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Rogaría

   Señor, Tú nos defiende e nos guarda de ocasión:
asaz fazemos yerros, de que pedimos perdón;
si todo lo penases, ¿cuál sería aquel varón
que pueda sofrir las penas que meresce con razón?  1540

   Especialmente te ruego, ¡oh Señor!, muy homilmente
que en las mis tribulaciones me fagas ser pacïente,
verdadera paçïencia siempre me venga emiente,
ca tus dulces castigos son emplastos al doliente.

   Contra Ti fui fallido e en todo muy errado:  1545
non ha punto en el día que yo pasé sin pecado,
en fazer a Ti enojo era todo mi cuidado,
mas la tu mano muy luenga cedo me hobo alcanzado.

   Como muy justo Jüez, envías el tu castigo
sobre aquel que Tú más amas e lo tienes por amigo;  1550
al que Tú nunca vesitas cuéntolo por enemigo:
por ende yo, Señor, tengo que partiste bien comigo.

   En muchas maneras penas los que quieres castigar:
a los unos atormentas que te sepan confesar,
como feziste al ciego, que non fue por el pecar  1555
nin su padre nin su madre, mas tu gloria demostrar.

   Por probar su paçïencia, al santo Job tormentaste,
licencia de le dar penas a Satanás otorgaste,
e desque en él viste buena fe e lo probaste,
sobre él tu misericordia muy aína le tornaste.  1560

   Por que non soberbeciese, Sant Pablo en las visiones
rescebió muchos tormentos e muchas persecuciones
e sufrió en la su vida de la carne aguijones,
mas con la su fortaleza venció las tribulaciones.

   A otro, Señor, persigues, porque lo vees perdido  1565
en vanidat del mundo e en pecados muy metido;
e por que, Señor, non vaya al fuego encendido,
aquel que Tú vesitas non lo pones en olvido.

   A otros Tú castigas por siempre su pecado,
así como en Egipto aquel pueblo porfiado,  1570
desque lo azotaste e fue por Ti llagado,
aquí e en el otro mundo fincó así condenado.

   Una señal habemos que podemos entender:
a cuáles Tú azotas por les Tú bien fazer,
aquestos son, Señor, los que a tu plazer  1575
emiendan las sus vidas: non se quieren perder.

   Al que en este mundo el bien nunca le fal,
nin pie le entropieza, nin nunca siente mal,
non es buena salud, esta es grave señal:
Señor, de tal ventura Tú me guarda e me val.  1580

   Tu siervo só, Señor, tu pobre criazón;
cumple tu voluntad, así como es razón:
o si por mis pecados he d'haber tribulación,
sea en este mundo, e en el otro perdón.

   Por siempre te acuerda, non te olvides, Señor,  1585
que hayas pïedat del flaco pecador,
que somos flaca masa, llena de mucho error,
cual Tú, Señor, conosces, que fueste el formador.

   Agradéscote, Señor, que quisiste castigar
este siervo tan malo aquí lo vesitar;  1590
en Ti es toda mi fïuzia sin otro ningún dudar:
acórreme, Señor, que pueda bien acabar.

   Por la tu pïedat grant tiempo me esperaste,
pecando de cada día los mis yerros non cataste,
por la tu misericordia muy manso me azotaste:  1595
en Ti espero merced pues aquí non me olvidaste.

   E cualquier cosa, Señor, que Tú esperes de mí
lo tengo por mejor, e yo así lo entendí:
faz de mí lo que quisieres, todo tiempo e aquí;
si paso persecuciones, muy bien te lo merescí.  1600

   E non sé, Señor, otra arma que tome en tal sazón,
con que yo me defienda de aquesta tribulación,
si non lágrimas de sangre de todo mi corazón,
e a Ti devotamente fazer siempre oración.

   Pongo por abogada a tu madre Santa María,  1605
aquella que del mundo fue acorro e luz del día,
a quien siempre me encomiendo e llamo todavía,
que por mí yo te ofresca aquesta petición mía.

