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Fray Hernando de Talavera

Niñez y formación de fray Hernando de Talavera

Página del «Tratado dirigido a las religiosas de San Bernardo de Ávila», de Hernando de Talavera. Manuscrito de El Escorial, a, IV, 29.Si bien tenemos bastantes informaciones sobre el final de la vida de nuestro autor y su labor como arzobispo de Granada, pocas son, en cambio, las que tenemos en lo que concierne a sus primeros años. En efecto, su niñez y su juventud son relativamente poco conocidas, y dan lugar a varias hipótesis. Una de ellas concierne la fecha de su nacimiento. Otra, la posibilidad de que sea de origen judeoconverso. Por fin, también queda por aclarar cómo y por qué adquirió la formación que le permitió ser, después, arzobispo. En cuanto a la primera pregunta, Isabella Iannuzzi subraya las dudas que existen en cuanto a la fecha exacta del nacimiento de Hernando de Talavera:

Son pocas y escuetas las noticias que han llegado sobre los primeros años de la vida de Hernando de Talavera. La misma fecha de nacimiento es bastante dudosa: diferentes fuentes y biógrafos la sitúan entre 1428 y 1430, en la localidad de Talavera de la Reina. No hay noticias sobre quiénes fueron sus padres, todos sus biógrafos suelen limitarse a repetir que fueron pobres y honrados.[9]

Sigue siendo difícil, de hecho, conocer la real identidad de sus padres, pues sus primeras biografías, como la Breve summa de Jerónimo de Madrid (BNE, Ms. 2.042) o la Vida de fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada, de Alonso Fernández de Madrid no dan mucha información al respecto. La segunda, por ejemplo, indica que nació de padres medianos de estado, no ricos ni del todo pobres.[10] Los dos textos, sin embargo, aluden a los vínculos de parentesco que existían entre Talavera y la casa de Oropesa, ya que la Breve Summa afirma que su padre era pariente muy cercano de la Casa de Oropesa con la cual mucho deudo tenía,[11] y A. Fernández de Madrid hasta modifica el apellido del futuro arzobispo, al nombrarle: Fray Fernando de Talavera, alias de Oropesa.

La hipótesis de estos vínculos familiares con la casa de Oropesa queda reforzada por el hecho de que fue un miembro de la casa de Oropesa, Fernando II Álvarez de Toledo, el que financió por parte los estudios salmantinos del joven Talavera, el cual le dedicó su primera obra conocida, una traducción al castellano de las Invective contra medicum de Petrarca[12]. Es posible también que dicha familia influenció de algún modo al joven Talavera cuando decidió ingresar en la orden jeronimiana, de la cual Alonso de Oropesa fue general. Francisco Márquez Villanueva convierte a Talavera en el sobrino de dicho personaje, ya que cree que su padre era en realidad Garci Álvarez de Toledo, tercer señor de Oropesa[13]. Sin embargo, se trataría de una filiación ilegítima, en la medida en que la madre de Hernando de Talavera habría pertenecido a la familia de los Contreras, considerada por la Inquisición como de origen judeoconverso. Así, pues, Talavera tendría como padres a un miembro de la casa de Oropesa (considerada de origen judeoconverso por varios historiadores[14]) y a una de las descendientes de la familia Contreras, con lo cual Francisco Márquez Villanueva afirma: no cabe hoy la menor duda del origen judío de fray Hernando.[15]

En cuanto a la formación intelectual del joven Hernando, empezó, de manera bastante tradicional, en su pueblo de nacimiento, antes de que el señor de Oropesa notase sus dotes particulares y decidiese mandarle a estudiar a Salamanca:

Fue criado en la tierna edad limpia y sanctamente como todo cathólico debe criar a sus hijos, en la qual brevemente aprendió leer y escrevir y cantar signio y sirvio en la iglesia desde cinco años donde con mucha humildad y mucha devoçión y mucho ingenio aprendió las cosas escritas […] Y […] es verdad que sabía tanto en el canto como quien le compuso. Y aunque después, siguiendo su officio pastoral usava poco cantar, mejor emendaba el choro que si música d’él saliera. Sabido muy bien cantar, leer y escrevir, aprendió gramática, la qual aprendió con tanta diligencia y ingenio que en breve tiempo enseñava no solamente a los yguales mas a los mayores y repitía las lectiones a los condiscípulos y naturales. Viendo el Señor de Oropesa Hernán Álvarez de Toledo, con el qual tenía mucho debdo y con quien estovo algunos días quanta habilidad tenía y quanta inclinación al estudio acordó de le embiar a Salamanca donde estudió las artes liberales con tanto ingenio y tanta diligencia que todos se maravillaban, y en las cuales fue graduado bachiller.[16]

