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Fabla de IX cosas para conoscer el poder del rey

   Nueve cosas yo fallo con cuales tú verás
el grant poder del rey en que l' conosçerás:
las tres de mucha lonje tierras las entendrás,
las seis son en el regno, cuáles aquí sabrás.

   Si sus embajadores envía bien ordenados,  2465
caballeros muy buenos, doctores bien letrados,
con buen apostamiento e bien acompañados,
de los que a ellos veen luego serán notados.

   «Algunt muy grande príncipe», dizen, «cierto será
el que tal embajada honrada enviará».  2470
El que nunca le vio luego le notará,
e su fama muy grande non la olvidará.

   La segunda, si veen su carta mensajera
en nota bien fermosa, palabra verdadera,
en buena forma scripta, e con fermosa cera  2475
cerrada, bien sellada, con día, mes e era.

   Si veen su moneda que es bien fabricada
de oro e de plata, redonda, bien cuñada,
rica, de buena ley, en todo bien guardada,
esta es la tercera señal d'él, muy granada.  2480

   Otrosí en el regno tres otras debe haber,
que todo rey o príncipe las debe escoger
para ser muy presciado e muy famoso ser:
el que non le amase que le pueda temer.

   Que sean las sus villas de muro bien firmadas,  2485
grandes torres e fuertes, altas e bien menadas,
las puertas muy fermosas e mucho bien guardadas,
que diga quien las viere que están bien ordenadas.

   Otrosí sus posadas que parescan reales,
alcázares muy nobles e otras casas tales,  2490
unas fuertes e rezias, otras llanas, eguales,
labradas muy fermosas de buenos menestrales.

   Otrosí en su regno tenga oficiales honrados,
jüezes e merinos, buenos adelantados,
todos de concïencia, ricos e abonados,  2495
e en guardar la justicia sean bien avisados.

   Otras tres cosas son qu' el rey debe tener
en la su casa grande por que puedan saber
todos los que lo vieren que lo deben haber
por príncipe honrado e de buen parescer.  2500

   Para servir a Dios haya toda vegada
su capilla muy noble, muy rica, apostada
de nobles ornamentos, fermosa, bien ornada,
de buenos capellanes muy bien acompañada.

   Otrosí en su consejo haya hombres honrados,  2505
ancianos caballeros e notables prelados,
buenos homnes maduros, dotores e letrados:
estén cabe su estrado, todos bien asentados.

   Los que vieren al rey en tal consejo estar
ternán que los sus fechos non se pueden errar,  2510
ca por buenas cabezas ha todo a pasar,
que antes que determinen lo habrán de examinar.

   Otrosí sea su casa en todo muy granada:
su mesa bien servida, solepnemente honrada,
su cámara guarnida, mucho bien apostada,  2515
e de gente baldía su puerta muy dubdada.

   Aquestas nueve cosas que suso he contado
fazen a cualquier rey crescer el su estado
en honra e en provecho, donde será honrado:
quien las bien comidiere non lo terná errado.  2520

E debe abdïencia de sí siempre otorgar,
ca muchos son los homnes que tienen de librar:
escuche con sosiego e luego quiera dar
a los homnes respuesta, non los faga tardar.

   Si le pidieren cosa que él deba fazer,  2525
catado su servicio, débelo prometer
e mandarlo librar sin más ý detener,
que lo que así se da grant pro suele tener.

   Si en lo que le demandan dubda si es derecho,
mande que los letrados lo vean el tal fecho,  2530
e lo libren por fuero, sin precio e sin pecho:
pues han buenas soldadas, non judguen por conhecho.

   Si piden la ración o tierra servidores,
mande que gelo libren luego los contadores;
librando así los fechos folgarán los señores  2535
e pasarán mejor los pobres pecadores.

   Si fuere bien regido el rey o el señor,
a todo el su pueblo habrá con grant amor:
ca cual él fuere en sí fuere, o bueno o mejor,
tal querrá parescerle luego el su servidor.  2540

   Por enjiemplo del rey el regno es gobernado:
si él fuere muy justo e bien acostumbrado,
tal será el vasallo por le fazer pagado;
si de otra manera fuer', todo irá errado.

