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Catálogo de autos sacramentales, historiales y alegóricos

Jenaro Alenda y Mira

Boletín de la Real Academia Española



Don Jenaro Alenda, ya ventajosamente conocido por otros trabajos bibliográficos1, formó una colección de papeletas de Autos sacramentales, hasta ahora no publicada. Ninguna referencia se hace a ella en la biografía del autor, tan minuciosamente escrita por don Pedro Roca al dar cuenta de otras tareas en que se ocupó, y sólo por la letra puede afirmarse que sea suya.

Quizá trabajase Alenda, como en la Colección de documentos inéditos, en la Biblioteca de Autores Españoles y en la publicación del tomo 58 de Autos sacramentales, porque en algunas de sus papeletas, al tratar de autos impresos en aquel volumen, dice: «publicado en tal página de esta colección o de nuestra colección». Si formó estas papeletas con ánimo de incluirlas al fin del volumen de G. Pedroso, como parece deducirse de las anteriores frases, no se sabe. Tampoco si desistió de hacerlo por no parecerle suficientemente apurada la materia, como suele ser achaque general de los bibliógrafos.

De todos modos, el número de papeletas reunidas y los datos en ellas consignados justifican la utilidad de publicarlas, aun sin la pretensión de que sean completas.

Alenda utilizó las colecciones impresas de Autos, también las manuscritas de la Biblioteca Nacional y de la del Duque de Osuna, entonces aún no adquirida por el Estado, más las que pudo haber a la mano.

Cuidadosamente respetada la labor del docto y caballeroso varón don Jenaro Alenda, sólo se han hecho en ella las modificaciones que el estado actual de la bibliografía del teatro exige. Así, en el catálogo de Paz y Meliá2 figuran algunos autos que Alenda no conoció y se han añadido. De otros que éste creía anónimos consta el autor en aquel Catálogo, o en las adiciones al mismo de Restori3. Pocos suministra el Catálogo de Cambronera4 y alguno el reciente trabajo del señor Mariscal 5. Se indican los que han sido publicados después del tiempo de Alenda, y con estos y otros ligeros retoques aparece ahora este trabajo que, podrá prestar servicio a los cultivadores de nuestra literatura.

J. P.






ArribaAbajo- A -

A DIOS POR RAZÓN DE ESTADO.- Auto sacramental de Calderón.

E.:

Grande Dios que ignoramos.


A.:

faltará la de la fe.


BN, Mss., 16.282.

Impreso en la 1.ª parte de Autos..., 1717.

Colecciones de Pando y Mier y Apontes.



A LO PASTORIL (Auto).- Anónimo.

¿Será el auto Pastoril Castellano, que da asunto al artículo siguiente?



A LO PASTORIL (Comedia).- Anónimo.

«Comedia a lo pastoril en tres estancias, para la noche de Navidad, nuevamente compuesta».



Personas: La Divinidad.- La Justicia.- La Misericordia.- La Verdad.- La Paz.- Pastoras.- La Naturaleza Humana.- El Deseo. El Verbo Eterno.- El Amor.- Un Ángel.- Nuestra Señora.- Josef y tres Pastores.

Precede una Declaración de la obra, en versos de arte mayor.




FARAUTE

[...]
   El Hombre primero vendrá con Deseo,
diversos pastores llorando su mal,
rogando al Inmenso con ansia mortal
que luego remedie, sin dar más rodeo.
   Después la justicia con Divinidad
vendrán diferentes sobre este remedio,
y al fin ambas juntas ordenan tal medio,
con Misericordia, la Paz y Verdad,
   que el Hombre procure quien luche por él
con otro, Pastor cual ella pusiere
y se dé remedio, si él le venciere,
y si no se quede con muerte crüel.



El Amor lucha por el Hombre, y vence.


   Después que acabare Amor su contienda,
en breves razones veréis declarada
la Natividad, su fiesta sagrada.
Esto se dice para que se entienda.-



Es un auto natalicio a pesar de titularse comedia. Al final lleva este curioso apuntamiento:

«Los vestidos. El Hombre unos vestidos, que ni bien sean de hombre, ni bien de mujer. Muy viejo, barba blanca, tocador en la cabeza.

El Deseo, vestido de verde, como pastor.

La Divinidad, muy ricamente vestida, una corona en la cabeza, y un ramo de laurel en la mano.

La Justicia, vestida de azul, con una espada desenvainada en la mano.

La Paz, vestida de morado, con su cayado.

La Misericordia, de colorado, con un ramo de Eva.

La Verdad, de blanco, y una regla en la mano.

El Verbo Eterno, de colorado, ni bien como hombre, ni bien como mujer; muy ceñido, como luchador: en la mano un cayado, en la cabeza diadema.

El Amor, vestido de morado, pintados algunos corazones; en la cabeza una guirnalda. Ha de ser muy hermoso y pequeño.

El Ángel, ya se sabe; con alba, y estola, y diadema.

Nuestra Señora, como de camino.

Josef, como viejo honrado, y de camino.

Los pastores, como tales».



Son dignos de observarse el buen gusto y la propiedad de algunos trajes, como el de la Justicia, la Verdad, el Ángel, la Misericordia, etc.

Lleva una rúbrica, cuatro veces repetida, la última con este nombre «Æmon Garcia» o «Anton Garcia». En la última hoja vuelta, hay un sobre de carta dirigida a fray Tomás de Quirós en San Ildefonso de Toro, y después, de letra diferente del siglo XVI, dice: «Pedro Díaz», y rúbrica. ¿Será la comedia de este autor, del de la desconocida El Rosario o del García antes citado?

Parece de fines del siglo XVI.

BN, Mss., 16.058.



A MARÍA EL CORAZÓN.- Auto historial alegórico de Calderón.

E.:

ANG.
Salgo del Asia infiel.


A.:

en nuestras manos tenemos.


BN, Mss., 16.2769

Impreso en la primera parte de los Autos, 1717.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



A PUESTAS DEL SOL, EL ALBA: LA SOLEDAD DE MARÍA.- Citado como anónimo en el Catálogo de La Barrera.

Hay una Comedia de don José de Cañizares con el título: A puertas del sol el Alba y Soledad de María, no incluida por La Barrera ni por Durán entre las de este autor.

E.:

CES.
¡Matadle!
CRIAD.
¡Muera!
VEC.
¡Villanos!


A.:

pues de mercedes es día.


BN, Mss., 16.826.



A TU PRÓJIMO COMO A TI.- Auto sacramental de Calderón.

E.:

CULPA.
Ah de la cumbre! Ah del monte!


A.:

al prójimo como a ti.


De los tres ejemplares mss. existentes en la BN (16.2805, 16.375 y 16.839) el primero, procedente de la Biblioteca de Osuna, dice al fin:

«Este Auto está como lo escribió en primera instancia don Pedro Calderón de la Barca, y después le añadió y escribió con diferencia, dejándole con el mismo título».



El ejemplar ms. de la Biblioteca Municipal de Madrid tiene censura de 1758.

Impreso en la parte sexta de los Autos. 1717.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



A VOSOTROS LOS QUE DAIS.- Anónimo.

Citado por Huerta y otros.

Con el verso «A vosotros los que dais», comienza el auto al Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo, compuesto por Lope de Vega. Esta obra es sin duda la que pretendió designar Huerta con el título que queda copiado.



ABADESA (LA) DEL CIELO.- Auto sacramental de Luis Vélez de Guevara.

Doña Juana, abadesa del convento, enamorada del canónigo don Andrés, huye con él, despidiéndose antes de la Virgen y depositando en su altar las llaves del convento. Al regresar a éste, la Virgen se las devuelve, habiendo hecho sus veces durante su ausencia.

Personas: Don Andrés, canónigo de Córdoba.- Caracuel, criado.- Doña Juana, abadesa.- Demonio.- Cristo.- Un manco.- Un cojo.- Un ciego.- Un viejo.- La Virgen.- Un soldado.

E.:

D. ANDR.
Desatinado amor, monstruo terrible.


A.:

Por la abadesa del cielo.