Quitando todas las exageraciones debidas al aspecto encomiástico del relato, saltan a la vista dos elementos: primero, la importancia del canto, y, también, la carrera universitaria de Talavera. Todo lo que toca a la música y al canto en su formación es interesante en la medida en que ha de relacionarse con el hecho de que, ya como arzobispo de Granada, compuso una misa In festo deditionis nominatissimae urbis Granatae,[17] y, también, otros oficios. En cuanto a los estudios universitarios de Talavera, se desarrollaron, al parecer, en un ambiente de seriedad y sobriedad, pues su biógrafo insiste en el hecho de que, al contrario de muchos de sus compañeros, no llevaba una vida disoluta, y lo hacía todo para ganar el dinero que le permitiera financiar sus estudios y enfrentar las necesidades cotidianas. Por ejemplo, según Jerónimo de Madrid: se esforçava a escrevir libros agenos de letra scolástica que hazía muy buena, porque entonces no avía moldes.[18] Quizás le pudieran entonces servir de algo sus habilidades en caligrafía adquiridas en Barcelona, pues Isabella Iannuzzi escribe que:

Su entrada en la Universidad fue la culminación de un interés que había llevado al joven Hernando a Barcelona a aprender caligrafía con el maestro Panyella. En esta ciudad, llena de sugerencias culturales, es donde, con mucha probabilidad, el joven dio sus primeros pasos dentro del mundo del saber. Su estancia en esta ciudad queda atestiguada por un contrato para aprender caligrafía fechado el 22 de octubre de 1442. En Barcelona, Talavera debió de aprender el catalán, pues al final de su vida, en su cargo de arzobispo de Granada, llevará a cabo la edición de la Vita Christi que compuso Francesc [Eiximenis], encargándose él mismo de la traducción del catalán al castellano.[19]

Prólogo de Hernando de Talavera a su traducción de la «Invectiva» de Petrarca. Biblioteca Nacional de España.Mientras la traducción de la Vita Christi de Eiximenis fue una de las preocupaciones de Talavera cuando ya era arzobispo de Granada, su carrera literaria empezó cuando apenas había obtenido el grado de bachiller, esta vez con una traducción del latín al castellano: Las invectivas o reprehensiones contra el médico rudo y parlero, versión castellana de las Invective contra medicum de Petrarca.

Esta traducción es la primera obra de la mano de Talavera que haya llegado hasta nosotros.[20] En un artículo titulado: «Petrarca ispanizzato: le Invectivas o reprehensiones contra el médico di Hernando de Talavera», Andrea Baldissera subraya que la traducción de Talavera se inscribe plenamente en las corrientes humanísticas de la época, aunque también presenta rasgos excepcionales:

oltre ai trattati più propriamente filosofici, come il De vita solitaria o anche e soprattutto il De remediis utriusque fortunae, che tanta parte arà nella formazione di intelletuali, poeti e scrittori castigliani, nella Península si traducono, pur se più raramente […] anche le epistole e gli scritti polemici. Fra le prose di quest’ultimo settore […], l’unica trasposta in castigliano semba essere proprio il libello delle Invective contra medicum.[21]

Dicha traducción, pues, tiene la particularidad de ser la única que, en castellano, se basa sobre uno de los escritos polémicos de Petrarca. Se trata de un encargo de Fernán Álvarez de Toledo, a quien Talavera dedica su obra:

[…] por tal que mandastes a mí, el bachiller Fernando de Talavera, vuestro servidor, que vos enviase romançe de las Invectivas o Reprehensiones […]. Vime, noble señor, tan obligado a la execuçión irrevocable de vuestro mandamiento, no menos por favoresçer a tan glorioso deseo que por antigua criança e beneficios.[22]

Esta dedicatoria confirma, pues, los vínculos que existían entre Talavera y la casa de Oropesa y su naturaleza. La traducción de las Invective sería entonces una manera de agradecer a Fernán Álvarez de Toledo por haberle permitido a Talavera cursar sus estudios y obtener el título de «bachiller». Sin embargo, como lo subraya Andrea Baldissera, la realización de esta obra no solo se inscribe en una relación interpersonal, sino que participa plenamente de las corrientes culturales entonces vigentes en Castilla, pues se trata de una traduzione […] ben riuscita (nonostante alcuni suoi ovvi limiti) e di sicura importanza nella storia della lingua e delle lettere spagnole, y cuyo papel sia nell'Umanesimo castigliano, sia nell'ambito del petrarchismo in Spagna ha de ser valorado.[23]