   Betiza e Egica dos reyes godos fueron  2545
de muy mal regimiento, e así se mantovieron;
luego los sus privados aquella ley seguieron:
la corónica l' cuenta todos cual fin hobieron.

   Cual regimiento deben los príncipes tener
es escripto en los libros que solemos leer:  2550
Egidio el romano, homne de grant saber,
in Regimine principum lo fue bien componer.

   Non curo de escribirlo, pues ý lo fallarás,
mejor que lo diría allí lo tú verás,
nobles enseñamientos que plazer tomarás:  2555
por ende de dezirlo escusado me habrás.


   E así tu esperanza en Dios sólo pornás:
Aquel es el que acorre, hoy luego sinon cras;
d'esto muchas historias, si quieres, leerás,
con que el tu corazón mucho esforzarás.  2560

   En lago de leones estaba Danïel,
por mandado e sentencia de un príncipe cruel,
fambriento e sediento; e acorriole Aquel
que acorre en las cuitas a su siervo fiel.

   Abacuq el profeta estaba alongado;  2565
fuele dicho por Dios: «Acorred al cuitado»;
levol' mantenimiento, e fincó esforzado
el que yazié cativo en cueva e lazrado.

   ¿Quién podría, Señor, tus acorros contar,
cuando a Ti plaze tus siervos ayudar?  2570
Por tu misericordia esto vas otorgar,
si aquel que a Ti pide se quiere mejorar.

   Para que las tus gracias le puedan acorrer,
conviene humilmente homne se componer;
entonce tu merced podrá en él caber:  2575
todo esto a Ti solo debemos gradescer.

   E vemos cada día como es ordenado
por Ti, Señor, do quieres acorrer al cuitado,
aunque en grant culpa yaga muy malparado,
segunt que fue Sant Pablo, aquel varón esmerado.  2580

   Cuando peor estovo e más endurecido,
de perseguir los tus siervos non lo puso en olvido;
de cartas que demandó partió asaz guarnido,
para ir en Damasco do tu nombre era oído.

   Quisiera, si pudiera, los tus siervos traer  2585
luego a Jerusalem, presos e maltraer;
acorriste, Señor, fezístele caer
en medio del camino, del todo ciego ser.

   Preguntástel', Señor, por qué te perseguía,
diziéndole que obra muy dura él traía;  2590
mostrástele dó fuese e por quién preguntaría,
qué l' convinié fazer, cómo s' gobernaría.

   Por aquestas maneras lo trojiste, Señor,
luego al tu servicio: e fue predicador
de la tu santa feé, conosció el error  2595
en qué punto estaba como perseguidor.

   Así, Señor, do quieres tu merced otorgar,
aun sin la merescer largamente nos dar,
por qu' el tu grant poder se pueda demostrar,
que Tú puedes salvar e puedes condepnar.  2600

   Empero la justicia nunca fue fallescida,
aunque por nosotros non sea entendida,
ca Tú judgas, Señor, por muy justa medida
al hombre gualardón de muerte o de vida.

   Señor, en estas cosas non quiero más fablar,  2605
ca son fechos secretos que fueste Tú guardar
en el tu santo seno: por ende disputar
ninguno non se atreva, nin más de porfïar.



   En fechos temporales que pasan cada día
debemos trabajarnos e poner mejoría  2610
con buena ordenanza; todo lo ál sería
orgullo e soberbia, fablar en tología.

   Asaz tenemos todos trabajos e cuidados
por pasar esta vida, do vevimos penados;
pero de algunas cosas debemos avisarnos:  2615
es buena diligencia por non ser más errados.

   Por los fechos del mundo mejor los entender,
quiero yo una figura de mi poco saber
ponerla por enjiemplo, e aquí podrán ver
los que la bien sopieren cómo deben fazer.  2620

   Por privanza de reyes e de otros señores,
lazramos cada día con muy muchos sudores;
e si la alcanzamos, trabajos e dolores
nascen luego de aquella, e non pocos errores.

