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Lucas Fernández

Presentación

Por Javier San José Lera

El 10 de noviembre de 1514 se imprimía el colofón de la colección de obras dramáticas de Lucas Fernández, salmantino, en la imprenta de Lorenzo de Liom Dedei: Fue impressa la presente obra en Salamanca por el muy honrrado varón Lorenço de liom dedei a x. días del mes de noviembre de M. quinientos e quatorze años. Se le había puesto el título de Farsas y églogas al modo y estilo pastoril y castellano fechas por Lucas Fernández, salmantino. El autor salía a la luz, por primera y última vez en su no corta vida, con esa colección de piezas teatrales. Prácticamente, toda la información que podemos obtener de la historia de este impreso procede del título y la recogida en el colofón, ya que carece de preliminares, protocolarios, dedicatorias, cartas o prólogos, de manera que el lector queda sin elementos identificativos del propósito editorial y sus circunstancias.

La colección comprende piezas que responden a diferentes prácticas escénicas, insertadas en las tradiciones cortesana y litúrgica. Por un lado, piezas que celebran el triunfo del amor entre pastores o los conflictos entre personajes rústicos y palaciegos, concebidas quizá para un marco festivo relacionado con esponsales cortesanos. Por otro lado, piezas que celebran los ciclos de Navidad y de Pasión, quizá pensados para ser representados en el espacio escénico catedralicio salmantino, donde Lucas Fernández fue cantor. Pero dentro de estas tradiciones conocidas, Lucas Fernández lleva a cabo una renovación del lenguaje dramático que lo diferencia de su modelo precedente, Juan del Enzina, al insuflar a las piezas profanas un componente que acentúa el elemento grotesco y risible, propio de la farsa. Y al intensificar en las piezas religiosas los elementos para una representación espectacular, especialmente en el Auto de la Pasión.

Por otra parte, el idiolecto sayagués de los personajes pastoriles, incrustado de dialectalismos propios del leonés occidental, lusismos, rusticismos, contracciones y rasgos fónicos peculiares, (como la aspiración de la [h] inicial, la palatalización de la [l] inicial, las vacilaciones vocálicas, etc.) hace del lenguaje dramático de Lucas Fernández un territorio plagado de dificultades que ha atraído especialmente a los lingüistas. Aquí se ha querido tener en cuenta la perspectiva teatral y por eso se ha concedido prioridad a la comprensión del texto dramático, modernizándolo y glosándolo «a bote pronto».

Esta Biblioteca de autor quiere dar cuenta, en fin, del papel relevante de este dramaturgo en la historia de nuestro primer teatro clásico, ofreciendo, además del texto de sus Farsas y églogas, materiales imprescindibles para desentrañar las dificultades y seguir la historia crítica de mano de los principales estudiosos del mismo.