   De te fazer oración siempre fui apercebido,
con devoto corazón e con todo homil gemido;  1610
e tengo grant esperanza que seré yo bien oído,
pues lo pido a Señor pïadoso e sofrido.

   Quien oración fiziere de sí parta el rencor
que ha contra su hermano, e haya verdadero amor;
e si le erró, perdone, así como Nuestro Señor  1615
perdonó a los judíos la su muerte e su dolor.

   Ca quien tiene en sí saña siempre será comparado
al ferido que en sí tiene el fierro enveninado:
en la llaga ha podrido e nunca lo ha sacado,
por que de la tal dolencia non puede ser bien curado.  1620

   Non ha poder ninguno a otro malferir,
si non cuando a Dios plaze de gelo consentir,
nin podría el dïablo a nos mucho nuzir,
si Dios non lo consiente e lo quiere sofrir.

   Non pudo Satanás a Job nunca enojar  1625
fasta que hobo de Dios licencia e logar;
empero nunca l' quiso atanto otorgar
como el malo deseaba por se querer vengar.

   Nin los mártires pudieran de penas sofrir tanto,
si non gelas temprara aquel Señor justo e santo:  1630
non los dejaba vencer de aquel cruel espanto
cuando el dïablo quisiera estender el su manto.

   Por ende quien nos faze grant enojo e tristura
debemos perdonarle e no l' tener rencura,
con buena pacïencia, sin ninguna falsura,  1635
sofrir la penitencia aunque sea muy dura.

   E nuestra oración siempre la continuemos;
aunque Él acorra tarde, nunca desesperemos,
ca Dios acorrerá en lo que le rogaremos,
e nos dará mejor de lo que nos pediremos.  1640

   Los mozos del escuela, cuando son espantados
e han miedo muy grande de bien ser azotados,
a Dios fazen sus ruegos que sean delibrados;
mas Él bien le plaze que sean emendados.

   Los azotes que lievan los fazen aprender:  1645
salen grandes letrados e aprenden buen saber,
e después bien entienden que Dios les fue fazer
mucho bien e le aman por siempre gradescer.

   Por ende non se queje quien a Dios va rogar
alguna petición si la non recabdar,  1650
ca Él sabe mejor lo que le debe dar
a salud de su alma, que es bien que non ha par.

   Si homne está en queja e en tribulación,
a Dios faga sus ruegos e la su oración:
muchas vezes recabda segunt su corazón  1655
e ha en las sus cuitas mucha consolación.

   Cuando el tribulado es del Señor oído
por las sus oraciones e el su grant gemido,
por bien es del que pena, que sea comedido
que Dios tiene poder de acorrer al perdido.  1660

   Cuando a los tres niños el rey mandó poner
en el forno ardiente por los fazer arder,
allí Dios acorrió e mostró su poder,
Nabucodonosor lo hobiese a conoscer.

   E si los inocentes sin culpa son penados,  1665
esto es por la grant culpa e los grandes pecados
de aquel que los persigue, e ellos van salvados
a otro lugar más noble do más serán preciados.

   Los chiquillos infantes que Herodes mató
poca culpa tenían por que los destruyó;  1670
mas su mala ventura d'él esto aguisó:
ellos fueron con bien, mas él con mal fincó.

   Muchos penan grant tiempo en la tribulación
por que sea probada su firme oración,
e sufren penitencia, mas ý viene sazón  1675
que llega luego Dios con su consolación.

   Siempre faz oración en logar apartado,
con muy pocas palabras e corazón llagado,
con devoto talante de ti sea rogado
Aquel que nunca al pobre dejó desamparado.  1680

   En lo que tú rezares el corazón ternás:
entiende lo que dizes e que demandarás,
ca por cierto non cuides que tú recabdarás
si non sabes qué pides, por vozes que darás.

   Mucha merced me fizo Dios en me dar logar  1685
e tiempo de servirle, e pedirle e rogar
que haya compasión de me querer librar
de perigros del mundo que me quieren matar.