   Por ende nos debemos muy mucho nos guardar  2625
que luego al comienzo pensemos de avisar
los perigros que nascen de tan alto logar
e los que adelante s' podrían levantar.

   Una tal semejanza comencé a imaginar
que un príncipe grande una cibdat cercar  2630
fuera, do puso escalas por la luego ganar,
do los homnes armados se fueron allegar.

   La escala pegada al muro alto estaba:
un rezio homne d' armas a ella se llegaba;
si era de fuste rezio mucho consideraba,  2635
si por sobir por ella alguna mengua daba.

   Fallola buena e firme, e mucho se alegró
e luego otra cosa en sí consideró:
si alcanzaba al muro por do sobir cuidó
o si era más alta de lo que él cobdicio.  2640

   Puesto que todo aquesto falló bien concertado,
pensaba luego en ál e ponía cuidado
de qué gente sería en la escala aguardado,
que con él ý subiesen, de que fuese fiado.

   Otrosí que otros homnes guardasen la sobida,  2645
que cualquier rafez gente non fuese atrevida
de sobir en pos d'él, ca podrié ser fallida
la su muy buena empresa e perigrar su vida.

   Estas cosas que he dicho quiero apropïar
a la entrada perigrosa que homne va buscar  2650
de privanzas de reyes; por mejor se guardar,
se avise cada uno, segunt que vi pasar.

   Primeramente cate si es de firme madera,
rezia e sazonada esta tal escalera,
por do pueda sobir, ca si muy tierna era,  2655
muy ligera podrá quebrar en la carrera.

   Si es en pequeña edat el príncipe o el señor
cuya privanza buscas e tomas su amor,
será muy grant perigro, ca non es durador
el tal amor como este, e paresce color.  2660

   Si tú vieres que un niño esté ya afirmado
[...] en la su infancia, el cual no ha alcanzado
la su edat madura, para ser asentado
en conoscer los fechos d'este mundo turbado,

   si hoy te amará muy mucho e cras te olvidará,  2665
firmeza de privanza non te asegurará,
ca razón natural fue siempre e será
que el agua en la cesta mucho non durará.

   Por ende tú te debes en tal caso temprar:
que si la tal privanza hobieres de alcanzar,  2670
avísate, non fagas cosa de que pesar,
enojo e mal a otros puedas acarrear.

   Mas tiémprate muy mucho e para siempre mientes
de fazer buenas obras a las pequeñas gentes,
a los grandes, servicios, que cuando tú non sientes,  2675
se muda la privanza de los años rezientes.

   Cada día el niño alcanza su edat,
e cata quien le yerra o le dize verdat,
o le toma dinero o la su heredat,
e quien le sirve bien o le faze maldat.  2680

   Pongamos que esta escala es de firme madera,
rezia e sazonada e qu' el homne espera
sobir ý sin recelo por fallar la carrera;
empero otro punto finca de grant dentera.

   Si alcanza fasta suso do tú quieres sobir  2685
aquesta tal escala, debes bien comedir,
ca si fuere corta, podrías tú fallir,
e podrían las gentes de ti todos reír.

   Si quieres ser privado luego de un señor,
cata si tu querer alcanza lo mejor,  2690
e si eres tan alto de ser merescedor:
e si todo lo piensas, nunca habrás error.

   Son muchos en el mundo después que son privados
que do más tiento deben tomar son más menguados:
cobdicia e soberbia los traen desvariados,  2695
que todo lo aventuran a dos o as en dados.

   Por ende bien te cata, si suso has alcanzado
a sobir por el muro, que seas avisado
usar bien de privanza: non seas rebatado
de querer en un día mandar todo el regnado.  2700

   Servicio del tu rey siempre adelantarás,
en sus grandes negocios buen consejo darás,
de le ser lisonjero mucho te guardarás,
de tocar sus tesoros cobdicia non habrás.

   Muchos vi en el mundo qu'el contrario fizieron  2705
en privanza del rey, mas, ¡qué tal fin hobieron!
¡Dios nos guarde, amén!, ca todo lo perdieron,
con cuerpos e con almas, cuanto dende trojieron.