BN, Mss., 16.615.



ABADESA (LA) DEL CIELO.- Auto sacramental de Nuestra Señora del Rosario.

Figuras: Nuestra Señora.- Cristo.- Un Ángel.- Caracuel, lacayo.- Don Andrés, canónigo.- Doña Juana, abadesa.- Soldado hablador.- Don Bernardo, caballero.- Don Gonzalo, caballero.- Lucifer.- Otros dos Demonios.- Un Cojo.- Un Manco.- Un Ciego.- Un Viejo, pobres todos con el soldado.

E.:

D. BERN.
¡Gonzalo!
D. GONZ.
¡Bernardo muera!


A.:

de la abadesa del Cielo.


BN, Mss., 16.877.

Es el mismo que el anterior, desarrollado con mayor número de personajes.



ABRAHAM (Auto de), CUANDO LLEVÓ SU HIJO A SACRIFICAR.- Vasco Díaz Tanco.

Auto cuadragesimal.

¿Será el auto viejo del Sacrificio de Abraham, publicado por primera vez en la colección de G. Pedroso, página 16? Cit. por Díaz Tanco en el Jardín del alma cristiana, 1552.



ABRAHAM Y AGAR.- Anónimo.

En un papel del Archivo de Madrid (2.ª, 196, 24), donde está apuntado el reparto de los carros para 1614, se lee:

«El jueves por la tarde harán la primera representación todos cuatro carros a Su Magestad, empezando Morales con el auto de Con su pan se lo coma, y luego Pinedo con el de Ab i agar...».



Hemos interpretado libremente estas últimas letras como se ve arriba. Más ceñido sería poner Abiathar, pero nos parece menos aceptable.



ABRAHÁN CUANDO VENCIÓ LOS CUATRO REYES (Auto de).- Anónimo.

«Figuras: Un villano.- Dos Soldados.- Abrahán.- Melquisedec.- Lot con su familia.- Sus criados.- Aner.- Escol.- Membret.- El Rey de Sodoma».



Por el Bobo, que logra sustraerse a la persecución de dos soldados, sabe Abraham la prisión de Lot. Sale con su gente a libertarle; torna vencedor, renuncia a los despojos de la batalla, y recibe de Melquisedec la ofrenda de pan y vino.

Nada hay en este auto viejo que lo caracterice de sacramental, a pesar de su asunto. Tiene trazas de más antiguo que la Égloga de Melquisedec; está en quintillas y le precede el siguiente Argumento:

«Aquí se recitará, generoso auditorio, un paso de la sagrada escriptura de cuando Loth iba preso en poder de los cuatro reyes y le libertó aquel grande y bendito de Dios, patriarca Abraham. Silencio, ilustre auditorio que, dándosenos, fácilmente entenderán nuestra obra».



BN, Mss., 14.711, fol. 107 vto.

Publicado por L. Rouanet, en la Colección de autos, farsas y coloquios del siglo XVI. Madrid, 1901. (Tomos V a VIII de la Biblioteca Hispánica)



ACREEDORES (LOS) DEL HOMBRE.- Auto sacramental atribuido a don Francisco de Rojas Zorrilla.

Personas: El Hombre.- El Tiempo.- La Justicia.- La Tierra.- El Pecado.- El Poder de Dios.- El Amor divino.- Emanuel.- El Deleite.- La Hermosura.

E.:

PE.
¡Tiempo por aquí!
TIEMPO.
¡Pecado!


A.:

que le deis auto en favor.


BN, Mss., 15.168.



ACREEDORES (LOS) DEL HOMBRE.- Lope de Vega.

E.:

HOMBRE.
Terribles estáis los dos.


A.:

Te dará la gloria eterna.


BN, Mss., 15372. (Copia de 1620)

Forma parte de las Fiestas al Santísimo Sacramento, etc. Zaragoza, 1644.



ACUSACIÓN CONTRA EL GÉNERO HUMANO (Aucto de).- Anónimo

«Figuras: Lucifer.- Satanás.- Caron.- Cristo.- Nuestra Señora.- El Ángel Custodio.- El Ángel San Gabriel.- Género Humano.- Fragilidad».



Falta en la lista San Juan, que hace las veces de secretario de Cristo.

Lucifer envía a Satanás con poder bastante ante el tribunal de Dios, para pedir en derecho que se le declare señor del Género Humano. Aconsejados éste y la Fragilidad, su esposa, por el Ángel Custodio, invocan en tal peligro la protección de la Virgen Santísima. Cristo señala el Viernes Santo para ver la causa. «Aquí ha de haber entremés».

En la segunda parte se celebra el juicio. No comparece el Género Humano, pero en su lugar se presenta Nuestra Señora, acompañada del Arcángel San Gabriel. Los alegatos de una y otra parte son largos y muy instructivos. A todos los argumentos que aduce Satanás para reclamar la posesión del Hombre, responde victoriosamente María. Así lo declara Cristo al final:


   Por lo cual, reto juzgando
al hombre humano absolviendo,
condeno aqueste nefando;
y ansí lo pronuncio y mando,
pro tribunali sedendo.



Satanás había dicho antes:


   Con toda veneración,
en nombre del Gran Demonio,
presento esta citación
contra la humanización:
déseme por testimonio.



Pero no siempre es curialesco el estilo de la obra. Por ejemplo:


   Virgen digna de Sión,
amparo de pecadores,
oid nuestra petición,
y en tan gran tribulación
recebid nuestros clamores.
   Ya sabéis, señora mía,
cómo la mortal región
pretende con agonía
llevar nuestra compañía
para su mortal prisión.
   Pues que vos, Virgen sagrada,
fuistes entre el hombre y Dios
medianera y abogada,
agora, en esta, jornada,
Señora, rogad por nos.



En la primera escena pregunta Satanás a Lucifer:


   ¿Quién metió en Ingalaterra
esa seta luterana,
y en Flandes, Francia y su tierra,
sino yo, por pura guerra,
y aun acá en aquesta hispana?



Por cuyas palabras parece que el auto hubo de escribirse durante el reinado de Felipe II, descubiertas ya las maquinaciones del doctor Cazalla y otros para introducir en España el protestantismo.

Precede loa en quintillas en que se explica así el argumento:


   Aquí se recitará,
auditorio sublimado,
un auto que se os dará
el contento deseado
aquel que lo entenderá.
   Trata de una acusación
quel malvado Lucifer
pretende ante Dios poner
al mísero pecador
pensando de le vencer.
   Mas muéstrase su abogada
la sacra Virgen María,
de los pecadores guía,
y ansí su intención dañada
no obo el fin qué quería.
   Manden silencio tener,
que con él claro verán
lo que aquí recitarán,
y es muy fácil de entender
si atención cumplida dan.



E.:

Aquí se recitará


A.:

en perpetua subjeción.


BN, Mss., 14.711, fol. 242.

Publicado por Rouanet, en la Colección de autos, farsas y coloquios del s. XVI.



ADÁN (FARSA DEL SACRAMENTO, DE).- Anónimo.

«Figuras: Adán.- Apetito sensitivo.- Apetito racional.- Razón natural.- Trabajo.- Enfermedad.- Pobreza.- Ley de Gracia.- La Fee».



La Razón, el Apetito racional y el Sensitivo acosan a su padre Adán, pidiéndole alimento. Trata éste de acomodarlos con un amo que los satisfaga; pero ni el Trabajo, ni la Enfermedad, ni la Pobreza pueden ofrecer cosa de provecho, hasta que por fin llegan la Ley de Gracia y la Fe y socorren a todos con el Pan eucarístico.

Farsa en quintillas, con loa en la misma rima. Concluye con este villancico:


   Gocen los hijos de Adán
un convite de valor,
que hoy se da el mismo Dador,
so especie de vino y pan.



E.:

Quién fuera en aqueste instante


A.:

So especie de vino y pan.


BN, Mss., 14.711, fol.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos..., etc.