Aquí comienza de los fechos del palacio


   Grant tiempo de mi vida pasé mal despendiendo,
señores terrenales con grant cura serviendo;  1690
agora ya lo veo e lo vo entendiendo
que quien ý más trabaja más se irá perdiendo.

   Las cortes de los reyes, ¿quién las podrié pensar?
¡Cuánto mal e trabajo el homne ha de pasar,
perigros en el cuerpo e el alma condenar,  1695
los bienes e el algo siempre lo aventurar!

   Si mil años los sirvo e un día fallesco,
dizen que muchos males e penas les meresco;
si por ellos en cuitas e cuidados padesco,
dizen que como nescio por mi culpa peresco.  1700

   Si por ir a mi casa licencia les demando,
después a la tornada, nin sé cómo nin cuándo,
fallo mundo revuelto, trastornado mi bando,
e más frío que nieve en su palacio ando.

   Fallo porteros nuevos, que nunca conoscí,  1705
que todo el palacio quieren tener por sí;
si llego a la puerta, dizen: «¿Quién está ý?».
«Señores», digo, «yo, que en mal día nascí.

   Grant tiempo ha que cuidaba esta corte saber;
agora me paresce que non sé qué fazer;  1710
querría, si pudiese, al rey fablar e veer».
Dizen: «Estad allá, ca ya non puede ser.

   Está el rey en consejo sobre fechos granados,
e non están con él sinon dos o tres privados,
e a todos mandó que non sean osados  1715
de llegar a la puerta aunque sean honrados».

   «Señor», le digo yo, «de ver al rey non curo,
mas acogedme allá, si quiera en eso, escuro,
e de mí vos prometo e por mi fe vos juro
de vos dar un tabardo, d'esto vos aseguro».  1720

   Diz el portero: «Amigo, non podedes entrar,
ca el rey mandó agora a todos d' aquí echar;
esperad allá un poco, podredes después tornar;
allá están otros muchos con quien podedes fablar».

   «Señor», le digo yo, «allá están más de ciento:  1725
desde aquí oyo yo el su departimiento;
pues non só yo agora de tan astroso tiento
que allá no esté tan quedo que non me sienta el viento».

   «¡Tiradvos allá!», dize luego el portero tal,
«paresce que habedes sabor de oír mal-  1730
yo nunca vi tal homne nin tan descomunal-
¡o vos tiraré dende, si Dios me val!».

   «Señor», le digo yo, «siquier esta vegada
me acoged allá e id a mi posada,
e darvos he una hopa que tengo empeñada».  1735
Diz: «Entrad, pues, agora muy quedo e non fablad nada».

   Entro dentro apretado e asiéntom' muy quedo;
que calle e non fable me faze con el dedo.
«¿Quién sodes», me diz otro, «que entrastes y tan cedo?».
«Señor», l' digo, «un homne que vengo de Toledo».  1740

   «Salid», luego diz, «fuera, aquí non estaredes».
Trábame luego del brazo; apégome a las paredes;
viene luego el otro, dize: «Vos fincaredes,
mas lo que me mandastes luego cras lo daredes».

   «Señores», digo luego, «yo lo daré de grado  1745
todo lo que hobiere e más de lo mandado».
Con esta pleitesía finco asosegado
e estó entre los otros como homne asombrado.

   Levántase el consejo e veo al rey estar;
vo luego espantado por le querer fablar;  1750
él vuelve las espaldas, manda luego llamar
que vengan reposteros, que quiero ir cenar.

   Yo estó en mí comidiendo: «¡Mesquino! ¿Qué faré?
Muy grant vergüenza tengo, non sé si l' fablaré,
o por ventura cras mejor gelo diré».  1755
Desputando comigo nunca buen tiento he.

   Pero allego a él así como a morir;
«Señor», digo yo, «merced, queredme agora oír:
yo só vuestro vasallo e mandástesme venir
aquí a vuestra guerra, e agora mandástesme ir.  1760

   De sueldo de tres meses non puedo ser pagado,
de la tierra de antaño dos tercios no he cobrado,
he perdido mis bestias, mis armas empeñado;
ha dos meses que yago doliente, muy lazrado».