   Otrosí, para esto, la buena compañía
cumple mucho catar para seguir la vía,  2710
ca el que sube en alto, si él sólo se guía,
en muy mucho perigro aína se vería.

   Cate buenos amigos, leales, verdaderos,
honestos, sin barata, que l' sean compañeros,
que envidia nin cobdicia de plata nin dineros  2715
non les busquen nin trayan a ser fallescederos.

   Estos tales la escala guardarán sin engaño
que non suban ý otros de quien resciba daño;
con buena pacïencia e sin ningunt sosaño
te guardarás con ellos: non les seas estraño.  2720

   Otrosí acaesce que la tal escalada
a vezes es tan luenga que no aprovecha nada,
que, desque homne sube en la más alta grada,
non puede descender sin fazer algarada.

   Esto entiendo yo: si por mucho privado  2725
cobrará el tal homne logar desordenado,
tiene mayor perigro, ca subió en tal grado
que non puede tornar do tiene deseado.

   Conviene e es forzado que en algunt tiempo vaya
buscar vida segura: no esté por atalaya,  2730
do así lo miren todos, e torne a la raya,
do más seguro sea e tal que nunca caya.

   Buena es la mesura e el buen atempramiento,
ca si uno subió alto, cayeron más de ciento:
por ende en privanza se guarde con buen tiento,  2735
ca el amor de señores mudable es como viento.

   Muchos en el mi tiempo conoscí ser privados
de reyes e señores, e mucho ensalzados;
e pasó otro día, e viles apartados
d' ellos con grandes lloros, maldiziendo sus fados.  2740


   Tres cosas le consejo en tal caso guardar,
que si las olvidare, algunt tiempo pesar
haberá, e por ende agora es de nembrar
las cuales aquí quiero presentes declarar.

   Después que muy privado se viere este tal,  2745
e puede su consejo valer o bien o mal,
primeramente guarde non sea desigual
en consejar cruezas, pues que es homne mortal.

   Conseje a su señor que sea pïadoso,
dulce e de buen aire e a todos gracioso,  2750
a los buenos alegre e a los malos brioso,
en matar a los homnes nunca sea presuroso.

   E si alguno yerra, mande a sus jüezes
que lo vean e libren, pues ellos han las vezes:
sean homnes derechos, nin pobres nin rafezes,  2755
que non vendan justicia como quien vende nuezes.

   La muerte del pobre homne mucho es de avisar,
ca fecho es a figura de Aquel que l' fue formar:
por Dios bien se examine, non se vaya quejar
aquel Jüez derecho que lo ha de examinar.  2760

   Caten leyes e fueros, e llamen ý letrados,
homnes de concïencia, non sean omiziados
nin por algo corruptos, nin mancebos quejados,
e vengan los ancianos en tal caso probados.

   Otrosí le conseje el tal a su señor  2765
que en pedir non sea duro despechador:
pida con buena gracia e con muy buen amor,
e de lo que le dieren sea gradescedor.

   Si hoy e si non cras el súbdito terná
con qué sirva al señor e nunca cansará;  2770
si gelo toma a fuerza, el tal se enojará
e, por mucho que tome, nunca aprovechará.

   Otrosí le conseje fazer buena moneda,
e la buena que tiene que siempre esté queda:
non la turbe nin troque, que la tierra muy leda  2775
está, cuando le veen que non muda vereda.

   Non le conseje guerras nin le ponga en bollicio,
conséjele de usar muy bien de su oficio;
regir e gobernar, que non salga de quicio,
ca rey que paz hobiere siempre vivrá en vicio.  2780

   Si el rey hobiere guerra, siempre será quejado:
de muchos pensamientos su corazón turbado,
el regno en grant queja, de peligros tribulado,
las gentes, maguer cuidan ganar, tienen cuidado.

   Haya paz e sosiego, e habrá bendición;  2785
muy mucho el tal habrá sosiego en corazón:
fincará paziguado su reino en sazón;
pida d'esto contrario: sería sinrazón.