ADIVINA QUIÉN TE DIÓ.- Licdo. Cosme Gómez Tejada de los Reyes.

Auto alegórico, al Nacimiento. Concluye jugando los personajes al juego que da título a la obra. Por ejemplo:




MISERICORDIA

 

(Dando un golpe al PECADOR).

 
   Este golpe desigual
haga en tus vicios enmienda:
con él te quito la hacienda
y te arrojo al hospital.
Con él te vendrá la dicha,
que la hacienda te quitó.
Adivina quién te dio.
Pecador.


PECADOR

¿Quién? Mi desdicha.


MISERICORDIA

No acertaste.


PECADOR

¿No acerté?
Nadie juegue con malicia.
Dime la verdad, Justicia.


JUSTICIA

La Misericordia fué.



«Nochebuena. Autos al nacimiento del Hijo de Dios, por el licdo. Cosme Gómez Tejada de los Reyes». En Madrid, por Pablo de Val, 1661.



ADORACIÓN (LA) DE LOS REYES.

Véase: Nacimiento (El) de Cristo.



ADORACIÓN (LA) DE LOS REYES.- Gaspar Fernández de Avila.

Es el quinto de los diez coloquios de este autor, reunidos bajo el título común de La Infancia de Jesucristo, Málaga, segunda cuarta parte del siglo XVIII.

Citado por La Barrera.



ADORACIÓN (LA) DE LOS REYES MAGOS.- Miguel de Acuña de Mendoza.

Auto cómico, Lisboa, 1708, en 4.º- Cit. por La Barrera.



ADÚLTERA (LA) PERDONADA.- Lope de Vega.

«Auto sacramental intitulado...».- Al fin: «De Lope de Vega Carpio, sacado de su original».

«Son personas: El Esposo.- La Iglesia.- La Eucaristía.- La Penitencia.- El Alma.- Justicia.- Conocimiento de sí mismo.- Amor Propio.- El Mundo.- El Deleite y Músicos».



El Conocimiento y El Deleite solicitan en matrimonio al Alma, a nombre de sus respectivos dueños, el Esposo y el Mundo. Opta ella cuerdamente por el primero; mas apenas se ve casada, déjase vencer de las músicas y galanteos del otro, le autoriza para entrar disfrazado en su casa, y acaba por escaparse en su compañía. Abandonada luego por el ingrato amante, y perseguida por su legítimo señor, acógese a la Iglesia, la cual procura ampararla, en tanto que la Justicia reclama su muerte; y la vacilación que causan en el ánimo del Esposo, ya uno, ya otro personaje con sus encontradas peticiones, cesa venturosamente para el Alma en cuanto llama ésta en su favor a la Penitencia y la Eucaristía. Véase de cuán diversa manera enamoran al Alma sus dos amantes:




ESPOSO

   ¡Qué de suspiros me cuestas!
¡Qué de veces te he rondado,
dejándome mi ganado
perdido entre esas florestas!
¡Cuántas calurosas siestas
el sol te daba reflejos,
estos arroyos espejos,
los cedros alegres sombras,
los prados verdes alfombras
y yo divinos consejos...


MUNDO
    La libertad de mis leyes,
el oro que en mi se cría
y de mis venas le sangra,
la humana sacra codicia6,
la variedad de mis reinos,
las verdes tapicerías
que teje la primavera
y borda con perlas finas
el alba; los anchos mares
con ciudades movedizas,
cuyas azules espaldas
rompen casas peregrinas;
los peces que en sus entrañas,
sepultura de hombres fría,
hacen círculos de plata
y no suenan ni respiran;
las aves que hacen sus alas
remos y velas tendidas,
y las lóbregas regiones
del aire surcan aprisa,
todo en dejarme lo dejas;
mira si es poca desdicha
que por una vida pobre
pierdas hoy cosas tan ricas.


(Cantar.)

       Despertad, ojuelos verdes,
que a la mañanita lo dormiredes.
      Si el Mundo no os da cuidados
    y en él no están divertidos,
    despertad, soles dormidos,
    no parezcáis eclipsados.
    A vuestros enamorados
    haced, señora, mercedes,
que a la mañanita lo dormiredes.
       Gustad del Mundo esta vez,
    Alma, que es grande inocencia
    hacer tanta penitencia
    en una tierna niñez
   Remitilda a la vejez;
    gozad vuestros años verdes,
que a la mañanita lo dormiredes



Véase cómo entendían y predicaban la devoción, hasta en el teatro, los españoles de aquella época:




ESPOSO

   Alma, tu melancolía
nace de alguna inquietud,
que siempre da la virtud
al espíritu alegría.
¿Cuándo, dulce esposa, viste,
algún piloto escapar
de las tormentas del mar,
que en la ribera esté triste?
¿Cuándo incierto peregrino
que en el campo se perdió
tuvo tristeza, si halló
o la ciudad o el camino?



El Mundo mismo, que entra en casa del Alma con disfraz de loco, la ofrece útiles documentos morales:



   Cuando el mercader procura
con su ganado dinero
igualar al caballero,
¿no es locura?


ALMA

Y gran locura.


MUNDO

Hallarse en la edad madura,
desde el bozo, en esperanza
de un bien que tarde se alcanza
y alcanzado poco dura:
pasar la mar no sigura,
con hidrópica codicia,
que después será avaricia,
¿no es locura?


ALMA

Y gran locura.


MUNDO

Cuando de acción se mormura
del que manda, del que priva,
sin saber en lo que estriba,
¿no es locura?


ALMA

Y gran locura.


MUNDO

Siendo así, pues, quedan pocos,
a quien locura no doy.
Mal dicen que loco soy...


ALMA

¿Sino qué?


MUNDO

Jaula de locos.



La siguiente décima en que prorrumpe el Alma cuando fluctúa entre cumplir sus deberes o fugarse con su amante, es muy expresiva.


   ¿Qué me dices, voluntad?
-Que te vayas. -¿Tú, Memoria?
-Que escojas: o pena o gloria.
-¿Vos, Razón? -Que eso es verdad.
-¿Tú, Entendimiento? -Piedad
tiene tu Esposo y rigor.
-¿Tú, Apetito? -Que es mayor
la piedad del ofendido.
-¿Vos, Temor? -Que has consentido.
Pues el Mundo es vencedor.



No manifiesta menos bien el Esposo sus vacilaciones cuando trata de castigar la infidelidad del Alma:


   La razón me da valor:
la ofensa aumenta el rigor:
acúsala su malicia:
fuerzas me da la justicia,
y me las quita el amor.



Concluía el ms.:




ALMA

Soy tu esclava.


ESPOSO

Aquí da fin
la adúltera perdonada.



Pero este último verso se halla tachado, y en su lugar hay escrito de otra letra:


   la clemencia en la venganza.



BN, Mss., 17.262.

Copia de don Francisco de Rojas.

Impreso en el tomo 3.º de las obras de Lope, 1893.



AGRAVIOS SATISFECHOS DEL DESENGAÑO EN LA MUERTE.- Anónimo.

«Los agravios satisfechos del desengaño en la muerte. Coloquio moral, hecho en la fiesta de la Canonización de San Francisco de Borja..., por los estudiantes del colegio de San Hermenegildo de Sevilla».



Dice el señor La Barrera:

«Publicó esta función dramática don Luis de Fuenmayor, a quien equivocadamente ha sido atribuida su composición. En la dedicatoria al ilustrísimo Spinola, arzobispo de Sevilla, indica el sentimiento que tendría la modestia del autor de la obra por la osadía con que él, en fe de la amistad y del parentesco que con el mismo le enlazaban, se había resuelto a imprimirla».



En Sevilla, año de 1671; en 4.º



AGUA (EL) DE MEJOR VIDA.- Calderón.

Parte 7.ª ms. de autos de Calderón, compilada por don Juan Isidro Fajardo, y propia del señor Sancho Rayón.- Citado también en el Cat. de Huerta.

Al incluir Fajardo en su colección este auto, advierte que su verdadero autor fue don Diego de Nájera, y así es en efecto.