   Respóndeme un privado: «Los contadores han carga  1765
de librar los tales fechos, qu'el rey nunca se embarga».
Desque veo mi fecho que va así a la larga,
levántome muy triste, con boca muy amarga.

   Viene luego el portero, quejoso, a más andar:
«Amigo, habedes librado, ca agora vos vi fablar  1770
con el rey, e por tanto vos vengo a acordar
que me dedes lo mandado; darlo hedes en buen logar».

   Dígole: «Señor, non sé en qué está mi fazienda;
de todo cuanto perdí non puedo haber emienda;
pero aquí moraré esperando que entienda  1775
el rey cómo le serví, aunque non tengo qué espienda».

   Diz el portero: «Amigo, Fulano es muy privado:
esperaldo a la salida, de vos sea acompañado;
id con él a su posada e dezilde que de grado
l' daredes alguna cosa, que seades ayudado.  1780

   Non vos duela a osadas prometer a grant medida,
ca del agua que se vierte la media non es cogida,
e si por él librardes, non fue en balde la venida».
«Señor», digo, «gracias muchas; consejádesme la vida».

   Espero a don Fulano, con él vo a su posada;  1785
fasta que descabalga, yo nunca le digo nada.
Otro día allí vengo con muy fría madrugada,
sus mozos me dizen luego: «La mula tiene ensellada.

   El rey ha enviado por él cuatro mensajeros
que se vaya a palacio, ca están allá caballeros».  1790
Vo con él asaz cuitado, que non tengo dos dineros
que yo coma aquel día, nin otros mis compañeros.

   Atiéndole todo el día, pintando por las paredes,
en mi cabo apartado cual estó, vos lo entendedes;
vienen a mí los porteros, dízenme: «Convien que dedes  1795
lo que nos habés mandado, o aquí non estaredes».

   «Señores», digo, «cierto, si Dios me ayuda a librar,
non partiré d'esta villa sin vos pagados dejar;
aguardo a don Fulano, que me fuestes vos mostrar,
mas aún con las sus priesas non me quiere escuchar».  1800

   Don Fulano del consejo sale bien a mediodía;
yo luego vo con él aguardandol' todavía,
e yendo por la carrera, dígole: «Señor querría
que fuese vuestra merced de haber la carga mía».

   Cátame muy espantoso e dize: «¡Andar, andar!  1805
En la posada podredes comigo mejor fablar».
Dízenme sus escuderos: «No l' fagades ensañar».
Yo finco muy espantado e comiénzome a mesar.

   Pero nunca l' desamparo, siempre le vo aguardando;
desque só en su posada, dígole: «Señor, yo cuando  1810
vos mostrare mi fecho, que tomásedes mi bando,
e de lo que haber debo fuésedes vos trabajando.

   A mí deben contadores de dineros grant cuantía,
non puedo cobrar dinero fasta hoy en este día;
Señor, cobradlos vos, e por vuestra cortesía  1815
dadme lo que quisierdes por que me vaya mi vía».

   Luego me faz buena cara e dize: «Tornad a mí
cuando no esté aquí ninguno -que bien non vos entendí-;
e sed cierto que faré en todo yo por vos ý
cuanto yo más pudiere, sin perder maravedí».  1820

   Fabla con los contadores, dizles: «Non me vino emiente,
hoy cuando combusco estaba, de fecho de un mi pariente:
ruégovos que le libredes, ca está muy mal doliente:
morrá aquí el cuitado si le cresce un acidente».

   Llámalos luego aparte e dízeles: «Él fabló  1825
comigo todo su fecho e algo me prometió:
libratle como quisierdes, que entre vosotros e yo
bien sé que nos habernemos». E luego los envïó.

   Llámame, dize: «Amigo, en vuestro fecho he fablado
con aquestos contadores, e me han asegurado  1830
de vos librar aquí luego, e que seades pagado
en muy buenos ponimientos lo que hobierdes alcanzado.

