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Ignacio Soldevila Durante

Presentación del portal Ignacio Soldevila Durante

Por Javier Lluch Prats
(Universidad de Valencia)

Un joven Ignacio Soldevila con sus compañeras en la Facultad de Filosofía y   Letras (Universidad Central, Madrid), entre ellas: Milagro Laín, María   Cruz Seoane, Doris Ruiz y Elvira Santos Fontenla. La figura de Ignacio Soldevila Durante (Valencia, 1929-Quebec, 2008), como a él le hubiera gustado recordar, representa la de un niño de la guerra que, sin salir indemne de ella, consiguió vencer desfavorables circunstancias personales y concluyó sus estudios de Filología Románica en la Universidad Central de Madrid en 1956. En agosto de aquel año se marchó a trabajar como lector de español a la Universidad Laval (Québec, Canadá), donde se doctoró, ocupó nuevos puestos y llegó a ser nombrado catedrático emérito en 1993.

Dedicatoria personal de Max Aub a Ignacio Soldevila.Así, por un lado, su caso es modélico con relación a la emigración de universitarios de su generación: en primera persona, es un protagonista de aquella experiencia, de la trayectoria vital de un universitario español crecido en la posguerra, de sus deseos y realidades, sus logros y fracasos. Por otro lado, con el tiempo se convertiría en un reconocido hispanista en el ámbito internacional y, entre otros méritos, en uno de los más respetados historiadores y críticos de la narrativa española contemporánea. Mención aparte merece, y así lo hacemos destacar en esta página, su relación con Max Aub, de quien fue amigo y su mayor especialista. A su fascinación por la vida y la obra aubianas se añadieron su interés por las vanguardias (de Ramón Gómez de la Serna es otro referente), el exilio y la Guerra Civil española (cuyo final demolió su entorno familiar), la teoría literaria y la lexicografía: no en vano siempre se consideró discípulo de Rafael Lapesa. Como crítico, mantuvo una práctica cotidiana notable, con reseñas dedicadas a muchos de los autores que delinean nuestro campo literario, incluidos los más jóvenes, a los que siempre prestó atención. Tal vez menos conocida es, sobre todo, su faceta como pintor, vocación a la que sumaba su pasión por el cine y la música y, por supuesto, por la literatura, también como creador de algunos poemas y relatos.

Ignacio Soldevila, tras una copiosa nevada, a las puertas de su casa en Québec, hacia 1970.Soldevila permaneció en Québec, aunque tras su jubilación en 1992 evitó los inviernos canadienses residiendo -por prescripción médica- seis meses al año en la alicantina playa de San Juan. Así, a ambos lados del Atlántico, desarrolló una brillante carrera como profesor, investigador y crítico, que encontró un magnífico colofón el 19 de mayo de 2003, cuando la Generalitat Valenciana le otorgó el Premi Lluís Guarner 2002. Tres años después, en octubre de 2006, legó su biblioteca personal y su archivo a la Biblioteca Valenciana en un gesto que, en cierto sentido, significaba una vuelta a casa. Soldevila fue un hombre generoso, atento, curioso ante la vida, siempre abierto al diálogo y, por encima de todo, en el buen sentido de la palabra: un hombre bueno.

En esta página se ponen a disposición de los usuarios estudios de investigación crítica e histórica de Ignacio Soldevila. Además, la página se estructura en diversas secciones que permiten conocer mejor al autor:

  • Currículum. Se traza cronológicamente a partir de su trayectoria personal, con referencia a las vicisitudes de su vida profesional, así como a las aportaciones más relevantes que realizó a lo largo de los años. En la sección Otros méritos se informa de aspectos varios relacionados con su actividad docente e investigadora.
  • Su obra. Se da cuenta de la producción científica del autor en una extensa Bibliografía y se conforma un catálogo con numerosos estudios que, gracias a la generosidad de la familia Soldevila, facilitan el acceso a los mismos.
  • Imágenes y enlaces. Por un lado, se presenta un álbum con diversas imágenes del autor; por otro, algunos enlaces a espacios significativos relacionados con él, tales como la Fundación Max Aub o la Biblioteca Valenciana, donde se conserva su legado desde 2006.