AGUA (EL) DE MEJOR VIDA.- Auto al nacimiento y sacramental, con loa de don Diego de Nájera y Zegrí.

Personas: La Sabiduría.- La Naturaleza.- El Mundo.- La Fragilidad.- El Demonio.- La Penitencia.- La Malicia.- San Juan Baptista.- El Apetito.- El Auxilio.- El Sacerdocio.- Otro Sacerdote, y la Música.

Para curar a la enferma Naturaleza Humana, el Demonio, tomando la figura de Esculapio, quiere que se la sangre: pero San Juan Bautista se opone, haciendo que la enferma vea al Niño Dios en un pesebre, y a su lado una fuente de donde mana el agua de vida. Irritado el Demonio, dispone la degollación de San Juan. La Naturaleza Humana, a pesar de esto, recurre a la fuente de la Gracia, donde recibe el Bautismo y la Confirmación de manos del Sacerdocio, ve a la Penitencia y el Matrimonio, y oye a la Sabiduría que, mostrando un altar con hostia y cáliz, explica cómo están allí la Comunión y el Viático.


Con que se acaba la fiesta,
puesto que ya está oleada.



Obra de fines del siglo XVII.

E.:

DEM.
Deleznable porción, frágil ruïn:


A.:

las fuentes del Salvador.


BN, Mss. 14.7735.



ALBRICIAS DE NUESTRA SEÑORA.- Lope de Vega.

«Auto de las albricias de nuestra Señora.

Figuras: Cristo, Nuestro Señor.- María Magdalena.- San Pedro.- San Juan.- Cleofás.- San Lucas.- Santo Tomás».



Así va encabezada esta obra; pero en una hoja que le sirve de cubierta, dice:

«Auto ahora nuevamente de Lope de Vega Carpio, y de los mejores que han salido deste año».



No sería extraño que Moratín hubiese tenido presente este ejemplar a pesar de que ha dado por anónima la obra; pues si Lope de Vega escribió en realidad Las Albricias de nuestra Señora, debió de hacerlo en los primeros añas de su juventud y con propósito de imitar la estructura y el estilo de los Autos viejos. Su asunto es la Resurrección del Señor, el cual se aparece sucesivamente a su Santísima Madre, a Magdalena, a San Lucas y Cleofás, y a los discípulos en el Cenáculo, dejándose tocar las llagas por Santo Tomás. Concluye dando San Juan y San Pedro repetidos parabienes a Nuestra Señora, como en el auto de la Resurrección de Cristo.

E.:

CRISTO
Gracias inmensas te hago


A.:

con esta resurrección.


BN, Mss., 17.265.

Impreso en el tomo III de las obras de Lope, 1893.



ALIMENTOS (LOS) DEL HOMBRE.- Calderón.

E.:

PADRE
Sal de mi casa, villano.


A.:

empezó con justicia y acabó en clemencia.


BN, Mss., 16.2787

El ejemplar ms. de la Biblioteca Municipal de Madrid lleva censura de mayo de 1763.

Impreso en la segunda parte de Autos, 1717.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



ALMA (A.)- Gil Vicente.

En la colección de sus obras publicada en Hamburgo por Langhoff en 1834.



AMAR Y SER AMADO, Y DIVINA FILOTEA.- Calderón.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.

Con el título sólo de La divina Filotea salió en el volumen de Autos de este autor, impreso en Barcelona en 1701.



AMARILIS Y ADONIS.- Auto sacramental compuesto por don Francisco Matamoros.

Figuras: Amarilis.- Adonis, que es Cristo.- El Desengaño.- La Oración.- La Simplicidad.- Luzbel, salteador.- La Ira, salteador.- La Avaricia, salteador.- Músicos.

E.:

DESENG.
Esta noche me cabe la vela.


A.:

volvé a tañer y cantar.


BN, Mss., 16.922.

En el catálogo de Mesonero figura como comedia.



AMIGA MÁS VERDADERA. (Auto famoso de la Virgen del Rosario).- Don Antonio Coello.

Representose en Madrid.

Incluso en el libro Navidad y Corpus Christi..., etc. Madrid, 1664.



AMISTAD (LA) EN EL PELIGRO.- Auto sacramental del maestro José de Valdivielso.

E.:

INOC.
Tanto placer, placer bello.


A.:

Se conoce el amistad.


BN, Mss., 16.942.

Impreso en la colección titulada: Doce autos sacramentales, etc.- Toledo. Ruiz, 1622; 4.º

Idem en la colección de González Pedroso. Biblioteca de Autores Españoles. Tomo 58, pág. 230.



AMOR ES FE.- Maria do Ceo.

En la edición de sus obras hecha por el doctor don Fernando de Settien en Madrid, 1744.

La Barrera le cita como manuscrito, pero se incluyó en la impresión portuguesa y en esta traducción de Settien.



AMOR, VIRTUD Y FIRMEZA.- Salcedo.

Citado así por Huerta y por La Barrera. Mesonero le pone como obra de don Andrés Alcedo.



AMORES (LOS) DEL ALMA CON EL PRÍNCIPE DE LA LUZ.- Anónimo.

Comedia y Auto sacramental en cuatro jornadas y en prosa. Con fecha de 1590.

Interlocutores: La Gracia.- El Deleite.- El Pensamiento en hábito de villano.- La Fe.- Dos porteros, el uno llamado Sí y el otro llamado No.- La Sensualidad.- El Perturbador sagaz.- El Albedrío.- El Temor.- La Esperanza.- El Entendimiento.- La Noticia.

E.:

GRACIA.
Cuanto más arduo es el negocio.


A.:

la gracia que os dará Dios
a quien sean dadas loores y alabanzas
in secula seculorum, amen.


BN, Mss., 14.864, fol. 59.



ANDRÓMEDA Y PERSEO.- Auto sacramental alegórico en un acto y en verso por don Pedro Calderón de la Barca.

E.:

Los años floridos.


A.:

los rayos de ofir.


BN, Mss., 16.27610.

Impreso en la parte 4.ª de Autos, 1717.

Colecciones de Pando y Mier y Apontes.



ÁNGEL (EL) CUSTODIO.- Anónimo. Catálogo de La Barrera.



ÁNGEL (EL) DE LA GUARDA.- Valdivielso.

Catálogo de Moratín. En el tomo titulado: Doce autos Sacramentales, de Valdivielso, van al final dos comedias, una de las cuales lleva el título de El Ángel de la Guarda. Sin duda será esta obra la que equivocadamente clasificó Moratín entre los autos; error que luego copió el señor Mesonero.



ÁNGEL (EL) DEL DÍA DEL CORPUS.- Don Manuel Vidal.

Citado por Mesonero y otros.



ÁNGELES ENCONTRADOS.- Antonio de Castilla, natural de Úbeda.

Impresiones sueltas del siglo pasado: Madrid, por Juan Sanz, en la plazuela de la calle de la Paz.- Sevilla, por Josef Padrino.- Salamanca, 1792.

Es, con título nuevo, una mera reimpresión del Auto sacramental al Nacimiento del Hijo de Dios.



ÁNIMAS (LAS) DEL PURGATORIO.- Anónimo.

Mss. de la Bibl. de Osuna.

Citado por La Barrera.

No está en el Catálogo de Paz y Meliá.



ANTICRISTO (EL).- Calderón.

«A la tarde (7 de junio de 1640), se representaron los autos, dos de don Pedro Calderón, intitulados Los Misterios de la misa y el Anticristo...».


(Pellicer, Avisos)                




ANUNCIACIÓN (LA) DEL ÁNGEL Y ADORACIÓN DE LOS REYES.

V. Nacimiento (El) de Cristo.



AÑO (EL) SANTO DE ROMA.- Auto sacramental alegórico en un acto y en verso por don Pedro Calderón de la Barca.

E.:

Venid, venid, peregrinos


A.:

deste camino la senda.


BN, Mss., 16.280.

El ejemplar ms. de la Biblioteca Municipal de Madrid lleva censura de mayo de 1725.