   Vos a ellos aguardat, idvos a su posada
e farán la vuestra cuenta, que non vos finque nada;
pero un ruego vos fago que es cosa aguisada,  1835
que yo quite vuestra mula que aquí tenés empeñada».

   La mi mula valía dos mil de buena moneda,
estaba por cuatrocientos ella e un jaque de seda;
quítalo don Fulano e la mula con él queda:
así fizo el mi jaque e comigo la maseda.  1840

   «Señor», dije yo con gracia, «de vos m' quiero despedir;
siempre tengo de ser vuestro en cuanto hobier de vevir;
si non por vuestro acorro, aquí hobiera a morir:
en los días de mi vida a otro non cuido servir».

   Respóndeme don Fulano: «Amigo, cierto seredes  1845
que en todo lo que vos cumple a mí amigo ternedes;
por la prueba d'este fecho, bien creo que ya lo vedes:
idvos a la vuestra tierra, que ya tiempo lo habedes».

   De aquel día adelante aguardo a los contadores,
mas aún non son partidos de mí todos los dolores:  1850
a menudo son comigo las ciciones e tremores,
ca m' dizen que está mi cuenta en otros libros mayores.

   Dízenme: «En Valladolid creo que habemos dejado
todos nuestros ponimientos: non podés haber recabdo
fasta que allá envïemos; vos esperad sosegado  1855
cuanto lleguen nuestras cartas, luego seredes librado».

   «Señores», digo, «non tengo ya qué pueda espender;
dos días ha e más que mis homnes sin comer
pasan, e las malas noches, e non podemos haber
solamente una cena para nos mantener.  1860

   Por amor de Dios, señores, datme lo que vos pagardes,
envïadme d'esta corte e más non me detengades,
e tomadvos de lo mío el tercio, e non querades
que así muera por mal cabo, ca peresco, bien creades».

   «Faremos», diz, «la cuenta que soes buen escudero,  1865
e librarvos hemos luego en Johan Núñez tesorero,
ca sed cierto que bien debe al rey este dinero;
es hombre bueno e llano, non vos será refertero.

   O en Abenverga podedes, si quisierdes, ser librado,
o en Abencaci a osadas, arrendador del bispado,  1870
o en diezmos de la mar, que es dinero bien contado:
escoged dó vos quisierdes, luego seredes pagado.

   E por cierto vos libramos muy bien e sin engaño,
e queremos vos librar bien así de cada año;
guardaremos vuestra cuenta que non recibades daño  1875
e agora de vos queremos de Ipre tomar un paño».

   Danme los mis ponimientos e vome a Estremadura;
allí fallé a Johan Núñez, presentél mi escriptura;
diz: «Amigo, ¿qué fue esto? Venides con grant locura.
¿Quién fue el que vos libró? ¡Qué dolor y qué tristura!  1880

   Yo alcanzo a contadores bien dozientos e sesenta;
si dizen que así non es, pósense luego a cuenta:
bien sé que non les fallesce d'estos que digo cincuenta,
e andan en devaneo por me poner en afruenta».

   Yo demando testimonio luego por un escribano;  1885
él dize que me lo den pie a pie, mano a mano,
ca d'esta debda atal él está seguro e sano
e que quise trabajar e venir a él en vano.

   Vome para la posada, yo non sé qué me fazer;
viene a mí un judío e dize: «¿Querés haber  1890
recabdo d'estos dineros? Vos habredes de poner
ende algo de lo vuestro, e non vos debe doler».

   Véome desamparado, que daría cuanto he;
e «Señor», digo, «tomad», ca vos juro en buena fe
que si algo él me diere, esta cuenta tal faré,  1895
que me lo da de lo suyo e así gelo gradesceré.

   El que en la corte anda así pasa, ¡mal pecado!;
si a uno va bien, un millar pasa penado;
quien de allí lieva dinero asaz lo ha lazrado:
esto digo porque el mundo así está ordenado.  1900

   Suma de las razones: su pena tiene crescida
quien en la corte del rey ha de andar a buscar vida.
Non sé en este mundo qué cosa el homne pida
en que non haya dolor e grant cuita asaz complida.


