequeños, los siguientes.

AbogadosMédicos y cirujanos
La Habana241107
Matanzas189
Villa Clara 77
Santi Espíritu17 9
Los Remedios 24
Trinidad87
Príncipe4611
Bayamo16 7
Santiago de Cuba3913
Holguín23
Baracoa44
Total400182

Los abogados tienen academia de jurisprudencia práctica establecida en 1819 en el Príncipe, con una sección en La Habana, [...] número bien crecido de cirujanos latinos y romancistas.

19.º El gobierno se ejerce por generales españoles; la audiencia es tribunal de apelación para toda la isla; se mantiene una policía suspicaz; hay pocos países donde ocurran tantos pleitos, que agitan para vivir los llamados allí pica-pleitos, sumamente   —273→   perjudiciales al reposo de las familias y culpables en el desorden con que se administra justicia; jamás les faltan testigos entre aquellos vagamundos que ganan el pan, como ellos dicen, de jurar.

20.º La moneda columnaria española es la que circula; la onza de oro con el busto de su rey vale 17 fuertes, lo que no guarda proporción con el valor de éste de ocho reales columnarios.

21.º En lugar de deudas tienen aquellas cajas considerables acreencias contra el comercio y los agricultores. Los productos de las administraciones marítimas y terrestres, de sólo La Habana, en 1831 han sido de:

PesosReales
Ramos marítimos3637565 4 ½
Ídem terrestres11178783
Total47554437 ½

El total de las aduanas marítimas de toda la isla en 1830 fue de 5.027.095 pesos 3½ centavos; el de las terrestres de 3.945.452 pesos 1½ centavos, que hacen la suma total de 8.972.547 con 5; se puede asegurar que la tesorería general de Cuba, desprendidas sus oficinas del enjambre de empleados que las aniquilan, recibiría un aumento de 2.000.000 de pesos anuales. Los quitrines cuestan mucho para que los sostengan con sueldos miserables.

Por cuenta del gobierno se juegan anualmente 14 sorteos ordinarios de lotería con un fondo de 70.000 fuertes cada una y diferentes premios, de los cuales el mayor asciende a 20.000 fuertes. Otro   —274→   extraordinario cuenta 140.000 pesos de fondo, de que se sacan 40.000 para el premio mayor, 20.000 para el segundo, y en progresión otros muchos. El gobierno rara vez pierde.

El ejército consta de 16 batallones veteranos, cuya fuerza no excede de 10.500 hombres, inclusas las no plazas de armas. Entre los diferentes cuerpos de milicias regladas y rurales, existentes en los tres departamentos, componen una fuerza casi igual. Las primeras, bien pagadas en el departamento occidental, lo están con atraso y rara vez por completo en los otros dos, prefiriéndose en La Habana remitir su gran sobrante a Madrid; dicha fuerza se halla distribuida entre las dos plazas fuertes de la isla, teniendo la de La Habana más de la mitad, con que cubre sus fortalezas y varios puestos artillados que son: el castillo de San Severino en Matanzas y las baterías y torreones del Batavanó, Bahía Honda, Cabañas, Mariel y Jaruco. El castillo de Jagua lo cubren las tropas del centro, y lo mismo las baterías de Nuevitas, Vertientes y Santa Cruz. Los puestos donde hay baterías en el departamento oriental son: Manzanillo, Guantánamo, Baracoa, Nipe y Gibara; excepto las baterías que tienen torre, donde se refugia la tropa, las demás sirven solamente de plataforma. El capitán general de la isla saca del tesoro una renta anual de 18.000 fuertes, 2.000 más le paga el consulado, y de 14 a 16.000 que le produce el gobierno político.

  —275→  

La milicia está mal armada; desconfían de ella, aunque han procurado llenar con europeos las plazas de oficiales; no la consignan más que a puestos insignificantes; y por repetidas reales órdenes, a ningún criollo se puede confiar destino militar de influencia. La artillería se compone de dos brigadas, una compañía de obreros y cinco de milicias con un total de 800 plazas.

La marina de guerra forma en La Habana el único apostadero regular que tiene hoy día la nación española; el nombre de sus buques y su fuerza se demuestran a continuación.