Impreso en la Parte 2.ª de Autos, 1717.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



AÑO (EL) SANTO EN MADRID.- Auto sacramental de Calderón.

E.:

PEC.
Deja esta tierra.
GRAZ.
Pues qué...


A.:

el año santo en Madrid.


BN, Mss., 16.276.

Impreso en la Parte 2.ª de Autos, 1717.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



APARICIÓN (Auto de la) que nuestro Señor Jesucristo hizo a los discípulos que iban a Emaus.- Pedro Altamira.

«En metro de arte mayor, compuesto por Pedro Altamira, el mozo, natural de Hontiveros, impreso con licencia en Burgos, año de 1523».



Describe Moratín esta obra en los términos siguientes:

«Un ángel hace el prólogo, diciendo cuanto ha de verse en la representación: Lucas y Cleofás van camino de Emaus, hablando de la muerte de Jesucristo, de su vida admirable, de su doctrina y sus milagros; pero dudan, no obstante, si será el Mesías prometido. Cristo se les aparece en forma de peregrino, y van en su compañía discurriendo sobre el mismo propósito. Uno y otro admiran la sabiduría y elocuente persuasión del peregrino, y llegando a Emaus, le convidan a cenar».



Como muestra del buen estilo y versificación de este auto, copia Moratín en los Orígenes del teatro español, su final.



ARAUCANA (LA).- Auto de Lope (?).

E.:

 (Cantan.) Guapai, Guapai!


A.:

pues ves que me matan estos manjares.


BN, Mss., 16.738.

Al fin de este ms. hay escrito y tachado lo siguiente:

«Famosísimo auto sacramental de la Araucana, de Lope de Vega Carpio, es la verdad, juro a Dios i a esta †».



En los catálogos de Huerta, La Barrera y otros figura como anónimo.



ÁRBOL (EL) DE LA GRACIA.- Auto famoso y nuevo del maestro José de Valdivielso.

Hablan en él las personas siguientes: Luzbel.- Culpa.- Alma.- Cuerpo.- Amor divino.- Gracia.- Deleite.- Placer.

E.:

CULPA.
¿Qué tienes? ¿Qué pesadumbre


A.:

y viste la gracia.


BN, Mss., 15.255.

No menciona este auto La Barrera, ni le incluyó González Pedroso entre los de Valdivielso publicados en su colección.



ÁRBOL (EL) DE LA VIDA.- Valdivielso.

En el libro titulado: Doze actos sacramentales y dos comedias divinas.- Toledo, 1622, pág. 127.



ÁRBOL (EL) DEL MEJOR FRUTO.- Auto sacramental alegórico en un acto y en verso por don Pedro Calderón de la Barca.

E.:

SALOMÓN.
Inmenso Jehova: de Dioses.


A.:

cuando con él a juicio sean llamados.


BN, Mss., 16.281.- Bibl. Municipal. Mss.

Impreso en la Parte 2.ª de Autos, 1717. Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



ÁRBOLES (LOS).- Rojas.

No es otro que la Humildad Coronada de las plantas, de Calderón. Hállase atribuido a Rojas con el título arriba expresado, en la colección: «Autos de los mayores ingenios, etc.». Madrid, 1675.



ARCA (EL) DE DIOS CAUTIVA.- Auto sacramental, historial, alegórico, en verso, por don Pedro Calderón de la Barca.

E.:

IDOL.
Desusado portento.


A.:

la vara, la cruz y el maná el sacramento.


BN, Mss., 16.277.- Bibl. Municipal. Mss.

Impreso en la Parte 5.ª de Autos, 1717.

Colección de Pando y Mier.- Idem de Apontes.



ARCADIA EN BELÉN.- Matos Fragoso.

Citado por el señor Mesonero, acaso equivocadamente, pues hay una comedia de don Francisco de Guzmán y Matos, intitulada La Arcadia en Belén y Amor el mayor hechizo, obra que algunos han atribuido a Matos Fragoso.



ARDOR DE ESPAÑA EN SIERRA NEVADA.- Don Francisco de Aguilar.

Catálogo de Mesonero. En el de Moratín figura en concepto de comedia, y también en el de La Barrera con este título: Ardor de España sobre Sierra Nevada.- Aguilar y Salinas.



ARETINA (Farsa).- Vasco Díaz Tanco.

«Farsa Aretina, del mismo Natal (de J. C.), por otro estilo e arte que la farsa Benedicta».



Cit. por Vasco Díaz en el Jardín del Alma Cristiana, 1552.



ARPA (EL) DE DAVID.- Mira de Mescua.

Existe ms. en la Bibl. de Osuna.

Cat. de La Barrera. En el Catálogo de Paz y Meliá figura como comedia.



ASCENSIÓN (LA) DE CRISTO NUESTRO BIEN.- Auto del licenciado don Francisco de Rojas, natural de Madrid.

La Barrera, aunque con la duda de un interrogante, incluye este auto entre los de Rojas Zorrilla.

E.:

HOMBRE.
La tristeza, la muerte y el pecado.


A.:

si perdonáis nuestros yerros.


BN, Mss., R. III, 20.

Autógrafo y firmado. Escrito en Madrid a 12 de diciembre de 1642, teniendo el autor cincuenta y tres años, aún no cumplidos.



ASOMBROS DE UN SEPULCRO.- Manuel Pacheco de Sampayo.

Auto sacramental inédito, de principios del siglo XVIII Citado por La Barrera.



ASTUCIAS (LAS) DE LUZBEL CONTRA LAS DIVINAS PROFECÍAS.- Anónimo.

Edición suelta, en Salamanca, por Toxar, siglo XVIII.- Otra del mismo siglo, sin lugar ni año de impresión.

Salvá cree que este auto es, indudablemente, el Auto al Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo que con igual título atribuye La Barrera a Quiroga.



ASTUCIAS DE LUZBEL CONTRA LAS DIVINAS PROFECÍAS.- Quiroga.

Citado por Arteaga y otros.

Puede que sea la obra anterior.



ASUMPTION DE NUESTRA SEÑORA (Auto de la).- Anónimo.

«Figuras: Nuestra Señora.- Un Ángel.- San Juan.- Santiago.- San Pedro y los demás Apóstoles».



«Está Nuestra Señora de rodillas, rezando en un altar», y canta una paráfrasis del Magnificat en octavas reales. Aparécese un Ángel; entrega a la Virgen una palma, y la anuncia su cercano tránsito. Nuestra Señora pide tres mercedes, a saber: que en su última hora esté lejos el enemigo; que vengan los discípulos a su presencia, y que salga a recibirla su Santísimo Hijo. Llegan, en efecto, milagrosamente, los Apóstoles, precediendo a todos San Juan: expira la Virgen bendiciéndolos: el Ángel les ordena que sepulten el cadáver en el valle de Josafat, y por empeño de San Pedro capitanea toda la comitiva San Juan, llevando la palma.

«Aquí se cae la tapa del ataúd, y comienza a subir el cuerpo». Los Apóstoles cantan.

Precede a este auto una loa en octavas.

E.:

LA LOA.
El alto triunfo y asunción sagrada.


A.:

EL AUTO
Mi anima dichosa magnifica.


BN, Mss., 14.711, fol. 291.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



ASUMPTION DE NUESTRA SEÑORA (Auto de la).- Anónimo.

«Personas: Los doce Apóstoles.- Cristo.- Nuestra Señora.- San Gabriel Ángel».



E.:

Oh, infinito poderío.


A.:

de tanta gloria testigos.


Entre los argumentos de los autos del siglo XVI que tratan de la Asunción, solamente hay leves diferencias: todos ellos siguen una marcha uniforme, como si hubieran sus autores hecho empeño de ajustarse al plan tradicionalmente establecido para esta especie de obras. En la presente se ve, como en la anterior, aparecerse el Ángel a María, entregarle la palma, pedir Nuestra Señora que asistan los apóstoles a su fallecimiento, llegar primero San Juan, recibir la palma de manos de la Virgen, expirar Nuestra Señora bendiciendo a todos, y llevar los discípulos el sagrado cuerpo, yendo San Juan a la cabeza, con la insignia dé la virginidad en la mano. La diferencia consiste en que no se verifica aquí la Asunción a vista de los Apóstoles: sino que, pasando éstos, tres días después, a reconocer la sepultura donde debía estar el Santo cadáver, hallan únicamente el velo en que le habían dejado envuelto.