   Los reyes e los príncipes, maguer sean señores,  1905
asaz pasan en el mundo de cuitas e dolores:
sufren de cada día de todos sus servidores
que los ponen en enojo fasta que vienen sudores.

   En una hora del día nunca le dan vagar,
porque cada uno tiene los sus fechos de librar;  1910
el uno lo ha dejado, el otro lo va tomar,
como si algunt maleficio hobiese de confesar.

   No ha rencón en el palacio do no sea apartado;
maguer señor lo llaman, asaz está quejado:
que tales cosas le piden que conviene forzado  1915
que les diga mentiras que nunca hobo pensado.

   Con él son al comer todos al derredor:
paresce que allí tienen preso un malfechor;
quien trae la vïanda dentro en el tajador
por tal cabo allí llega que non puede peor.  1920

   Las gentes ý son tantas que non puede allegar,
maguer un ballestero dize: «¡Fazed logar,
tiratvos, arredratvos, guardatvos del manjar!»,
más que una grant peña non se quieren mudar.

   Físicos, capellanes a la su mesa son:  1925
allí fazen sermones, disputan su cuestión;
cada uno lo que sabe ponel' por inquisición,
maguer fazen argumentos, ál tiene en corazón.

   El príncipe, por cierto, debe ser enojado
que es de tantos ojos así atormentado,  1930
que non puede a la boca levar sólo un bocado,
que de trezientos homnes non le sea contado.

   En muy muchas maneras anda así perseguido;
el estado es grande, mas siempre con gemido,
ca cuidado e enojo no l' dejan en olvido:  1935
¿qué plazer es el tal cuando m' lo comido?

   Antes que haya comido, nin mesa levantada,
llégale un mensajero, tráele carta cerrada:
él calla con cordura e non muda el gesto nada,
pero nuevas le vinieron que una villa le es alzada.  1940

   Después que ha comido, viene el tesorero;
con él va a la cámara, entra luego delantero;
diz: «Señor, ¿qué faremos?, que ya non hay dinero
para pagar el sueldo de aqueste mes primero».

   Aý entran caballeros con grant afincamiento:  1945
«Señor», dizen, «por cierto somos en perdimiento:
non nos pagan el sueldo por veinte nin por ciento,
e están todas las gentes con grant estrüimiento.

   Si luego non mandades del sueldo acorrer,
un homne solo d' armas non podemos tener  1950
que de aquí non se vaya a buscar de comer;
a cuál parte irán no l' podemos saber».

   Saliendo de la cámara, está luego un concejo
diziendo a grandes vozes: «Señor, ponet consejo,
que nos roban del todo, non nos dejan pellejo,  1955
la tierra que guardada estaba como espejo.

   Róbannos los ganados e los silos del pan,
e dizen claramente si el sueldo non les dan,
que vivos con los fijos así nos comerán
e quemarán las casas con fuego d' alquitrán».  1960

   Anda el rey en esto en derredor, callado;
paresce que es un toro que anda garrochado.
«Amigos», dize a todos, «yo lo veré de grado».
¡Dios sabe cómo él tiene su corazón folgado!

   ¿Cuál estado puede en aqueste mundo ser  1965
sinon con grant perigro e con poco plazer?
E por ende, amigos, tornemos a querer
aquel bien muy complido que no ha de fallecer.

   Aquel de quien los bienes e gracias cada día
habemos e esperamos, loemos todavía:  1970
quien así lo fiziere muy grant su pro faría,
e darle ha Dios, por ende, buena postrimería.

   Veo yo, ¡mal pecado!, los homnes trabajar
por honra d'este mundo si la pueden cobrar,
e después que la cobran, suele poco durar,  1975
e viven muy turbados con el tal desear.

   Los bienes d'este mundo vienen con grant cuidado,
si bienes pueden ser dichos, ¡mal de pecado!;
e en ellos no ha firmeza, mas asaz anda quejado
el que los cobrar puede, e muy mucho penado.  1980

    Veo un rey muy grande o un emperador,
que es de muy grant tierra príncipe e señor,
e toda la su vida vive con grant dolor
e después, cuando ha la muerte, asaz va con pavor.