Su fuerza en hombres
BuquesPiezas que montanBrigadaMarineros
Navío Héroe80180416
Fragata Lealtad50120387
Ídem Restauración50120381
Corbeta Cautiva2245218
Ídem María Isabel2212 16
podrida
Bergantín Marte162063
Ídem goleta Amalia52060
Goleta Habanera1520
Ídem Ligera21130
Ídem Ritilla 1520
Flechera Fernandina 31050
Una Cañonera1412
Total2535521593

La matrícula de Cuba se halla dividida por distritos y secciones; cuenta cinco de los primeros y 28 de las segundas. La fuerza de las mismas, inclusos 63 cabos de matrícula, una maestranza de 331 individuos, 383 pilotos y 182 oficiales de mar y patrones, alcanza a 3.769 hombres. Los buques de cabotaje y otros mayores, de la clase de bergantines y goletas, forman un número de 2.520 útiles. El arsenal de La Habana se halla desprovisto y miserable,   —276→   sin que puedan hacer grandes gastos para reponerlo.

22.º La importancia política de Cuba es muy conocida, y mientras España la conserve, de ella saldrá el rayo que conmueva a la América que baña el mar de Colón, en especial a México y a Centro-América. Los gobiernos americanos de dicho mar han incurrido en dos errores que pueden acarrear graves males, principiados a experimentarse. Han abierto la mano al comercio peninsular y proporcionádole que respire, acrecentándose el de Cuba y Puerto-Rico; y han olvidado que con la independencia de aquella isla, o las armas dentro de ella, habrían obligado muchos años hace al gobierno de Madrid a que los reconociera y respetara18.

Con respecto a los Estados Unidos, sabe tanto su gobierno el valor e importancia de Cuba, que a la vez de haber estado paralizando   —277→   su emancipación por intrigas muy propias en los gabinetes que meditan, han puesto en práctica cuantos resortes son imaginables para incitar a sus habitantes a una declaración que constituyera la isla como Estado de Washington. Ciertamente que esto era preferible para su felicidad y para evitar los peligros a que la arrastra la perspicacia mercantil de la Inglaterra.




ArribaAbajoArtículo 43.º: De la Groenlandia y Tierras Altas Árticas

1.º La Groenlandia, llamada Tierra Verde por el color que da a sus costas el musgo que cubre sus peñascos, es un extenso y no bien conocido territorio que algunos reputan isla, situada hacia el polo Ártico y al Nordeste de las posesiones inglesas de la América Septentrional, de quienes la separa el estrecho de Davis y la bahía o mar de Baffin; otros la consideran como parte del mismo continente, por no haberse podido determinar a causa de los hielos si las bocas o entradas que se encuentran en la circunferencia de dicho mar son estrechos formados por distintas tierras árticas, o si son abras que se internan en la misma Groenlandia, la cual en este caso formaría el litoral septentrional del mismo mar que continúa hasta el grado 79, formado en el 75, entre los cabos Liverpool y Horsburgh, la sonda de Lancaster o entrada del estrecho de Barrow al Norte de las Tierras del Príncipe Williams, que se juzgan a continuación de la isla Cumberland,   —278→   la cual forma con la Groenlandia el ya nombrado estrecho de Davis, que tiene su menor ancho en el círculo polar Ártico o grado 67.

Por las razones anteriores sólo puede fijarse el extremo meridional de la Groenlandia en el cabo Farewell, a los 59º 38' latitud Norte, y lo más avanzado al septentrión siguiendo por su costa oriental en los 80º, sin saberse si continúa hacia el Polo. Su longitud Oeste principia a los 20º y puede extenderse hasta los 92º. A la parte de la Groenlandia situada al fondo septentrional de la bahía de Baffin, entre los 76º y 80º latitud Norte y los 66º y 82º longitud Oeste, se da el nombre de Tierras Altas Árticas. Al Nordeste de la Groenlandia se hallan las islas Spitzberg, descubiertas por Barentz en 1596; y aunque los geógrafos modernos las describen como pertenecientes a la América, seguramente por su mayor proximidad a la Groenlandia, se reserva hablar de ellas cuando se trate de la Rusia, cuyos habitantes son los que han formado allí varios establecimientos. Por la misma razón que el Spitzberg, debe considerarse la Islandia como perteneciente a la América, pues sólo dista 40 leguas al Sureste de la Groenlandia; de ella se hablará también en Dinamarca.