Entre estos autos de la Asunción, el presente es el más moderno. Tiene más corrección: es conceptuoso, y se distingue por la vehemencia (acaso excesiva ya) con que sienten los Apóstoles el dichoso tránsito de la Madre de Dios. Después de darles su amorosa despedida, dice Nuestra Señora:



   Divino esposo, luz del alma mía,
infinita bondad, bondad primera,
ya esta alma venturosa sale afuera,
y en esas manos solas se confía.
   Sé tú mi guardador: sé tú mi guía,
porque pase sin miedo esta carrera.
Dulcísimo Jesús, espera, espera,
que ya el cuerpo enflaquece, ya s'enfría.
   ¡Oh gente angelical, oh santo coro
que aquí solenizáis mi regocijo,
ya voy, ya voy, divina gente santa!
   Tú, mi Jesús, mi gloria y mi tesoro,
recíbeme en tus manos, dulce Hijo,
que ya la voz se añuda en la garganta.


PEDRO

   Esto es hecho. ¡Oh triste día!
¡Ay amigos, esto es hecho!


JUAN

   ¡Ay mis entrañas! ¡Ay pecho!
¡Ay mi Madre! ¡Ay mi María!
¡Ay, Pedro! Mirad, por Dios,
si es verdad que ya ha expirado.


PEDRO

   ¡Oh divino cuerpo amado!
¡Ay, mi Juan! Miraldo vos.


PABLO

   Alma pura, ¿dónde estás?
Alma santa, ¿do te alejas?
¿Es posible que me dejas
y que no he de verte más?


PEDRO

   Alma, ya de gloria llena,
¿si querrás tener memoria,
en medio de tanta gloria,
de tanta aflición y pena?


JUAN

   ¡Oh fuerte pena rabiosa,
dolor triste y lastimero!
Llorad, ojos, que no quiero
que sirváis ya de otra cosa.
Pues ya se acabó el mirar
lo que al corazón recrea,
todo vuestro oficio sea,
en lugar de ver, llorar.
[...]
¡Oh boca en quien Dios libró
el bien del género humano,
pues que con tu fué sano,
y muriera con tu no!



En esta cuarteta está muy bien explicado por qué dan los Santos Padres a la Virgen María el título de Corredentora nuestra.

La escena de la Asunción es la siguiente:



 

(Dice CRISTO desde arriba.)

 
   Ángeles, bajad al punto,
alzad esa piedra dura,
porque con el alma pura
suba el puro cuerpo junto;
que, pues él me dio en el suelo
el mejor lugar que había,
quiero dalle en este día
el mejor lugar del Cielo.
   Subid, paloma querida,
qu'el ivierno ya pasó:
la tempestad se acabó:
ya la viña es florecida.
Mostrad vuestra vista clara,
suene vuestra voz en mí,
que es muy dulce para mí
y es hermosa vuestra cara.


MARÍA

   ¡Oh Hijo, cuán deseada
de mí ha sido esta venida!


CRISTO

   Por no quitaros tal vida
no os era la muerte dada.


MARÍA

   ¡Oh Santísimos abrazos!
¡Oh dulce y glorioso beso!


CRISTO

   Yo me doy, Virgen, por preso
destos virginales brazos.
¡Oh mi madre! ¡Oh madre amada!
Sentaos, Virgen, a mi diestra,
qu'esta gloria toda es vuestra,
por vuestra humildad ganada.
Destos Cielos sois señora,
de los ángeles servida,
de la Trenidad querida,
de tronos emperadora;
y es gran razón que así sea,
qu'esta gloria a vos conviene.


MARÍA

   Madre que tal Hijo tiene
no es mucho qu'en tal se vea.


CRISTO

   No es mucho, pues es razón:
venid, que a mi Padre os llevo
a daros del reino nuevo
pacífica posesión.
Ángeles, en mi memoria
celebrad mi regocijo,
pues es gloria de un buen hijo
tener a su madre en gloria.
 

(Cúbrense.)

 



BN, Mss., 14.628.



ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA (Aucto de la).- Anónimo.

«Figuras: Nuestra Señora.- Un Ángel.- Sant Juan.- Sant Pedro.- Santiago.- Sant Andrés.- Todos los Apóstoles.- Cristo».



Asunto igual al de los autos antecedentes, desde que se aparece el Ángel a Nuestra Señora hasta que, por orden directa de Cristo, llevan los Apóstoles a sepultar el Santo Cuerpo. Sólo que, al expirar la Virgen, «se abre el Cielo, y están Dios Padre y los Ángeles, y cantan este verso: Surge, prospera amica mea, etc.». En seguida entonan los Apóstoles un villancico, cuyo estribillo es:


   Virgen, pues vais a reinar
a los coros celestiales,
acordaos de los mortales.



Obra en redondillas, sumamente corta.

E.:

O Serenísima Virgen.


A.:

in exitu Israel de Egipto.


BN, Mss., 14.711, fol. 144 vto.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA (Aucto de la).- Anónimo.

«Figuras: Nuestra Señora.- Un Ángel.- San Juan.- Sant Andrés, Santiago.- Sant Pedro.- Mose Rabí.- Otros dos judíos.- Dios Padre.- Cristo.- El Spíritu Sancto.- Sancto Tomás.- Dos coros de Ángeles.- Todos los demás Apóstoles».



Camina el argumento por los mismos pasos que el de los tres autos anteriores, pero va más adelante; pues cuando llevan los Apóstoles el cadáver de Nuestra Señora, les salen al encuentro, con intención hostil, algunos judíos. A uno que osa tocar las andas, se le queda pegada a ellas la mano: pero recobra su uso por intercesión de San Pedro, y se convierte, así como sus compañeros. La Santísima Trinidad recibe en el Cielo a Nuestra Señora, y la corona, mientras cantan los ángeles.

Llega en seguida Santo Tomás, y duda de lo sucedido. «Aquí le echan del Cielo la cinta de Nuestra Señora», portento que le obliga a arrepentirse de su incredulidad; y termina el auto, entonando los Apóstoles el verso: Cantate Domino canticum novum.

E.:

Dios eterno, rey del Cielo.


A.:

Cantate Domino canticum novum.


BN, Mss., 14.711, fol. 146 vto.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



AUTO ALEGÓRICO con que las Potencias de el Alma celebran la venida y nacimiento de su Redentor, representado por tres damas, que de esta suerte intentan dar gracias de que las haya convidado a celebrar la Nochebuena del año 1722.

Personas: Memoria, doña Michaela.- Entendimiento, doña Petronila.- Voluntad, doña Josefa.

E.:

Oh, ¡cielos! Atended a los portentos.


A.:

la paz del cielo, etc.


BN, Mss., 5.507, fol. 52 vto.



AUTO EN ALEGORÍA del sacrílego cartel que pusieron en la ciudad de Granada, contra la ley de Dios y su Santísima Madre.- Cubillo.

Catálogo de Huerta.

Debe de ser El Herege.



AUTO o farsa sacramental falto de principios.

Figuras: Abel.- Raquel.- Ester.- Judit.- Jael.- Susana.- Micol.- Raab.- Rud.- Un pastor.

El primer verso dice:

Este es el pan.


A.:

Dinos, justo Abel
que manjar es aquel.


BN, Mss., 1471, fol. 317.

La Barrera no menciona este Auto en la descripción que hace del ms.



AUTO PASTORIL CASTELLANO.- Gil Vicente.

«Figuras: Gil.- Bras.- Lucas.- Silvestre.- Gregorio.- Matheus».



El título completo dice: «Auto pastoril castellano endereçado ás matinas do Natal».