   Fíncanle muchas guerras después de la su vida,  1985
ni l' pagan testamento, nin su manda es complida;
antes que del su cuerpo el alma sea partida,
tañen por su palacio ya todos d'acogida.

   Van luego cada uno a su tierra a robar,
diziendo que quieren los sus castillos guardar:  1990
bastécenlos robando e envían pleitear
con el nuevo heredero cómo podrán pasar.

   Nin se les viene miente del padre nin de su fecho,
nin que es aguisado lealtad nin derecho;
cada uno se cata e empieza su provecho  1995
e espera dó irán las cosas por su trecho.

   Antes que a él vengan, fazen su pleitesía
que les pague las debdas e doble la cuantía,
e que sea perdonado lo que robado había:
los que fueron robados que finquen con mal día.  2000

   Conviene que lo faga, que quiera o que no,
ca ha muy poco tiempo que sobr' ellos regnó;
dize a sus privados: «Aquí conviene que yo
otorgue todo esto». E sus cartas les dio.

   «Mas ¡a buena fe!», dize, «maguer m' han enojado  2005
e cuidan que lo suyo agora han bien pleiteado,
ellos lo pagarán con el doblo logrado
todo cuanto han fecho después que yo he regnado».

   Faze el rey sus cortes, vienen sus caballeros
e vienen de cibdades e villas mensajeros;  2010
todos dan grandes vozes, quieren ser justicieros,
dizen: «Señor, merinos nos dad luego primeros.

   Mandat guardar justicia, vuestras leyes nos dat,
e que vivamos todos en buena egualdat;
firmemos en el regno todos la hermandat,  2015
e d'esto nuevas leyes aquí nos otorgat».

   Las cortes son ya fechas, las leyes ordenadas,
los merinos son puestos, hermandades firmadas,
e fasta los tres meses serán muy bien guardadas,
e dende adelante robe quien más pudier a osadas.  2020

   Antes que dende parta, el rey ha mensajeros
que un rey, su vezino, ha puesto ya fronteros
e quiere fazer guerra e paga ya dineros;
tornan luego alegres todos los caballeros.


   «Señor», dizen, «a osadas comencemos la guerra,  2025
ante de cuatro meses tomarle hedes la tierra,
que non finque castillo en llano nin en sierra,
ca todos bien sabemos que a sinrazón vos yerra».

   Faze el rey su consejo, manda llamar privados,
e vienen caballeros, doctores e prelados;  2030
si farán esta guerra quieren ser avisados,
e han muchas porfías e aún non son acordados.

   E los letrados dizen: «Líbrese por derecho,
ca segunt nos fallamos, por nos es este fecho,
e será por el regno un muy grande provecho,  2035
antes que vos agora derramar nuevo pecho».

   Dize el prelado: «Non querría un baldón
que el regno rescibiese por aquesta razón:
cueste lo que costare, ý porné mi ración
aunque venda el sombrero que troje d' Aviñón».  2040

   Dize el caballero: «Só homne de paraje;
nunca vos fizo mengua, cierto, el mi linaje;
de vos servir agora vos fago homenaje,
que yo vos non fallezca siquier con el mi paje».

   Dizen los de la villa todos, como en concejo:  2045
«Señor, está el regno guardado como espejo;
non le busquedes guerra, que será mal sobejo,
e sobre esto, señor, habed otro consejo».

   El rey es muy mancebo e la guerra quería,
cobdicia probar armas e ver caballería;  2050
del sueldo non se acuerda nin qué le costaría;
el que l' conseja guerra mejor le parecía.

   Atanto que pudieron fazer los caballeros,
ayudando prelados que partan ya fronteros;
mandan comprar caballos e dar a los guerreros,  2055
mandan que fagan armas a priesa los ferreros.