   Otrosí le conseje a Dios siempre temer,
maguera qu' el comienzo d'esto debiera ser  2790
empero en el medio e en fin puede caber;
en tal castigo siempre dubda non debe haber.

   Desque fuere el privado grande como quería,
aguárdese muy mucho que la su lozanía
non se estienda tanto por que la clerezía  2795
sufra algunt agravio que sofrir non debía.

   Siervos son del Señor, que para su servicio
[...] los ordenó Él, e tal es su oficio;
si ellos por ventura andan fuera de quicio,
no es a ti otorgado corregir este vicio.  2800

   Sey tú obediente e honra la Iglesia santa,
ca oras por nos llora e otras vezes canta;
por vivos e finados su oración es tanta
que a nos aprovecha e cubre su manta.

   Conseja siempre tú al rey que faga honor  2805
a noble crerezía: sea defendedor;
de bienes de la Iglesia muy acrescentador
e alongarle ha su vida por end' Nuestro Señor.

   De tesoros de rey se guarde el privado
de poner ý la mano, non sea ende osado:  2810
d' ellos como del fuego se tenga arredrado,
ca vi por esto tal alguno malparado.

   Dulce cosa es tañer homne en haber ajeno,
mas tiempo acaesce que pon' culuebra en su seno:
el por aquesto tal es seco como feno  2815
el finca sin provecho deziendo: «¿Cómo peno?».

   Cuando se reconosce, el algo es ya gastado,
nin tiene a qué tornar nin qué faga el cuitado;
está con grant enojo e mal sobrepujado:
véndenle el ajuar e lo que ha ganado.  2820

   E fíncale grant pérdida en bienes que tenía
cobrados e furtados, e la malenconía
del Señor que cobró: pues muy mejor sería
guardarse de tal toma e tal barraganía.

   Señor, merced te pido, Tú quieras ayudar  2825
al homne que se pueda d'estas cosas guardar,
e si lo non guardare, non puede desvïar
que non entropiece en caso de culpar.

   Entre todos consejos, uno más principalmente
que a tu señor consejes siempre te venga miente:  2830
que las cosas de Eglesia nunca a su cïente
las quebrante nin fuerce nin solamente tiente.

   Las personas de Eglesia siempre las honrará:
ministros son de Dios, a Él obedeszrá;
por les honrar, sus bienes siempre acrecentará,  2835
e vida en este mundo muy más le alongará.

   Leemos que un rey godo a Roma conquistase,
e non era cristiano; mas pregonar mandase
que los templos de Cristo ninguno non osase
robar, nin tal mandado homne non traspasase.  2840

   Una virgen cristiana al rey veno llorando:
«Señor, merced te pido», le dijo sollozando,
«las joyas de la eglesia de Sant Pedro guardando,
un caballero tuyo me las lieva robando».

   Luego en ese punto fizo el rey llamar  2845
al caballero suyo, e fízol' preguntar
si robara las joyas de aquel santo altar.
«Sí, señor», dijo él, «la guerra da logar

   que los bienes que son de nuestros enemigos
robemos e tomemos, e los nuestros amigos  2850
guardemos e conservemos, asaz ha de testigos
que este es tu mandamiento, para los nuestros abrigos.

   Este tal nos mantiene en guerras que fazemos,
doquier que los enemigos, doquier que los fallemos,
este tu mandamiento sobre todo guardemos,  2855
e así lo guardando, todo lo compliremos».

   «Non así», dijo el rey, «lo mandé yo fazer:
este mi mandamiento no l' fuestes entender,
ca las gentes de Roma siempre fue mi querer
que muertos e robados fuesen sin defender.  2860

   Con aquestos he guerra, mas non fue mi entinción
de guerrear los señores de aquel santo varón,
si así puede ser dicho Jesús, e con devoción
las sus santas eglesias guardé toda sazón».

   Mandó tornar las joyas luego a la donzella,  2865
envïola pagada, alegre e sin querella:
fincó esta sentencia así como una estrella,
por que siempre jamás nos acordemos d'ella.

   Non podría grant tiempo tales cosas contar,
que cada día pasan e veemos praticar,  2870
cuáles penas padescen los que non van honrar
eglesias e personas que sirven el altar.