Gil es pastor aficionado a la vida solitaria. Bras le reprende por ello. Lucas anda en busca de unas cabras que se le han perdido, pero al fin las deja correr su suerte, y llama a otros pastores para tener un rato de diversión. Entre ellos sale Silvestre, recién casado, que da menuda cuenta de la parentela y dote de su mujer. Juegan después al abejón y a adivinar: quédanse dormidos; anuncíales el Ángel la natividad de Nuestro Señor, y se van todos a presentar dones al Divino Infante. Hablan, cantan y bailan delante del pesebre, y se retiran tributando alabanzas al Niño Dios y a la Virgen Santísima.




LUCAS

¡Qué casa tan pobrecita
escogió para nacer!


BRAS

Ya comienza a padecer
desde su niñez bendita.


SILVESTRE

De paja es su camacita.


LUCAS

Y un establo su posada.


BRAS

Loada sea y adorada,
      y bendita,
la su clemencia infinita.


GIL

Señora, con estos hielos
el niño se está temblando:
de frío veo llorando
el Criador de los cielos,
por falta de pañizuelos.
Juri a San, si tal pensara,
o, por dicha, tal supiera,
un zamarro le trujera
      de una vara,
que, ahotas, que él callara, etc.



Se escribió y representó este auto en 1502, año del nacimiento de don Juan III de Portugal, según resulta de la nota puesta al monólogo que hizo Gil Vicente en celebridad de aquel suceso:

«E por ser causa nova em Portugal, gostou tanto a Rainha velha -la Reina Madre Doña Beatriz- desta representaçao, que pedio ao autor que isto mesmo lhe representasse ás matinas do Natal, endereçado ao nascimento do Redemptor; e porque a substancia era mui desirada, em lugar disto fez a seguinte obra».



En todas las ediciones de Gil Vicente.



AUTO SACRAMENTAL.- Licenciado don Diego Ramos del Castillo.

Personas: Amor.- Cuidado.- Invidia.- Diligencia.- Músicos.

La Envidia quiere matar al Amor con un arma de fuego, pero no sale el tiro. Luego entablan competencia estos dos personajes, sobre quién ha de llevarse una corona de laurel que hay entre unos claveles. El Cuidado pasa el tiempo en atender a todo, y la Diligencia en correr, hasta que al fin dice a los demás personajes que acudan,

A la mesa del Pan de los Cielos.


Y no hay más.

Incluso, sin otro título que el de Auto Sacramental, en la colección titulada: Autos de los mejores ingenios de España. Madrid, 1675.



AUTO SACRAMENTAL.- Licenciado don Diego Ramos del Castillo.

Personas: El Acierto.- La Pobreza.- La Vanidad.- Músicos.

El Acierto quiere entregar una corona a la Pobreza; preténdela para sí la Vanidad, y al fin se hunde por un escotillón. Acierto y Pobreza se marchan al convento de Santa Clara, para asistir a la fiesta del Santísimo.

Más parece loa que auto.

En la colección titulada: Autos de los mejores ingenios de España. Madrid, 1675.



AUTO SACRAMENTAL.- Licenciado don Diego Ramos del Castillo.

Personas: El Olvido.- La Devoción.- El Afecto.- Músicos.

Afligida la Devoción, al ver la tibieza con que se celebran las fiestas del Sacramento, acógese a los montes, donde pretende el Olvido triunfar de ella. Pero el Afecto obliga a este personaje a ponerse de rodillas, después de una discusión teológica. Para concluir se van todos al convento de la Seráfica Estrella, a ver la función del Corpus.

Tiene esta obra, como la anterior, más trazas de loa que de auto.

Autos de los mejores ingenios de España. Madrid, 1675.



AUTO SIN TÍTULO.- Anónimo.

A juzgar por el Papel de San Pedro, única parte que conocemos de este auto, su principal asunto debía de ser la lucha del príncipe de los Apóstoles con Simón mago. Júzguese por los extractos siguientes:


   ¡No queráis que un hechicero,
sin Dios, sin razón, ni ley,
diga que es dios y que es rey,
siendo vos el verdadero!
Tocalde en el corazón
con vuestro amoroso fuego,
pues sabéis, Señor, que luego
os vendrá a pedir perdón.
[...]
¿Que has osado decir tal?
¡Oh pobre perdido, loco!
¿Comprar quieres por tan poco
la gracia espiritual?
Yo dejo, mi Dios, vedada,
con el poder que me das,
para siempre dende hoy más
la venta en cosa sagrada;
y a ti, que lo has comenzado,
y al que tal maldad hiciere,
si en aquesto te siguiere,
dejo por excomulgado.
[...]
¿tú quieres resucitar,
siendo una de las cosas
más altas y milagrosas
que ha podido Dios obrar?
Hazle, pues, que se levante.



Los esfuerzos de Simón son ineficaces; no así los de San Pedro:


   Dénsele a Dios y no a mí
de que hayáis su bondad visto.
En nombre de Jesucristo,
muerto, levanta de ahí.



Huye después el Apóstol por sustraerse a la rabia de sus enemigos, y en el camino se le aparece Cristo, cargado con la cruz, como en el auto de la Prisión de Sant Pedro. Pero aquí es mucho más larga la escena.


   Más justo es ejecutar
en mi vida ese rigor,
que yo quiero por tu amor
dos mil tormentos pasar.
[...]
Basta. Señor, por castigo,
ver otra cruz en ti nueva,
y oírte, señor, decir
que has de sufrir otra muerte.
Un infierno duro y fuerte
será menos de sufrir.
[...]
Vuélvete, mi Cristo, al cielo,
o trágueme a mí la tierra.
Si como muero por ella
la muerte sabe, señor,
antes me terna temor
que yo se lo tenga a ella;
y ojalá en ello me viera;
que si temo alguna cosa,
es el hallarla piadosa,
buscándola yo tan fiera.
¡Oh quién se viese privar
de una vida tan amarga,
que si sufro que sea larga
es por tener que llorar!



BN, Colección de papeles de una compañía cómica de fines del siglo XVI y principios del XVII, núm. 37.



AUTO sin título.- Anónimo.

«Miércoles, ocho de julio (1626), el Cardenal Legado (Barberini) fué a honrar con su presencia los estudios del colejio imperial de la Compañía de Jesús. En el salón de la Congregación se le hizo un auto de mucho ingenio, gala y adorno, y que salió tan lucido que gustaron sus Magestades de verle, y se les repitió, asistiendo en el balcón que está enfrente del altar».


(Pinelo, Historia de Madrid)                




AUTO sin título.- Anónimo.

No conocemos de esta obra más que el Papel de la Carne. De acuerdo este personaje con el Demonio, declara guerra al Alma: logra derribar su castillo, y la engaña con lisonjas.


   Poderosísima infanta
en quien puso su figura
el que la divina altura
huella y pisa con su planta,
¡qué linda estás y hermosa!
¡qué contento es ver tu cara,
en quien el cielo repara
como en cosa milagrosa!
Baja los ojos al suelo,
verás cómo por do vienes,
lleno de flores lo tienes
y envidioso todo el cielo.
[...]
Por tan dichosas mercedes,
más que dichosa me siento.
Todo se me va cumpliendo:
a mi gusto ha sucedido:
ya puso a Dios en olvido
y de mí se va creyendo.
Las flores que he de coger
serán abrojos y espinas
en lugar de clavellinas,
para que puedas oler.
Este es el gusto y regalo
que tengo de darte, perra;
qu'es justo que la que yerra
tenga el fin perverso y malo.
¿Pensábades heredar
la silla de Lucífer?
Pues y'os quitaré el poder
y os pondré en otro lugar
Ya n'os visitan del cielo:
ya no se cierra la puerta:
ya para el Mundo está abierta:
ya no dormís sin recelo.
Voyme qu'estan aguardando.
Hoy triunfe todo el infierno;
que de mi poder eterno
no se irá el Alma alabando.

 

(Vase.)

