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Texto ampliado de la ponencia dictada en noviembre de 2008 en La Habana, en ocasión del Congreso Cuatro Siglos de Literatura Cubana, y parte de un proyecto mayor sobre Rodó financiado por el Arts and Humanities Research Council de Gran Bretaña. Agradezco también el apoyo de la School of Modern Languages de la Universidad de St Andrews para poder asistir al Congreso y la información y ayuda para conseguir textos huidizos prodigadas gentilmente por los colegas cubanos Ricardo Luis Hernández Otero, Victoria María Sueiro Rodríguez y José Díaz Roque.

 

2

José Enrique Rodó, Obras completas, ed. Emir Rodríguez Monegal (Madrid: Aguilar, 2.ª ed., 1967), pp. 1330-1331. En adelante: OC.

 

3

Según Rodríguez Monegal, Ariel salió en los Nos. 29-44 de esta revista, entre enero y abril de 1905, y «fue considerada por el propio Rodó como la cuarta edición del opúsculo» (OC, p. 1442). Esto dice el Diccionario de Literatura Cubana sobre la revista Cuba Literaria (Santiago de Cuba, 1904-[1905]): «"Revista semanal ilustrada", aparecía como subtítulo en el ejemplar más antiguo visto, correspondiente al 14 de julio. Su propietario fue J. Marino Henríquez y su director-redactor Max Henríquez Ureña. Publicó poesías, cuentos, críticas literarias y otros trabajos de variada índole. Contó con la colaboración de Pedro Henríquez Ureña, Manuel Serafín Pichardo, José M. Carbonell, Francisco García Cisneros, Dulce M.ª Borrero, Lola R. de Tió, entre otros menos conocidos. El último número revisado corresponde al 24 de noviembre de 1904, pero según afirma el propio Max Henríquez Ureña en la segunda parte de su Panorama histórico de la literatura cubana (La Habana, Edición Revolucionaria, 1967, p. 297), su actividad se extendió hasta 1905». (Diccionario de la literatura cubana, Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba, en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes).

 

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Pedro Henríquez Ureña, «Ariel» (Cuba Literaria, 12 de enero de 1905); «Marginalia: José Enrique Rodó» (sobre Liberalismo y jacobinismo, en Revista Moderna, México, diciembre 1907); «La obra de José Enrique Rodó» (Conferencias del Ateneo de la Juventud, México, 1910), recogidos en La utopía de América, ed. Rafael Gutiérrez Girardot y Ángel Rama (Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1978), pp. 326-331, 332-334 y 334-345. La correspondencia con Rodó aparece en OC, pp. 1443-1448.

 

5

Publicada en parte en Rodó y sus críticos, ed. Hugo D. Barbagelata (París: Imp. de Mr. Vertongen, 1920), pp. 198-257; y completa en el Boletín de la Academia Argentina de Letras, Tomo XV, pp. 573-635.

 

6

La segunda mención de Jesús Castellanos en las Obras completas ocurre en una carta a Max Henríquez Ureña de julio de 1912, donde Rodó expresa su pésame al buen amigo del difunto, «óptimo compañero nuestro en la cruzada americana por nuestra cultura y la dignificación espiritual de nuestra civilización» (p. 1443).

 

7

Jesús Castellanos, «Rodó y su Proteo», en Rodó y sus críticos, pp. 57-104.

 

8

Carlos Rafael Rodríguez, «Significación del Grupo Ariel» palabras leídas en Cienfuegos, 1931, y luego publicadas en La Habana en 1933. En Letra con filo, Tomo 3 (Habana, Ediciones Unión, 1987), (pp. 621-629), p. 621.

 

9

Medardo Vitier, «El mensaje de Rodó», en Del ensayo americano (México: Fondo de Cultura Económica, 1945), pp. 117-136.

 

10

Comunicación personal de José Díaz Roque, por e-mail del 2 de diciembre de 2008.