Talavera siguió después la carrera universitaria habitual, o sea que antes que oviesse veynte cinco años fue graduado bachiller en teología, y a los treinta licenciado,[24] título que ostenta en la rúbrica de la Avisación a María Pacheco: Avisación a la virtuosa y muy noble señora doña María Pacheco, Condessa de Benavente, […] hecha a su instancia y petición por el licenciado fray Fernando de Talavera, indigno prior del monasterio de Sancta María de Prado.[25] Ya vemos, sin embargo, que también ostenta aquí el título de «prior del monasterio de Sancta María de Prado». De hecho, a lo largo del tercer cuarto del siglo XV, la carrera eclesiástica de Talavera va a progresar paulatinamente, hasta convertirse en un prelado con suficiente importancia como para que la misma reina le pida que sea su confesor.

[9] Isabella Iannuzzi, El poder de la palabra en el siglo XV: fray Hernando de Talavera, Valladolid, Junta de Castilla y León, Consejería de Cultura y Turismo, 2009, p. 71.

[10] Alonso Fernández de Madrid, Vida de Fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada, edición de Francisco Javier Martínez Medina, Granada, Universidad de Granada, 1992, p. 45.

[11] Jerónimo de Madrid, Breve summa de la sancta vida del Religiosissimo y muy bien aventurado fray Hernando de Talavera, Biblioteca Nacional de España, ms. 9.545, fol. 3r.

[12] Isabella Iannuzzi, op. cit., p. 65.

[13] Francisco Márquez Villanueva, Investigaciones sobre Juan Álvarez Gato. Contribución al conocimiento de la literatura castellana del siglo XV, Madrid, Real Academia Española, 1960, p. 141.

[14] Según Sophie Coussemacker, aunque Alonso de Oropesa niega ser de origen judeoconverso en el Lumen ad revelationem gentium, los historiadores piensan que puede ser el caso (Sophie Coussemacker, «Convertis et judaïsants dans l'ordre de saint Jérôme: un état de la question», Mélanges de la Casa Velázquez, 27 [2], 1991, pp. 5-27, más precisamente p. 9).

[15] Francisco Márquez Villanueva, loc. cit.

[16] Jerónimo de Madrid, loc. cit.

[17] Se conservan varias versiones de dicho oficio, en Granada o en el Archivo General de Simancas. Tarsicio de Azcona editó la versión simanquina («El oficio litúrgico de Fr. Hernando de Talavera para celebrar la conquista de Granada», Anuario de Historia de la Iglesia, I, 1992, pp. 71-92). También se conoce una edición a manos de Francisco Javier Martínez Medina, Elisa Varela Rodríguez y Hermenegildo de la Campa (eds.), Oficio de la Toma de Granada, Granada, Diputación provincial, 2003. María Julieta Vega García Ferrer publicó el texto y música en Isabel la Católica y Granada: la misa y el oficio de Fray Hernando de Talavera, Granada, Centro de documentación musical de Andalucía, 2004, y en Fray Hernando de Talavera y Granada... Del mismo modo, Jesús M. Morata propuso una edición y traducción del oficio accesible en línea en Jesús M. Morata (ed.), Flores de poetas antequerano-granadinos.

[18] Jerónimo de Madrid, op. cit., fol. 3r.

[19] Isabella Iannuzzi, op. cit., p. 73.

[20] El mismo autor subraya el carácter juvenil de la obra, al calificarla de fruto de pimpollo y nueva planta (Hernando de Talavera, Invecticas o Reprehensiones contra el médico rudo y parlero, citado por Baldissera, Andrea, «Petrarca inspanizzato: le "Invectivas" o "Reprehensiones contra el médico" di Hernando de Talavera», Revista de poética medieval, 18, 2007, pp. 53-73, p. 58).

[21] Andrea Baldissera, op. cit., p. 54.

[22] Ibid., p. 56.

[23] Ibid., p. 72.

[24] Jerónimo de Madrid, op. cit., fol. 3v.

[25] Hernando de Talavera, Avisación a la virtuosa y muy noble señora doña María Pacheco, Condessa de Benavente, de cómo se debe cada día ordenar y ocupar para que expienda bien su tiempo, San Lorenzo del Escorial, Biblioteca del Monasterio, ms. b-iv-26, fol. 1r.