 


BN, Colección de papeles de una compañía cómica de fines del siglo XVI y principios del XVII, núm. II.



AUTO sin título.- Anónimo.

Sólo conocemos de esta obra el Papel de la Vejez. Por él se ve que el auto era sacramental.


   Dios se nos comunicó
por esta cibdad que digo,
y fué tanto nuestro amigo
que a si mismo nos dejo,
llevándose a sí consigo.
Dejónos esta ciudad,
por nuestra gloria y sustento,
piedras de valor sin cuento,
y aunque oculta su cibdad,
es Dios piedra y sacramento:
piedra del monte bajada,
que la estatua nos rompió,
satánica, y libertó
a la gente aprisionada,
y gloria les otorgó.
Pan transustanciado en piedra:
piedra, cual dice san Pablo,
muy contraria del dïablo,
por quien todo el mal se arredra.
Padre, advierta en lo que hablo;
que si no advierte en oírme
lo que aplico al Sacramento,
no entenderá el fundamento;
mas, si está en la fe firme,
es bastante suplemento.



BN, Colección de papeles de una compañía cómica de fines del siglo XVI y principios del XVII, núm. 36, segunda hoja.



AUTO sin título.- Anónimo.

También parece sacramental esta obra, de la cual solamente ha llegado a nuestras manos el Papel del Hombre. Preséntase éste en la escuela del Saber Divino, para ver «en tan celebrado día» si han adelantado en sus estudios. Lleno de satisfacción, después de oírlos, da las gracias al Saber, y exclama:


   ¡Oh divino pelícano que el pecho
abrís para el perdón de mis pecados,
en el fuego de amor todo deshecho,
   bendigan-os por siglos prolongados
las naciones, señor, por tal grandeza,
y por dones tan altos y encumbrados.
   Suplicóos levantéis hoy mi bajeza:
dadme a sentir tan alto beneficio,
porque sin Vos no puede mi flaqueza.
   Sedme, Señor, begnino y muy propicio,
porque en seguiros salgo con la empresa,
sin mácula ni sombra de algún vicio.
   Pueda, señor, sentarme a vuestra mesa
con ropas limpias, cual los convidados,
y esté mi alma de vuestro amor presa.



BN, Colección de papeles de una compañía cómica de fines del siglo XVI y principios del XVII, núm. 18.



AUTOS (Tres) de Jorge de Montemayor, en los maitines de la noche de Navidad; a cada nocturno uno.

En el auto primero se introducen:

Tiempo.- Justicia original.- Inocencia.- Sensualidad.- Adán.- Eva.- Esperanza.

En el segundo:

Tiempo.- Naturaleza humana.- Entendimiento humano.

En el tercero:

Tiempo.- Viejo.- Bobo.- Fardina.- Gil.- Llorente.- Gonzalo.

Se hallan en la edición de las Obras de Montemayor hecha en Amberes en 1554 en 12.º- Volumen de extraordinaria rareza, desconocido por La Barrera.

Catálogo de Salvá.- Tomo I, pág. 136.



AUTOS SACRAMENTALES DEL SIGLO XIV.

Con este título publicó don Juan Pie un auto sacramental, o sea representación de la muerte de María Santísima; otro que representa la empresa de una cruzada a Tierra Santa, y un Sonus, o gozos a la Virgen María, referentes a la misma cruzada, todos hallados en un manuscrito tarraconense de 1420.

V. Revista de la Asociación Artístico-Arqueológico-Barcelonesa, vol. 1.º (1898), pág. 673.



AUTOS SACRAMENTALES.- Don Agustín de Salazar y Torres.

Al frente de la colección de obras de este ingenio titulada: Cítara de Apolo, varias poesías divinas y humanas, etc. Primera parte (en Madrid, año 1681), hay una advertencia donde se dice que, entre otras producciones dramáticas de Salazar, existían ocultos, en poder de algunos, dos autos sacramentales.



AUTOS SACRAMENTALES.- De varios autores, a saber:

  • Medina (D. Antonio Manuel de).- Un auto».
  • Torres (D. Alonso de).- Dos autos.
  • Villamayor (D. Andrés de).- Un auto.
  • Un embozado.- Dos autos.

«Por comisario más antiguo de la fiesta del Corpus, se me ha cometido participar a V. S. para noticiar a Su Majestad (q. D. g.), que habiéndose servido el año antecedente querer representasen dos autos de los representados de don Pedro Calderón, es de la obligación de Madrid suspenderse en la elección, para ejecutar en lo presente lo que fuere del agrado de S. M.: y a este fin ocurren dos autos de don Andrés de Villamayor, capellán de honor, dos de don Alonso de Torres, cursante en Alcalá, dos de un embozado, que no se ha podido saber quien es, uno de don Antonio Manuel de Medina, canónigo de la Iglesia Catedral de Ciudad Rodrigo; y aunque hay otros», etc.


(Carta de don Juan de Tapia, regidor decano de los Capitulares de Madrid,
a don Josef de Veitia, secretario del despacho universal, 2 de mayo de 1683.-
Arch. de Madrid, 2.ª, 197-7)
               


Consta que uno de los autos de Villamayor era el titulado Eco y Narciso, del cual se da razón en el lugar correspondiente. Ignóranse los títulos y el paradero de los demás.



AUTOS SACRAMENTALES.- De varios autores, a saber:

Correa de Fonseca de Andrade (Fernando).- No se determina ni el título ni el número de sus composiciones de esta especie.

  • Espíritu Santo (Fr. Félix de).- Cinco autos sacramentales.
  • Fernández (Domingo).- Dos autos.
  • Tomás (Manuel).- Cuatro autos.

Ninguna de estas obras se ha publicado; sus autores, portugueses de nación, florecieron en el siglo XVII, excepto Fernández, que pertenece al XVIII.

Cítalas La Barrera, sin expresar si están escritas en portugués o en castellano, aunque, por lo tocante a los autos de Tomás, se inclina a creer lo primero.



AUTOS varios.- Diego Carvallo de Figuereido.

Inéditos. Inclúyelos en su catálogo el señor La Barrera, sin expresar los títulos. Falleció este autor en 1706.



AUTOS varios.- Liaño.

«Don Lope de Liaño es tan abundante, ingenioso y fértil para autos y comedias, que en todo tiene grande estimación, y toda muy digna de sus aciertos».


(Montalbán, Memoria de los que escriben comedias en Castilla solamente; inserta en el Para todos, 1632)                


No conocemos ningún auto de Liaño, y ni aun sabemos si los hizo sacramentales.



AVE (EL) MARÍA Y ROSARIO (DE) NUESTRA SEÑORA.- Auto sacramental de Lope de Vega, con enmiendas de mano de don Francisco de Rojas.

«Figuras: Justicia.- Clemencia.- La Noche ques el Demonio.- La Paciencia.- La Pereza.- La Alegría.- Dios Padre.- Dios Hijo.- Dios Espíritu Santo.- María nuestra Señora.- San Graviel.- San Josef».



Auto consagrado a celebrar las glorias de María Santísima; se representa la Anunciación en una de sus escenas.

E.:

CLEMENCIA.
Justicia, menos rigor


A.:

de quien su autor perdón pide.


BN, Mss., 14.827.



AVENTURAS DEL ALMA.- Auto sacramental.- Anónimo.

Figuras: Príncipe del cielo.- Amor divino.- Príncipe del infierno.- Príncipe de la tierra.- Príncipe de la muerte.- Alma.- Voluntad.- Lisonja.- Entendimiento.- Músicos.

E.:

AMOR.
Escúcheme vuestra alteza.


A.:

Carpa, a la gloria, a la gloria.


BN, Mss., 16.723.



AVENTURAS (LAS) DEL HOMBRE.- Auto sacramental de Lope de Vega.

Forma parte de la colección titulada Fiestas al Santísimo Sacramento, etc. Zaragoza, 1644.

E.:

AUG.
Fuera, villano, del jardín.
HOMBRE.
¡Detente!


A.:

y después, la gloria eterna.


BN, Mss., 16.801.





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