   Yo vi en el mi tiempo tal caso praticado:
un caballero bueno, cuerdo e muy honrado,
que dio a un rey consejo que fuese embargado  2875
el señorío que había una eglesia cobrado.

   La cibdat de Santiago, segunt oí contar,
por muy luenga memoria era del santo altar
de aqueste grant apóstol, e fuera d'ello usar
el arzobispo dende: en esto no ha dubdar.  2880


   Por consejo de aquel fue luego embargado
el señorío que había primero el prelado;
mas el jüizio de Dios no fue muy alongado
contra el consejero, segunt será contado.

   El fijo de aquel rey le mató en un día,  2885
en una hora, dos fijos que el caballero tenía;
e a él desterrole e tirol' la cuantía
e mercedes e gracias que de primo había.

   Yo oí muchas vezes aquel homne contar,
diziendo: «Por mi culpa me quiso Dios penar,  2890
con mucho deserví aquel santo logar;
cuidando que servía, topé en tal errar».

   Muchos tales enjiemplos en los libros leí,
e de fecho muy muchos por los mis ojos vi,
e por ende contarlo tove e comedí  2895
que era bien por que s' guarde cualquier desde aquí.

   Por ende se avise cualquier que consejero
fuere de algunt príncipe que sea verdadero,
e non sea cruel nin falso lisonjero,
e miembres' sobre todo que Dios es justiciero.  2900

   Cuida homne cobrar logar con el señor
muy más alto que otro por ser lisonjador;
e si lo cobra, luego lo pierde, ca el error
non dura, nin mentira, e él finca pecador.

   Quien mata o deshereda a cristianos hermanos  2905
por su lengua muy mala e sus pensares vanos,
ha rezios paladares e muy flojas las manos:
otramente proezas ganaron los ancianos.

   E después que conosce el su señor su arte,
en la su grant privanza le dará poca parte,  2910
que dubda con razón que a él mesmo enarte
aquel que de bondat e de verdat se parte.

   Non puedo alongar ya más el mi sermón,
ca estó tribulado en cuerpo e en corazón
e muy mucho enojado con esta mi prisión,  2915
e querría tornar a Dios mi corazón.

   Cuando aquí escribía estove muy quejado
de muchas grandes penas e de mucho cuidado;
con muy grandes gimidos a Dios era tornado
rogarle que quisiese acorrer al cuitado.  2920

   E fize estonce así por me más consolar
pidiendo a Dios merced que m' quisiese librar,
que quisiese valerme sin me más olvidar,
diziendo yo así aqueste mi cantar:



   Señor, si Tú has dada  2925
tu sentencia contra mí,
por merced te pido aquí
que me sea revocada.

   Tú, Señor, tienes judgado
por tu alta providencia  2930
que, emendando el pecado,
se mude la tu sentencia:
por ende con penitencia
e voluntad quebrantada
he mi vida ordenada  2935
por complir lo que fallí.

   Señor, si Tú tienes dada
tu sentencia contra mí,
por merced te pido aquí
que me sea revocada.  2940

   Con tu ayuda, Señor,
e de la Señora mía,
podré yo, muy pecador,
emendarme todavía,
e tu servicio sería  2945
en cobrar esta vegada
una oveja muy errada,
que en el yermo me perdí.

   Señor, si Tú has dada
tu sentencia contra mí,  2950
por merced te pido aquí
que me sea revocada.

   Non sea yo desechado
de la tu merced muy grande,
e a siervo tan errado  2955
con saña non le demande,
e con crueza non ande
por jüizio la tu spada,
e séame otorgada
pïedat si fallescí.  2960

   Señor, si Tú has dada
tu sentencia contra mí,
por merced te pido aquí
que me sea revocada.

   Después d'este cantar finqué más espaciado,  2965
teniendo en Dios mi fiuza de ser por Él librado;
e por estar más firme, fize otro deitado,
a Dios me confesando, como siervo culpado:


   Non entres en jüizio con tu siervo, Señor,
ca yo só tu vencido e conosco mi error;  2970
muestra tu pïedat e tu bendito amor,
amansa la tu saña e non peresca aquí,
e pueda en mi vida a Ti dar [...] loor
de los bienes e gracias que de Ti rescebí.