2.º La Groenlandia fue descubierta por el irlandés Gunbiorn en 1970; pero el rigor del clima acabó con una colonia noruega donde había obispo, varias iglesias y monasterios, cuyas relaciones con el continente europeo cesaron desde el año 1406, en que se nombró el último prelado; no se han   —279→   hallado ni vestigios de semejante población; en 1488 se descubrieron las Tierras Altas Árticas, sin suceso que llamara la atención. En 1576 intentaron los ingleses formar un establecimiento bajo la dirección del almirante Forbisher, pero no tuvo efecto. En 1712 la compañía noruega de Groenlandia establecida en Berghen envió una colonia, que se situó en la parte occidental a los 64º, acompañada del eclesiástico Hans Egéde, quien se aventuró a un viaje tan penoso con el objeto de inquirir si existían restos de la colonia arriba mencionada. Tan laudable interés resultó en beneficio de los naturales, pues les predicó el evangelio hasta a 1735, con el sentimiento de no haber adquirido la menor noticia de lo que deseaba; otros misioneros imitaron su ejemplo; y aunque 30 años después fundaron los moravos otro establecimiento, nada se adelantó bajo un clima tan duro e insoportable. Sin embargo se cuentan 20 factorías dinamarquesas.

Si la Groenlandia, como ya se ha dicho, describe en su prolongación hacia el Oeste los contornos de la bahía de Baffin y estrecho de Barrow, y si no termina por dicho rumbo en el grado 92, puede presumirse que se une con el continente por la parte Noroeste de la Gales Septentrional, más allá de los 120 grados; el marino inglés Parry en su viaje de 1819 no pudo penetrar más que hasta los 117, siguiendo dicho estrecho, el cual, si guiase hacia las costas occidentales de aquella parte de la América, confirmaría la descripción del viaje hecho en 1640 desde la California   —280→   por el español Fuente, y no habría entonces duda de que se debe a los hielos no poder rodear esta parte del Mundo por el Norte.

3.º Las 20 factorías dinamarquesas se hallan distribuidas en dos secciones: Godthaab, la más antigua y la principal de dichos establecimientos, tiene un excelente puerto; Umanak, Godhavn, sobre la isla Disco, Jacobshavn, Holsteinborg, Sukkertoppen, Frederikshaab, Juhaneshaab, Fiskerrner y Egedeminsde, son las que le siguen; Uperaavick es la más septentrional a los 72º 55' de latitud. La población que se calcula tener la Groenlandia es de 20.000 almas; no es posible determinar la superficie. Las Tierras Altas Árticas las dominan los ingleses.

4.º Las costas de dicha región, cortadas por golfos y obstruidas por islotes y arrecifes, sólo ofrecen una vista horrible, que con razón ha hecho dar a uno de sus cabos el de Desolación, el cual forma con el de Chudley en la Tierra del Labrador la entrada al estrecho de Davis, que más propiamente es un mar, reconocido en 1607, lo mismo que las costas occidentales de la Groenlandia, por el marino de aquel nombre.

5.º Dicho país se halla erizado de montañas, cuya más elevada y extensa cadena corre de Sur a Norte dividiéndolo en oriental y occidental; el pico Blaasark sobresale en ella, pero más aún otras tres alturas llamadas Cuernos de Ciervo. Todo el resto conocido de su superficie sólo presenta en   —281→   diferentes direcciones grupos de rocas llenas de grietas perpendiculares y cubiertas de hielo y nieve. Sobre el fondo de la bahía de Baffin, donde las costas de la Groenlandia tienen el nombre de Tierras Altas Árticas, únicamente se ven, en especial por la parte en que se hallan las islas Bushnau y Wolstenholm, cerros de 300 a 900 varas separados entre sí por barrancos rellenos de nieve. No se conocen volcanes; las producciones mineralógicas se reducen a mármoles de todos colores, gran cantidad de espato, el incombustible amianto, el nuevo mineral llamado criolito y la piedra ollar de que los habitantes fabrican varios utensilios, talco y granates. En la isla Omartok hay una fuente cuya agua está siempre hirviendo.

8.º No hay conocimiento de lagos y ríos; su estéril y arenoso suelo es ingrato en todas partes, y sólo hacia el Sur se ven algunos pequeños enebros, sauces y abedules; las plantas se reducen al esmirnio o angélica, al romero y la coclearia; la grosella es su mejor y casi única fruta, siendo la col y el nabo lo que se cultiva cerca de las factorías. En las Tierras Altas Árticas sólo se ve musgo, yerba hepática y brezos.

9.º Es asombroso el número de lobos y perros de mar y lo mismo el de becerros marinos, de que se cuentan cinco especies, y que como aquéllos infestan las costas; también hay muchos pájaros de mar; y es indecible la abundancia de ballenas.   —282→   No es menos considerable el de liebres y el de osos del mar Polar, horribles y de talla corpulenta, los cuales se mantienen de becerros marinos y aumentan su ferocidad por la alegría que muestran al devorar la presa; hay renos hacia el interior, aunque pocos; lobos cervales, zorras del polo Ártico, algunos gamos, hermosas martas y perros monteses asemejados a lobos. Se cuentan en el país 90 especies de insectos. Los lobos marinos son anfibios y huyen del hombre apenas lo divisan, pero en casos de apuro se defienden con furor; su carne es buena y su piel se aprovecha para correas; algunos pesan 2.000 libras.