   Mandan armar galeas e nombrar los patrones,
fazer el almazén dardos e viratones;
suma d'este consejo e fin de las razones:
lievan muchos dineros arlotes e ladrones.  2060

   Derraman alcabala que se llama dezena,
e al que la furtare pónenle muy grant pena:
que la peche doblada e vaya a la cadena.
Para destroir el regno adóbase la cena.

   Derraman galeotes, derraman ballesteros,  2065
e bueyes e carretas e otros homnes lanceros,
e para fazer piedras ý vienen los pedreros,
e envían a Burgos llamar los engeñeros.

   Envían a marisma las sus naves armar
e homne que lo sepa fazer e acuciar,  2070
lieve muchos dineros por la gente pagar;
perderse ha el armador, si Dios non le ayudar.

   Todo esto la cobdicia lo trae así dañado,
que destruye el regno e finca muy robado;
el rey non faz tesoro e el cuerpo tien lazrado,  2075
el alma en aventura la tiene, ¡mal pecado!

Quien bien le consejare, si lo puede fazer,
en consejar la paz faga a su poder,
ca esta puebla tierras e las finche de haber,
e los pueblos muchigua con bien e con plazer.  2080

   Cuando su testamento fizo Nuestro Señor,
[...] a los sus discípulos dijo con grant amor:
«La paz mía vos dejo», ca no había mejor
joya que les diese para guardar de error.

   Así cuando Sant Pablo sus cartas envïaba,  2085
las saludes de paz primero ementaba;
después que la hobiesen, su consejo les daba,
que quien la paz toviese con Dios mejor estaba.

   Después que Lucifer del cielo cayó,
entre los buenos ángeles Dios la su paz firmó,  2090
e por ende estables los fizo e guardó,
e siempre tal riqueza nunca les falleció.

   E cuando el ángel malo aquella luz pecaba,
entre homnes e ángeles muy grant guerra duraba;
después que Jesucristo en el pesebre estaba,  2095
«Paz sea a los hombres» el buen ángel cantaba.

   Los malos pensamientos del duro corazón
la paz los derrama e trae la razón;
voluntad envidiosa e mala entinción
sosiégala la paz luego esta sazón.  2100

   E por ende cristiano non debe ser llamado
el que la paz non quiere e está desheredado
del noble testamento que así fue ordenado
del Salvador que paz [...] en nos ha dejado.

   El que buena esperanza en paz non quiere haber  2105
en la muy grant fortuna su nave quier' poner:
en la arena quiere su simiente fazer,
cuando cuida que gana, ciento tanto va perder.

   La paz faze al rico vevir en su riqueza,
esta faze al pobre venir a grant alteza;  2110
esta castiga al malo sin ninguna pereza,
esta faze al bueno durar su fortaleza.

   El rey que paz amare su regno poblará,
los moradores d'él con esto enriquecerá,
a los sus enemigos con paz espantará,  2115
tesoros bien ganados con esto allegará.

   Si quisiere el rey ser de todos temido,
haya paz en su regno, non lo ponga en olvido,
ca de los sus vasallos siempre será querido,
e si la guerra sigue, todo esto es perdido.  2120

   Cuando los sus vezinos al rey vieren estar
en paz, asosegado, luego le van dubdar,
ca le veen de tesoro e de todo allegar
con que él está muy presto para los guerrear.

   Tiene muy grant tesoro, mucha caballería,  2125
mucho pueblo muy rico que cresce cada día
e buenas voluntades, e por ende sería
muy loco quien la guerra volviese en porfía.

   Tiene muchos dineros, mucho oro e plata,
todo muy bien ganado sin ninguna barata  2130
de las sus propias rentas, ca de ál non se cata:
a quien lo guerreare aína lo desata.

   Repáranse las villas e todas las cibdades
de muchos buenos muros e muchas libertades;
toman buenas costumbres los homnes e bondades,  2135
ca tienen buen espacio de castigar maldades.

   Toman todos los pueblos alegría e plazer,
dizen todos: «Señor, Tú quieras mantener
aqueste rey muy noble que nos faze tener
en paz e en sosiego; non lo dejes caer».  2140
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