   Mucho pequé, Señor, e contra Ti erré:  2975
los tus diez mandamientos muy poco los guardé,
con los cinco sentidos en todo mal obré,
obras de pïedat muchas vezes fallí;
Señor, merced demando, pues creo la tu feé,
que haya yo perdón del mal que merescí.  2980

   Gravemente pequé en otros muchos males:
en los siete pecados que se nombran mortales,
que si Tú pïadoso agora non me vales,
todos podrán dezir que con razón caí;
que yo veo mis culpas e mis yerros atales,  2985
que de otro pecador atantos non leí.

   De todas mis maldades fago mi confisión,
[...] Tú, por la tu gracia, dame la contrición,
que pueda en mis días complir satisfación
de las menguas e yerros en que yo fallescí,  2990
e loaré el tu nombre siempre toda sazón
en cuya ley adoro, después que yo nascí.

   Sufro, Señor, tristura e penas cada día,
pero, Señor, non sufro tanto como debía;
mas rescelo he, Señor, que por flaqueza mía  2995
non lo pueda sofrir: por eso entendí
pedir a Ti, Señor, si tu merced sería,
que non fuese la pena más luenga que sofrí.

   De muchos enemigos, Señor, só perseguido,
contra el cuerpo e el alma de todos maltraído;  3000
vivo vida penada, triste, aborrescido,
si Tú no m' consuelas, ¡ay! ¿qué será de mí?
Acórreme, Señor, e sea defendido
por la tu santa gracia, non me pierda así.

   De cada día fago a Ti los mis clamores,  3005
con lloros e gemidos, sospiros e tremores,
ca Tú solo Dios eres, salud de pecadores,
cuyo acorro espero, e ál non entendí:
Señor mío, amansa mis llagas e dolores,
e vean enemigos a qué señor serví.  3010

   Torna, Señor, tu faz e toma mi oración,
non dejes que fallesca en la tribulación,
la voz e mi gemido oyas toda sazón
porque todos entiendan que tu gracia sentí;
ca en la tu esperanza tengo mi corazón,  3015
siempre, noches e días, en ál non comedí.

   A Ti alzo mis manos e muestro mi cuidado:
que me libres, Señor, non pase tan cuitado,
ca si me Tú non vales, fincaré olvidado,
e a Ti loor non es que digan que perdí,  3020
pues a tan alto Señor yo só acomendado
con quien me fasta agora de todos defendí.

   Los días me fallescen, el mal se me acrecienta,
non ha mal nin perigros qu'el mi corazón non sienta;
Señor, Tú me defiende, non muera en tormenta,  3025
e me pueda loar que con tu poder vencí
a los mis enemigos, e su pensar les mienta:
non digan que de acorro menguado perecí.

   Grant tiempo ha que como mi pan con amargura:
nunca de mí se parten enojos e tristura;  3030
Señor, Tú me ayuda e toma de mí cura,
e sea en penitencia el mal que padescí,
e me libra de cuitas e cárcel e tristura,
e entienda que me vales, después que a Ti gemí.

   Él, Señor, si viviere, por siempre contaré  3035
tus grandes maravillas e a Ti loaré;
e si yo aquí muero, todo lo callaré,
nin podría dezir nada de lo que vi;
por tu bondat lo faz, que yo siempre erré:
de bienes que me diste poco te agradescí.  3040

   Señora, tú me val, Virgen Santa María,
a quien siempre me acomiendo de noche e de día,
e seyme ayudadora e abogada mía,
e al tu Fijo bendito por mí ruega e di:
«Dame aqueste siervo que m' llama cada día,  3045
ca las sus oraciones con lágrimas oí».