10.º La gran mole llamada Pico del Hielo que se eleva sobre la embocadura de un río es una curiosidad que sorprende; y la claridad que refleja se distingue a 10 leguas; la adornan unas pirámides o agujas y una bóveda que parece de cristal; sobre las costas se ven mover algunas veces contra el viento montañas de hielo que descansaban en el fondo del mar.

11.º Ya se han nombrado las factorías y colonias de la Groenlandia; los naturales, durante el verano, habitan cabañas de forma cónica, cubiertas por dentro de pieles de reno y por fuera de tela grosera; el invierno lo pasan en grutas cavadas a propósito en peñascos.

13.º Los groenlandios son de estatura y ojos pequeños, siendo raros los que llegan a cinco pies; el cabello es largo, fuerte y negro; su color amarillo-moreno; se arrancan la barba; tienen el pecho elevado y anchas las espaldas, acostumbrándose   —283→   hombres y mujeres a cargar grandes pesos desde niños; así como los primeros se emplean en la caza y en la pesca, y en labrar la madera que necesitan, las otras hacen de carniceros, cocineros y zurradores, preparan las pieles para el calzado y otros usos, fabrican y reparan sus casas y cubren con pieles las barcas. Forman los groenlandios una rama de los esquimales o samoyedas de la América y son tan indiferentes al porvenir y tan ágiles y obsequiosos como hospitalarios y de buen humor.

Viven de la caza y de la pesca, aventurándose una sola persona a salir muchas millas al mar en persecución de becerros marinos sobre una pequeña canoa en figura de arca, formada de costillas de ballena o débiles ramas y forrada con pieles de perros marinos, la cual dirigen diestramente con un débil remo de poco más de una vara. Aborrecen el vino y gastan del aceite de ballena; comen cualquier carne o pescado podrido, lo que les hace adquirir un hedor intolerable, aumentado por su suciedad; no conocen la envidia ni el hurto; miran con desprecio a los extranjeros; visten pieles de perros y becerros marinos, usando camisas de pellejos de aves con plumas de diferentes colores; manejan el arco, la flecha, el cuchillo y la honda; la carne de reno, que consiguen pocas veces es su manjar más apetitoso.

Los habitantes de las Tierras Altas Árticas se parecen a los groenlandios en el físico y el dialecto; tienen el rostro más largo; usan trineos tirados por   —284→   perros durante el buen tiempo, y los comen luego que los hielos impiden la pesca de animales marinos; cuando el descubrimiento de aquella parte, creían los habitantes que eran únicos en el Mundo; son afables y viven con mucha paz.

14.º No hay otra industria en la Groenlandia sino la pesca, la cual aprovechan las naciones que concurren a hacerla, y redunda especialmente en beneficio de la compañía establecida en la capital de Dinamarca, a quien resulta una utilidad líquida de más de 330.000 pesos. La pesca de ballena, a que concurren varias naciones, produce anualmente 1.400.000 pesos, siendo de 1.960.000 el total de la exportación. La importación, que alcanza a 1.000.000 de pesos, la hace casi toda la precitada compañía. Los habitantes de las Tierras Altas Árticas fabrican armas y cuchillos.

16.º La Groenlandia presenta un aspecto el más arrimado de la miseria y del horror: rocas, hielos y nieves eternas; un moho verdoso sobre sus playas, cuya vista causa aflicción; costas inaccesibles y peñascos que se hienden con estrépito por el rigor del frío; noches largas y tristes durante un invierno dilatado, y en el verano días cortos, en extremo calientes y obscurecidos por las nieblas. ¡Jamás el hombre puede figurarse una mansión más abominable!

17.º La religión es una mezcla de cristianismo y de paganismo; los moravos tienen tres establecimientos al Oeste de aquel país; hacia las Tierras Altas   —285→   Árticas, sus habitantes son enteramente salvajes.

18.º No hay educación; el dialecto que hablan en ambos países es el mismo de los esquimales.

19.º Los naturales carecen de gobierno, viviendo independiente cada familia, excepto en aquellas partes dominadas por los dinamarqueses e ingleses.

22.º Todo el país no tiene otra importancia sino la pesca de la ballena y otros animales.