   Acordándome siempre de la Señora mía,
la su madre muy noble, Virgen Santa María,
fízele otra cantiga que quisiese mi vía
siempre adereszar, segunt mester había.  3050

   Asaz era quejado, cuando fiz el cantar:
segunt son las palabras, lo podedes notar;
diziendo Ave María, la quise saludar
en estos pocos versos que d'ella fui rimar:


   Dios te salve, presciosa reina de grant valía,  3055
esfuerzo e conhorte de quien en ti se fía;
a ti viene tu siervo ofrecerte este día
una pequeña prosa, e diz Ave María.

   María muy graciosa, tu nombre es loado:
así te llamó el ángel que a ti fue enviado,  3060
cuando te saludara e te trajo recabdo
que Fijo de Dios e homne en ti serié encarnado.

   Gracia de Dios contigo fue aquella sazón;
maguer hobiste espanto en el tu corazón,
con mucha humildanza e firme devoción  3065
dejiste: «Dios lo cumpla segunt el tu sermón».

   Llena de Spíritu Santo fueste, Señora mía,
e fincaste preñada del Salvador Mejía,
Virgen siempre e donzella, que atal parto complía
al nascimiento santo de quien esto fazía.  3070

   Señor Dios, que crio el cielo e la mar,
te quiso de tal don e tal gracia doctar,
que tú fueses la madre del que venié salvar
el humanal linaje, que fizo Adam pecar.

   Contigo Trinidat allí fue ayuntada,  3075
la corte celestial en ti fizo morada;
Madre de Dios, Esposa, Fija fueste llamada:
bien así de los santos fueste profectizada.

   Bendicha tú la madre que a Dios concebiste,
bendicha la mujer que tal Fijo pariste,  3080
bendicha la donzella que nunca corrompiste,
bendicha e loada, que tal Fijo nos diste.

   Tú eres abogada de nos los pecadores:
a ti llaman los tristes e los que sienten dolores;
tú amansas cuidados, enojos e tremores;  3085
los que están en perigro a ti fazen clamores.

   En las mujeres todas tú fueste escogida
sola, Señora mía, por quien hobieron vida
los que yazían en pena e en cuita dolorida
en los bajos abismos por la culpa debida.  3090

   Bendito es el que ayudas e en ti tiene speranza;
los que a ti se acomiendan acorres sin dubdanza;
por ti llegan al puerto de toda buenandanza;
Señora, tú me vale en esta tribulanza.

   El fruto del tu vientre el mundo redimió:  3095
lo que el primero homne por su culpa perdió
por él fue todo salvo que nos tal fruto dio:
siempre sea bendicho e así lo digo yo.

   Jesús, nombre muy santo, debemos adorar,
fincando los hinojos lo debemos nombrar;  3100
las Virtudes del cielo a Este suelen loar,
delante Él debemos la tierra nos besar.

   Santa María, santa Virgen muy glorïosa,
de las flores tú flor e de las rosas rosa,
rescibe estos versos, Señora pïadosa,  3105
del siervo que padesce pena muy perigrosa.

   Ruega por mí, Señora, mucho lo he menester:
con la tu graciosa ayuda no m' quieras fallecer;
pues vivo muy penado, bien m' puedes acorrer,
ca toda mi fïuzia en ti la fui poner.  3110

   Si de aquí tú me libras, siempre te loaré;
las tus casas muy santas yo las vesitaré,
Monserrad e Guadalupe, e allí te serviré,
alzando a ti las manos muchas gracias t' daré.

   Después que estas saludes allí fui escribir  3115
a la Virgen María que siempre amé servir,
tomé en mí conhorte e fui de mí partir
grant parte del enojo que m' fazía morir.

   Puse el mi esfuerzo e todo mi cuidado
en Dios e en su merced, ca fui luego acordado  3120
del verso del profeta que dize al cuitado:
«Deja en Dios tus quejas, Él te porná recabdo».

   Otrosí prometí luego mi romería
a la imagen blanca de la Virgen María
que estaba en Toledo, e allí me ofrecía  3125
con mis joyas e donas, segunt que yo debía.

   E fize dende luego un pequeño cantar
e aquí lo escribí por non lo olvidar;
quiera por su merced ella me ayudar,
ca todo mi esfuerzo en ella fui dejar.  3130
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